Open-access EDUCACIÓN ECONÓMICA Y FINANCIERA: EL PAPEL DE LA ALFABETIZACIÓN FINANCIERA EN LA SOCIALIZACIÓN ECONÓMICA

Economic and financial education: the role of financial literacy in economic socialization

Resumen

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos es promotora de la educación financiera y de las estrategias nacionales de educación financiera. La visión estricta de la dimensión de la educación financiera, como herramienta para la formación de agentes de mercado, limita la capacidad transformadora de la educación. La educación económica y financiera presenta un enfoque educativo que involucra tanto la alfabetización financiera como la socialización y la psicología económica. La visión tradicional postula que los estudiantes educados en economía y finanzas deben mostrar, entre otros factores, un alto nivel de alfabetización financiera y la capacidad de desarrollar actitudes para ahorrar y evitar el endeudamiento. Por lo tanto, el objetivo central de este estudio es comprender si el nivel de alfabetización financiera tiene un impacto en las actitudes hacia el ahorro y el endeudamiento de los alumnos del Centro Estatal de Educación Tecnológica Paula Souza. La búsqueda de un enfoque más adecuado para la educación en economía y finanzas justifica la presentación de los resultados de la investigación. Se trata de una investigación con un enfoque cuantitativo, con objetivos correlacionales y transversales. Los resultados demuestran que existe una asociación significativa entre el nivel de alfabetización financiera y las actitudes hacia el ahorro y el endeudamiento. Por lo tanto, optar por una formación educativa que fomente la alfabetización financiera es una forma de contribuir a la obtención de resultados en la socialización económica.

Palabras clave:
educación económica y financiera; alfabetización financiera; socialización económica

Resumo

A Organização para Cooperação e Desenvolvimento Econômico é uma incentivadora da educação financeira e das estratégias nacionais de educação financeira. A visão estrita da dimensão da educação financeira, como instrumento formador de agentes de mercado limita a capacidade de transformação da educação. A educação econômica e financeira apresenta uma abordagem educacional que envolve tanto a alfabetização financeira quanto a socialização e a psicologia econômica. A visão tradicional preconiza que estudantes educados econômica e financeiramente devem apresentar, dentre outros fatores, um alto nível de alfabetização financeira e capacidade de desenvolver atitudes de intenção a poupar e de evitar o endividamento. Portanto, o objetivo central deste estudo é compreender se o nível de alfabetização financeira gera impacto nas atitudes em relação a poupança e ao endividamento, dos alunos do Centro Estadual de Educação Tecnológica Paula Souza. A busca por uma maneira mais adequada para a abordagem educacional em economia e finanças justifica a apresentação dos resultados da pesquisa. Trata-se de uma pesquisa de abordagem quantitativa, com objetivos correlacionais e transversais. Os resultados demonstram que existe uma associação significativa entre o nível de alfabetização financeira e as atitudes em relação à poupança e ao endividamento. Portanto, optar por uma formação educacional que incentive a alfabetização financeira é uma forma de contribuir para a obtenção de resultados na socialização econômica.

Palavras-chave:
educação econômica e financeira; alfabetização financeira; socialização econômica.

Abstract

The Organization for Economic Cooperation and Development promotes financial education and national strategies to enhance financial literacy. The strict view of financial education as a tool for shaping market agents limits the transformative capacity of education. Economic and financial education presents an educational approach that involves both financial literacy and socialization and economic psychology. The traditional view advocates that students educated in economic and financial matters should, among other factors, demonstrate a high level of financial literacy and the ability to develop attitudes toward saving and avoiding debt. Therefore, the central objective of this study is to understand whether the level of financial literacy impacts attitudes towards saving and debt among students at the Paula Souza State Center for Technological Education. The search for a more appropriate approach to economic and financial education justifies the presentation of the research results. This is quantitative research with correlational and cross-sectional objectives. The results show that there is a significant association between the level of financial literacy and attitudes towards saving and debt. Therefore, opting for an educational approach that encourages financial literacy is a way to contribute to achieving results in economic socialization.

Keywords:
economic and financial education; financial literacy; economic socialization.

1 INTRODUCIÓN

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en 2005, definió la educación financiera como un proceso mediante el cual los consumidores e inversionistas mejoran su comprensión sobre el mercado financiero. La toma de decisiones conscientes respecto de productos, conceptos y riesgos, así como la comprensión de cómo y dónde buscar apoyo frente a dudas y ejercer sus derechos, forman parte de dicho proceso educativo (OCDE, 2005).

La crisis financiera iniciada en 2008 caracterizada por pérdidas crecientes, endeudamiento de los hogares y crisis de liquidez impulsó la recomendación de que los países adoptaran políticas de enseñanza orientadas a la educación financiera y a la protección del consumidor (OCDE, 2009). Por primera vez, en 2009, se lanzaron las Estrategias Nacionales de Educación Financiera (ENEF) como herramienta política para enfrentar los efectos arraigados de la crisis financiera. Posteriormente, en 2012, los líderes del G20 recomendaron la adopción de las ENEF (Goyal; Kumar, 2020).

Las ENEF constituyen un enfoque coordinado que implica: reconocer la importancia de la educación financiera; promover la cooperación entre diferentes partes interesadas; establecer una hoja de ruta para alcanzar objetivos específicos; y proveer lineamientos para programas que contribuyan al desarrollo de la estrategia nacional (OECD, 2015).

En Brasil, la educación financiera ha sido promovida como política pública educacional desde la creación del Comité Nacional de Educación Financiera (CONEF) (Brasil, 2011). El propósito del CONEF fue impulsar la Estrategia Nacional de Educación Financiera (ENEF) a través de planes, programas, acciones y la coordinación de su implementación. En 2018, el CONEF estableció directrices orientadas a la promoción del Programa de Educación Financiera en las Escuelas (Brasil, 2018a). Dichas directrices tenían como finalidad universalizar la temática de la educación financiera mediante acciones centradas en el profesorado, la producción de contenidos educativos y el fomento de la participación de instituciones de enseñanza pública. La incorporación de la educación financiera en la Base Nacional Común Curricular (BNCC) fue incentivada por el CONEF (Brasil, 2018a).

No obstante, debido a que no existe obligatoriedad de esta temática en la BNCC (Brasil, 2018b), el abordaje de la educación financiera en la educación infantil, primaria y media se realiza a través de un enfoque transversal, es decir, la temática se incorpora dentro de distintas asignaturas. Así, en una clase de matemáticas, los cálculos de interés simple y compuesto pueden ser trabajados con el propósito de mostrar que la matemática se aplica a cuestiones cotidianas. No obstante, puede no existir una contextualización de la práctica de los intereses en el mercado financiero, de sus impactos en la gestión de recursos y en la economía en su conjunto. De este modo, la dimensión estrictamente matemática resulta insuficiente y la transversalidad encuentra sus propias limitaciones.

En 2021, el gobierno federal, a través del constituido Foro Brasileño de Educación Financiera (FBEF), publicó un comunicado (FBEF N.º 1/2021) en el que dio a conocer los principios y las directrices para la implementación de la Nueva Estrategia Nacional de Educación Financiera (NUEVA ENEF). La NUEVA ENEF busca implementar: gobernanza y coordinación; planificación y articulación; ciclos de medición y mapeo; liderazgo y orientación en educación financiera; reconocimiento de acciones de terceros y rendición de cuentas (Brasil, 2021a).

La visión de la OCDE sobre educación financiera y su influencia en la construcción de las ENEF (OCDE, 2005; OCDE, 2009) resultan limitadas. Para la OCDE, el individuo es concebido como un agente de mercado, es decir, como consumidor e inversionista. La educación financiera debe capacitarlos para un desempeño consciente de sus funciones sociales. Sin embargo, reducir a las personas a meros actores de mercado restringe la capacidad de transformación social de la educación. La educación financiera debe ir más allá del conocimiento de los activos financieros y de la alfabetización financiera, entendida como el dominio de cálculos y del funcionamiento del mercado financiero y sus riesgos. La educación necesita ser amplia y abarcar más que los aspectos estrictamente financieros. Así, definir la educación en esta área como educación económica y financiera (EEF) parece ser el enfoque más adecuado.

La educación económica y financiera (EEF) debe ser heterogénea e integrar aspectos de la alfabetización financiera, de la psicología económica y de la socialización económica (Gnan; Silgoner; Weber, 2007; Bessa; Fermiano; Denegri, 2014). La psicología económica se centra en el análisis del comportamiento en variables como el trabajo, los hábitos y prácticas de consumo, el ahorro, las inversiones y los financiamientos (Correia et al., 2017). La socialización económica se entiende como el proceso de aprendizaje que se desarrolla a través de las formas de relación con el mundo económico, mediado por la familia, la escuela y los medios de comunicación. La construcción de una visión sistémica del modelo socioeconómico en el cual el individuo se encuentra inserto permite el desarrollo de competencias y actitudes que posibilitan el uso adecuado de sus recursos económicos. (Denegri Coria et al., 2006; Denegri Coria; Tapia; Fuentealba, 2005).

La incorporación de la educación económica y financiera (EEF) en la enseñanza superior representaría una contribución a las demandas sociales, a la política pública educacional y a las directrices de la Nueva ENEF. Habitualmente, la educación superior se centra en la formación profesional, más que en la formación integral del individuo. Esto conlleva a la ausencia de la EEF o a un abordaje tímido y limitado (Bufalo; Pinto, 2023; Abreu; Delfino; Araújo, 2024). Implementar la EEF en la educación superior exigiría una ruptura con los modelos tradicionales de enseñanza, así como una reestructuración curricular (Garcia, 2021). El uso de metodologías activas capaces de situar al estudiante como protagonista de su propio aprendizaje (Marques et al., 2021), junto con la adopción de un enfoque transversal, podrían constituir alternativas viables para la enseñanza superior.

Considerando el contexto presentado, la pregunta que orienta el desarrollo de esta investigación es: ¿la educación económica y financiera constituye la mejor manera de abordar la formación de los estudiantes en finanzas?

Desde el sentido común, un estudiante formado en economía y finanzas debería poseer: un alto nivel de alfabetización financiera, hábitos de consumo racionales y sostenibles, racionalidad frente a la intención de endeudarse y actitudes coherentes con la intención de ahorrar. La alfabetización financiera es un componente de la educación económica y financiera, al igual que la socialización económica. Las actitudes relativas a la intención de ahorrar y a evitar el endeudamiento corresponden a aspectos trabajados en la socialización económica, puesto que se manifiestan como comportamientos sociales. Al ahorrar, el individuo renuncia o posterga el acto de consumir. De la misma manera que el consumo opera como articulador de las dinámicas sociales, abstenerse de él constituye una forma de establecer relaciones diferentes en el entorno económico. En este sentido, estudiar la correlación entre alfabetización financiera y socialización económica permitirá evaluar si un enfoque más amplio y heterogéneo resulta más eficaz que la mera centralización en la alfabetización financiera.

De este modo, el objetivo principal de este estudio es comprender si el nivel de alfabetización financiera de los estudiantes del Centro Estadual de Educação Tecnológica Paula Souza (CEETEPS) impacta en las actitudes relacionadas con la intención de ahorrar y de evitar el endeudamiento. Los objetivos específicos son: evaluar el nivel de alfabetización financiera de los estudiantes; examinar la validez y confiabilidad de la escala de actitudes hacia el ahorro y el endeudamiento; garantizar su adecuación mediante pruebas psicométricas; e investigar la asociación entre el nivel de alfabetización financiera y las actitudes vinculadas al ahorro y al endeudamiento.

Las justificaciones para el desarrollo de esta investigación se centran en la necesidad de mejorar la orientación de la propuesta educativa. Comprender la forma más adecuada de abordaje permitirá generar impactos educativos y sociales significativos. Existen organismos nacionales que promueven la educación financiera (Banco Central do Brasil, 2024), CONEF (Brasil, 2021a), Ministerio de Educación y Comisión de Valores Mobiliarios (Brasil, 2021b), así como organizaciones internacionales (Banco Mundial, 2011; OECD, 2005).

Análisis de intervenciones de educación financiera en varios países del mundo (Miller et al., 2014) indicaron que el impacto de los programas educativos es limitado. Los resultados mostraron un efecto positivo en comportamientos específicos, como el aumento del ahorro. Sin embargo, en otras áreas, como la reducción de la morosidad en los préstamos, no se observó ningún impacto.

Sin embargo, lo que se pretende es contribuir a una discusión sobre la mejor forma de abordaje educativo.

La instrucción genera conciencia de que una buena gestión de los recursos repercute en hábitos de consumo responsables, en la generación de ahorro y en la reducción del nivel de endeudamiento. Datos actuales evidencian los problemas relacionados con la administración de las finanzas. Según la ANBIMA (2024), cerca del 30% de la población brasileña no logró ahorrar dinero en 2023. El nivel de endeudamiento en Brasil presentó un ligero aumento en el primer trimestre de 2024. De acuerdo con la Encuesta de Endeudamiento e Incumplimiento del Consumidor (CNC, 2024), aproximadamente el 78,1% de las familias posee deudas financieras. El activo más utilizado entre los endeudados es la tarjeta de crédito (CNC, 2024).

Por más importantes que pueda ser el papel de la educación, es necesario destacar que la mejora en el nivel de conocimiento en economía y finanzas no es el único factor responsable de una vida financiera saludable. Factores como el nivel y la distribución del ingreso, así como el grado de desarrollo nacional y regional, influyen de manera sustancial en la socialización económica.

2 EDUCACIÓN ECONÓMICA Y FINANCIERA

El término educación económica y financiera (EEF) es poco utilizado en las publicaciones. Comúnmente, cuando se aborda la temática de educación en economía y finanzas, los términos más empleados son: alfabetización financiera y educación financiera. No obstante, existen otros términos relacionados, tales como: capacidad financiera, educación económica, psicología económica, economía conductual y socialización económica.

La educación económica y financiera (EEF) debe entenderse como un proceso pedagógico lineal que conecta insumos, procedimientos de enseñanza y experiencias, con cambios cognitivos y prácticas financieras. Los insumos se subdividen en: recursos; procesos y experiencias; cambios cognitivos y prácticas financieras. Los recursos comprenden la disponibilidad financiera, didáctica y tecnológica. Los procesos de enseñanza corresponden a clases y actividades escolares que permitan el aprendizaje a través de contenidos y experiencias. Los cambios cognitivos constituyen los primeros resultados visibles, reflejados en la mejora del nivel de conocimiento y en las transformaciones de pensamientos y actitudes. A partir de ello, es posible observar prácticas financieras concretas, tales como hábitos de ahorro o austeridad frente al endeudamiento (Norambuena-Paredes et al., 2025). La figura 1 ilustra el proceso lineal de la EEF.

Figura 1
Proceso lineal de la EEF

Sin embargo, estos efectos no se distribuyen de manera homogénea. Factores como el género, el nivel de ingresos, las condiciones laborales o la escolaridad de los padres condicionan todo el proceso. Mientras que el capital cultural y el habitus (Bourdieu, 1986) ayudan a explicar la transmisión intergeneracional de disposiciones en relación con el dinero y el consumo, el enfoque de las capacidades (Sen, 1999) permite reconocer que la alfabetización financiera solo se realiza plenamente cuando amplía las libertades reales para ejercer decisiones valiosas. En este sentido, la educación económica y financiera (EEF) debe concebirse como una pedagogía situada y crítica (Borges, 2024), orientada no solo a formar ciudadanos conscientes de sus finanzas, sino también a enfrentar las desigualdades estructurales que limitan la efectividad de sus aprendizajes.

En el campo de la evaluación educativa, los instrumentos de evaluación del aprendizaje constituyen un eje fundamental para medir el impacto de los programas formativos (Guo; Yan, 2019; Jakubovska; Stranovska, 2017; Lockwood et al., 2022). En el contexto de la educación superior, este enfoque adquiere mayor relevancia, pues permite comprender cómo los estudiantes desarrollan competencias y habilidades que trascienden la mera adquisición de conocimientos técnicos (Joho et al., 2024; Mallidou et al., 2018; Sundby; Karseth, 2022). En este sentido, la educación económica y financiera debe evaluarse no solo a partir de indicadores de conocimiento, sino también mediante evidencias de transformación en la toma de decisiones, en la gestión de recursos personales y en la construcción de hábitos sostenibles (NorambuenaParedes et al., 2025). El uso sistemático de los resultados de estas evaluaciones posibilita retroalimentar el diseño curricular, orientar estrategias pedagógicas y legitimar la incorporación de la EEF como una dimensión clave de la formación universitaria, contribuyendo a una formación integral que articula saberes, actitudes y prácticas (Gálvez-Nieto et al., 2025; Polanco-Levicán et al., 2023).

En virtud de la amplitud del tema y de los propósitos establecidos para este trabajo, se hace necesaria la conceptualización de los temas alfabetización financiera y socialización económica.

2.1 Alfabetización financiera

La primera persona en reconocer la importancia de la alfabetización financiera fue John Adams, en 1787 (Goyal; Kumar, 2020). Según el United Nations SecretaryGeneral’s Special Advocate for Inclusive Finance for Development (2016), John Adams habría enviado una carta a Thomas Jefferson en la que subrayaba la importancia de la resiliencia financiera y explicaba que las perplejidades, confusiones y angustias en América se debían a la completa ignorancia de la naturaleza de la moneda, el crédito y la circulación.

A partir del momento en que las relaciones comerciales se intensificaron, como consecuencia de la Revolución Industrial iniciada en el siglo XVIII, la necesidad de comprender los fundamentos básicos de las finanzas impulsó estudios en esta área. Eventos económicos recientes, como la pandemia de Covid-19, la recesión económica y la crisis financiera de 2008, han demostrado la importancia de fundamentar y difundir el conocimiento en educación financiera. Los estudios bibliométricos (Ingale; Paluri, 2020; Goyal; Kumar, 2020) evidencian que el número de publicaciones sobre el tema creció de manera significativa entre 2009 y 2019.

La definición de alfabetización es amplia y permite el uso de términos sinónimos como: capacidad financiera, educación financiera y conocimiento financiero (Huston, 2010; Hung; Parker; Young, 2009; Goyal; Kumar, 2020). La alfabetización financiera no consiste únicamente en el conocimiento de las finanzas personales, sino también en la capacidad de reflexión y aplicación de dicho conocimiento (Huston, 2010; Atkinson; Messy, 2012). La alfabetización financiera constituye una base esencial en la toma de decisiones (Lusardi; Mitchell, 2014). Sundarasen et al. (2016) señalan que la alfabetización financiera ha sido asociada a la capacidad de generar inversiones, tomar decisiones y elegir apropiadamente activos.

Lusardi y Mitchell (2011a, 2011b) diseñaron un conjunto estándar de preguntas sobre estos conceptos y lo implementaron en investigaciones en Estados Unidos y en otros países. Las pruebas presentadas por Lusardi y Mitchell (2007) contienen únicamente tres cuestiones para medir la alfabetización financiera. Estas preguntas se refieren al conocimiento del funcionamiento de los intereses, de la inflación y del comportamiento de la inversión en el mercado accionario. La inversión en el mercado accionario forma parte del patrón de inversión estadounidense, lo que no es común en otros países. En Brasil, entre los productos financieros buscados por los inversionistas, la cuenta de ahorro es el más utilizado, con una participación del 68% de la población inversionista (ANBIMA, 2024).

Finalmente, en los criterios propuestos, Huston (2010) advierte que la dificultad de elaborar pruebas para medir la alfabetización financiera radica en el problema de establecer una definición clara y precisa del concepto. El uso de términos sinónimos dificulta la construcción de un constructo. En sus estudios sobre los criterios para medir la alfabetización financiera, Huston (2010) presenta una compilación de ítems divididos en cuatro áreas de formación del conocimiento necesarias: nociones básicas sobre dinero; transferencias intertemporales de recursos entre diferentes períodos; capacidad de invertir y capacidad de protección de recursos.

2.2 Socialización económica

La socialización está orientada hacia la capacidad de inclusión financiera y, por lo tanto, constituye una formación complementaria a la alfabetización financiera. Las personas pueden estar alfabetizadas financieramente cuando poseen conocimientos, comprensión y habilidades para gestionar sus finanzas; sin embargo, no pueden ser consideradas financieramente capaces a menos que ello se refleje en su comportamiento social, en una integración efectiva del individuo con el mundo económico. Este proceso involucra a distintos agentes de socialización, siendo la familia el primero y uno de los más importantes (Coria; Tapia; Fuentealba, 2005).

El papel de la escuela, en el contexto social, se orienta a fomentar comportamientos y decisiones económicas responsables, a controlar los impulsos de consumo y a reducir conductas de riesgo, como el endeudamiento excesivo (Bottazzi; Lusardi, 2021; Riener; Wagner, 2017; Xu et al., 2023). El estudio del comportamiento humano, en lo relativo a los actos económicos, es abordado principalmente desde la óptica de la psicología económica (Bessa; Fermiano; Denegri Coria, 2014). Sus bases teóricas se encuentran en la psicología conductual y en la psicología cognitiva. La psicología económica se centra en comprender qué aspectos emocionales influyen en la socialización económica, tales como el consumo, el ahorro y el endeudamiento (Ferreira, 2007).

El acto de consumir está estrechamente vinculado a comportamientos de carácter austero o hedonista. El comportamiento austero consiste en establecer patrones de consumo rígidos y racionales, mientras que el consumo hedónico se relaciona con gastos discrecionales (Denegri Coria et al., 2021). Compras innecesarias, motivadas por el placer personal o por la necesidad de sentirse parte de un determinado grupo social, constituyen ejemplos de comportamiento hedonista.

El consumo innecesario y la financiarización temprana, estimulados por el modelo económico neoliberal, exponen una realidad: el endeudamiento estudiantil (Wang; Xiao, 2009). Dicho endeudamiento afecta la estabilidad financiera y el bienestar económico de las personas. Comprender cómo la deuda es percibida y gestionada resulta fundamental para diseñar estrategias de educación financiera y políticas públicas eficaces.

Además, investigar las actitudes frente al endeudamiento permite obtener información valiosa sobre los factores que influyen en las decisiones financieras, los riesgos y las vulnerabilidades (Holmgren et al., 2019; Qian; Fan, 2021). Las actitudes hacia el endeudamiento están relacionadas con la impulsividad y los hábitos de consumo hedonistas (Denegri Coria et al., 2021).

Los trastornos asociados al consumo y al sobreendeudamiento afectan el bienestar financiero y restringen la capacidad de ahorrar. El ahorro implica postergar el consumo en el presente para acumular recursos financieros en el futuro. El hábito de ahorrar permite estar prevenido ante situaciones inesperadas, prepararse para el envejecimiento y la jubilación, además de posibilitar la realización de sueños y metas establecidas.

3 METODOLOGIA

La investigación tuvo una naturaleza cuantitativa, con objetivos correlacionales y transversales (Sampieri; Collado; Lucio, 2013).

4 PROCEDIMENTOS

La investigación tuvo como finalidad comprender si el nivel de alfabetización financiera de los estudiantes del CEETEPS generaba un impacto en las actitudes relacionadas con la intención de ahorrar y de evitar el endeudamiento. Para ello, el Centro de Excelencia en Psicología Económica y del Consumo (CEPEC), de la Universidad de La Frontera (UFRO), Chile, proporcionó el cuestionario Encuesta Comportamiento Económico y Financiero. Por lo tanto, el instrumento utilizado para la recolección de datos fue un cuestionario compuesto por 144 preguntas. Para cumplir con los objetivos de este estudio, se seleccionaron 5 ítems para evaluar el nivel de alfabetización financiera, 9 ítems de la escala de actitudes hacia el ahorro y 8 ítems de la escala de actitudes hacia el endeudamiento.

Los objetivos específicos establecidos fueron: evaluar el nivel de alfabetización financiera de los estudiantes; analizar la validez y confiabilidad de la escala de actitudes hacia el ahorro y el endeudamiento; garantizar su adecuación mediante pruebas psicométricas; e investigar la asociación entre el nivel de alfabetización financiera y las actitudes respecto al ahorro y al endeudamiento.

Así, los procedimientos adoptados para alcanzar los objetivos definidos fueron: traducir el cuestionario, definir población y muestra, y realizar el análisis estadístico. El CEPEC coordina diversos proyectos de medición del nivel de educación económica y financiera en la población de la región de La Araucanía. Este cuestionario se diseñó para estudiantes de programas tecnológicos de nivel superior, es decir, para un público con características educativas y etarias similares a la población de este estudio.

La población definida para la recolección de datos estuvo compuesta por estudiantes de las Faculdades de Tecnologia (Fatec) del CEETEPS, específicamente: Fatec Araçatuba, Fatec Bauru, Fatec Jahu y Fatec Lins. Las Fatecs son instituciones públicas de educación superior tecnológica. La elección de estas unidades se debió al Proyecto Piloto de Regionalización del Centro Paula Souza. A partir de 2019, se implementaron los Núcleos Regionales de Administración (NRAs), con el propósito de reflejar la realidad de cada región y facilitar los procesos de gestión pedagógica (Centro Paula Souza, 2019). Por su distribución, las Fatec de Araçatuba, Bauru, Jahu y Lins pertenecen al NRA 1.

La población total de estudiantes matriculados en las Fatecs durante el período de la investigación fue de 2775 alumnos. En virtud de la Ley 13.709 (Ley General de Protección de Datos) (Brasil, 2018c), no fue posible disponer de información individualizada de dicha población. Por ello, se optó por construir una muestra aleatoria simple. Participaron en la investigación 234 estudiantes, constituyendo el tamaño de la muestra. Con un nivel de confianza del 95%, la muestra presentó un margen de error de 6,1 pp.

La recolección de datos permitió un análisis regionalizado, con una muestra representativa y de alta calidad para el estudio. Debido a que las instituciones estaban ubicadas en distintas ciudades, se optó por aplicar el cuestionario mediante Google Forms. El tiempo estimado para completar el cuestionario fue de aproximadamente 25 minutos. Para caracterizar la muestra y cumplir con los objetivos específicos, los datos se analizaron utilizando los programas SPSS v.26.0 y JASP. La misma base de datos había sido utilizada previamente en un análisis sobre educación financiera (Castro, 2022).

El análisis sociodemográfico mostró que la muestra estuvo conformada por estudiantes con edades entre 17 y 70 años, con una media de 23 años y una desviación estándar de 33,918. Se observó que la mayoría de los estudiantes (89,7%) provenían de escuelas públicas, eran solteros (65,3%), vivían con sus padres (49,7%) y trabajaban (70,9%).

Para alcanzar el primer objetivo específico evaluar el nivel de alfabetización financiera de los estudiantes se utilizaron las preguntas correspondientes a los ítems de alfabetización financiera. El Cuadro 1 presenta dichas preguntas junto con sus respuestas, destacadas en negrita. Estas cuestiones se basaron en los trabajos de Lusardi (2004) y evaluaron competencias aritméticas básicas, el concepto y la aplicación de intereses, la diversificación de riesgos y el valor del dinero a lo largo del tiempo. El formato de estas preguntas ha sido utilizado en sistemas de evaluación de diversos países (Lusardi; Michaud; Mitchell, 2017), así como en los estudios de alfabetización financiera de la OCDE (2005).

Cuadro 1
Preguntas de alfabetización financiera

Los procedimientos ejecutados consistieron en un análisis descriptivo de los datos, incluyendo la distribución de frecuencias de los diferentes niveles de alfabetización financiera. Se asignó 1 punto a cada respuesta correcta y 0 puntos a las respuestas incorrectas. Posteriormente, todos los puntos obtenidos por los participantes fueron sumados para clasificar las respuestas en las siguientes escalas: baja alfabetización financiera (1 a 2 puntos), alfabetización financiera media (3 a 4 puntos) y alfabetización financiera alta (5 puntos).

Con el fin de cumplir el segundo objetivo específico, que consistió en evaluar la validez y la confiabilidad de la escala de actitudes hacia el ahorro y el endeudamiento mediante pruebas psicométricas, se realizaron análisis de confiabilidad (alfa de Cronbach) de las respuestas obtenidas. Los ítems utilizados en cada análisis se presentan en sus respectivas tablas. Se midieron las tendencias actitudinales y tres aspectos relativos al acto de ahorrar: ahorrar según la necesidad, ahorrar como actitud positiva y ahorrar como algo difícil de alcanzar. Para el análisis, se emplearon 9 ítems en formato Likert, con opciones de respuesta que variaban de 1 (totalmente en desacuerdo) a 4 (totalmente de acuerdo). En estudios previos, los índices de confiabilidad α para esta escala fueron de 0,75 (Godoy et al., 2018).

La escala de actitudes hacia el endeudamiento, desarrollada por Denegri Coria et al. (2012), está compuesta por 8 ítems y tiene como objetivo evaluar la actitud de las personas frente a las deudas que asumen como individuos, midiendo dos factores: actitud hedonista y actitud austera. Este instrumento presenta un formato de respuesta tipo Likert de 4 puntos, que varían desde “totalmente en desacuerdo” hasta “totalmente de acuerdo”. En relación con las estimaciones de confiabilidad del instrumento, se han reportado índices aceptables para las subescalas de austeridad y hedonismo (α = 0,89 y α = 0,87, respectivamente) (CEPEC, CDS, 2012).

Finalmente, para abordar el objetivo específico orientado a investigar la asociación entre el nivel de alfabetización financiera y las actitudes hacia el ahorro y el endeudamiento, se realizó un análisis de correlación de Pearson entre las variables alfabetización financiera y actitudes hacia el ahorro, evaluando la fuerza y la dirección de dicha relación. Asimismo, se aplicaron pruebas de ANOVA para examinar la relación entre las tres variables: alfabetización financiera, actitudes hacia el ahorro y actitudes hacia el endeudamiento.

5 RESULTADOS

Las clasificaciones adoptadas para la evaluación de los niveles de alfabetización financiera fueron: nivel bajo de alfabetización financiera (1 a 2 respuestas correctas); nivel medio de alfabetización financiera (3 a 4 respuestas correctas); y nivel alto de alfabetización financiera (5 respuestas correctas). El análisis estadístico descriptivo mostró que la mayoría de los estudiantes (45,7%) presentó un nivel medio de alfabetización financiera, seguido por un nivel bajo (39,8%). La discrepancia se observó en el nivel alto de alfabetización, alcanzado por solo el 14,5% de los estudiantes. Por lo tanto, el nivel de alfabetización de los alumnos tendió hacia el intervalo medio-bajo, lo que señala la necesidad de implementar acciones para mejorar el estándar de conocimiento de los estudiantes.

Los resultados obtenidos sobre la validez y confiabilidad de la escala de actitudes relacionadas con la intención de ahorrar indicaron una confiabilidad adecuada y una estructura interna consistente, validando su uso como herramienta apropiada, conforme a los estándares sugeridos por Hair et al. (2009). Se calculó la distribución de la media observada para cada una de las categorías de ítems. Las puntuaciones medias variaron entre 3,40 (DE = 0,615) y 2,36 (DE = 0,781). Estos resultados evidenciaron un comportamiento adecuado de los ítems, lo que sugiere un ajuste apropiado al modelo teórico propuesto. Además, el valor de la prueba KMO fue de 0,79 y la estadística de Bartlett resultó significativa (WLSMV-2 [55] = 537,615, p < 0,01), lo que indicó que la matriz de datos fue adecuada para realizar un análisis factorial exploratorio (AFE). El coeficiente de confiabilidad de la escala fue de α = 0,73.

La Tabla 1 presenta el alfa de Cronbach de cada ítem. En conjunto, los resultados respaldan la relevancia y utilidad de la escala en investigaciones vinculadas al comportamiento financiero y ofrecen una base sólida para futuros estudios en este campo.

Tabla 1
Confiabilidad de la escala para medir actitudes de intención de ahorro

En relación con la escala de actitudes hacia el endeudamiento, se realizó un cálculo de la distribución de la media observada para cada una de las categorías de ítems. Las puntuaciones medias de los ítems vinculados al factor de hedonismo variaron entre 2,18 (DE = 0,802) y 1,53 (DE = 0,629). El coeficiente alfa de Cronbach de 0,502 indica una confiabilidad relativamente baja en la consistencia interna de los ítems de la escala. Esto sugiere la necesidad de reformular los ítems o de considerar la inclusión de otros que aborden diferentes dimensiones del hedonismo. Las diferencias culturales en la interpretación de los ítems pueden haber sido un factor que afectó la confiabilidad.

Con respecto al factor de austeridad, se observa una variabilidad en las puntuaciones que oscilan entre 3,49 (DE = 0,630) y 3,09 (DE = 0,819), lo que indica una distribución significativa en las respuestas de los estudiantes respecto de este constructo. Además, el coeficiente alfa de Cronbach para este factor fue de 0,709, lo cual sugiere una consistencia interna aceptable en las mediciones.

La Tabla 2 presenta los valores del alfa de Cronbach para diferentes afirmaciones sobre actitudes y comportamientos financieros relacionados con la intención de evitar el endeudamiento. En el análisis de consistencia interna de las afirmaciones evaluadas, los valores de alfa de Cronbach mostraron variaciones significativas. Los valores más altos, 0,735 y 0,722, señalaron una buena consistencia interna, lo que sugiere que los ítems fueron confiables y homogéneos en la medición del constructo evaluado. En contraste, el valor más bajo, 0,161, evidenció una consistencia interna muy deficiente, lo que genera baja confiabilidad y la posible necesidad de revisión o eliminación de dicho ítem para mejorar la robustez del instrumento de medición.

Tabla 2
Confiabilidad de la escala para medir actitudes hacia el endeudamiento

Para medir las actitudes hacia el ahorro, se analizaron las respuestas obtenidas mediante la escala de actitudes. Estos perfiles se definieron a partir de las puntuaciones totales obtenidas por los estudiantes en la siguiente escala:

  • a) Actitud de alta intención de ahorrar: estudiantes cuya puntuación total se ubica en el percentil 75 o superior, lo que equivale a obtener 29 puntos o más en una escala de 36 puntos.

  • b) Actitud de intención media de ahorrar: estudiantes cuya puntuación total se encuentra entre el percentil 25 y el percentil 75, abarcando un rango de 19 a 28 puntos en una escala de 36 puntos.

  • c) Actitud de baja intención de ahorrar: estudiantes cuya puntuación total se sitúa por debajo del percentil 25, es decir, aquellos que obtienen 18 puntos o menos en una escala de 36 puntos.

La clasificación de los estudiantes en estas categorías de actitud mostró una distribución variada: un 2% de los estudiantes presentó una actitud negativa respecto a la intención de ahorrar, mientras que un 60% evidenció una actitud moderada y un 38% manifestó una actitud positiva. El perfil de intención de ahorro de los estudiantes se ubica en un nivel medio-alto, reflejando una aproximación más proactiva hacia la gestión financiera.

Se realizó un análisis del coeficiente de correlación de Pearson para examinar la relación entre el nivel de alfabetización financiera y la actitud hacia el ahorro. Los resultados, presentados en la Tabla 3, revelaron una correlación positiva moderada entre ambas variables, con un coeficiente de Pearson de 0,191. Estos resultados sugieren que, a medida que aumenta el nivel de alfabetización financiera de los estudiantes, también se incrementa su disposición a realizar el acto de ahorrar.

Tabla 3
Correlación de Pearson entre alfabetización financiera y actitud de intención de ahorro

La correlación alcanzó significancia estadística, con un valor de p = 0,003 (bilateral). Un valor de p menor que 0,01 indica que la probabilidad de obtener una correlación tan sólida entre estas variables por mero azar es extremadamente baja, reforzando así la validez de la relación identificada en el estudio. Además, el tamaño de la muestra (N = 234) utilizado en el análisis para ambas variables proporciona una base sólida para extrapolar los resultados a la población estudiantil del CEETEPS.

En la Tabla 4, que presenta la correlación de Pearson entre el nivel de alfabetización financiera y las actitudes de intención de evitar el endeudamiento, se observó que los resultados revelaron una correlación significativa y negativa entre hedonismo y austeridad (r = -0,150, p = 0,022), lo que indica una tendencia de inversión entre estas dimensiones de personalidad. No se encontró una asociación significativa entre hedonismo y alfabetización financiera (r = 0,046, p = 0,483), lo que sugiere que los rasgos hedonistas no están relacionados de manera significativa con los niveles de alfabetización financiera. En contraste, se observó una correlación positiva moderada y altamente significativa entre austeridad y alfabetización financiera (r = 0,233, p < 0,001), lo cual sugiere que los individuos con comportamientos financieros más conservadores tienden a exhibir mayores niveles de alfabetización financiera.

Tabla 4
Correlación de Pearson entre alfabetización financiera y endeudamiento

El ANOVA entre las variables alfabetización financiera y actitud de intención de ahorro (Tabla 5) reveló una relación significativa entre ambas, lo que se corrobora con el valor de p = 0,003 y el valor de F = 8,781, ambos estadísticamente significativos. Los resultados confirman que la alfabetización financiera ejerce un impacto considerable en la actitud hacia el ahorro: un mayor nivel de alfabetización financiera se encuentra correlacionado con una mayor intención de ahorrar.

Tabla 5
ANOVA entre alfabetización financiera y ahorro

El análisis del modelo factorial confirmatorio de la escala para medir las actitudes de intención de ahorrar valida la estructura teórica (figura 2). El análisis reveló que todos los ítems de la escala se relacionaban con un único factor, es decir, con una sola dimensión de actitud. Esta estructura unidimensional proporciona una comprensión clara y simplificada de la actitud de los individuos respecto a la intención de ahorrar, lo que facilita su medición y análisis. No obstante, al revisar las cargas factoriales de los ítems, se observó una variabilidad en los valores, que oscilaron entre 0,004 y 0,75. Esto sugiere que algunos ítems presentan una relación más fuerte con el factor subyacente que otros, lo cual indica que cada ítem capta aspectos específicos de la actitud frente al ahorro.

Figura 2
Modelo de escala para medir actitudes de intención de ahorrar

Se examinaron las asociaciones entre el nivel de alfabetización financiera y las actitudes hacia el ahorro y el endeudamiento. Los resultados presentados en la tabla 6 evidencian dichas asociaciones. Para explorar estas relaciones se aplicaron técnicas de análisis de varianza (ANOVA de un factor). Los hallazgos revelan que tanto la actitud hacia el ahorro como la actitud hacia la austeridad muestran diferencias sustanciales entre los grupos con distintos niveles de alfabetización financiera. En contraste, el hedonismo no presenta variaciones significativas, lo que sugiere que un mayor nivel de alfabetización financiera tiende a estar asociado con actitudes más favorables hacia el ahorro y la austeridad.

Tabla 6
ANOVA entre alfabetización financiera y actitud en relación con el endeudamiento

Es posible observar que las diferencias significativas entre los grupos con distintos niveles de alfabetización financiera se reflejan en las sumas de cuadrados y en las medias cuadráticas obtenidas en el ANOVA. En particular, para las variables de actitud hacia el ahorro y la austeridad, las sumas de cuadrados entre grupos fueron significativamente mayores que las sumas de cuadrados dentro de los grupos. Esto indica una mayor variabilidad entre los grupos.

La figura 3 presenta un análisis de cómo los constructos latentes de “Hedonismo” y “Austeridad” se relacionan con múltiples ítems observados, delineando la intensidad de dichas relaciones a través de las cargas factoriales y de los errores asociados a cada ítem. Este enfoque permite visualizar de manera clara y concisa la influencia de los factores latentes sobre las variables observadas, proporcionando una comprensión más profunda de la estructura subyacente del fenómeno estudiado. Sin embargo, al revisar las cargas factoriales de los ítems, se observó una variabilidad en los valores, que oscilaron entre 0,38 y 0,65. Esto sugiere que algunos ítems presentan una relación más fuerte con el factor subyacente que otros. Resulta importante prestar atención a estos hallazgos para comprender mejor qué aspectos específicos de la actitud hacia el ahorro está capturando cada ítem.

Figura 3
Modelo de escala para medir actitudes en relación con el endeudamiento

La tabla 7 de comparaciones múltiples, utilizando el método HSD de Tukey, ofrece una visión detallada de las diferencias en las actitudes hacia el ahorro, el hedonismo y la austeridad entre grupos con distintos niveles de alfabetización financiera. Se observa que las diferencias en las medias son significativas en varios casos, lo que indica que los grupos con baja, media y alta alfabetización financiera presentan actitudes financieras diferenciadas.

Tabla 7
Comparaciones múltiples entre alfabetización financiera, ahorro y endeudamiento

Los resultados obtenidos en la tabla 7 respaldan la hipótesis del objetivo de investigación, que plantea la existencia de una asociación entre el nivel de alfabetización financiera y las actitudes hacia el ahorro y el endeudamiento. En particular, las diferencias significativas en las actitudes hacia el ahorro y la austeridad entre los grupos con distintos niveles de alfabetización financiera confirman que un mayor nivel de alfabetización financiera se relaciona con actitudes más favorables hacia el ahorro y con una gestión financiera responsable.

6 CONSIDERACIONES FINALES

La OCDE enfatiza la importancia de la formación en finanzas desde la perspectiva del individuo como agente de mercado. Esta visión influyó en el proceso de construcción de las ENEF. La revisión bibliográfica destacó la existencia de múltiples términos correlatos y la ausencia de una definición única sobre educación financiera. Medir resultados sin delimitar con claridad el objeto de estudio dificulta tanto el proceso de evaluación como la comparación de hallazgos. Por ello, este estudio partió de la definición de educación económica y financiera entendida como una formación compuesta por la alfabetización financiera, la psicología económica y la socialización económica. El propósito central fue indagar si esta aproximación más amplia y heterogénea constituye la mejor vía para abordar la formación de los estudiantes en finanzas.

En este marco, el objetivo central del artículo fue analizar si el nivel de alfabetización financiera de los alumnos del Centro Estadual de Educação Tecnológica Paula Souza (CEETEPS) impactaba en sus actitudes de intención de ahorrar y de evitar el endeudamiento. Los primeros resultados mostraron que el nivel de alfabetización financiera de los estudiantes del CEETEPS fue evaluado como medio-bajo, mientras que el perfil de intención de ahorrar se situó en un nivel medio-alto.

Análisis más detallados demostraron la existencia de una asociación significativa entre el nivel de alfabetización financiera y las actitudes hacia la intención de ahorrar y evitar el endeudamiento, confirmando la premisa planteada. En particular, los estudiantes con niveles más altos de alfabetización financiera evidenciaron actitudes más favorables hacia el ahorro y una postura más austera respecto del gasto, reduciendo así la propensión al endeudamiento. Este resultado fue respaldado por análisis de varianza y pruebas de comparaciones múltiples, que revelaron diferencias estadísticamente significativas en las actitudes hacia el ahorro y la austeridad entre grupos con distintos niveles de conocimiento financiero. Tales diferencias se reflejaron en sumas de cuadrados entre grupos considerablemente mayores que las sumas de cuadrados dentro de los grupos, destacando la influencia del nivel de alfabetización financiera en la variabilidad de las actitudes.

La validación de la escala de actitud hacia el ahorro proporcionó una base sólida para futuras investigaciones en el campo del comportamiento financiero. Los resultados indican que la escala presenta una confiabilidad adecuada y una estructura interna consistente, constituyéndose en una herramienta fiable para evaluar la actitud respecto a la intención de ahorrar en estudios similares. En contraste, la escala relativa al hedonismo mostró un bajo índice de confiabilidad.

Los hallazgos refuerzan la necesidad de que los programas educativos enfaticen la alfabetización financiera, dado su potencial para generar externalidades positivas. Priorizar la alfabetización financiera puede producir impactos beneficiosos en la socialización económica, particularmente en lo que respecta a los hábitos de ahorro. Además, el presente análisis aporta resultados sustanciales y confirmatorios que refutan un estudio previo realizado con la misma base de datos (Castro, 2022). En el caso específico del CEETEPS, priorizar la alfabetización financiera resulta más que recomendable, ya que sus estudiantes evidenciaron niveles de letramento medio-bajos. Sin embargo, el alfabetismo financiero debe estar acompañado por otras áreas de conocimiento. La psicología económica y su enfoque conductual, así como el desarrollo del pensamiento crítico, de valores y de un sentido de colectividad, constituyen competencias necesarias.

Es importante reconocer las limitaciones del estudio. A pesar de que los resultados fueron significativos, el diseño transversal de la investigación impidió establecer relaciones causales definitivas entre alfabetización financiera y actitudes vinculadas a la intención de ahorrar y evitar el endeudamiento. Investigaciones futuras podrían beneficiarse de diseños longitudinales que permitan seguir la evolución de las actitudes financieras a lo largo del tiempo en respuesta a intervenciones específicas de educación financiera.

En conclusión, el estudio contribuye al creciente cuerpo de literatura que pone de relieve la importancia de la alfabetización financiera en la formación de actitudes financieras saludables. Las evidencias sustantivas aquí presentadas respaldan la implementación de programas educativos eficaces y de políticas públicas orientadas a mejorar la comprensión financiera de la población.

Disponibilidad de datos

Los datos estarán disponibles a solicitud de los revisores.

REFERENCIAS

  • Editor de Seção:
    Milena Pavan Serafim | Editor de Layout: Silmara Pereira da Silva Martins

Fechas de Publicación

  • Publicación en esta colección
    05 Dic 2025
  • Fecha del número
    2025

Histórico

  • Recibido
    04 Nov 2024
  • Acepto
    06 Set 2025
  • Revisado
    08 Oct 2025
location_on
Publicação da Rede de Avaliação Institucional da Educação Superior (RAIES), da Universidade Estadual de Campinas (UNICAMP) e da Universidade de Sorocaba (UNISO). Rodovia Raposo Tavares, km. 92,5, CEP 18023-000 Sorocaba - São Paulo, Fone: (55 15) 2101-7016 , Fax : (55 15) 2101-7112 - Sorocaba - SP - Brazil
E-mail: revistaavaliacao@uniso.br
rss_feed Acompanhe os números deste periódico no seu leitor de RSS
Ir para o topo Reportar erro