Open-access COVID-19 en Brasil: ¿Hay diferencias entre la alfabetización en salud mental de los hombres jóvenes y la de los mayores?

Resumen

Objetivo:   analizar la Alfabetización en Salud Mental de hombres jóvenes y mayores residentes en Brasil en el contexto de la pandemia de COVID-19.

Método:  estudio cualitativo, realizado con 87 hombres, mediante survey online asincrónica. Los datos fueron procesados usando el software NVIVO12®, estructurados usando el método del Discurso del Sujeto Colectivo y analizados usando el concepto teórico de Alfabetización en Salud Mental de Anthony Jorm.

Resultados:  del análisis de un discurso síntesis sobre los componentes de la Alfabetización en Salud Mental, surgieron seis ideas centrales: capacidad para reconocer trastornos específicos o diferentes tipos de sufrimiento psíquico; conocimiento y creencias sobre factores y causas de riesgo; conocimiento y creencias sobre las intervenciones de autoayuda; conocimiento y creencias sobre la ayuda profesional disponible; actitudes que facilitan el reconocimiento y la búsqueda de ayuda adecuada; y conocimiento sobre cómo buscar información sobre salud mental.

Conclusión:  hay diferencias entre la Alfabetización en Salud Mental de los hombres jóvenes y la de los mayores que vivían en Brasil durante la pandemia de COVID-19. Los hombres mayores fueron más competentes para gestionar el cuidado y proteger su salud mental que los hombres jóvenes, según los niveles de Alfabetización en Salud Mental.

Descriptores:
Alfabetización en Salud; Salud Mental; Salud del Hombre; Infecciones por Coronavirus; Salud del Adulto; Salud del Anciano

Resumo

Objetivo:   analisar o Letramento em Saúde Mental de homens jovens e idosos residentes no Brasil no contexto da pandemia da COVID-19.

Método:   estudo qualitativo, realizado com 87 homens, por meio de survey online assíncrona. Os dados foram processados no software NVIVO12®, estruturados com o método do Discurso do Sujeito Coletivo e analisados por meio do conceito teórico de Letramento em Saúde Mental de Anthony Jorm.

Resultados:   a partir da análise de um discurso síntese sobre os componentes do Letramento em Saúde Mental, emergiram seis ideias centrais: capacidade de reconhecer distúrbios específicos ou diferentes tipos de sofrimento psíquico; conhecimento e crenças sobre fatores e causas de risco; conhecimento e crenças sobre intervenções de autoajuda; conhecimento e crenças sobre a ajuda profissional disponível; atitudes que facilitem o reconhecimento e a procura de ajuda adequada; e conhecimento de como buscar informações sobre saúde mental.

Conclusão:   há diferenças no Letramento em Saúde Mental de homens jovens e idosos residentes no Brasil em vivência da pandemia da COVID-19. Homens idosos mostraram-se mais competentes para a gestão do cuidado e a proteção em saúde mental do que os homens jovens, em relação aos níveis de Letramento em Saúde Mental.

Descritores:
Letramento em Saúde; Saúde Mental; Saúde do Homem; Infecções por Coronavírus; Saúde do Adulto; Saúde do Idoso

Abstract

Objective:  to analyze the Mental Health Literacy of young and aged men living in Brazil in the COVID-19 pandemic context.

Method:  a qualitative study conducted with 87 men by means of an asynchronous online survey. The data were processed in the NVIVO12® software, structured with the Collective Subject Discourse method and analyzed through Anthony Jorm’s theoretical concept of Mental Health Literacy.

Results:  six central ideas emerged from the analysis of a synthesis discourse on the components of the Mental Health Literacy, namely: Ability to recognize specific disorders or different types of psychological distress; Knowledge and beliefs about risk factors and causes; Knowledge and beliefs about self-help interventions; Knowledge and beliefs about available professional help; Attitudes that facilitate recognition and the search for adequate help; and Knowledge on how to seek information on mental health.

Conclusion:  there are differences in the mental health literacy of young and aged men living in Brazil during the COVID-19 pandemic. Aged men were more competent for mental health care management and protection than young men, in relation to the Mental Health Literacy levels.

Descriptors:
Mental Health Literacy; Health Literacy; Mental Health; Men’s Health; Coronavirus Infections; Adult Health; Elderly Health

Destacados:

(1) Este es el primer estudio sobre alfabetización en salud mental masculina y COVID-19.

(2) Los hombres mayores tienen niveles más altos de ASM que los hombres jóvenes.

(3) Los hombres jóvenes pueden ser más vulnerables a las enfermedades mentales durante la pandemia.

(4) Elevar los niveles de ASM contribuye a la prevención, intervención temprana, autoayuda.

(5) La enfermería puede asumir un papel de liderazgo en la promoción de la ASM.

Introducción

Debido a los efectos que tuvo la pandemia de COVID-19 (Enfermedad por Coronavirus 2019) en la salud mental de la población mundial, un número significativo de personas se enfermó mentalmente. Los estudios indican que hay una alta prevalencia de trastornos mentales, como ansiedad, depresión, soledad, trastornos del sueño, fobias, pánico y estrés postraumático en la población1-3. Con relación al género, aún son discretos los datos sobre la salud mental de los hombres en el contexto de la pandemia de COVID-194-5.

Por lo tanto, es fundamental saber cuáles son las medidas preventivas relacionadas con la salud mental y reconocer los síntomas y las modalidades de tratamiento de los trastornos mentales, además de poder ayudar a las personas que los padecen6. Dicho comportamiento se define como Alfabetización en Salud Mental (ASM). A pesar de que la ASM es poco discutida en Brasil, está emergiendo en la promoción de la salud, especialmente ante la vulnerabilidad que plantea el contexto de la pandemia para la salud mental7.

El concepto de ASM surgió en Australia a fines de la década de 19908, donde los autores definieron como el conocimiento y las creencias sobre los trastornos mentales que ayudan a reconocerlos, tratarlos y prevenirlos. Desde entonces, investigadores de todo el mundo han mostrado un creciente interés por este fenómeno, provocando la evolución de la definición conceptual de ASM. Actualmente, la ASM se refiere a el conocimiento y las habilidades necesarios para promover la salud mental9, y se divide en cuatro componentes: comprender cómo lograr y mantener una buena salud mental, comprender los trastornos mentales y sus tratamientos, reducir el estigma relacionado con los trastornos mentales y aumentar la eficacia de la búsqueda de ayuda10-11.

Los bajos niveles de ASM influyen en el comportamiento de búsqueda de tratamiento y autogestión de los problemas psicosociales de la población, por ende, es importante que los profesionales de la salud actúen asertivamente para promover la ASM12-13. En cuanto al género, la cultura estereotipada del modelo masculino, de hombres fuertes, activos y que no se enferman, aún impera en la construcción social brasileña12. La “masculinidad hegemónica” puede ser un impedimento para que esta población alcance altos niveles de ASM, ya que los hombres tienden a quejarse menos, niegan el dolor, la debilidad y ocultan la fragilidad física y psicoemocional13. Hay evidencia de que los hombres buscan ayuda solo cuando el dolor se vuelve insoportable o incapacitante y cuando influye en el desempeño laboral12.

En lo que respecta a las barreras de la ASM relacionadas con la edad, los adultos mayores se destacan en la pandemia porque presentan cambios derivados de la senectud y la senilidad, pero principalmente debido a que en la población se intensifican el ageísmo y las actitudes estigmatizantes hacia las personas mayores. Además, las medidas necesarias, como el distanciamiento social, son importantes para prevenir la propagación del virus, pero generan complicaciones para la rutina y la salud mental de este grupo14.

Las infodemias también generan grandes repercusiones en la salud mental de la población, especialmente en la de los adultos mayores15. Por lo tanto, en un momento como este, lleno de incertidumbre y con exceso de todo tipo de información, incluso de fake news, es necesario que la población mundial adopte un cambio rápido de comportamiento para reducir los impactos que genera el COVID-19 en la salud mental16. Por ende, hoy más que nunca, es importante que la población tenga niveles adecuados de ASM.

Por lo tanto, al reconocer que este tema constituye un importante foco de atención para la salud pública mundial, se recomienda fortalecer las estrategias de protección y promoción de la salud mental17-18, durante el transcurso de la pandemia y durante el período posterior a la misma, aumentando los niveles de ASM de la población. Por ende, se considera que al desarrollar la ASM se pueden prevenir problemas de salud mental agudos y crónicos y proteger a los hombres de adoptar modelos tóxicos de masculinidad.

La pandemia de COVID-19 alertó sobre las falencias que hay en los niveles de ASM en la población masculina y expuso la necesidad de llevar a cabo un análisis para identificar el estado de este fenómeno en los diferentes países, especialmente en aquellos donde aún no se ha abordado este tema, como Brasil. Por consiguiente, la pregunta orientadora del estudio fue: ¿cómo se configura la ASM de los hombres jóvenes y mayores en el contexto de la pandemia de COVID-19 en Brasil? Por ende, este estudio tiene como objetivo analizar la ASM de hombres jóvenes y mayores residentes en Brasil en el contexto de la pandemia de COVID-19.

Método

Diseño del estudio

Es un estudio cualitativo, basado en el análisis discursivo19 y que sigue las directrices de la Consolidated Criteria for Reporting Qualitative Research (COREQ)20.

Escenario y participantes

El estudio se realizó en un ambiente virtual, en los 26 estados brasileños y en el Distrito Federal de Brasil, entre junio y septiembre de 2020, período en el que se establecieron medidas de restricción social, recomendadas por las autoridades gubernamentales y sanitarias para el control de la propagación del COVID-19.

Participaron en el estudio 87 hombres en total (53 jóvenes y 34 mayores). Se incluyeron hombres cisgénero y transgénero, mayores de 18 años y residentes en Brasil. Los turistas fueron excluidos. Para definir la franja etaria, se utilizó la clasificación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para jóvenes (25 a 44 años) y adultos mayores (60 a 90 años)21.

Siguiendo el criterio de muestreo de bola de nieve22, fueron reclutados para el estudio dos hombres de cada región del país, a través de las redes sociales digitales (Facebook ®, Instagram® y WhatsApp®), uno joven y un adulto mayor por región, 10 participantes en total (elegimos el estado más poblado de cada una de las cinco regiones brasileñas). Estos fueron los primeros participantes y fueron llamados “semillas”. Cada participante recibió un link que contenía el Término de Consentimiento Libre e Informado en formato virtual y el formulario de la investigación y se le indicó que invitara a otros hombres de su red social (sin interferencia de los investigadores) hasta obtener una muestra significativa.

Recolección y análisis de los datos

La recolección de datos se realizó a través de survey online, aplicando un instrumento semiestructurado por medio de la plataforma digital Google Forms®. El formulario estaba compuesto por preguntas cerradas sobre caracterización sociodemográfica, que contenían variables como: identidad de género, orientación sexual, raza/color, franja etaria, ingreso salarial, estado civil, educación, región y lugar de residencia, y cuatro preguntas abiertas que abordaban el conocimiento y las estrategias de cuidado relacionadas con la salud mental, a saber: 1. Según su opinión, ¿cómo afecta la pandemia la salud mental de los hombres? Cuénteme sobre eso; 2. Respecto a su salud mental, describa qué significó para usted la pandemia; ¿Le causó algún problema?; 3. ¿Cómo se ha sentido durante la pandemia? Describa sus sentimientos y emociones; 4. Cuéntenos qué ha hecho para cuidar y enfrentar los problemas relacionados con su salud mental. El contenido del instrumento fue revisado y validado por tres expertos externos al grupo de investigación.

La recolección de datos finalizó cuando se alcanzó la saturación teórica de datos, en la cual, a medida que se incluían nuevos discursos, dos investigadores, de forma independiente, realizaban un proceso continuo de análisis de datos, recopilando y agrupando los temas identificados23. Este doble análisis permitió identificar temas similares, la saturación teórica se alcanzó con 53 discursos de hombres jóvenes y 34 discursos de hombres mayores, cuando no había elementos nuevos en el material tratado, había coocurrencia de datos, convergencia y complementariedad24. Un tercer investigador revisó el material y constató la saturación teórica analizando la densidad teórica y la confiabilidad de los resultados.

La codificación de los datos se realizó con ayuda del software NVIVO12®, y fue organizada por dos investigadores, lo que permitió procesar el material, crear “nodos” - códigos temáticos, organizar, identificar y sistematizar categorías y subcategorías a partir de temas identificados25.

El análisis metodológico se basó en la técnica del Discurso del Sujeto Colectivo (DSC), que consiste en una forma de representación social, en la que el conocimiento del sentido común está presente en las opiniones y también en las posturas que adopta un sujeto en una determinada cotidianidad26-27. Esta forma de representación social puede entenderse como una síntesis de algo desconocido, que se aproxima a la realidad empírica. Por lo tanto, en este estudio se utilizó la lectura línea por línea de los datos, localización de fragmentos discursivos y sus relaciones, convergencias y complementariedades, como forma de derivar las Expresiones Clave, realizando luego la agrupación de los datos, en la búsqueda de las Ideas Centrales y sus anclajes. Finalmente, los discursos síntesis fueron estructurados uniendo los discursos individuales, escritos en primera persona del singular, para expresar la colectividad estudiada, considerando la representación de los hombres19,26-27.

Como se trataba de la investigación de un solo fenómeno con diferentes públicos (hombres jóvenes y hombres mayores), se utilizó la misma técnica metodológica19, respetando el rigor científico, para comprender y explicar las especificidades que se encontraron en cada franja etaria. En ese sentido, se observó un Discurso Síntesis estructurador, compuesto por seis Ideas Centrales: 1. Capacidad para reconocer trastornos específicos o diferentes tipos de sufrimiento psíquico; 2. Conocimiento y creencias sobre factores y causas de riesgo; 3. Conocimiento y creencias sobre las intervenciones de autoayuda; 4. Conocimiento y creencias sobre la ayuda profesional disponible; 5. Actitudes que facilitan el reconocimiento y la búsqueda de ayuda adecuada; 6. Conocimiento sobre cómo buscar información sobre salud mental.

Las Ideas Centrales surgieron de la unión de los datos, de la ubicación del discurso colectivo -datos de mayor expresividad, densidad, profundidad y representación de la realidad estudiada26, presentes en los dos grupos estudiados, expresados en el estudio por separado, a saber: DSC de hombres jóvenes y DSC de hombres mayores.

El Discurso Síntesis se basó en el anclaje27, que derivó de la explicación que proporcionaron las Ideas Centrales. Por lo tanto, el DSC demostró que existen diferentes niveles de ASM en los hombres, en función de su franja etaria, que se manifestaron en el contexto de la pandemia (Figura 1).

Figura 1
Estructuración analítica de la comprensión del Discurso del Sujeto Colectivo de hombres jóvenes y mayores residentes en Brasil sobre Alfabetización en Salud Mental en el contexto de la pandemia de COVID-19. São Paulo, SP, Brasil, 2021

Luego del análisis metodológico, el material fue analizado y/o interpretado teóricamente, siguiendo el marco teórico propuesto por Anthony Jorm, que conceptualiza y estructura los componentes de la ASM10-11,28.

Aspectos éticos y legales

Se obtuvo la aprobación del Comité Nacional de Ética en Investigación y del Comité de Ética en Investigación de la Universidad Federal de Bahía, bajo el dictamen número: 4.087.611, respetando todos los criterios nacionales e internacionales de ética en investigación con seres humanos. Se garantizó el anonimato de los participantes identificando los discursos con las siglas “DSC” (Discurso del Sujeto Colectivo) seguido de la franja etaria correspondiente (Hombres Jóvenes u Hombres Mayores).

Resultados

Participaron en el estudio 87 hombres residentes en Brasil (53 jóvenes y 34 mayores), con edades entre 25 y 33 años (jóvenes) y entre 63 y 72 años (mayores). Los hombres jóvenes eran, en su mayoría, de identidad de género cisgénero, de identidad sexual heterosexual, características similares a las de los hombres mayores. Con respecto a la raza/color y estado civil, la mayoría de los hombres jóvenes se autodeclararon morenos y solteros, mientras que los hombres mayores en su mayoría se autodeclararon blancos y casados.

Ambos grupos tenían nivel superior de educación y empleo en el servicio público. Declararon ingresos salariales diferentes: hombres jóvenes de 3 a 4 salarios mínimos y hombres mayores más de cinco salarios mínimos. El territorio de residencia de los hombres también fue diferente, la mayoría de los jóvenes residía en la región Nordeste, la mayor concentración se registró en los estados de Bahía y Pernambuco, y los mayores, residían en la región Sudeste de Brasil y la mayor concentración se registró en los estados de São Paulo y Río de Janeiro. Los hombres jóvenes vivían con familiares (padres y/o hermanos), mientras que los mayores vivían con sus cónyuges, y ambos vivían en áreas urbanas.

Discurso Síntesis: de la gestión a la protección: muestra la diferenciación de los componentes de la Alfabetización en Salud Mental de los hombres jóvenes y mayores

La experiencia masculina en el cotidiano de la pandemia de COVID-19 en Brasil explicitó el DSC de hombres jóvenes y mayores que sacaron a la luz los componentes de la ASM, que se basan en las seis categorías discursivas de Ideas Centrales a continuación.

Idea Central 1: Capacidad para reconocer trastornos específicos o diferentes tipos de sufrimiento psíquico:

[...] he notado que mi salud mental fluctuó durante la pandemia. Después de la llegada del virus a Brasil, comencé a tener crisis de ansiedad y ataques de pánico, que aumentaron principalmente a principios de marzo. Tenía episodios de insomnio, que eran causados por la aceleración del pensamiento y la agitación, y por eso necesitaba tomar medicamentos para conciliar el sueño por la noche. He estado experimentando una sensación constante de malestar y peligro inminente. (DSC de hombres jóvenes).

[…] Tuve cambios en el comportamiento y en mi estado de salud mental. Mi salud mental empezó a verse más afectada cuando empecé a ver que había casos positivos entre mis compañeros de trabajo, lo que aumentó la presión y el estrés. Otros problemas contribuyeron para que se alterara mi salud mental, como el miedo a la posibilidad de contagiarme de Coronavirus y de tener COVID-19 cuando necesito salir, mi condición de riesgo, ya que tengo enfermedades y la incertidumbre que genera impactos, me angustia más y me pone triste. (DSC de hombres mayores).

Idea central 2: Conocimiento y creencias sobre factores y causas de riesgo

[...] antes no pensaba que la pandemia sería tan grave como para afectar mi salud mental. Como era joven, no pensaba que corría grandes riesgos, ni que me afectaría mentalmente o me podría causar una enfermedad mental. Confieso que me preocupaba más el riesgo de contagio de la enfermedad y los problemas que pudiera generar mi inestabilidad financiera, pero no que tendría problemas con mi salud mental derivados de las repercusiones negativas que me provoca la ansiedad, por ejemplo. Debido a esto, me tomó un tiempo creer en la existencia de la enfermedad y cumplir con la cuarentena. Sin embargo, comencé a sentir miedo de la enfermedad, a contagiarme del virus y a que mi salud mental se viera comprometida no solo por enfermarme de COVID-19, sino por las consecuencias que la enfermedad me pudiera causar. (DSC de hombres jóvenes).

[...] pensé que la pandemia no podía dañar mi salud mental, pero con la aparición de tensiones debido al trabajo, ante el alto riesgo de contagio, sobrecarga y estrés, el miedo de tener que trasladarme mediante el transporte público, aumentó mis preocupaciones y generó una sensación de malestar, lo que afectó mi salud mental. Empecé a sentirme incómodo estando en lugares con mucha gente cerca, por miedo a contaminarme y sufrir la enfermedad, sobre todo por el hecho de vivir con la incertidumbre de lo inesperado. El estrés, la tensión, el encierro, el aislamiento social han sido las principales causas de los problemas en mi salud mental. No imaginé que podría sentirme ansioso por la pandemia, pero terminé en esa situación. (DSC de hombres mayores).

Idea central 3: Conocimiento y creencias sobre las intervenciones de autoayuda

[...] traté de saber más sobre la enfermedad, qué podría causar la llegada de la pandemia a Brasil y qué impacto podría tener en mi salud mental. Empecé a tener contacto con mis amigos más cercanos para obtener y también intercambiar información que me ayudara a establecer estrategias para reducir los impactos en mi salud, como, por ejemplo, fortalecer lazos de amistad, el compañerismo, la presencia, el apoyo mutuo, ya que no podía estar con ellos, por el aislamiento social, que me estaba causando mucha soledad. El intercambio de experiencias con amigos y personas de mi entorno, por ejemplo, del trabajo, me ayudó mucho a atravesar situaciones y problemas difíciles. (DSC de hombres jóvenes).

[...] con el surgimiento de la pandemia en Brasil, y más específicamente en mi ciudad, traté de entender la realidad de lo que estaba pasando y luego traté de obtener más conocimiento sobre el tema, leer sobre el tema en fuentes confiables, para pensar en cómo debía actuar frente a todo lo que se estaba informando en la televisión, en internet y a través de los mensajes de WhatsApp. Cuando comencé a sentir los efectos negativos de la pandemia en mi salud mental, principalmente por el aumento de la tensión y los cambios físicos en mi cuerpo, que se prolongaron durante varios días, y el temor de que la situación pudiera empeorar, comencé a crear un plan individual para adaptarme a la pandemia y proteger mi salud mental, la salud de mis familiares, mis finanzas y en un intento de aprender y superar las transformaciones que la pandemia impone en mi vida. Sin embargo, esta no es una tarea fácil, ya que como hombre estoy entrenado por la sociedad para no mostrar nunca debilidad, ni rendirme, lo que me impide exponer mis sentimientos y la situación real sobre mi salud mental. (DSC de hombres mayores).

Idea central 4: Conocimiento y creencias sobre la ayuda profesional disponible

[...] para enfrentar los problemas de mi salud mental provocados por la pandemia conté con la ayuda de psicólogos, a través de terapia online. Vi algunas transmisiones en vivo con psicólogos y terapeutas holísticos para ayudarme a lidiar mejor con el aumento de la ansiedad, el miedo y la preocupación por el COVID-19. Me deprimí y necesitaba buscar un psiquiatra y comencé a tomar medicamentos. (DSC de hombres jóvenes).

[…] Recurrí a los servicios que había en internet para obtener apoyo psicológico, compartir experiencias, tratar de solucionar problemas que estaban afectando mi salud mental. Participé de grupos terapéuticos con hombres de manera virtual que me estimularon a desarrollar actividades en la vida cotidiana, como ocio, entretenimiento, control de la ansiedad y el estrés, prácticas de relajación, disminuir el consumo de información sobre el COVID-19. (DSC de hombres mayores).

Idea Central 5: Actitudes que facilitan el reconocimiento y la búsqueda de ayuda adecuada

[...] he estado tratando de hacer actividades que me hagan sentir bien y generen bienestar, como salir de la rutina laboral, comer lo que me gusta, practicar actividad física y fortalecer las relaciones, ya que sé que todo esto puede mejorar mi salud mental. (DSC de hombres jóvenes).

[...] la búsqueda de la contemplación, la meditación, el acceso al arte, la búsqueda del autoconocimiento, la reflexión sobre la pandemia me da una estrategia positiva y eficaz para mantener en equilibrio mi salud mental, ya que reducen mi angustia y ansiedad. Me detuve a pensar en la vida, porque sé que es importante reflexionar sobre las actitudes, saber actuar con las personas y con la vida, es una autoevaluación propiamente dicha, un aprendizaje que sirve para toda la vida. Además, la búsqueda de Dios, porque sé que Él tiene el control de todo y me da más confianza, esperanza de que todo pasará y mejorará. (DSC de hombres mayores).

Idea central 6: Conocimiento sobre cómo buscar información sobre salud mental

[...] imaginando que la pandemia podría afectar mi salud mental, alterarme el sueño, fui en busca de ayuda psicológica. Además, comencé a protegerme para no tener acceso a malas noticias relacionadas con la lucha contra la pandemia en Brasil, dadas las falencias del gobierno. Entonces, opté por consultar otras fuentes de información, como mis amigos más cercanos, y así reducir el estrés, los nervios y la indignación al presenciar tantos problemas sociales, que solo empeoran mi estado mental. (DSC de hombres jóvenes).

[...] Empecé a leer mucho sobre la pandemia y a informarme a través de reportajes televisivos, en sitios web oficiales de organismos de salud, artículos científicos y también información fidedigna que me pasaban amigos cercanos por WhatsApp. La lectura fue fundamental para mí para tomar acciones que mejoraran el cuidado de mi salud mental. (DSC de hombres mayores).

Discusión

Este estudio reveló los componentes de la ASM de hombres jóvenes y mayores en el contexto de la pandemia de COVID-19 en Brasil. Nuestros resultados mostraron diferentes niveles de ASM entre las dos generaciones de hombres del estudio, en función del conocimiento y las creencias relacionados con los problemas de salud mental que manifestaron, vinculados a la forma en que los hombres establecen intervenciones de autoayuda, reconocen la necesidad de ayuda profesional disponible, construyen actitudes y buscan información para la gestión de la atención en salud mental en el contexto de la pandemia de COVID-19.

La capacidad de reconocer trastornos específicos o diferentes tipos de sufrimiento psíquico indicó la percepción de síntomas, agentes causales, repercusiones e impactos en la salud mental. Nuestros resultados demostraron que los hombres tenían autoconocimiento de la situación/condición individual y colectiva de la salud mental en el día a día durante la epidemia de una nueva enfermedad transmisible. Esta capacidad de reconocer trastornos y sufrimiento psíquico difirió entre las franjas etarias de los hombres, en el DSC de los hombres jóvenes se observó una agudización de la vivencia de procesos ansiogénicos, pánico, estrés, hipervigilancia, agitación psicomotora y alteración del patrón de sueño, mientras que los hombres mayores reconocieron dimensiones más amplias y no tan focalizadas en un solo problema (la pandemia), sino en aspectos comportamentales, de interacción socio-afectiva, laboral, de las vulnerabilidades de la condición de salud individual debido a los factores de riesgo/presencia de enfermedades crónicas, el miedo con respecto a la salud a causa de la enfermedad por COVID-19.

Dichos hallazgos representativos ayudan a explicar el hecho de que las experiencias de los hombres jóvenes se basan en los escasos niveles de ASM que manifestaron en la vida diaria durante la epidemia de COVID-19, en comparación con las de los hombres mayores, quienes, en medio de la crisis sanitaria, se mostraron cada vez más competentes para lidiar con el manejo de las emociones y los sentimientos.

Reconocer correctamente los problemas de salud mental es un factor importante para elevar los niveles de ASM. Si hay fallas en este proceso, pueden surgir problemas de comunicación con los profesionales de la salud, dado que la detección de un trastorno mental se da cuando la persona presenta síntomas que reflejan un problema psicológico y no pasan desapercibidos para los médicos generales. Aunque el reconocimiento clínico por sí solo puede no ser suficiente para beneficiar al paciente, es un primer paso hacia una acción efectiva8-11,28.

En el presente estudio se constató la presencia de estereotipos erróneos sobre la salud mental, en cuanto a la adopción de medidas de atención y protección tempranas. Los jóvenes mostraron una leve preocupación por la situación de la salud mental ante la experiencia de la pandemia, a pesar de que reconocieron que tienen factores y causas de riesgo para la salud mental y tienen repercusiones nocivas, lo que genera una incredulidad sobre el fenómeno (pandemia) y su gravedad y complejidad para la salud mental. Esas creencias, probablemente intensificadas por las normas hegemónicas de género masculino29-31, pueden cambiar los patrones de búsqueda de ayuda, respuesta al tratamiento e incluso manejo de síntomas individuales, además de fortalecer las creencias limitantes de que los jóvenes son inquebrantables, resistentes e inalcanzable en términos de impactos psicosociales28.

Se observó una perspectiva más amplia del concepto de salud mental en el DSC de los hombres mayores, que se relaciona con su experiencia previa y no se limita al malestar que vivieron durante la pandemia. Esta característica puede conferirles mayores habilidades para analizar y enfrentar las incapacidades en el manejo de situaciones nuevas y con grandes incertidumbres32-33. En ese sentido, ya se sabe en la literatura que los hombres mayores son más vulnerables al COVID-19, tienen tasas de morbilidad y mortalidad muy altas34. Sin embargo, en lo que respecta a la salud mental, nuestros resultados revelaron que este público adhiere más y se preocupa más por las medidas de prevención y control de la enfermedad, que están íntimamente ligadas al vínculo con las redes (de apoyo, socioafectivas, de atención a la salud), en comparación con los jóvenes.

Se observó que los hombres se movilizaron en busca de intervenciones de autoayuda en salud mental. Esa movilización dilucidó el desarrollo de habilidades de “primeros auxilios en salud mental”28, que los orientó para enfrentar la experiencia de la pandemia, a partir de la adquisición y construcción del conocimiento y las creencias. Nuestros resultados indican que los hombres jóvenes tienen actitudes positivas enfocadas en el ocio y el entretenimiento y las prácticas corporales. Los hombres mayores, se enfocaron en mantener el equilibrio de la salud mental mediante prácticas meditativas y de autoconocimiento.

Las habilidades de autoayuda son fundamentales para la autogestión en salud mental, al igual que reconocer cuándo y cómo implementarlas8-11,28. Entre las intervenciones de autoayuda más populares se encuentran recurrir al apoyo de familiares y amigos, participar en actividades placenteras, comenzar nuevas actividades y hacer ejercicio. Pero las pruebas sobre la efectividad de las intervenciones de autoayuda son limitadas en comparación con las intervenciones profesionales, lo que dificulta determinar cuáles tienen probabilidades de funcionar. Sin embargo, un estudio indica que la actividad física, los juegos virtuales y las estrategias enfocadas en el apoyo social y las técnicas de relajación muscular dan resultados positivos35.

Además de las habilidades de autoayuda, es importante que los hombres sepan cuándo buscar ayuda profesional. En ese caso, los hombres revelaron que su toma de decisiones se basaba en la búsqueda de apoyo y/o acompañamiento profesional y de otra índole con la intención de obtener apoyo psicosocial, contar con un espacio de escucha, recepción de demandas y necesidades de intervención psiquiátrica y medicalización, motivados por el acceso al conocimiento que tenían y por las creencias construidas sobre el contexto de la pandemia y la relación con la salud mental. Dichas actitudes les facilitaron a los hombres reconocer la necesidad y buscar ayuda para reducir los impactos deletéreos de la pandemia de COVID-19 en la salud mental, lo que les proporciona buenos niveles de ASM.

El conocimiento sobre cómo ayudar a los demás es un componente relacionado con la ASM9-11,28. Una investigación suiza comprobó que el público tiene dificultad para lidiar con los trastornos mentales, las personas afirman que no saben cómo comportarse, tienen miedo de cometer errores, no tienen suficiente conocimiento como para ofrecer apoyo o tienen estigmas vinculados a los problemas de salud mental36. Se considera que las creencias del público sobre la ayuda profesional pueden afectar la búsqueda de ayuda de otras personas. Es más probable que una persona busque ayuda profesional para los problemas de salud mental cuando otra persona se lo recomienda, por ende, la opinión de otras personas importantes sobre el tratamiento también puede influir28.

Con respecto a las creencias públicas y profesionales sobre los trastornos mentales, se sabe que los profesionales tienen un conocimiento especializado, en gran parte basado en evidencia científica y el consenso de expertos, mientras que el público tiene una variedad de creencias basadas en experiencias personales, informes de los medios y fuentes informales de conocimiento. Sin embargo, el análisis de las creencias públicas no revela un factor general sobre la ASM, sino una serie de factores que, a través de esas creencias, indican que los trastornos mentales son mejor tratados por intervenciones médicas, psicológicas o cambios en el estilo de vida28.

En cuanto a la forma en la que los hombres adquirían conocimiento y creencias sobre la ayuda profesional disponible, cabe destacar que la era digital, del big data, de los enlaces algorítmicos, genera grandes transformaciones en la manera en que jóvenes y adultos adquieren y ejercen la ASM. En nuestro estudio, es evidente, por ejemplo, que los hombres jóvenes tienen más conocimiento y son más competentes en informática que los hombres mayores, lo que les facilita el uso de herramientas para mantener contacto con sus seres queridos (reuniones, transmisiones en vivo y fiestas virtuales, como el envío de mensajes directos, mensajes eróticos y el acceso a aplicaciones de citas, creadas por la geolocalización) ante el distanciamiento físico y el aislamiento social.

En este sentido, el acceso a la información sobre salud se torna fácil para una muestra muy joven con una afinidad potencialmente alta por el entorno online, donde la información es fácilmente accesible en cualquier momento. Pero eso requiere que el individuo tenga capacidad para filtrar la información veraz y precisa de la que no lo es37, esto exige que las poblaciones más jóvenes desarrollen mayores niveles de alfabetización digital38 y ASM39.

Sin embargo, es necesario considerar que hay factores que complican la ASM, especialmente para los hombres más jóvenes, que pueden establecer una relación de autoayuda más urgente, en la búsqueda de una cura momentánea, para seguir disfrutando de los placeres de la vida, y que, por ende, los exponen a situaciones que conllevan a un mayor riesgo de padecer COVID-19 y de sufrir alteraciones de la salud mental (concurrir a fiestas clandestinas, abusar del alcohol y otras drogas, pornografía, juegos violentos y de azar, perder el empleo y tener dificultades financieras, romper relaciones familiares y afectivas)40-41. A su vez, en el caso de los hombres mayores, hay que estar atentos para fortalecer las estrategias para proteger la salud mental y para enfrentar los trastornos psíquicos más generales (modos de vida, familia, trabajo, red social y afectiva), para que ese público pueda adaptarse y construya una ASM más consolidada y, posiblemente, más duradera. Por lo tanto, se avanzó al comprender que los hombres mayores basan sus experiencias y prácticas en la lógica de que es fundamental dedicarle atención a la salud mental, gestionándola y protegiéndola. De todas formas, es un escenario que aún no ha sido explorado en profundidad en los hombres42.

El bajo nivel de alfabetización en la población joven y alfabetizada indica que las personas con problemas de salud mental tienen problemas para percibir las dificultades que tienen para cuidar su propia salud37,43. En tiempos de pandemia, las dificultades pueden sobredimensionarse y crear barreras para comprender, apoyar y afrontar la salud mental. Esos niveles de ASM pueden estar presentes y provocar la invisibilidad masculina, al no considerar que la salud mental es transversal a la vida, lo que históricamente se ve en las narrativas de los hombres, debido a los sistemas de opresión impuestos por el machismo, por el patriarcado y por la construcción social de un modelo hegemónico de masculinidad4,8.

Cabe destacar que estudios previos han demostrado que la baja ASM está asociada con el sexo masculino, la edad avanzada (> 60 años) y el nivel educativo, lo que sugiere que los adultos mayores tienen un nivel de educación en salud mental más bajo que los adultos más jóvenes, esto incluye una menor precisión para identificar síntomas de trastornos mentales y modalidades de tratamiento44-46. Sin embargo, nuestro estudio no concuerda con dichas conclusiones, ya que demostró que los hombres mayores, independientemente del nivel educativo, mostraron niveles más altos de ASM que los hombres más jóvenes. Este hecho puede obedecer a influencias ambientales, como la proximidad con alguien que vive con un trastorno mental, lo que facilita la obtención de información adecuada sobre estrategias de promoción, tratamiento y educación en salud mental46.

Al trabajar con subgrupos de hombres, ha quedado claro que las desigualdades estructurales en salud requieren la atención de las políticas gubernamentales para adaptar y dirigir de manera efectiva los esfuerzos para promover la ASM de los hombres y los programas de promoción de la salud, especialmente en lo que respecta a la salud mental y adaptar las herramientas de educación para la salud existentes para que se centren en los problemas de salud específicos de los hombres, esto incluye la depresión, el suicidio y el estigma47-49. Los hallazgos de nuestro estudio solo refuerzan que el conocimiento por sí solo no informa ni fortalece la ASM de los hombres en sus prácticas, sino que indica que es necesario lograr que las acciones sean más accesibles para la audiencia masculina.

Hay que considerar que el DSC que se analizó aquí revela que el público masculino, independientemente del nivel educativo o la franja etaria, tiene niveles de ASM que deben ser fortalecidos, dadas las importantes consecuencias que esta falta de conocimiento puede provocar. Por lo tanto, es imperioso que se implementen acciones conjuntas, de cooperación técnica intersectorial para masificar el concepto de salud mental, mediante la expansión de la ASM de los hombres en los escenarios en los que ellos se encuentran, para que dicho público sea más sensible y proclive a reconocer que es vulnerable y sea capaz de tomar medidas de autogestión del cuidado empoderadas y libres de juicios y creencias estigmatizantes.

En ese sentido, la Enfermería, al ser la mayor fuerza de trabajo en salud y formar parte de los equipos de Salud de la Familia en Brasil, asume un papel fundamental para promover mayores niveles de ASM en las comunidades, a través del diálogo y de un lenguaje accesible y contextualizado a la realidad de cada individuo50-52.

Cabe señalar que la tarea de fortalecer los niveles de ASM de los hombres no debe restringirse solo a los profesionales, dado que hay una desigual en la cobertura de los servicios comunitarios y una escasez de recursos humanos para la atención de la salud mental en todas las regiones, e intentos del gobierno por modificar la política nacional de salud mental que favorecen su retroceso53-54. Para obtener mayores logros en prevención, intervención temprana, autoayuda, reducción del estigma y apoyo de otros en la comunidad, es necesario que la sociedad en general reciba capacitación e información adecuadas sobre salud mental, en las que el conocimiento y las habilidades básicos estén ampliamente disponibles, fortaleciendo los niveles de ASM del público.

Las limitaciones de este estudio se concentran en la operacionalización de la técnica de reclutamiento y selección de los participantes, así como también en la posibilidad de haber perdido criterios de inclusión, debido a la característica distintiva de la muestra (hombres jóvenes y mayores), lo que puede haber generado un recorte específico por raza/color y clase social, además de la particularidad de la muestra y de que se concentró en un determinado territorio, lo que provocó que hubiera más participantes provenientes de algunas regiones brasileñas (Noreste y Sudeste) y una dificultad en la profundización de los datos, dadas las barreras que impone la web survey. Además, como la encuesta fue online y el formulario fue autocompletado, los hombres analfabetos no participaron, lo que influyó en los niveles de ASM.

Implicancias para la práctica y la investigación

Destacamos que, hasta el momento, este es el primer estudio que aborda la ASM en el escenario brasileño, y el único en la literatura mundial que relaciona este tema con la pandemia de COVID-19 en el público masculino. Las implicancias para la práctica que surgieron de este estudio están relacionadas con el diálogo de un Plan de Acción de Salud Mental global para implementar estrategias de promoción y prevención de la salud mental, así como también para lograr objetivos de desarrollo sostenible para reducir el analfabetismo, promover la equidad de género en las relaciones sociales, reducción del empobrecimiento55-56, además de apoyar la adopción de estrategias que contribuyan al fortalecimiento de sociedades más resilientes en el período postpandemia. Por lo tanto, confirma que es necesario ampliar las acciones dirigidas a la salud del hombre y al campo de estudio de las masculinidades y la ASM, tan esenciales para el avance de las políticas públicas57.

Se recomienda realizar futuras investigaciones que aporten una mejor comprensión y desarrollar intervenciones que tengan como objetivo promover y expandir cada uno de los componentes de la ASM de la población masculina. Para ello, se deben llevar a cabo nuevos estudios para obtener la mejor evidencia posible, que utilicen instrumentos de evaluación validados e incluyan periodos de seguimiento.

Conclusión

Hay una diferencia importante entre los niveles de ASM de los hombres jóvenes y de los mayores, esto generó que los hombres mayores tuvieran mayor capacidad para reconocer trastornos específicos o diferentes tipos de sufrimiento psíquico que los jóvenes. Dicha situación también se repite en lo que respecta al conocimiento y las creencias sobre los factores y las causas de riesgo, y en el conocimiento y las creencias sobre las intervenciones de autoayuda que se aplican para la autogestión y protección de la salud mental en el contexto de pandemia.

La categoría generacional demostró tener influencia sobre la ASM, dado que los hombres mayores expresaron conocimiento y creencias sobre la ayuda profesional disponible en el contexto de la pandemia, tenían facilidad para reconocer problemas de salud mental y para la búsqueda de información relacionada con la salud mental, a diferencia de los hombres jóvenes. Los datos revelaram que los hombres jóvenes pueden ser más vulnerables a las enfermedades mentales durante la pandemia que los hombres mayores, debido a la escasa ASM. Se infiere que los hombres mayores pueden tener niveles más altos de ASM debido a la trayectoria y las diferentes experiencias de vida a lo largo de los años, que les aportan sabiduría y, por ende, aumentan los niveles de ASM.

Referencias bibliográficas

Editado por

  • Editora Asociada
    Rosalina Aparecida Partezani Rodrigues

Fechas de Publicación

  • Publicación en esta colección
    15 Jul 2022
  • Fecha del número
    2022

Histórico

  • Recibido
    06 Ago 2021
  • Acepto
    08 Mar 2022
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