Open-access Terapias complementarias para el control de los síntomas del tracto urinario inferior masculino: revisión sistemática

Resumen

Objetivo:  evaluar la evidencia científica sobre la efectividad de las terapias complementarias para el control de los síntomas del tracto urinario inferior en la población masculina adulta y adulta mayor.

Método:  revisión sistemática desarrollada según la checklist PRISMA. La búsqueda se realizó en las bases de datos CINAHL, Embase, LILACS, PEDro, PubMed, Web of Science y Google Scholar.

Resultados:  se identificaron 585 registros y se seleccionaron 12 ensayos clínicos que cumplían con los criterios de inclusión. Los resultados que los estudios consideraron para analizar la efectividad de las terapias complementarias fueron cuestionarios validados que evaluaban la gravedad de los síntomas del tracto urinario inferior (sensación de vaciado incompleto de la vejiga, micción frecuente, flujo intermitente, flujo débil, dolor o dificultad para orinar, nicturia y urgencia) y parámetros urodinámicos. Los estudios analizaron las terapias complementarias fitoterapia (n=8) y electroacupuntura (n=4). Seis estudios relacionados con la fitoterapia demostraron significación estadística. La electroacupuntura demostró una mejoría significativa de los síntomas en dos estudios.

Conclusión:  la fitoterapia fue efectiva para controlar los síntomas de frecuencia, urgencia, nicturia, vaciado incompleto, intermitencia, flujo débil y esfuerzo para iniciar la micción. Para confirmar la efectividad de la electroacupuntura, aún es necesario que se realicen investigaciones con metodologías bien diseñadas para resolver las diferencias entre los estudios de esta revisión.

Descriptores:
Terapias Complementarias; Síntomas del Sistema Urinario Inferior; Revisión Sistemática; Salud del Hombre; Fitoterapia; Electroacupuntura

Resumo

Objetivo:  avaliar as evidências científicas sobre a efetividade das terapias complementares no controle de sintomas do trato urinário inferior na população masculina adulta e idosa.

Método:  revisão sistemática desenvolvida de acordo com o checklist PRISMA. A busca foi realizada nas bases de dados CINAHL, Embase, LILACS, PEDro, PubMed, Web of Science e Google Scholar.

Resultados:  foram identificados 585 registros e selecionados 12 ensaios clínicos que atenderam aos critérios de inclusão. Os desfechos considerados pelos estudos para analisar a efetividade das terapias complementares foram questionários validados de avaliação da gravidade dos sintomas do trato urinário inferior (sensação de esvaziamento incompleto da bexiga, micções frequentes, fluxo intermitente, fluxo fraco, dor ou dificuldade na micção, noctúria e urgência) e parâmetros da urodinâmica. Os estudos analisaram as terapias complementares fitoterapia (n=8) e eletroacupuntura (n=4). Seis estudos relacionados à fitoterapia mostraram significância estatística. A eletroacupuntura mostrou melhora significativa dos sintomas em dois estudos.

Conclusão:  a fitoterapia foi efetiva para controle dos sintomas frequência, urgência, noctúria, esvaziamento incompleto, intermitência, fluxo fraco e esforço para iniciar a micção. Para confirmação da efetividade da eletroacupuntura ainda serão necessárias pesquisas com metodologias bem delineadas para sanar as divergências entre os estudos desta revisão.

Descritores:
Terapias Complementares; Sintomas do Trato Urinário Inferior; Revisão Sistemática; Saúde do Homem; Fitoterapia; Eletroacupuntura

Abstract

Objective:  to evaluate diverse scientific evidence on the effectiveness of complementary therapies in the control of lower urinary tract symptoms in the adult and aged male population.

Method:  a systematic review developed according to the PRISMA checklist. The search was performed in the CINAHL, Embase, LILACS, PEDro, PubMed, Web of Science and Google Scholar databases.

Results:  a total of 585 records were identified and 12 clinical trials were selected that met the inclusion criteria. The outcomes considered by the studies for analyzing effectiveness of the complementary therapies were validated questionnaires to assess the severity of the lower urinary tract symptoms (sensation of incomplete bladder emptying, frequent urination, intermittent flow, weak flow, pain or difficulty urinating, nocturia and urgency) and urodynamics parameters. The studies analyzed the complementary phytotherapy (n=8) and electroacupuncture (n=4) therapies. Six studies related to phytotherapy showed statistical significance. Electroacupuncture showed a significant improvement in the symptoms in two studies.

Conclusion:  pytotherapy was effective to control the simptoms related to frequency, urgency, nocturia, incomplete emptying, intermittence, weak flow and effort to initiate urination. To confirm the effectiveness of electroacupuncture, research studies with well-designed methodologies will also be necessary to resolve the divergences between the studies of this review.

Descriptors:
Complementary Therapies; Lower Urinary Tract Symptoms; Systematic Review; Men’s Health; Phytotherapy; Electroacupuncture

Destacados

(1) Las terapias complementarias pueden ser efectivas para los síntomas urinarios masculinos.

(2) La fitoterapia fue efectiva en seis de los ocho estudios incluidos.

(3) Es necesario realizar estudios con electroacupuntura y metodologías más robustas.

Introducción

Según la International Continence Society (ICS), los síntomas del tracto urinario inferior (STUI) se pueden categorizar según la fase de la micción: almacenamiento, vaciado y postmicción1. Los STUI de almacenamiento, como la nicturia y la incontinencia urinaria, son los más relatados por la población general, seguidos del goteo postmiccional, la reducción del flujo urinario y la sensación de vaciado incompleto de la vejiga, que también son quejas frecuentes2.

La frecuencia de los STUI aumenta con la edad3. Los hombres, presentan diferentes manifestaciones clínicas de STUI, las cuales están relacionadas con la vejiga, la próstata, la uretra, el suelo pélvico y/o los órganos pélvicos adyacentes1. Estudios epidemiológicos realizados con población masculina adulta y adulta mayor indican que la prevalencia puede variar entre el 60 y 84%4-5. La etiología más frecuentemente asociada a la aparición de STUI en los hombres es la hiperplasia prostática benigna (HPB)3. Si bien no es una morbilidad grave asociada a la mortalidad, estos síntomas tienen un impacto negativo en la vida cotidiana de los pacientes, dado que afectan su calidad de vida, conducen a la insatisfacción sexual y aumentan el riesgo de trastornos depresivos6-7.

Hay una variedad de estrategias de tratamiento para controlar los STUI8. El tratamiento convencional generalmente implica cambios en el comportamiento, como reducir el consumo de cafeína y alcohol, aumentar la actividad física y reducir el peso corporal. Dicho tratamiento, en algunos casos, puede estar asociado a medidas farmacológicas, especialmente alfabloqueantes e inhibidores de la 5-alfa-reductasa9. Sin embargo, una parte de los hombres responde insatisfactoriamente al tratamiento convencional y requiere medidas quirúrgicas10. Ambas opciones implican costos médicos y posibles daños asociados a efectos adversos de los medicamentos o secuelas después de intervenciones invasivas10.

En ese caso, las intervenciones basadas en terapias complementarias (TC) pueden ser una estrategia eficaz para controlar los STUI en los hombres, especialmente porque son más económicas y tienen mínimos efectos adversos. Las TC, también llamadas Medicina Tradicional y Complementaria, son un conjunto de conocimientos, habilidades y prácticas que se originan a partir de las experiencias y creencias de diferentes culturas que complementan las prácticas de la medicina convencional11.

La efectividad de la fitoterapia y de la acupuntura ha sido evaluada individualmente por medio de revisiones sistemáticas12-13 y comparada con los tratamientos convencionales para el control de los STUI14-15. Sin embargo, se observa que muchas veces las TC se indican de forma empírica16. Por lo tanto, se espera que una revisión sistemática sea capaz de resumir la evidencia disponible sobre la efectividad de las diferentes TC para controlar los STUI en la población masculina y así favorecer su implementación en la práctica clínica.

Considerando la popularización de las TC, surge la necesidad de desarrollar una revisión sistemática que tenga como objetivo evaluar la evidencia científica sobre la efectividad de las terapias complementarias para el control de los síntomas del tracto urinario inferior en la población masculina adulta y adulta mayor.

Método

Diseño del estudio

Revisión sistemática de la literatura, registrada en la plataforma International Prospective Register of Systematic Reviews (PROSPERO) (Número de registro: CRD42021226480), desarrollada según las recomendaciones de la Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses PRISMA Checklist17 para informar revisiones sistemáticas.

Criterio de selección

Para elaborar la pregunta orientadora se utilizó la estrategia PICO, en la que P se refiere a la población o grupo de pacientes (hombres con STUI), I a la Intervención (TC), C a la comparación (no se utilizó comparación con otras intervenciones) y O al resultado/outcomes (STUI control). Por lo tanto, esta revisión sistemática buscó responder a la siguiente pregunta: ¿Qué efectividad tienen las TC para controlar los STUI en la población masculina?

Fueron elegibles para la revisión sistemática solo los ensayos clínicos que evaluaron el uso de TC para controlar los STUI en hombres adultos (a partir de los 18 años). No hubo restricciones por idioma o año de publicación.

Definición de la muestra y el periodo

Mediante la lectura del título y del resumen, se excluyeron los estudios con muestras compuestas por poblaciones mixtas, niños y animales; las investigaciones originales cuyo diseño no fuera un ensayo clínico; las publicaciones como revisiones, cartas, editoriales, protocolos e informes de caso; los registros que no tenían resumen en línea disponible. Después de la lectura completa se excluyeron los ensayos clínicos que asociaban el tratamiento convencional con TC en el grupo de intervención y publicaciones como protocolos de ensayos clínicos. Cabe señalar que también se excluyeron los estudios que, a pesar de ser elegibles por título y resumen, no se encontraron completos en línea o no fueron enviados por los autores correspondientes por correo electrónico.

La búsqueda se realizó en las siguientes bases de datos: Index to Nursing & Allied Health Literature (CINAHL) a través del Portal de Periódicos CAPES, Embase, Latin American and Caribbean Health Sciences Literature (LILACS), Physiotherapy Evidence Database (PEDro), PubMed, y Web of Science. Los estudios se identificaron a partir de estrategias de búsqueda adaptadas específicamente para cada una de las bases de datos utilizando terminología definida por el Medical Subject Headings (MeSH/PubMed) y los Descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS), como se muestra en la Figura 1. Los datos se obtuvieron en mayo de 2021. Los investigadores realizaron búsquedas manuales en las listas de referencias de los estudios seleccionados para identificar posibles referencias que no se identificaron en la búsqueda electrónica. Por último, también se utilizó Google Scholar como método de búsqueda complementario.

Figura 1
Estrategia de búsqueda y resultados en cada base de datos. Belo Horizonte, MG, Brasil, 2021

Recolección de datos

Para agrupar las búsquedas y excluir duplicados se utilizó EndNoteBasic®, versión web. Posteriormente, todas las referencias se sometieron a una selección manual para extraer información clave de los estudios (autores; año; país; TC; objetivo; tamaño de la muestra; características de la muestra; características de la intervención y del control; tiempo de tratamiento y seguimiento; evaluación de instrumentos y otros resultados; conclusiones), las cuales fueron transcritas y organizadas en una planilla de Microsoft Excel que facilitó el desarrollo de la etapa de selección.

La selección de estudios fue realizada por dos investigadoras, estudiantes de doctorado en enfermería (P1 y P2), de forma independiente en dos fases. En la primera fase, después de la lectura del título y el resumen, se identificaron aquellos estudios potencialmente elegibles para revisión sistemática, considerando los criterios de inclusión y exclusión definidos. En la segunda fase, los estudios seleccionados se leyeron en su totalidad y se excluyeron aquellos que no cumplían con los criterios de inclusión. Las diferencias de selección entre las dos investigadoras (P1 y P2) fueron discutidas y cuando no hubo consenso, fueron evaluadas por un tercer investigador, doctor en enfermería (P3), quien decidió la inclusión o exclusión de los estudios.

Dos investigadoras (P1 y P2) extrajeron de forma independiente los datos relevantes de los artículos seleccionados en una hoja de cálculo creada en Microsoft Excel. Los datos extraídos fueron: características generales del estudio (autor, año y país de publicación), objetivos, características de la muestra (número de participantes y edad media), características de la intervención [fitoterapia (dosis y duración)], acupuntura/electroacupuntura (puntos de acupuntura, procedimientos de manipulación, frecuencia e intensidad de la electroestimulación, duración y número de sesiones), otros brazos del estudio], resultados (principales resultados analizados e instrumentos utilizados) y conclusión. Una tercera revisora (P3) evaluó la precisión de los datos recolectados.

Análisis de los datos

La evaluación de la calidad de los estudios seleccionados se realizó según la Joanna Briggs Institute (JBI) Critical Appraisal Tool - checklist para ensayos clínicos aleatorizados. Es un instrumento que evalúa la calidad metodológica y el abordaje de posibles sesgos en el diseño, realización y análisis de los datos de ensayos clínicos aleatorizados. Esta checklist consta de 13 preguntas con cuatro opciones de respuesta (sí, no, incierto o no se aplica)18.

En cuanto a la categorización de la calidad metodológica de los ensayos según el instrumento aplicado, los estudios que tuvieron 70% o más de respuestas afirmativas fueron clasificados como con bajo riesgo de sesgo, del 50 a 69% de respuestas afirmativas fueron clasificados como con riesgo moderado y con un 49 % o menos de respuestas afirmativas fueron clasificados como con alto riesgo.

La evaluación del riesgo de sesgo fue realizada de forma independiente por dos investigadoras (P1 y P2). Se consideró a una tercera investigadora (P3) para la evaluación de posibles divergencias.

Resultados

En las búsquedas realizadas en las bases de datos se identificaron 585 registros, de los cuales se eliminaron 96 duplicados. Después de la lectura de títulos y resúmenes, 478 registros fueron excluidos en la primera fase y 11 artículos fueron seleccionados para lectura completa. Además de estos, la búsqueda de otros métodos dio como resultado la selección de tres artículos y se seleccionaron otros cuatro artículos de las listas de referencias.

Considerando los criterios de inclusión y exclusión establecidos, de los 18 artículos seleccionados y leídos en su totalidad durante la segunda fase, seis fueron excluidos. La muestra final estuvo compuesta por 12 estudios que cumplieron con los criterios de selección. El proceso de identificación, inclusión y exclusión de estudios se describe en Figura 2.

Figura 2
Diagrama de flujo de búsquedas en bases de datos y criterios de selección

Todos los estudios fueron publicados en inglés entre 2001 y 2019. En cuanto al país de origen, cuatro estudios se realizaron en Estados Unidos19-22, dos en Japón23-24, dos en China25-26, dos en la República Checa27-28, uno en Italia29 y uno en Taiwán30.

La mayoría de los ensayos clínicos evaluaron la fitoterapia (n=8) para el control de STUI en la población masculina19,21-24,26-28. El resto de los ensayos clínicos de esta revisión abordaron la electroacupuntura (n=4)20,25,29-30. La descripción de cada elemento se detalla en la Figura 3.

Figura 3
Descripción de las características de los estudios incluidos en la revisión sistemática (n=12)

Un total de 1503 hombres fueron evaluados en los estudios incluidos en esta revisión, de los cuales 1294 formaron parte de los ensayos clínicos de fitoterapia y 209 de los ensayos clínicos de electroacupuntura. Considerando los estudios individualmente, este número varió de 3020 a 357 participantes31. La edad media de los participantes fue de 60,7 años (±5,6). El tiempo de seguimiento de los ensayos clínicos de fitoterapia (±5,1) varió de 2 a 18 meses y el de los ensayos de electroacupuntura (±4,7) de uno a tres meses.

Para evaluar la efectividad de las TC, los estudios utilizaron parámetros subjetivos y objetivos. Se consideraron los cuestionarios American Urological Association Symptom Index (AUASI)31 e International Prostate Symptom Score (I-PSS)32 que clasifican subjetivamente la gravedad de los STUI (cuadros leves 0-7 puntos, moderados 8-19 puntos o graves 20-35 puntos)32. Como parámetros objetivos se utilizaron los siguientes resultados urodinámicos: frecuencia miccional, nicturia, flujo urinario máximo (Qmax), flujo urinario promedio (Qave), volumen residual postmiccional (VRP), volumen prostático y de vaciado de la vejiga.

De los estudios incluidos en esta revisión, dos utilizaron el cuestionario AUASI21-22 y diez el I-PSS para evaluar STUI19-20,23-30. Solo un estudio20 no incluyó ningún parámetro urodinámico como uno de los resultados de la evaluación STUI. La mayoría (n=7) consideró al menos el Qmax y el VRP21-25,27-28.

Cuatro estudios de fitoterapia evaluaron la eficacia del Saw palmetto (S. palmetto) para el control de los STUI. El fitoterápico se comparó con el placebo en dosis diarias de 320 mg19,21-22,26, 640 mg22 y 960 mg22. La dosis de 320 mg diarios, divididos en dos veces al día, mejoró significativamente (p < 0,001) el puntaje I-PSS después de 24 semanas de tratamiento26 y demostró una reducción media de 4,4 (± 5,9) puntos en el grupo de intervención, y una diferencia significativa (p = 0,038) con el placebo después de seis meses19. Esta misma dosis también redujo 0,68 (± 0,35) puntos el puntaje AUASI medio del grupo de intervención, pero no se registró una diferencia estadísticamente significativa con el grupo placebo (IC 95%: -0,93 a 1,01)21. Las dosis diarias más altas de 640 mg y 960 mg redujeron 2,20 puntos (IC del 95 %: -3,04 a -0,36 puntos) el puntaje medio de AUASI, pero también se observó una mejoría en el grupo placebo22. Ninguna de las dosis evaluadas de S. palmetto mejoró los parámetros de urodinámicos, Qmax, VRP y volumen prostático19,21-22,26.

Otros dos ensayos clínicos evaluaron la efectividad del fitoterápico Ganoderma lucidum (G. lucidum)23-24. El fitoterápico fue evaluado en dosis diarias de 0,6 mg23, 6 mg23-24 y 60 mg23. En comparación con el placebo, las dosis diarias de 6 mg23-24 y 60 mg24 redujeron significativamente (p < 0,001; p = 0,012; respectivamente) el puntaje I-PSS y mejoraron ligeramente el Qmax y el Qave23-24, pero no se produjeron diferencias significativas entre los grupos.

Además, dos estudios de fitoterapia evaluaron la efectividad del uso de cranberry en el control de los STUI27-28. El fitoterápico se comparó con el placebo en dosis diarias de 250 mg28, 500 mg28 y 1500 mg27. En la dosis más alta de 1500 mg, dividida en tres tomas al día, se observó una reducción significativa (p < 0,050) del puntaje I-PSS en el grupo de intervención, y una mejora en los parámetros urodinámicos, Qmax, Qave y PRV, en el 70% de los pacientes que participó en este grupo27. En el estudio que evaluó las dosis de 500 y 250 mg, hubo reducción de 4,1 (± 1,9) y 3,1 (± 3,0) puntos en los puntajes I-PSS, respectivamente28. Los parámetros urodinámicos, Qmax (p = 0,018), Qave (p = 0,040), VPR (p = 0,027) y volumen de vaciado de la vejiga (p = 0,014) también indicaron una mejoría significativa en el grupo que recibió 500 mg de cranberry28.

En cuanto a los estudios que evaluaron la efectividad de la electroacupuntura, tres incluyeron puntos de acupuntura (PtA) que pertenecían al meridiano de la vejiga20,25,29. El punto B32, que pertenece a este meridiano, fue el PtA más utilizado20,29. Cabe destacar que en comparación con el fármaco convencional (Oxibutinina 5 mg) y el comprimido de placebo, la electroestimulación de 5 a 10 Hz a la intensidad más alta tolerada del PtA B32 promovió el control de los STUI con una mejora significativa del puntaje I-PSS (p < 0,001) y una reducción de la frecuencia de micción y nocturia del 20 y 60%, respectivamente29.

Otros PtA del meridiano de la vejiga fueron B10 y B4020, B21 y B2329 y B3325. El PtA B33 fue el único que mostró una reducción de 3,2 puntos en el puntaje I-PSS del grupo de intervención, lo que demuestra una mejora significativa (p = 0,001) en comparación con la electroacupuntura placebo cuando se estimula a 20 Hz a la mayor intensidad tolerada25.

Otro estudio de electroacupuntura evaluó la efectividad de los PtA que pertenecían a los distintos meridianos bazo-páncreas (BP6), estómago (E36) y vaso concepción (VC3 y VC4)30. Los puntos de estos meridianos, al ser estimulados con 3 Hz e intensidad de 2 a 2,5 mA, mostraron una mejora significativa en los parámetros urodinámicos Qmax (p = 0,030), Qave (p = 0,026) y volumen de vaciado de la vejiga (p = 0,038) en comparación con la electroacupuntura placebo30. Sin embargo, no hubo reducción del puntaje I-PSS30.

Los estudios incluidos en esta revisión se sometieron a un análisis de calidad metodológica, basado en la Joanna Briggs Institute (JBI) Critical Appraisal Tool - checklist para ensayos clínicos aleatorizados18. En esta evaluación, seis estudios fueron clasificados como de bajo riesgo de sesgo, cinco eran de fitoterapia19,21-24 y uno de electroacupuntura25.

Tres estudios fueron clasificados como de riesgo moderado de sesgo, uno sobre fitoterapia28 y dos sobre electroacupuntura20,30. Los estudios fueron clasificados como de moderado riesgo de sesgo porque no describieron las pérdidas que hubo durante el seguimiento ni el cegamiento del equipo de investigación responsable por el análisis de los resultados20,28,30. En el estudio de fitoterapia28 no se informó el método de cegamiento de los investigadores que aplicaron la intervención. En los estudios de electroacupuntura, se observaron fallas en la descripción del proceso de asignación de los participantes20, además de la ausencia de doble ciego20,30.

Se identificó alto riesgo de sesgo en tres estudios, dos sobre fitoterapia26-27 y uno sobre electroacupuntura29. Los ítems de las falencias metodológicas incluyen: descripción incompleta del método de aleatorización, diferencias entre los grupos al inicio del estudio, falta de descripción del cegamiento y de las pérdidas de muestra durante el seguimiento26-27,29. Los resultados de la evaluación del riesgo de los estudios incluidos se presentan en el Figura 4.

Figura 4
Calificación del riesgo de sesgo de los estudios incluidos (N=12)

Discusión

La presente revisión sistemática buscó identificar y evaluar la efectividad de las TC utilizadas para controlar los STUI en la población masculina. De los 12 ensayos clínicos incluidos, ocho abordaron el uso de fitoterapia19,21-24,26-28 y cuatro abordaron la electroacupuntura20,25,29-30.

Para el análisis de la efectividad de las TC, uno de los métodos adoptados consideró la evaluación subjetiva de los STUI. Por ende, se utilizaron cuestionarios autoadministrados y validados internacionalmente31-32 que clasifican y estandarizan el registro de los STUI, y es una herramienta importante para determinar la gravedad de esta condición31-34.

Entre los cuestionarios para evaluar los STUI, se destacan los cuestionarios AUASI del comité de la American Urological Association31 y el cuestionario I-PSS32, que hace referencia a una adaptación del AUASI con la inclusión de un ítem que evalúa la calidad de vida que clasifica el impacto de las molestias causadas por STUI en una escala de cero a seis33. Ambos instrumentos evalúan la gravedad de los STUI a partir de siete preguntas relacionadas con: sensación de vaciado incompleto de la vejiga, micción frecuente, flujo intermitente, flujo débil, dolor o dificultad para orinar, nocturia y urgencia32. La frecuencia de cada síntoma recibe un puntaje de cero a cinco, cuya suma determina la gravedad (cuadros leves 0-7 puntos, moderados 8-19 puntos o graves 20-35 puntos)31-32.

Otro de los métodos para evaluar los STUI que presentan los estudios se basó en el estudio urodinámico. Es una prueba objetiva para evaluar la función del tracto urinario inferior, considerada el estándar de oro en el contexto de la práctica clínica35. Entre los parámetros del estudio urodinámico que consideraron los estudios predominaron el flujo urinario máximo (Qmax), el volumen prostático y el volumen residual postmiccional (VRP). Hay que destacar que solo un estudio no consideró la efectividad de la intervención aplicada a partir de la evaluación urodinámica20.

En cuanto a la efectividad de las TC, nueve estudios las consideraron una alternativa eficaz para controlar los STUI en la población masculina19,23-30. La fitoterapia se destaca como una de las TC más utilizadas por la población general16,36. La fitoterapia se basa en el uso de plantas medicinales para tratar ciertos síntomas, y es una práctica ampliamente reconocida y difundida por la Organización Mundial de la Salud37. En esta revisión se analizaron los fitoterápicos S. palmetto19,21-22,26, G. lucidum23-24 y cranberry27-28.

De los cuatro estudios que evaluaron la efectividad del S. palmetto19,21-22,26, la mitad19,26 concluyó que este fitoterápico en una dosis diaria de 320 mg fue efectivo para controlar los STUI en los hombres. Ambos estudios mostraron una reducción estadísticamente significativa de los puntajes I-PSS en el grupo de intervención en comparación con el grupo placebo19,26. Uno de ellos26 demostró que el S. palmetto también fue capaz de mejorar el Qmax, al igual que otros estudios que también indican que hubo una mejora del Qmax, además de una reducción de la nocturia12,38.

El S. palmetto, cuyo nombre científico es Serenoa repens, es un fitoterápico de la familia de las palmeras que, debido a sus propiedades antiinflamatorias y antiandrogénicas, se ha utilizado comúnmente para controlar los STUI, especialmente los asociados con la HPB39-40. A pesar de que hay evidencia favorable de que puede ser utilizado, su aplicabilidad y efectividad en la práctica clínica aún son cuestionables15. En parte, la gran variabilidad en la concentración y biodisponibilidad de los componentes, dependiendo del laboratorio responsable de producir el extracto, puede explicar la dificultad para definir su efectividad41. Además, la falta de estandarización de las concentraciones dificulta establecer comparaciones entre ensayos clínicos42.

Respecto a dos estudios que no constataron la efectividad del fitoterápico S. palmetto, variables como el tipo de extracto21 y la dosis administrada22 pueden justificar los resultados obtenidos. Existe más de un tipo de extracto de S. palmetto, y las formas de extracto etanólico y hexano presentan mayor efectividad clínica del compuesto42. En ese caso, se destaca que en uno de los estudios21 se adoptó el extracto de dióxido de carbono, cuya efectividad es menor42. Ninguno de los otros estudios especificó el tipo de extracto de S. palmetto evaluado19,22,26.

En cuanto a la dosificación del fitoterápico S. palmetto, uno de los estudios incluidos22 concluyó que el S. palmetto no fue superior al placebo. Este ensayo clínico22 evaluó la efectividad del S. palmetto en dosis escalonadas de 320 mg, 640 mg y 960 mg diarios, es decir, consideró el doble y el triple de la dosis utilizada en otros estudios19,21,26. Por lo tanto, debido a la discrepancia que hay entre las dosis establecidas, se sugiere cautela en la interpretación de los resultados y la relevancia de futuros estudios.

El G. lucidum, fitoterápico elegido en otros dos estudios de esta revisión23-24, consiste en un tipo de hongo muy conocido en los países asiáticos, cuyos principales componentes bioactivos son los triterpenos y los polisacáridos43-44. Aunque los mecanismos que justifican sus efectos antitumorales, antioxidantes y antibacterianos no están del todo dilucidados44, hay que destacar que los estudios incluidos23-24 presentaron resultados satisfactorios en los que hubo una mejora significativa en los puntajes I-PSS en el grupo de intervención. Por lo tanto, la evidencia23-24 sugiere que el G. lucidum es efectivo en dosis de 6 mg diarios para el control de los STUI en los hombres.

Esta revisión también incluye dos estudios27-28 que analizaron el cranberry, cuyo nombre científico es Vaccinium spp., una fruta ampliamente consumida en los países de América del Norte para el control de infecciones del tracto urinario inferior45. El polvo de cranberry analizado en ambos estudios fue proporcionado por el mismo laboratorio, lo que favorece la comparación de resultados. En dosis de 250 mg28 y 1500 mg diarios27, este fitoterápico redujo significativamente el puntaje I-PSS en el grupo de intervención27-28. Sin embargo, considerando la evaluación urodinámica, los resultados más efectivos fueron mejores a dosis más altas, por ejemplo, 1500 mg diarios27. Se sugiere que el ácido siálico que se encuentra en el extracto de cranberry tiene un efecto antiinflamatorio y analgésico, especialmente debido a la capacidad de disminuir la adhesión de microorganismos a la pared de la vejiga45.

La electroacupuntura fue otra TC evaluada en cuatro ensayos clínicos de esta revisión20,25,29-30. Los efectos terapéuticos de la acupuntura se obtienen a partir de la activación del flujo de energía o Qi, mediante la inserción de agujas en determinados PtA con el fin de restablecer el equilibrio homeostático46. En ese caso, la electroacupuntura representa una variación de la acupuntura en la que se aplica una corriente eléctrica a las agujas buscando acentuar y potenciar los efectos terapéuticos47. El flujo de corriente eléctrica a través de un medio conductor biológico desencadena efectos fisiológicos, que involucran fenómenos electroquímicos, electrofísicos y electrotérmicos. Entre los parámetros físicos más relevantes estudiados en la electroacupuntura se destaca la frecuencia estimulatoria, especialmente su relación con la liberación de opioides endógenos en procesos analgésicos y antiinflamatorios48.

En cuanto al cegamiento, los métodos de electroacupuntura placebo utilizados en los estudios incluidos fueron: uso de puntos no asociados a PtA20,25,30, profundidad más superficial30 y ausencia de electroestimulación20,30. Debido a la dificultad que representa cegar los estudios clínicos en esta área47, se cree que este hecho puede justificar el diseño simple ciego de los cuatro estudios que evaluaron el efecto de esta terapia20,25,29-30.

En cuanto a los PtA utilizados en electroacupuntura, la mayoría incluía al menos un punto referente al meridiano de la vejiga20,25,29, especialmente el PtA B32 (Ciliao)20,29. Estudios recientes han identificado resultados significativos para el tratamiento de los síntomas de HPB en hombres49 y los síntomas de vejiga hiperactiva (VH) en ratas mediante la estimulación del PtA B3250. Se sabe que la PtA B32 es uno de los cuatro puntos ubicados en los cuatro agujeros sacros, y es considerado el más importante porque tiene amplias indicaciones (disfunciones miccionales, dismenorrea, lumbalgia y ciática e infertilidad) y es uno de los puntos que produce el mayor efecto tonificante de Riñón y Esencia51.

Solo un estudio incluido de esta revisión optó por utilizar PtA de otros meridianos que no corresponden a la vejiga30, a saber: bazo, páncreas (BP6 - Sanyinjiao), estómago (E36 - Zusanli) y vaso concepción (VC3 - Zhongji; VC4 - Guanyuan). Un estudio realizado en ratas con vejiga hiperactiva mostró que el punto B33 (Zhongliao) tuvo un efecto mayor que los puntos BP6 (Sanyinjiao) y B40 (Weizhong) para aumentar el intervalo entre contracciones52. Por lo tanto, se sugiere que este hecho puede justificar que predominen los protocolos que adoptan PtA asociados al meridiano de la vejiga.

En cuanto a la heterogeneidad de los criterios de inclusión establecidos por los estudios, en los ensayos clínicos de fitoterapia, tres consideraron puntajes I-PSS o AUASI mayores a ocho para la inclusión de los participantes19,21,28, dos definieron un puntaje máximo de 19 para el puntaje I-PSS24,26, uno definió un límite máximo de 24 puntos en el puntaje AUASI22 y otro estudio consideró un puntaje mínimo de cinco en el puntaje I-PSS23. Solo un estudio27 no consideró los puntajes de los cuestionarios de evaluación del STUI para definir la muestra.

Además, dos ensayos clínicos de fitoterapia utilizaron los puntajes AUASI e I-PSS para definir el diagnóstico de HPB en sus participantes21,26 y la mayoría consideró la participación solo de hombres sin antecedentes de cirugía de próstata19,21-24,28. Esta heterogeneidad para definir la causa subyacente y la gravedad de los STUI puede influir en la evaluación de la efectividad de las intervenciones, ya que la influencia de la gravedad de los STUI en la respuesta a los TC no está definida en la literatura.

Asimismo, los participantes de los ensayos clínicos de electroacupuntura presentaron distintas características de selección. Tres estudios consideraron hombres con puntajes I-PSS superiores a ocho puntos20,25,30 y un estudio no consideró ningún puntaje para definir la muestra29. En cuanto a la causa subyacente de los STUI, dos estudios incluyeron hombres con HBP en la muestra, un estudio definió el diagnóstico en función del puntaje I-PSS25 y el otro hizo el diagnóstico basándose en un ultrasonido transrectal30. Además, uno de los estudios de electroacupuntura incluyó hombres que ya habían sido sometidos a resección transuretral de próstata29, mientras que la muestra de otro estudio30 solo incluyó hombres sin antecedentes de cirugía de próstata.

Otro dato relevante es la diferencia existente en el tiempo de seguimiento de los estudios, que varió entre dos y 18 meses para la fitoterapia y entre uno y tres meses para la electroacupuntura. Uno de los principales retos a la hora de realizar estudios clínicos que evalúen la eficacia de las TC se basa en la dificultad para establecer protocolos fijos de tratamiento. Se sabe que este es un método que contradice los preceptos básicos de la gran mayoría de las TC. Sin embargo, se debe considerar que la estandarización del tiempo ideal de seguimiento en base a estudios clínicos puede favorecer la replicabilidad de los protocolos y el alcance de los mismos resultados en futuras investigaciones.

En lo que respecta a las perspectivas de inclusión de estas terapias en el cuidado de enfermería, se sabe que la Clasificación de Intervenciones de Enfermería (NIC) incluye las intervenciones “fitoterapia” (2420) y “estimulación cutánea” (1340)53. Los enfermeros son profesionales que se destacan en la implementación y el uso de diversas TC, dado que los principios de su formación son similares a los paradigmas de las racionalidades médicas que involucran la medicina integrativa. Sin embargo, el contingente de estos profesionales que trabajan con estas terapias o que tienen el conocimiento para prescribir y derivar a los usuarios a este tipo de atención es aún pequeño. Aunque es incipiente, hay un movimiento de enfermeros que realizan cursos de especialización en esta área, lo que contribuye a la difusión de estas terapias en la comunidad y, por consiguiente, a mejorar la atención de enfermería54.

Una de las limitaciones de la presente revisión es la selección de estudios del tipo ensayo clínico. Por lo tanto, se sugiere una futura expansión considerando diferentes diseños metodológicos. Otra limitación se basó en la evidencia identificada y que no se pudo incluir debido a que el efecto de la TC está asociado a otros tratamientos convencionales como fármacos o cirugía. Como resultado, la evidencia presentada debe ser considerada preliminar, generadora de hipótesis y un recurso para guiar futuras investigaciones basadas en los vacíos de conocimiento que se identificaron.

Conclusión

La presente revisión sistemática identificó y evaluó doce ensayos clínicos que analizaron la efectividad de las TC para el control de los STUI en los hombres. La mayoría de estos estudios evaluaron la fitoterapia, que se identificó como una alternativa eficaz en seis de los ocho ensayos clínicos, dado que redujo la frecuencia de los STUI mediante la reducción de los puntajes I-PSS y los parámetros urodinámicos. También destacamos que, en los estudios de fitoterapia, predominaron los clasificados como de bajo riesgo de sesgo. Por ende, considerando que la mitad de los estudios indica que tienen efectividad y que poseen buena calidad metodológica, se considera adecuado indicar el uso de fitoterapia para el control de los STUI en los hombres.

Con respecto a la electroacupuntura, a pesar de los resultados prometedores, se sugiere el desarrollo de investigaciones más sólidas y metodologías con mayor nivel de evidencia, dado que solo uno de los ensayos clínicos fue clasificado como de bajo riesgo de sesgo. Se sabe que este hecho puede tener impacto en la veracidad de la efectividad de la terapia implementada.

En el contexto de los STUI, siguen siendo alternativas predominantes el no tratamiento de los casos leves o el tratamiento convencional basado en medicación y cirugías para los casos refractarios. Sin embargo, si se considera los efectos que pueden tener las TC, especialmente en lo que respecta al control de los STUI, es fundamental realizar futuras investigaciones que puedan generar recomendaciones más consistentes. En general, se sabe que las TC son mínimamente invasivas, lo que implica menor riesgo de secuelas en comparación con los procedimientos quirúrgicos, además de tener pocos reportes de eventos adversos, a diferencia de los medicamentos.

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  • Apoyo financiero
    Conselho Nacional de Desenvolvimento Científico e Tecnológico (CNPq), proceso nº 429958/2018-8 y de la Fundação de Amparo à Pesquisa do Estado de Minas Gerais (FAPEMIG), proceso APQ 01034-21, Brasil.

Editado por

  • Editora Asociada
    Maria Lúcia Zanetti

Fechas de Publicación

  • Publicación en esta colección
    15 Jul 2022
  • Fecha del número
    2022

Histórico

  • Recibido
    10 Dic 2021
  • Acepto
    26 Feb 2022
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