Objetivo: desarrollar y validar dos guías de simulación clínica que contribuyan y difundan la cultura de seguridad en el ambiente quirúrgico.
Método: estudio metodológico basado en el marco teórico de la International Nursing Association for Clinical Simulation and Learning . Se aplicó la técnica de bola de nieve para validar las guías clínicas con expertos en el tema. Para la prueba piloto se utilizaron dos escalas validadas para Brasil.
Resultados: participaron 89 profesionales del área quirúrgica, entre ellos 41 médicos, 40 técnicos en enfermería, cuatro enfermeros, dos técnicos de radiología y dos residentes de enfermería. Se crearon dos guías, una sobre manejo de conflictos y trabajo en equipo en seguridad del paciente durante el traslado del paciente del quirófano a la sala de recuperación posanestésica, y otra que abordaba la asistencia del equipo de salud en el traslado de la atención en la sala de recuperación posanestésica. La evaluación de Satisfacción con las Experiencias Clínicas Simuladas obtuvo una media de 8,3 y la Satisfacción y Autoconfianza en el Aprendizaje una de 4,1.
Conclusión: las guías están validadas y se pueden replicar en cualquier ambiente quirúrgico. Se considera que esta tecnología podría contribuir a mejorar la cultura de seguridad en el área quirúrgica a través de la oportunidad de reflexión y el pensamiento crítico.
Descriptores:
Tecnología Educacional; Seguridad del Paciente; Entrenamiento de Simulación; Cultura Organizacional; Centros Quirúrgicos; Enfermería Perioperatoria
Destacados:
(1) Guías clínicas desarrolladas en base a la demanda de los participantes.
(2) Elaboración de dos guías clínicas aplicadas en el quirófano y la sala de recuperación.
(3) Validación de guías clínicas por expertos experimentados en el área.
(4) Se obtuvieron altos índices de satisfacción de los participantes de la prueba piloto.
(5) La simulación fue reconocida como estrategia que contribuye a la cultura de seguridad.
Objective: to develop and validate two clinical simulation guides to support and disseminate a culture of safety in the surgical environment.
Method: methodological study supported by the International Nursing Association for Clinical Simulation and Learning theoretical framework. The snowball technique was used to validate the clinical guidelines with experts on the subject. Two scales validated for Brazil were used for the pilot test.
Results: 89 operating room professionals took part, including 41 doctors, 40 nursing technicians, four nurses, two radiology technicians, and two nursing trainees. Two guides were created, one on conflict management and teamwork in patient safety during the transfer of the patient from the operating room to the post-anesthetic recovery room, and the other dealing with the assistance of the healthcare team in the transfer of care in the post-anesthetic recovery room. The evaluation of Satisfaction with Simulated Clinical Experiences had an average score of 8.3 and Satisfaction and Self-confidence in learning 4.1.
Conclusion: the guides have been validated and are suitable for replication in any surgical environment. We believe that this technology could contribute to improving the safety culture in the operating room by providing an opportunity for reflection and critical thinking.
Descriptors:
Educational Technology; Patient Safety; Simulation Training; Organizational Culture; Surgical Centers; Perioperative Nursing
Highlights:
(1) Clinical guidelines developed based on demand from participants.
(2) Production of two clinical guidelines applied in the operating room and recovery room.
(3) Validation of the clinical guidelines by experienced specialists in the field.
(4) High satisfaction rates among pilot test participants.
(5) Recognition of simulation as a strategy that supports a culture of safety.
Objetivo: desenvolver e validar duas guias clínicas de simulação para o apoio e a disseminação da cultura de segurança no ambiente cirúrgico.
Método: estudo metodológico apoiado pelo referencial teórico de International Nursing Association for Clinical Simulation and Learning. A técnica bola de neve foi aplicada para a validação das guias clínicas junto às expertises na temática. Para o teste piloto foram utilizadas duas escalas validadas para o Brasil.
Resultados: participaram 89 profissionais do bloco cirúrgico, sendo 41 médicos, 40 técnicos de Enfermagem, quatro enfermeiros, dois técnicos de radiologia e dois estagiários de Enfermagem. Foram construídas duas guias, uma sobre a gestão de conflitos e o trabalho em equipe na segurança do paciente durante a transferência do paciente da sala operatória para a sala de recuperação pós-anestésica, e outra que tratou da assistência da equipe de saúde na transferência do cuidado na sala de recuperação pós-anestésica. A avaliação da Satisfação com as Experiências Clínicas Simuladas obteve média 8,3 e a Satisfação e Autoconfiança na aprendizagem, 4,1.
Conclusão: as guias encontram-se validadas e aptas para serem replicadas em qualquer ambiente cirúrgico. Considera-se que essa tecnologia poderá contribuir para melhoria da cultura de segurança no bloco cirúrgico pela oportunidade de reflexão e pensamento crítico.
Descritores:
Tecnologia Educacional; Segurança do Paciente; Treinamento por Simulação; Cultura Organizacional; Centros Cirúrgicos; Enfermagem Perioperatória
Destaques:
(1) Guias clínicas desenvolvidas com base na demanda dos participantes.
(2) Produção de duas guias clínicas aplicadas no centro cirúrgico e sala de recuperação.
(3) Validação das guias clínicas por especialistas experientes na área.
(4) Índices de satisfação elevados dos participantes do teste piloto.
(5) Reconhecimento da simulação como estratégia que apoia a cultura de segurança.
Introducción
Las tecnologías educativas pueden promover el intercambio de información, mejorar la comunicación, el conocimiento, el saber y también fomentar la interacción y la innovación en salud ( 1 - 3 ) . En este escenario de intenso desarrollo de estrategias educativas, las simulaciones realistas pueden brindar la oportunidad de participar en escenarios que se parecen a situaciones reales de trabajo y permiten comprender los hechos, los detalles que no se entienden y pasan desapercibidos ( 4 - 5 ) .
La simulación realista, así como otras tecnologías educativas, contribuyen y fortalecen la mejora de habilidades técnicas y no técnicas, y crean oportunidades para mejorar el trabajo operativo y multidisciplinario, en pro de una atención segura en la enseñanza y la práctica profesional ( 6 - 7 ) .
Un estudio de revisión de la literatura sobre el uso de la simulación demuestra la efectividad del uso de la simulación en la atención para la salud en la enseñanza y el aprendizaje, y en el desarrollo de habilidades, que favorecen el aprendizaje de estudiantes y profesionales de la salud ( 8 ) .
La simulación realizó una gran contribución durante la pandemia del nuevo coronavirus, y fue ampliamente utilizada en ambientes de salud, como tecnología educativa, para la formación de profesionales. El uso de esta metodología contribuyó al desarrollo habilidades esenciales para el enfermero, que incluyen el pensamiento crítico y las habilidades técnicas ( 9 - 10 ) .
Durante la pandemia, diferentes estudios utilizaron la simulación realista como tecnología educativa para mejorar las técnicas quirúrgicas ( 11 - 13 ) . Además, otros estudios han demostrado el uso de simulaciones centradas en el período preoperatorio, es decir, cuidados con drenajes, identificación de pacientes, cirugía segura y actividades de simulación relacionadas con la comunicación segura y la exposición de los profesionales de la salud a aerosoles en el quirófano ( 11 - 13 ) .
En función de la evidencia encontrada en la literatura sobre la efectividad de este tipo de tecnología educativa, el estudio propone el desarrollo y uso de simulaciones para difundir la cultura de seguridad en el ambiente quirúrgico. La razón para usarla en el contexto de la seguridad es que tiene potencial para promover la mejora de las competencias y fomentar la seguridad del equipo de salud, a partir de ambientes simulados. Además, los beneficios del uso de la simulación en el ambiente quirúrgico se manifiestan en la mejora del razonamiento clínico, la comunicación, el progreso en la iniciativa y la toma de decisiones relacionadas con las prácticas laborales, la autoconfianza y el perfeccionamiento de las técnicas quirúrgicas. Dado que esta tecnología estimula la reflexión de los participantes sobre los protocolos institucionales, contribuye a que haya una mayor adherencia en la práctica profesional, además les permite a los responsables del quirófano probar una infinidad de posibles cambios en el manejo del quirófano, sin interrumpir el flujo de trabajo en curso, gracias al uso de la simulación ( 14 - 16 ) .
Al considerar la efectividad de esta tecnología educativa para colaborar con la capacitación y a difundir las mejores prácticas en el ambiente quirúrgico, esta herramienta surgió como una estrategia para realizar cambios en la seguridad en el ambiente quirúrgico y, por ende, mejorar la cultura de seguridad. Algunos autores destacan que la simulación promueve una relación interpersonal efectiva, lo que provoca una mejora en la seguridad del paciente ( 17 - 19 ) .
Por lo tanto, este estudio plantea la siguiente pregunta de investigación: ¿qué información se necesita para elaborar guías clínicas que promuevan la difusión de una cultura de seguridad en el ambiente quirúrgico? Por ende, el objetivo de este estudio fue desarrollar y validar dos guías de simulación clínica que contribuyan y difundan la cultura de seguridad en el ambiente quirúrgico.
A partir de simulaciones realistas, se cree que los profesionales que actúan en el ambiente quirúrgico tendrán la oportunidad de participar en escenarios realistas, en los que se pueda evaluar la organización, el desempeño, los resultados y las acciones ante la realidad de la cultura de seguridad.
Método
Tipo de estudio
Se trata de un estudio metodológico, basado en los Estándares de Mejores Prácticas traducidos al portugués ( 20 ) , publicado por la International Nursing Association for Clinical Simulation and Learning (INACSL).
Lugar del estudio
El estudio se realizó en un hospital filantrópico del Vale do Itajaí, en Santa Catarina, que realiza un promedio de 750 cirugías por mes. El hospital cuenta con 115 camas de internación y Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) (Adultos, Pediátricos y Neonatales). El Centro Quirúrgico (CQ) está compuesto por ocho quirófanos, seis de los cuales están equipados para video cirugía. En el hospital se atienden diferentes especialidades, tales como: Ortopedia, Ginecología y Obstetricia, Neurología, Cardiología, Otorrinolaringología, Urología, Cirugía Plástica, entre otras. El equipo quirúrgico es multidisciplinario y está integrado por anestesistas, cirujanos de diferentes especialidades, equipos de Enfermería y Radiología.
Periodo
El estudio se llevó a cabo entre abril de 2021 y febrero de 2023.
Participantes del estudio
Participaron profesionales del equipo multidisciplinario que trabajaban en el CQ de la institución participante, y otros profesionales con experiencia en CQ, simulación clínica y seguridad del paciente, que fueron quienes validaron el contenido de las guías clínicas.
En total, el área quirúrgica cuenta con diferentes profesionales registrados para trabajar en el sector (50 cirujanos, 15 anestesiólogos, 50 técnicos en enfermería, cuatro enfermeros, dos técnicos de radiología y dos residentes de enfermería).
Desarrollo de pasos metodológicos
Las etapas de realización del estudio siguen las determinaciones de la INACSL ( 20 ) , que contemplan 11 criterios a seguir en la elaboración de guías clínicas de simulación ( Figura 1 ).
- Pasos para la elaboración de guías clínicas para simulación. Florianópolis, SC, Brasil, 2023
1 º Criterio - Evaluación de las necesidades del equipo del CQ - para elaborar este criterio se realizó una revisión de alcance ( 21 ) , basada en el método propuesto por el Joanna Briggs Institute Reviewers ( 22 ) , con el objetivo de mapear cuáles son las estrategias educativas más eficaz para difundir la seguridad quirúrgica.
Además, se aplicó el cuestionario Hospital Survey on Patient Safety Culture (HSOPSC) versión 1.0 para poder medir la cultura de seguridad de los profesionales participantes.
El cuestionario HSOPSC ( 23 ) traducido y adaptado para Brasil consta de 42 preguntas, distribuidas en 12 dimensiones: trabajo en equipo dentro de las unidades; expectativas y acciones para promover la seguridad del paciente del supervisor/gerente; aprendizaje organizacional, mejora continua; feedback y comunicación de errores; apertura a la comunicaci ón ; dimensionamiento del personal; respuestas no punitivas a los errores; apoyo de la dirección hospitalaria a la seguridad del paciente; trabajo en equipo entre las unidades hospitalarias; traslados internos y cambios de turno; percepción general de la seguridad del paciente y frecuencia de eventos reportados.
La Agency for Healthcare Research and Quality (AHRQ) recomienda que el cuestionario se evalúe mediante la escala Likert , con cinco puntos de concordancia o frecuencia. Se recomienda utilizar el porcentaje promedio estimado de respuestas positivas obtenidas en cada dimensión como medida del estado de la cultura de seguridad. Como parámetro evaluativo, cualquier dimensión para la cual el porcentaje de respuestas positivas sea mayor o igual al 75% hay que considerarla como una dimensión fuerte o desarrollada de la cultura de seguridad en la población estudiada. Mientras que las dimensiones con un porcentaje de respuestas positivas menor o igual al 50% hay que considerarlas como potenciales de mejora y deben priorizarse ( 23 ) .
Sin embargo, es importante destacar que los primeros estudios que evaluaron la cultura de seguridad en hospitales utilizando el HSOPSC no se centraron principalmente en evaluar la cultura de seguridad, sino en adaptar el instrumento transculturalmente para ser usado en otros países. Muchos de estos estudios que evaluaron las dimensiones de la cultura de seguridad estimaron puntuaciones medias que oscilaban entre cero y cinco en cada dimensión, en la que una puntuación media más cercana a 5,0 denota una dimensión en la cual los empleados del hospital tienen una cultura de seguridad fuerte ( 23 ) .
La muestra se calculó considerando un nivel de significación del 95%. Los criterios de inclusión fueron profesionales permanentes del equipo multidisciplinario del CQ y debido a la alta rotación de profesionales se estipuló un período mínimo de 30 días de trabajo en el sector. Criterios de exclusión: profesionales que no pertenecen al CQ, pero que se encontraban trabajando en el sector, para cubrir vacaciones y/o licencias, y profesionales que trabajan en el sector que se estaban de licencia médica, algún otro tipo de licencia o vacaciones durante el período de recolección de datos.
El contacto con los profesionales se realizó en el entorno laboral de una de los investigadoras del estudio, con previa autorización de la dirección del hospital y del CQ. La recolección de datos se realizó mediante cuestionarios impresos de diciembre de 2022 a febrero de 2023. Los datos fueron analizados mediante pruebas estadísticas (frecuencia absoluta, relativa, media, mediana, desviación estándar, rango intercuartil, pruebas paramétricas, rango con prueba de normalidad de Shapiro-Wilk).
Buscando profundizar la percepción de la cultura de seguridad del equipo que participa del estudio, se creó un documento con seis tópicos cualitativos, para aplicar el brainwriting. Este documento fue aplicado a seis profesionales, una enfermera y cinco técnicos en enfermería, en un encuentro realizado por una de las investigadoras en la sala de capacitación del CQ, con una duración aproximada de 40 minutos.
En cada uno de los tópicos, el participante describió tres sugerencias, de manera individual, basadas en su visión y experiencia. El análisis de los datos se produjo por similitud. Las ideas que más surgieron se organizaron en tablas y nubes de palabras en la plataforma Word Cloud . Los invitados que aceptaron participar firmaron el Formulario de Consentimiento Libre e Informado (FCLI), del cual se entregó una copia a cada participante.
2º Criterio - Elaboración de los objetivos medibles de las dos guías clínicas. En esta etapa, las investigadoras analizaron cuidadosamente los resultados obtenidos en el cuestionario HSOPSC y en el brainwriting, buscando identificar las mayores debilidades mencionadas. De esa forma, se definieron los ítems que tenían mayor prioridad y los temas para elaborar las guías de simulación, así como los objetivos para superar esas debilidades.
3º Criterio - Para la modalidad/estructura de la simulación se consideró la estructura del CQ del hospital donde se desarrolló la recolección de datos, y se evaluó la disponibilidad de materiales existentes en la institución para tal fin.
4º, 5º y 6º Criterios - Composición del escenario y del caso clínico del paciente según la temática; perfeccionamiento y fidelidad de la escena; descripción detallada de los roles de cada participante en la escena, orientándolos hacia los objetivos propuestos. Estos criterios se agruparon, dado que forman parte de la redacción de la guía clínica. Para esta etapa se consideraron las debilidades identificadas, en base a los temas propuestos y objetivos. Además, se utilizó como base la literatura científica relacionada con el tema. La composición del escenario con los participantes, los roles y los discursos se reflejó en el logro de los objetivos de la guía clínica y la fidelidad de la escena. Esta etapa fue redactada por las investigadoras con ayuda de la orientadora, utilizando un modelo de guía clínica específico ( 4 ) .
Cuando se finalizó la redacción de la primera versión de las guías, se las enviaron a los profesionales con experiencia en el tema para que realizaran la validación. Se utilizó la técnica de bola de nieve, se consideró muestra aleatoria intencional con tres participantes iniciales, que podrían indicar otros participantes.
Se establecieron como criterios de inclusión: tener experiencia práctica comprobada en CQ, seguridad del paciente y uso de simulación mayor a cinco años; haber publicado trabajos sobre los temas: CQ, seguridad del paciente y uso de simulación. Para formar parte de la muestra deben contar con al menos dos de los criterios.
Los profesionales fueron identificados mediante consulta del Curriculum Lattes (del Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico de Brasil – CNPq), con las palabras clave: simulación; cultura de la organización; enfermería perioperatoria; seguridad del paciente; tecnología educativa. Se contactó a través de correo electrónico a quienes aceptaron participar en esta etapa del estudio, y se les envió un Termo de Consentimiento Livre y Esclarecido (TCLE) para firmar, una guía clínica para validación y un cuadro para asignar los siguientes puntajes: 1- mantener el ítem; 2- mantener con modificaciones; 3- eliminar el ítem; 4- agregar el ítem. Cuando asignaban puntaje 2, 3 o 4, los evaluadores debían escribir en el cuadro, al lado del ítem evaluado, la modificación/exclusión/adición propuesta.
El plazo estipulado para que los profesionales realizaran dicha evaluación fue de 30 días. Una vez que devolvieron los archivos con las sugerencias, se realizaron los ajustes en las guías clínicas para crear la segunda versión. Paralelamente, los datos de los puntajes fueron tabulados en una hoja de cálculo electrónica ( Microsoft Excel ) para realizar estadísticas descriptivas (media, máximo/mínimo y mediana).
Los Criterios 7°, 8°, 9°, 10° y 11° se realizaron de manera secuencial mediante la aplicación del pretest. El lugar para el desarrollo de estas etapas fue el CQ (sala 6). En cuanto a los participantes, la muestra fue aleatoria intencional, ya que la intensión era identificar a los profesionales de todos los turnos y al equipo multidisciplinario. Los criterios de inclusión y exclusión fueron los mismos que se aplicaron en el Criterio 1 . Cabe señalar que el equipo médico no estuvo disponible para participar en esta actividad. Los profesionales que aceptaron participar en la simulación recibieron dos copias del TCLE, una para el participante y otra para los investigadores. Luego de la firma del TCLE se programó una fecha y hora para cada participante, para que los profesionales del CQ pudieran participar, según disponibilidad.
7º Criterio - Se realizó un prebriefing con los participantes, en el que se les dio información sobre los temas de las simulaciones. El prebriefing se realizó durante 10 minutos antes de la actividad, y se les informaron: los objetivos de la escena, las habilidades que se iban a desarrollar, el tiempo esperado, el equipo que se iba a utilizar y la autorización para filmar la escena. Posteriormente se entregó el caso presentado y tuvieron cinco minutos para discutir los roles y la escena antes de que comenzara el escenario simulado. Cada una de las simulaciones contó con un actor, que el día anterior a la simulación recibió orientación por parte de las investigadoras.
Cuando termino la escena se llevó a cabo un debriefing ( Criterio 8 ), en la misma sala donde se realizó la prueba piloto, en el cual las investigadoras hablaron con los participantes sobre los ítems evaluados en la escena y su desempeño, con ayuda de la checklist del examinador. Los participantes se sentaron, para que estuvieran cómodos, mientras se proyectaba y comentaba la grabación de las escenas, que duraron 30 minutos. Las preguntas iniciales incluyeron: ¿Cómo se sintieron en la escena? ¿Qué creen que hicieron que fue realmente interesante en la escena que vale la pena repetir? ¿Qué crees que no estuvo bien en la escena y debe ajustarse para mejorar en la práctica?
Las facilitadoras en la simulación ( Criterio 9 ) incluyeron a la investigadora con formación en simulación y a la orientadora con más de 10 años de experiencia en simulación. Y, para el Criterio 10 , se proporcionaron todos los documentos y material de apoyo para que los participantes pudieran alcanzar los objetivos descritos en los anexos de las guías clínicas.
Para realizar el Criterio 11 , en lo que respecta a la evaluación de la simulación, después de finalizar el debriefing , se les entregaron a los participantes dos escalas impresas, validadas para el contexto brasileño: Escala de Satisfacción y Autoconfianza en el Aprendizaje ( 24 ) y Escala de Satisfacción con las Experiencias Clínicas Simuladas ( 25 ) , cuyas respuestas correspondían a una escala Likert (puntajes de 1 a 10), donde 1 significa el nivel más bajo de satisfacción y 10 el nivel más alto de satisfacción. Los datos recopilados se compilaron en una hoja de cálculo electrónica ( Microsoft Excel ) y se analizaron mediante estadística descriptiva (media, mediana, desviación estándar).
Aspectos éticos
El estudio fue aprobado por el Comité de Ética e Investigación de la Universidad Federal de Santa Catarina bajo CAAE n° 57625422.7.0000.0121 y Dictamen n° 5.425.353. El anonimato de los participantes se mantuvo durante todas las fases del estudio, así como la confidencialidad de la información recopilada, a la que solo tenía acceso el equipo que participaba en la investigación.
Resultados
Para presentar los resultados se considerarán los pasos descritos en el método según el marco teórico de la INACSL ( 20 ) , en formato de gráficos, tablas y figuras.
Los datos obtenidos en la revisión de alcance ( Criterio 1 ) mostraron que la simulación en entornos controlados de alta fidelidad era la estrategia educativa más destacada que puede contribuir a difundir la cultura de seguridad. Con respecto a los datos obtenidos del cuestionario HSOPSC, la Figura 2 representa un resumen de los resultados sobre las características de los participantes, así como las dimensiones que obtuvieron las medias más bajas.
Resultados de la aplicación del cuestionario Hospital Survey on Patient Safety Culture. Florianópolis, SC, Brasil, 2023
Utilizando la técnica de Brainwriting , se obtuvieron las principales palabras presentes en los seis temas señalados por los participantes, a saber: “prisa”, “falta de atención”, “capacitación y orientación”, “prestar más atención”, “más vídeos y capacitación” y “más reuniones con el equipo”.
Los resultados de los Criterios 2 y 3 se agruparon, dado que abordan la redacción y elaboración de los objetivos y la estructura de la guía clínica. La Figura 3 presenta los principales resultados relacionados con los objetivos y la estructuración de las guías clínicas. La primera columna muestra a qué guía se refiere el texto (1 y 2). La segunda columna se refiere a la temática, seguida de la modalidad/tipo de simulación; el lugar donde se desarrollará la simulación, los objetivos y habilidades. Cabe destacar que estos dos criterios se elaboraron teniendo en cuenta las prioridades identificadas en el 1º Criterio.
Se agruparon los criterios 4, 5 y 6 considerando que se refieren a la redacción de la guía clínica paso a paso. Debido a la amplitud de la información contenida en estos criterios, se pondrá a disposición como datos complementarios.
En lo que respecta a los datos obtenidos durante la validación de las guías clínicas, participaron nueve profesionales, ocho enfermeros (88,9%) y un médico (11,1%). Tres de ellos tenían formación posdoctoral (33,3%), tres tenían doctorado (33,3%), dos tenían maestría (22,2%) y uno especialidad (11,1%). En cuanto al área de actividad, seis trabajaban como docentes en el área quirúrgica con uso de simulaciones (66,6%) y tres trabajaban en asistencia en CQ (33,3%). Además, seis de ellos tenían publicaciones sobre el tema de investigación. Y el tiempo medio de experiencia era de 26,5 años de trabajo.
Los resultados de la validación de las guías clínicas que realizaron dichos profesionales se presentan en la Tabla 1 , y demuestran que la mayoría le asignó el puntaje 1 (mantener el ítem) y el puntaje 2 (mantener el ítem con modificaciones).
En el ítem Procedimientos (si los hubiera), uno de los profesionales (Profesional 2) le asignó el puntaje 4 (agregar ítem), y sugirió agregar nueva información. La media del puntaje de los ítems evaluados por todos los expertos fue 1,35, la mediana 1 y la desviación estándar 0,25.
En cuanto a la evaluación de la estación simulada completa, se observa que la mayoría de los profesionales le asignaron el puntaje 1 (mantener el ítem) y el puntaje 2 (mantener con modificaciones). El Profesional 5 fue el único que le asignó 3 (excluyendo el ítem) al ítem: pautas para la actriz. El Profesional 9, por su parte, le asignó 3 (excluyendo el ítem) al ítem: instrucción para el escenario-descripción del escenario y le asignó 4 (agregar ítem) al recurso del participante. La media de toda la estación fue de 1,34, la mediana 1 y la desviación estándar 0,29.
En cuanto a los Criterios 7, 8, 9, 10 y 11 , incluidos en la etapa de la prueba piloto, se realizaron en el desarrollo de la estación simulada con el equipo multidisciplinario del ambiente quirúrgico, con la participación de 19 profesionales. La edad media era de 30,1 años, el 94,7% era de sexo femenino (n=18), el tiempo promedio de trabajo en la institución hospitalaria era de 59 meses y en el CQ de 54 meses.
Cada una de las simulaciones se realizó considerando los pasos descritos en las guías. Porque las clínicas tienen mucha información, es decir, describen los objetivos de aprendizaje, los materiales a utilizar, la descripción del escenario, el discurso de los actores paso a paso, el diagrama de flujo de la escena y la checklist que ayuda a realizar el debriefing. En este estudio, los autores eligieron que las guías clínicas estuvieran disponibles como material complementario en el link: https://doi.org/10.48331/scielodata.9X10QI .
Cabe destacar que cada etapa de la simulación se realizó según lo descrito en el método mediante prebriefing ; briefing , debriefing y aplicando las escalas de Satisfacción con las Experiencias Simuladas y de Satisfacción y Autoconfianza en el Aprendizaje.
La Tabla 1 presenta los resultados obtenidos mediante el uso de la escala para evaluar la Satisfacción con las Experiencias Simuladas después de que los participantes realizaran la simulación.
Los resultados de la evaluación según la Escala de Satisfacción y Autoconfianza en el Aprendizaje, considerando la escala Likert del 1 al 5, se presentan en la Tabla 2 .
Las guías clínicas presentadas y válidas se pueden replicar en cualquier ambiente quirúrgico. Por ello, los autores entienden la importancia de que otros profesionales tengan acceso a estas guías clínicas.
Discusión
El estudio contó con la participación del equipo multidisciplinario en todas las etapas del desarrollo de las guías clínicas. En relación a la edad promedio de los participantes, eran adultos jóvenes, hubo la misma proporción de médicos y técnicos en enfermería. En cuanto a la participación de estos profesionales en la evaluación de la cultura de seguridad, los resultados de otros estudios indican que esta métrica es estratégica y fundamental, ya que están directamente involucrados en el escenario de los procedimientos en el ambiente quirúrgico. Además, se destaca que los participantes son jóvenes, y ese es un período de la vida que se considera favorable para que alcancen una alta percepción y comprensión de la cultura de seguridad del paciente ( 26 - 27 ) .
La participación de profesionales que experimentan la práctica del CQ, tanto en la etapa de aplicación del cuestionario HSOPSC como en la técnica de brainwriting , contribuyó para identificar las necesidades y prioridades en materia de cultura de seguridad en el contexto de estudio mencionado, ya que los datos revelaron cuáles eran las dimensiones con más débil idades a través de los ítems evaluados y de las palabras agrupadas que más sugieren en el brainwriting . Estos resultados demuestran cómo el poder, la jerarquía, la presión, la intolerancia y el miedo pueden impedir el fortalecimiento de la cultura de seguridad en los ambientes de salud.
La falta de comunicación, actitudes inadecuadas, miedo al castigo por errores y prisa al realizar las actividades de atención al paciente, se destacaron como debilidades y/o mayor demanda del equipo en relación a la cultura de seguridad. Otros estudios corroboran estos hallazgos, al revelar que los factores desencadenantes de una baja cultura de seguridad son rigidez jerárquica, alta demanda de trabajo, presión para realizar las tareas, que generan eventos adversos y errores ( 28 - 29 ) .
Sin embargo, hay que destacar que esos hallazgos fueron fundamentales para elaborar las guías clínicas porque les permitieron a las investigadoras aproximarse a la realidad que vive el equipo en la práctica. Y, de esa forma, llevar a cabo la redacción y la guía paso a paso, centrándose en sus necesidades reales. Esto permitió que tanto los objetivos como las habilidades desencadenaran reflexiones y posibles cambios en la práctica. Hacerla más segura, más eficaz y, sobre todo, comprender que la cultura de seguridad puede profundizarse cambiando las actitudes y el comportamiento de los que forman parte del ambiente laboral. Y, por ende, reducir la inseguridad y el miedo al castigo.
Por lo tanto, se identificó que la elaboración de las guías clínicas coincide con los estudios que ya utilizaron esta estrategia educativa. En ellos, los autores destacaron la importancia de la planificación sistemática, para estructurar prácticas simuladas, con el objetivo de contribuir a la conducción y evaluación de las actividades planificadas ( 30 ) .
Por lo tanto, la planificación y elaboración de guías clínicas orientan la ejecución de la simulación, y se las considera estrategias fundamentales para establecer buenas prácticas. En este estudio se siguió cada uno de los pasos propuestos en el marco teórico, por lo que la redacción de cada etapa de las guías clínicas está estructura adecuadamente. Hay que tener en cuenta que dichos instrumentos mejorarán las competencias del equipo multidisciplinario en el ambiente quirúrgico. Un entorno complejo que requiere capacitación frecuente, basada en escenarios similares a los de la práctica cotidiana. Cabe destacar que las guías clínicas se consideran guías de manejo, que contribuyen al montaje y mantenimiento de simuladores y escenarios, y son accesibles para la logística del laboratorio. Por ello, los autores destacan que las guías clínicas deben articular el conocimiento y resaltar el escenario con precisión para brindar oportunidades de aprendizaje ( 20 , 31 - 33 ) .
Algunos estudios señalan que las guías clínicas deben representar escenarios que reproduzcan la práctica real, es decir, con la mayor precisión posible, y que les permitan a los individuos vivir momentos de aprendizaje que estimulen el razonamiento crítico, la resolución de problemas y la toma de decisiones clínicas. También es necesario definir claramente los objetivos de enseñanza/aprendizaje, permitiendo así que el proceso de desarrollo de escenarios de simulación clínica se produzca de acuerdo con los contenidos previamente trabajados ( 34 - 37 ) .
Por lo tanto, se considera que las dos guías clínicas desarrolladas en este estudio cumplieron con las recomendaciones del marco teórico adoptado y de la literatura consultada, debido al detalle de las descripciones, los objetivos propuestos, las habilidades, el caso clínico, el discurso de los actores, los distractores, así como la checklist para realizar el debriefing .
Hay que destacar que cada etapa de las guías clínicas está relacionada con los datos recopilados por el equipo en el 1º Criterio del marco teórico adoptado. Las afirmaciones refuerzan los resultados obtenidos durante la validación con la técnica de bola de nieve; en la que predominó el puntaje 1 (mantener el ítem), incluso ante profesionales experimentados y con importante participación en el tema, tanto en el ambiente quirúrgico como en la simulación y cultura de seguridad. Sin embargo, cabe resaltar que la participación de profesionales permitió mejorar y validar la tecnología educativa desarrollada. De esta manera, se perfeccionaron los ítems y se validó toda la información, según la mirada crítica de profesionales con experiencia en el tema, lo que permitió así pulir el contenido, para que pueda ser utilizado por otros equipos multidisciplinarios en ambientes quirúrgicos y hacer más seguro y armonioso este espacio quirúrgico, en el sentido de permitir que haya una mejor relación entre las personas, sin que exista desconfianza, inseguridad y miedo a revelar errores o fallas.
La participación de expertos en el tema respalda las afirmaciones de otros autores, que insisten en lo importante que son estas herramientas para que los escenarios sean realistas e incentiven a los participantes a mejorar su competencia para que no les teman a los errores ( 20 , 31 - 33 ) . De esa forma, es posible comprender que la participación de estos profesionales en el proceso de validación de guías clínicas puede contribuir a la difusión de la cultura de seguridad en el ambiente quirúrgico.
En cuanto a la satisfacción de los participantes en el pretest y el debriefing , fue la actividad con mayor satisfacción para los participantes. En este estudio, el debriefing resultó bastante satisfactorio debido a la naturalidad con la que se llevaron a cabo las reflexiones entre el equipo y los investigadores. Diferentes estudios indican que la etapa de debriefing es una de las etapas más importantes de una simulación, dado que es donde ocurre la conexión y reflexión entre las competencias y los objetivos propuestos y las acciones realizadas ( 20 , 24 , 38 ) . Esta etapa brinda la oportunidad de crear nuevo conocimiento teórico y/o práctico, y también un momento de autorreflexión y autoaprendizaje, a partir de muchos métodos de desarrollo, relacionados con el objetivo de la simulación ( 20 , 24 , 33 , 38 ) .
Con respecto a la autoevaluación de la confianza en el aprendizaje a partir de escenarios simulados, los métodos de enseñanza utilizados en esta simulación fueron útiles y efectivos, dado que obtuvo la mejor puntuación al igual que la satisfacción con el debriefing . De esta manera, los participantes reconocieron la simulación como una estrategia que puede promover mejoras en las competencias relacionadas con la cultura de seguridad en la práctica. Otro estudio que utilizó la escala de autoconfianza obtuvo una calificación media en la escala entre 3,51 y 4,12 (sobre una puntuación de hasta cinco puntos), y concluyó que el enfoque es una buena estrategia para promover la confianza durante la participación en escenarios de simulación ( 39 ) .
De igual forma, un estudio ( 40 ) observó un aumento en el valor promedio de los dominios de autoconfianza a partir de prácticas simuladas en reanimación cardiopulmonar con estudiantes de enfermería. Por ende, la autoconfianza se considera una actitud relacionada con experiencias replicadas por los individuos, quienes, en su opinión, tienen más probabilidades de realizar intervenciones de manera adecuada ( 25 , 41 ) .
Desde la perspectiva del rigor metodológico seguido para realizar este estudio, se considera que los aportes pretenden brindarles a los lectores el paso a paso de la elaboración, validación y desarrollo del pretest en escenarios simulados, que contribuyan a la concientización y la reflexión crítica para la cultura de seguridad en el ambiente quirúrgico. Además, se observa que la tecnología educativa presentada puede ayudar a los enfermeros en la investigación clínica en el ambiente quirúrgico, dado que puede aumentar la difusión de la cultura de seguridad y fortalecer la educación continua en los espacios de salud. A su vez, tiene el potencial de crear ambientes de discusión y razonamiento clínico que contribuyan el avance de las prácticas avanzadas en Brasil.
Se considera una limitación del estudio la baja adherencia del equipo médico en todas las etapas recomendadas por el marco teórico. Además del bajo número de estudios con altos factores de impacto para promover la discusión de los resultados.
Conclusión
Este estudio permitió elaborar dos guías clínicas de simulación realista sobre seguridad quirúrgica, de acuerdo con el marco teórico adoptado, cuya temática fue el Manejo de conflictos y el trabajo en equipo para la seguridad del paciente en el traslado del paciente del quirófano a la SRPA; y Asistencia del equipo de salud en el traslado de la atención en la SRPA.
Estas guías fueron desarrolladas con el objetivo de promover respeto, empatía, humanización, armonía, cambio de turno asertivo y seguro, identificación de riesgos relacionados con la seguridad del paciente y, también, el manejo de conflictos. Las etapas de elaboración de estas guías se basaron en la demanda que presentaron los profesionales participantes, durante el recorrido metodológico desarrollado, con el objetivo de que el escenario simulado se parezca los más posible a la realidad que viven diariamente, y así, brindarles a los participantes la oportunidad de realizar reflexiones personales a partir de la simulación.
Las guías desarrolladas fueron validadas por expertos experimentados en los temas de seguridad del paciente, CQ, simulación clínica, y contribuyen a mejorar la tecnología educativa y permiten realizar adaptaciones para futuras aplicaciones en diferentes realidades.
Los resultados del presente estudio refuerzan estos hallazgos, dado que presentan índices de satisfacción de los participantes, que permiten que la simulación realista sea reconocida como una estrategia que puede apoyar, difundir y fortalecer la cultura de seguridad en el CQ.
Agradecimientos
Agradecemos a los profesionales que trabajan en el área quirúrgica su participación en el estudio.
Referencias bibliográficas
- 1. Gomes AS, Pimentel EP. Ambientes Virtuais de Aprendizagem para uma Educação mediada por tecnologias digitais. In: Pimentel M. Sampaio FF. Santos EO, organizators. Informática na Educação: ambientes de aprendizagem, objetos de aprendizagem e empreendedorismo. Porto Alegre: Sociedade Brasileira de Computação; 2021.
-
2. Amante LN, Knihs NDS, Antunes L, Girondi JBR, Farias GFD, Candemil IL. Problem Based Learning applied to nursing teaching by the virtual learning environment: qualitative study. Enferm Brasil. 2021;20(1):53-67. https://doi.org/10.33233/eb.v20i1.4456
» https://doi.org/10.33233/eb.v20i1.4456 -
3. Knihs NDS, Girondi JBR, Nascimento KCD, Nazareth LA, Bellaguarda MLDR, Sebold LF, et al. Planning and development of empathic educational pedagogical practice in the process of death and dying: A pilot test. J Nurs Educ Pract. 2021;11(10):63. https://doi.org/10.5430/jnep.v11n10p63
» https://doi.org/10.5430/jnep.v11n10p63 -
4. Pereira GA Júnior, Guedes HTV, organizators. Simulação Clínica: ensino e avaliação nas diferentes áreas da Medicina e Enfermagem [Internet]. Brasília: Associação Brasileira de Educação Médica; 2022 [cited 2023 Sept 30]. Available from: https://website.abem-educmed.org.br/wp-content/uploads/2022/09/livro-completo_digital-1.pdf
» https://website.abem-educmed.org.br/wp-content/uploads/2022/09/livro-completo_digital-1.pdf -
5. Ribeiro NM, Leal LA, Ferreira MVF, Chaves LDP, Ignácio DS, Henriques SH. Managerial Decision-Making of Nurses in Hospitals: creation and validation of a simulation scenario. Rev. Latino-Am. Enfermagem. 2023;31:e3768. https://doi.org/10.1590/1518-8345.6149.3768
» https://doi.org/10.1590/1518-8345.6149.3768 -
6. Bazilio J, Pereira JDA, Figueira MCES, Silva EM. In situ simulation as a strategy to enhance the welcoming practice in Primary Health Care. Res Soc Dev. 2020;9(12). https://doi.org/10.33448/rsd-v9i12.8185
» https://doi.org/10.33448/rsd-v9i12.8185 -
7. Pereira JF, Silva NCM, Sampaio RS, Ribeiro VDS, Carvalho ECD. Nurse-patient communication strategies: A proposal of an educational video for Nursing students. Rev. Latino-Am. Enfermagem. 2023;31:e3858. https://doi.org/10.1590/1518-8345.6177.3858
» https://doi.org/10.1590/1518-8345.6177.3858 -
8. Emiliano VC, Irineu NBC, Roecker S, Gallo AM, Zani AV, Araujo JP. Use of simulation as a method in the teaching-learning process in children’s health: Integrative review. Res Soc Dev. 2021;10(9):e30810917999. https://doi.org/10.33448/rsd-v10i9.17999
» https://doi.org/10.33448/rsd-v10i9.17999 -
9. Silva TGPD, Ferreira TCNC, Cavalcante GT, Olegário BDCD, Afonso GA, Bosco OS, et al. Nursing and the use of realistic simulation during the pandemic period: an integrative review. Glob Acad Nurs. 2022;3(Spe.3):e320. https://doi.org/10.5935/2675-5602.20200320
» https://doi.org/10.5935/2675-5602.20200320 -
10. Brazil V, Dubé M. Simulation changing the face of healthcare improvement: a silver lining from the COVID-19 pandemic?. Can J Emerg Med. 2022;24:357-8. https://doi.org/10.1007/s43678-022-00324-x
» https://doi.org/10.1007/s43678-022-00324-x -
11. Nia PS, Heuts S, Daemen JHT, Olsthoorn JR, Chitwood WR Jr. Maessen JG. The EACTS simulation-based training course for endoscopic mitral valve repair: an air-pilot training concept in action. Interdiscip Cardiovasc Thorac Surg. 2020;30(5):1-8. https://doi.org/10.1093/icvts/ivz323
» https://doi.org/10.1093/icvts/ivz323 -
12. Pedrada LDSA, Brum AKR, Moraes EB, Suzart RGDC, Pinto AZLBC. Use of realistic simulation in the safety of the surgical team against coronavirus: experience report. Res Soc Dev. 2021;10(10). https://doi.org/10.33448/rsd-v10i10.19017
» https://doi.org/10.33448/rsd-v10i10.19017 -
13. Haiser A, Aydin A, Kanduzi B, Ahmed K, Dasgupta P. A Systematic Review of Simulation-Based Training in Vascular Surgery. J Surg Res. 2022;279:409-19. https://doi.org/10.1016/j.jss.2022.05.009
» https://doi.org/10.1016/j.jss.2022.05.009 -
14. Corrêa APA, Nora CRD, Silva SMR, Viegas GL, Sousa GP, Beghetto MG. Clinical simulation: education for nursing team in the care of patients with nasoenteral tube. Rev Baiana Enferm. 2021;35:1-10. https://doi.org/10.18471/rbe.v35.41998
» https://doi.org/10.18471/rbe.v35.41998 -
15. Schoenfelder J, Kohl S, Glaser M, McRae S, Brunner JO, Koperna T. Simulation-based evaluation of operating room management policies. BMC Health Services Research. 2021;271. https://doi.org/10.1186/s12913-021-06234-5
» https://doi.org/10.1186/s12913-021-06234-5 -
16. Parikh P, Kipfer SC, Crawford TN, Cochran A, Falls G. Unmasking bias and perception of lead surgeons in the operating room: A simulation based study. Am J Surg. 2021;223(1):58-63. https://doi.org/10.1016/j.amjsurg.2021.07.015
» https://doi.org/10.1016/j.amjsurg.2021.07.015 -
17. Dombrádi V, Bíró K, Jonitz G, Gray M, Jani A. Broadening the concept of patient safety culture through value-based healthcare. J Health Organ Manag. 2021;35(2):541-9. https://doi.org/10.1108/JHOM-07-2020-0287
» https://doi.org/10.1108/JHOM-07-2020-0287 -
18. Lorenzini E, Oelke ND, Marck P. Safety culture in healthcare: mixed method study. J Health Organ Manag. 2021. https://doi.org/10.1108/JHOM-04-2020-0110
» https://doi.org/10.1108/JHOM-04-2020-0110 -
19. Aouicha W, Tlili MA, Sahli J, Mtiraoui A, Ajmi T, Latiri HS, et al. Patient safety culture as perceived by operating room professionals: a mixed-methods study. BMC Health Serv Res. 2022;22(799). https://doi.org/10.1186/s12913-022-08175-z
» https://doi.org/10.1186/s12913-022-08175-z -
20. International Nursing Association of Clinical Simulation and Learning. Healthcare Simulation Standards of Best Practice® [Internet]. Chicago, IL: INACSL; 2016 [cited 2023 Sept 30]. Available from: https://www.inacsl.org/healthcare-simulation-standards-of-best-practice-multiple-languages
» https://www.inacsl.org/healthcare-simulation-standards-of-best-practice-multiple-languages -
21. Sakai LM, Knihs NS, Nascimento KC, Alvarez AG, Sebold LF, Trierveiler J. Educational strategies capable of promoting a culture of patient safety in the surgical environment. Res Soc Dev. 2023;12(6):e28212642204. https://doi.org/10.33448/rsd-v12i6.42204
» https://doi.org/10.33448/rsd-v12i6.42204 -
22. Peters MDJ, Godfrey C, McInerney P, Munn Z, Tricco AC, Khalil H. Chapter 11: scoping reviews (2020 version). In: Aromataris E, Munn Z, editors. JBI Manual for Evidence Synthesis. Adelaide: JBI; 2020. https://doi.org/10.46658/JBIMES-20-12 21
» https://doi.org/10.46658/JBIMES-20-12 -
23. Reis CT, Laguardia J, Vasconcelos AGG, Martins M. Translation and cross-cultural adaptation of the Brazilian version of the Hospital Survey on Patient Safety Culture: initial stage. Cad Saude Publica. 2012;28(11):2199-210. https://doi.org/10.1590/S0102-311X2012001100019
» https://doi.org/10.1590/S0102-311X2012001100019 -
24. Almeida RGDS, Mazzo A, Martins JCA, Baptista RCN, Girão FB, Mendes IAC. Validation to Portuguese of the scale Student Satisfactionand Self-Confidence in Learning. Rev. Latino-Am. Enfermagem. 2015;3(6):1007-13. https://doi.org/10.1590/0104-1169.0472.2643
» https://doi.org/10.1590/0104-1169.0472.2643 -
25. Barbosa GS, Bias CGS, Agostinho LS, Oberg LMCQ, Lopes ROP, Sousa RMC. Effectiveness of simulation on nursing students’ self-confidence for intervention in out-of-hospital cardiopulmonary resuscitation: a quasi-experimental study. Sci Med. 2019;29(1):e32694. https://doi.org/10.15448/1980-6108.2019.1.32694
» https://doi.org/10.15448/1980-6108.2019.1.32694 -
26. Kakemam E, Albelbeisi AH, Davoodabadi S, Ghafari M, Dehghandar Z, Raeissi P, et al. Patient safety culture in Iranian teaching hospitals: baseline assessment, opportunities for improvement and benchmarking. BMC Health Serv Res. 2022;22(1):403. https://doi.org/10.1186/s12913-022-07774-0
» https://doi.org/10.1186/s12913-022-07774-0 -
27. Zabin LM, Zaitoun RSA, Abdullah AA. Patient safety culture in Palestine: university hospital nurses’ perspectives. BMC Nurs. 2022;21(1):204. https://doi.org/10.1186/s12912-022-00987-y
» https://doi.org/10.1186/s12912-022-00987-y -
28. Dezordi CCM, Benetti SAW, Tanaka AKSR, Benetti ERR, Treviso P, Carenato RCA, et al. Safety climate in the operating room: attitudes of health professionals. Cogitare Enferm. 2020;25:e65577. https://doi.org/10.5380/ce.v25i0.65577
» https://doi.org/10.5380/ce.v25i0.65577 -
29. Hoffmann DA, Glanzner CH. Factors Interfering with the Nursing Worker’s Health in the Surgical Center. Rev Cubana Enferm [Internet]. 2019 [cited 2023 Sept 30];35(4):e3020. Available from: https://www.medigraphic.com/pdfs/revcubenf/cnf-2019/cnf194n.pdf
» https://www.medigraphic.com/pdfs/revcubenf/cnf-2019/cnf194n.pdf -
30. Nogueira LS, Domingues TAM, Bergamasco EC. Construção do cenário simulado. In: Conselho Regional de Enfermagem do Estado de São Paulo. Manual de Simulação Clínica para profissionais de enfermagem [Internet]. São Paulo: COREN-SP; 2020 [cited 2023 Sept 30]. Available from: https://biblioteca.cofen.gov.br/wp-content/uploads/2022/01/manual-simulacao-clinica-profissionais-enfermagem.pdf
» https://biblioteca.cofen.gov.br/wp-content/uploads/2022/01/manual-simulacao-clinica-profissionais-enfermagem.pdf -
31. Fabri RP, Mazzo A, Martins JCA, Fonseca AS, Pedersoli CE, Miranda FBG, et al. Development of a theoretical-practical script for clinical simulation. Rev Esc Enferm USP. 2017;51. https://doi.org/10.1590/S1980-220X2016265103218
» https://doi.org/10.1590/S1980-220X2016265103218 -
32. International Nursing Association for Clinical Simulation and Learning. INACSL Standards of Best Practice: Simulation^SM^ : Operations. Clin Simul Nurs. 2017;13:681-7. https://doi.org/10.1016/j.ecns.2017.10.005
» https://doi.org/10.1016/j.ecns.2017.10.005 -
33. Schuelter PI, Tourinho FSV, Radünz V, Santos VEP, Fermo VC, Barbosa SS. Management in clinical simulation: a proposal for best practices and process optimization. Rev Bras Enferm. 2021;74(Suppl 6). https://doi.org/10.1590/0034-7167-2020-0515
» https://doi.org/10.1590/0034-7167-2020-0515 -
34. Neves FF, Pazin-Filho A. Developing simulation scenarios: pearls and pitfalls. Sci Med. 2018;28(1):ID28579. https://doi.org/10.15448/1980-6108.2018.1.28579
» https://doi.org/10.15448/1980-6108.2018.1.28579 -
35. Erlinger LR, Bartlett A, Perez A. High-Fidelity Mannequin Simulation versus Virtual Simulation for Recognition of Critical Events by Student Registered Nurse Anesthetists. Aana J [Internet]. 2019 [cited 2023 Sept 30];87(2):105-9. Available from: http://www.onlinedigeditions.com/article/High-Fidelity+Mannequin+Simulation+versus+Virtual+Simulation+for+Recognition+of+Critical+Events+by+Student+Registered+Nurse+Anesthetists/3348542/578689/article.html
» http://www.onlinedigeditions.com/article/High-Fidelity+Mannequin+Simulation+versus+Virtual+Simulation+for+Recognition+of+Critical+Events+by+Student+Registered+Nurse+Anesthetists/3348542/578689/article.html -
36. Rodrigues SB, Assis GDP, Silva BS, Oliveira GCCF, Tavares LOM, Amaral GG, et al. Realistic simulation in the training of nursing professionals in a vaccination room. Res Soc Dev. 2021;10(3). https://doi.org/10.33448/rsd-v10i3.13314
» https://doi.org/10.33448/rsd-v10i3.13314 -
37. Kaldheim HKA, Bergland A, Olnes MA, Hofso K, Dihle A, Creutzfeldt J, et al. Use of simulation-based learning among perioperative nurses and students: a scoping review. Nurse Educ Today. 2019;73:31-7. https://doi.org/10.1016/j.nedt.2018.09.013
» https://doi.org/10.1016/j.nedt.2018.09.013 -
38. Nyström S, Dahlberg J, Edelbring S, Hult H, Dahlgren MA. Debriefing practices in interprofessional simulation with students: a sociomaterial perspective. BMC Med Educ. 2016;16:148. https://doi.org/10.1186/s12909-016-0666-5
» https://doi.org/10.1186/s12909-016-0666-5 -
39. Oliveira SN, Massaroli A, Martini JG, Rodrigues J. From theory to practice, operating the clinical simulation in Nursing teaching. Rev Bras Enferm. 2018;71(suppl 4):1791-8. https://doi.org/10.1590/0034-7167-2017-0180
» https://doi.org/10.1590/0034-7167-2017-0180 -
40. Brasil GC, Ribeiro LM, Mazzo A, Almeida RGS, Martins JCA, Fonseca LMM, et al. Use of the design and self-confidence scales in the assessment of maternal-child realistic simulation. Rev Enferm Refer. 2018;4(19):117-25. https://doi.org/10.12707/RIV18025
» https://doi.org/10.12707/RIV18025 -
41. Teixeira CRS, Pereira MCA, Kusumota L, Gaioso VP, Mello CL, Carvalho EC. Evaluation of nursing students about learning with clinical simulation. Rev Bras Enferm. 2015;68:311-9. https://doi.org/10.1590/0034-7167.2015680218i
» https://doi.org/10.1590/0034-7167.2015680218i
-
Todos los autores aprobaron la versión final del texto.
-
*
Artículo parte de la disertación de maestría “Tecnologías educativas: la simulación clínica como apoyo en la difusión de la cultura de seguridad en el centro quirúrgico”, presentada en la Universidade Federal de Santa Catarina, Florianópolis, SC, Brasil. Apoyo financiero de la Fundação de Amparo à Pesquisa e Inovação do Estado de Santa Catarina (FAPESC), Brasil.
-
Cómo citar este artículo
Sakai LM, Knihs NS, Alvarez AG, Treviso P, Magalhães ALP, Popov DC. Educational technology to support patient safety in the operating room: clinical simulation guides. Rev. Latino-Am. Enfermagem. 2024;32:e4368 [cited]. Available from: . https://doi.org/10.1590/1518-8345.7085.4368
Editado por
-
Editora Asociada:Rosalina Aparecida Partezani Rodrigues






*SRPA = Sala de Recuperación Posanestésica