Open-access Tácticas de resolución de conflictos entre madres e hijos en la capital del sudeste: prevalencias y correlaciones

RESUMEN

Objetivo:  Identificar la prevalencia de tácticas de resolución de conflictos entre madres e hijos y sus correlaciones.

Método:  Estudio transversal con 418 mujeres de Vitória, Espírito Santo. El resultado fue la táctica de resolución de conflictos utilizada por madres con hijos menores de 19 años, medida mediante la Parent-Child Conflict Tactics Scales, categorizada en disciplina no violenta, agresión psicológica, castigo corporal y maltrato. Los análisis se realizaron con STATA y R, y se presentaron como frecuencia absoluta, frecuencia relativa, media, desviación estándar, intervalo de confianza del 95%, prueba de chi-cuadrado de Pearson (χ2) o prueba exacta de Fisher, y prueba de correlación.

Resultados:  Se observó una mayor prevalencia de disciplina no violenta (P: 88,8%; IC95%: 85,7–91,8). Aproximadamente el 82% (IC95%: 78,1–85,5) utilizó agresión psicológica, el 35,9% utilizó castigo corporal (IC95%: 31,3–40,5) y el 23,4% (IC95%: 19,4–27,5) utilizó algún método disciplinario que constituye maltrato.

Conclusión:  Si bien la disciplina no violenta es ampliamente adoptada por las madres, existe una presencia significativa de agresión psicológica y física, así como de prácticas de maltrato.

DESCRIPTORES
Conflicto Familiar; Relaciones Familiares; Abuso Sexual Infantil

ABSTRACT

Objective:  To identify the prevalence of conflict resolution tactics between mothers and children and their correlations.

Method:  This cross-sectional study included 418 women from Vitória, Espírito Santo, Brazil. The outcome was the conflict resolution tactics used by mothers with children under 19 years of age, measured by the Parent-Child Conflict Tactics Scales, categorized into non-violent discipline, psychological aggression, corporal punishment, and maltreatment. Analyses were performed using STATA and R, and presented as absolute and relative frequencies, mean, standard deviation, 95% confidence interval, Pearson’s chi-square test (χ2) or Fisher’s exact test, and correlation test.

Results:  There was a higher prevalence of the use of non-violent discipline (P: 88.8%; 95%CI: 85.7–91.8). Approximately 82% (95%CI: 78.1–85.5) used psychological aggression, 35.9% used corporal punishment (95%CI: 31.3–40.5), and 23.4% (95%CI: 19.4–27.5) used some disciplinary method that constitutes mistreatment.

Conclusion:  Although non-violent discipline is widely adopted by mothers, there is a significant presence of psychological aggression and physical assault, as well as practices of mistreatment.

DESCRIPTORS
Family Conflict; Family Relations; Child Abuse, Sexual

RESUMO

Objetivo:  Identificar as prevalências das táticas de resolução de conflitos entre mães-filhos e suas correlações.

Método:  Estudo transversal, com 418 mulheres de Vitória, Espírito Santo. O desfecho foi a tática de resolução de conflitos utilizada pelas mães com filhos menores de 19 anos, mensurado pelo Parent-Child Conflict Tactics Scales, categorizado em disciplina não violenta, agressão psicológica, punição corporal e maus-tratos. As análises foram realizadas no STATA e R, e apresentadas em frequência absoluta, relativa, média, desvio padrão, Intervalo de Confiança de 95%, teste qui-quadrado de Pearson (χ2) ou teste exato de Fisher, e teste de correlação.

Resultados:  Houve maior prevalência do uso de disciplina não violenta (P: 88,8%; IC95%: 85,7–91,8). Cerca de 82% (IC95%: 78,1–85,5) fizeram uso de agressão psicológica, 35,9%, de punição corporal (IC95%: 31,3–40,5), e 23,4% (IC95%: 19,4–27,5) usaram algum método disciplinar que configura maus-tratos.

Conclusão:  Embora a disciplina não violenta seja amplamente adotada pelas mães, há uma presença significativa de agressão psicológica e física, além de práticas de maus-tratos.

DESCRITORES
Conflito Familiar; Relações Familiares; Abuso Sexual na Infância

INTRODUCCIÓN

Aunque la parentalidad ha experimentado cambios en la actualidad, la responsabilidad principal de la crianza de los hijos sigue recayendo predominantemente en las madres(1). La maternidad tal y como la vemos hoy en día es el resultado de cambios en el contexto familiar que atribuyen a la mujer el papel no solo de nutrir, sino también de cuidar y orientar a sus hijos, siendo, en la mayoría de los casos, la principal cuidadora(2). Se trata, por lo tanto, de un concepto complejo que no se limita a una dimensión específica, sino que se caracteriza como una adaptación multidimensional en la vida de la mujer que implica la redefinición de la imagen corporal y la identidad, la formación del apego, el bienestar, el cambio de prioridades en las relaciones y la confianza en el desempeño del papel de madre, lo que permite a la mujer integrarse y equilibrarse tanto como individuo como madre(3).

La alta demanda, el comportamiento del niño y el período de adaptación al nuevo papel hacen que el inicio de la jornada parental sea un reto para los padres(4). La comprensión de que la forma en que los principales cuidadores manejan sus propios problemas ante el cuidado de los hijos influye en la forma en que los niños desarrollan sus habilidades emocionales y sociales(5), lo que culmina en nuevas producciones en materia de salud que orientan a los padres hacia prácticas parentales más conscientes y basadas en el respeto mutuo(6).

Es evidente que, en contextos difíciles como los de conflicto, la habilidad emocional se convierte en una cuestión central(7). Los conflictos son inherentes a las relaciones humanas(8), y el entorno familiar suele ser un espacio propicio para el surgimiento de desacuerdos, debido a las inevitables divergencias y tensiones cotidianas entre sus miembros(9). Los conflictos recurrentes entre padres e hijos se caracterizan por discusiones frecuentes e irresolubles entre padres e hijos sobre los mismos temas(10).

Los motivos por los que las madres tienen conflictos relacionados con sus hijos van cambiando a lo largo del desarrollo del niño, como se constató en un estudio con jóvenes de 15 a 24 años que identificó que los principales conflictos parentales son entre madres e hijos, siendo la principal motivación las tareas domésticas, seguidas por el dinero y el uso de Internet. En la investigación también se presentan otras motivaciones, como la amistad/noviazgo, las drogas y los estudios(11). Es un hecho que los conflictos frecuentes pueden generar estrés tóxico, perjudicando el desarrollo emocional y cognitivo, y contribuyendo a trastornos mentales en ambos implicados(12). Estos conflictos suelen estar asociados a ciclos intergeneracionales de violencia y negligencia(13).

En este contexto, el Estatuto del Niño y del Adolescente y la Ley n.º 13.010/2014 son fundamentales, ya que garantizan el derecho a la educación y al cuidado sin el uso de castigos físicos o tratos crueles y degradantes a todos los niños y adolescentes, reconociendo la violencia doméstica como una violación de los derechos, y no como una práctica educativa legítima(14,15). Cabe mencionar que, en 2014, se sancionó en Brasil la Ley de la Palmada, por la que se tipificó como delito cualquier castigo físico con intencionalidad punitiva o disciplinaria y, del mismo modo, las conductas crueles que puedan degradar, intimidar o humillar a las víctimas(15).

Sin embargo, a pesar de los esfuerzos del Estado por implementar medidas que protejan a los niños y adolescentes en situación de violencia y negligencia, el fenómeno no ha hecho más que aumentar con el paso de los años.

Según el Anuario Brasileño de Seguridad Pública, en el primer semestre de 2021, Brasil ya había registrado más de 50 000 denuncias de violencia contra niños y adolescentes en el territorio nacional a través del “Disque 100”, canal de denuncia de violaciones de los derechos humanos en el país. En el 81 % de las denuncias, los actos de violencia tuvieron lugar en el hogar de las víctimas, y los principales agresores fueron las madres, seguidas de los padres(16). En Espírito Santo, entre 2011 y 2018, se notificaron 3127 casos de violencia contra menores, siendo los agresores, en su mayoría, personas con vínculo materno y paterno con la víctima(17).

Es importante reflexionar sobre el hecho de que el uso del castigo físico en los niños puede modificarse mediante intervenciones específicas basadas en programas de apoyo parental que enseñan alternativas a la crianza sin violencia(18). La Ley n.º 14.826/2024 ofrece orientación sobre la parentalidad positiva y el derecho al juego como herramientas para prevenir la violencia contra los niños. Las iniciativas basadas en criterios de respeto, comunicación y límites se utilizan en la asistencia social, la educación, la cultura, la salud y la seguridad pública en todo el país (Proyecto de Ley n.º 2.861/2023)(19).

En vista de lo anterior, comprender las tácticas utilizadas por las madres para resolver los conflictos domésticos es fundamental para la salud pública, ya que repercute directamente en el bienestar de los niños y en la dinámica familiar. Conocer estos patrones puede ayudar a prevenir la violencia doméstica y a promover la salud mental, ofreciendo un apoyo adecuado a las madres en situaciones de estrés. En este sentido, el presente estudio busca identificar la prevalencia de las tácticas de resolución de conflictos entre madres e hijos y sus correlaciones.

MÉTODO

Diseño del Estudio

Se trata de una investigación transversal, descriptiva y analítica, derivada de un estudio poblacional realizado en el municipio de Vitória, Espírito Santo, Brasil.

Contexto

El municipio de Vitória, capital del estado de Espírito Santo, según el censo del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) de 2022, tiene una superficie de 97,123 km2 y una población residente de 322,869 personas; de las cuales el 54 % son mujeres, lo que indica un total aproximado de 174 348 mujeres residentes, distribuidas en 80 barrios con una densidad demográfica de 3324,33 hab./km2(20).

El estudio de base poblacional se llevó a cabo en el año 2022, de enero a mayo, y el estudio piloto en 2021. La recolección de datos se realizó en los domicilios por equipos compuestos por entrevistadoras y supervisores. Se realizaron entrevistas a las mujeres utilizando un cuestionario estructurado como guía, aplicado cara a cara en el domicilio de la mujer, garantizando la privacidad.

Los datos recopilados se computaron en tabletas y se gestionaron con la ayuda de la herramienta electrónica de captura de datos Research Eletronic Data Capture.

Participantes

La población objetivo del estudio incluyó a mujeres de 18 años o más que tenían o habían tenido una pareja íntima en los 24 meses anteriores a la entrevista y que tenían hijos de hasta 19 años de edad. La pareja íntima se definió como la pareja actual o anterior, siempre que hubiera habido relación sexual, independientemente de que estuvieran unidos formalmente. Como criterio de exclusión, se consideraron las mujeres que presentaban limitaciones cognitivas derivadas de déficits intelectuales o sensoriales que les impedían responder al instrumento de recolección de datos.

Variables

El resultado del estudio son los conflictos entre madres e hijos, que se identificaron mediante el uso de las Escalas de Tácticas de Conflicto entre Padres e Hijos (Parent-Child Conflict Tactics Scales- CTSPC), que constan originalmente de 22 ítems que investigan las reacciones al conflicto a partir del comportamiento parental de los padres hacia los hijos. La escala está validada para su uso en Brasil. Se evalúan tres dimensiones: disciplina no violenta (DNV) - (cuatro ítems) táctica relativa a métodos de corrección basados en explicaciones, diálogo y retirada de privilegios, sin uso de la fuerza física; agresión psicológica (cinco ítems), constituida por actos verbales y simbólicos que causan miedo, humillación o dolor emocional en el niño, como gritar, amenazar e insultar; violencia física (13 ítems), que comprende el uso de la fuerza corporal, desde castigos leves, como palmadas, hasta agresiones graves, que constituyen maltrato. Esta última se subdividió según su gravedad en castigo corporal (seis ítems), maltrato físico (tres ítems) y maltrato físico grave (cuatro ítems)(21).

Para el presente estudio, la medición de cada dominio se realizó de forma dicotómica (presencia/ausencia de la conducta), con opciones de respuesta “sí” o “no”. Se excluyeron dos preguntas relacionadas con el maltrato físico grave. De este modo, en la presente investigación, la escala contempla 20 ítems preguntados. La exclusión de las dos preguntas relacionadas con el maltrato físico grave se produjo tras la prueba piloto, ya que las entrevistadoras constataron que las preguntas relacionadas con el uso de armas de fuego y el uso de líquidos calientes para herir a sus hijos generaban incomodidad y desconfianza en la participación en el estudio. Por lo tanto, se excluyeron del cuestionario.

En relación con las variables independientes, se evaluaron las siguientes características: edad (18–29; 30–39; 40–49; 50–59; 60 o más); escolaridad en años de estudio (0–8; 9–11; 12 o más); ingresos familiares (1er tercil: más pobres; 2.º tercil y 3.º tercil: más rico); número de residentes en el domicilio (viviendo solo; dos; tres; cuatro; cinco o más personas); número de embarazos (uno; dos; tres; cuatro o más), número de hijos (uno; dos; tres; cuatro o más); historial de abortos.

Tamaño del Estudio

Para realizar el muestreo del estudio, se utilizó el censo de 2010 del IBGE para seleccionar los sectores censales que corresponden a la unidad catastral por área continua contenida en una región, de modo que se eligieron 108 515 hogares en la región. Estos hogares se dividieron en cien, lo que permitió la selección aleatoria del sector inicial, y los otros 99 sectores posteriores se seleccionaron mediante un salto sistemático.

A continuación, se calculó que se seleccionarían 1086 mujeres por hogar. Cabe destacar que, en el proceso de selección, si había más de una mujer elegible en la residencia, se sorteaba una lista numérica para la selección aleatoria de una de ellas. Todo este proceso se llevó a cabo en el software estadístico R, teniendo en cuenta la clasificación del nivel socioeconómico. Para el presente estudio, la muestra estuvo compuesta por madres de hijos de hasta 19 años residentes en el municipio de Vitória, Espírito Santo, con un total de 418 mujeres.

Métodos Estadísticos

Para el análisis descriptivo, se utilizaron la frecuencia absoluta, relativa, media, desviación estándar e intervalo de confianza del 95 % (IC95 %). En el análisis bivariado, se aplicaron la prueba de Chi-cuadrado de Pearson (χ2) y la prueba exacta de Fisher, con el fin de examinar la relación entre las variables. Para probar la correlación entre los ítems que componen las tácticas de conflicto, se calcularon los coeficientes Phi (φ) debido a la naturaleza de las variables. El análisis de datos se realizó con el software Stata, versión 17.0, y la matriz de correlación se realizó con el software R, versión 4.3.1, con un ajuste del valor de p <0,05.

La investigación fue aprobada por el Comité de Ética en Investigación de la Universidad Federal de Espírito Santo, bajo el dictamen n.º 4.668206.

RESULTADOS

Las mujeres que participaron en la presente investigación tenían una edad media de 41 años y una escolaridad media de 12 años completos de estudios. La renta familiar media fue de 4447,34 reales, con una mediana de 2400 reales, lo que indica una distribución asimétrica de la variable. En relación con la maternidad, el promedio de embarazos fue de 2,45 y el promedio de hijos fue de 2,16. El promedio de personas residentes en el domicilio fue de 3,63. En cuanto al historial reproductivo, el promedio de abortos reportados fue de 1,32 (Tabla 1).

Tabla 1
Caracterización de la muestra de madres participantes en el estudio en Vitória, ES, Brasil, 2022 (N = 418).

En cuanto al resultado del DNV, la mayoría (88.8 %) de las madres explicaron a sus hijos por qué sus acciones eran incorrectas (IC95 %: 85.7–91.8); el 76.8 % (IC95 %: 72.7–80.1) castigaron a sus hijos, por ejemplo, enviándolos a su habitación u otro lugar; el 60.8 % (IC 95 %: 56.1–65.4) les dio otra actividad para sustituir la acción incorrecta; y el 68.9 % (IC 95 %: 64.5–73.3) les quitó privilegios o restringió las salidas. En cuanto a la agresión psicológica, el 81.8 % de las madres recurrieron a gritar o vociferar (IC95 %: 78.1–85.5). Además, el 14.8 % insultó o maldijo a sus hijos (IC95 %: 11.4–18.2); el 9.8 % (IC95 %: 6.9–12.6) amenazó con echar al niño de casa; el 61.7 % (IC95 %: 57.1–66.4) amenazó con dar una bofetada, pero no lo hizo; y el 25.4 % (IC95 %: 21.2–29.5) llamó a sus hijos tontos, estúpidos o similares (Tabla 2).

Tabla 2
Tácticas de resolución de conflictos en relación con la disciplina no violenta y la agresión psicológica utilizadas por madres residentes en Vitória, ES, Brasil, 2022 (N = 418).

En cuanto al castigo físico, el 35.9 % (IC 95 %: 31.3–40.5) sacudió al niño; el 56.2 % (IC 95 %: 51.5–61.0) golpeó con objetos como cinturones o sandalias; el 70.8 % (IC 95 %: 66.5–75. 2) le dieron palmadas en el trasero; el 49.5 % (IC95 %: 44.7–54.3) le dio palmadas en las manos, los brazos o las piernas; y el 30.9 % le pellizcó (IC95 %: 26.4–35.3). En cuanto al maltrato físico, el 6.7% (IC95%: 4.3–9.1) golpeó con la mano cerrada o pateó al niño; el 23.4% (IC95%: 19.4–27.5) utilizó objetos para golpear otras partes del cuerpo además del trasero; el 2,2 % (IC95 %: 0,8–3,5) tiró al niño al suelo o lo agarró por el cuello y lo sacudió; y alrededor del 3 % informó haber golpeado al niño de forma continua e intensa (IC95 %: 1,3–4,5) (Tabla 3).

Tabla 3
Tácticas de resolución de conflictos relacionadas con la violencia física utilizadas por madres residentes en Vitória, ES, Brasil, 2022 (N = 418).

La Figura 1 muestra la correlación entre las tácticas de conflicto. El análisis demostró que algunas variables presentan una correlación positiva, como “insultó” con “dio bofetada” (0,40), “golpeó en el trasero” con “palmada” (0,58), “golpeó en el trasero” con “golpeó en otras partes del cuerpo distintas del trasero” (0,44), “golpeó mucho” con “tiró al suelo” (0,47) y “golpeó en otras partes del cuerpo distintas del trasero” con “di bofetada” (0,40).

Figura 1
Matriz de correlación entre las tácticas de conflicto de las madres residentes en el municipio de Vitória, ES, Brasil, 2022 (N = 418).

DISCUSIÓN

Los resultados del presente estudio muestran que la DNV es la práctica más adoptada por las madres del estudio. El resultado del análisis corrobora los de un estudio similar realizado en la región sur de Brasil con padres de niños de 4 a 6 años, donde la práctica de la DNV por parte de las madres también fue la más prevalente, siendo utilizada por el 60 % de las madres(22).

Otros estudios, como el que analizó las tácticas de resolución de conflictos en lugares específicos de varios países, constataron una tasa de respuesta positiva a la DNV de hasta el 98 %. Filipinas lidera la práctica, con un 97 % de aceptación, seguida de Chile, con un 96 %, y posteriormente de Brasil, con un 96 %, con datos de la ciudad de São Paulo. Sin embargo, a pesar de prevalecer en todos los países analizados, las prácticas positivas van acompañadas de tácticas violentas de resolución de conflictos, lo que pone de manifiesto el trato severo a los niños como un problema epidémico en todas las comunidades analizadas(23).

Además, en el presente estudio se observa que la mayoría de las participantes (81,8 %) recurrió al menos a una práctica de agresión psicológica. En relación con el abuso psicológico, los resultados corroboran una investigación realizada en los servicios de emergencia de la capital del estado de Río de Janeiro, donde la prevalencia de la agresión psicológica fue del 94.8 %. Los autores llaman la atención sobre el hecho de que, a pesar de la alta prevalencia de la agresión psicológica, la notificación de este tipo de violencia parece ser casi inexistente en el estado de Río de Janeiro(24).

Los resultados identifican una alta prevalencia de violencia física, ya que aproximadamente el 71 % afirmó haber practicado al menos un acto de castigo corporal. Un estudio similar realizado en la población portuguesa presenta una tasa del 87,7 % de respuestas positivas a al menos una práctica de castigo corporal, solo inferior a la práctica de agresión psicológica en la población de siete años(25). Estos datos muestran que, a pesar de estar penalizado en el país desde 2007, los castigos corporales están relacionados, según los padres, con el acto de educar(26).

Los estudios indican que la prohibición legal por sí sola tiene una eficacia limitada y debe ir acompañada de acciones educativas, así como de la promoción de la parentalidad positiva para lograr cambios efectivos(27). Además, otros estudios ya han podido demostrar que el castigo corporal es un método disciplinario ineficaz que tiende a la obediencia inmediata, pero no produce autorregulación emocional ni conciencia de sus actos(28). Este hecho refuerza la idea de que el castigo físico, además de no ser un método educativo coherente, representa una violación de los derechos del niño y del adolescente, lo que lo convierte en un problema de salud pública con consecuencias duraderas y graves, que exige políticas integradas de prevención, apoyo psicosocial y fortalecimiento de las competencias parentales(29).

Lo mismo se constata en un estudio realizado en Diamantina, una ciudad de Minas Gerais, situada en el sureste de Brasil, que revela que la violencia suele ir acompañada de justificaciones que la naturalizan en la vida cotidiana, interpretándola como una práctica común y banalizada en nuestra sociedad. La violencia se considera un instrumento legítimo y aceptable de disciplina, lo que contribuye a su perpetuación y dificulta el reconocimiento de sus efectos nocivos(30).

Los malos tratos estuvieron presentes en al menos el 23,4 % de las respuestas de las participantes. Un estudio realizado con una población del sureste de Brasil señala que el 50,3 % de las madres practicaban al menos un tipo de maltrato con sus hijos como táctica de resolución de conflictos(31). Otro estudio realizado en China constató que la tasa de respuesta a las prácticas de maltrato fue del 72,5 %, lo que sugiere que la tolerancia al castigo corporal en los niños en Oriente es culturalmente mayor en comparación con la sociedad occidental(32).

Cabe destacar que, a pesar de la alta prevalencia del uso de la DNV, su práctica se ha observado concomitantemente con otras prácticas de tácticas de conflicto, como señalaron los autores de la CTSPC durante su validación, lo que refuerza que los padres tienden a utilizar más de una táctica para controlar el comportamiento del niño. También constatan que el castigo corporal es una práctica popular y socialmente aceptada(8). Esta constatación se verifica en la presente investigación, que señala una correlación positiva entre las prácticas de agresión física y psicológica.

La mayoría de las familias combinan las prácticas de maltrato físico con algún tipo de abuso físico y emocional. Cualquier combinación de prácticas que implique el maltrato merece atención, independientemente de su incidencia. Esto se debe a que el maltrato infantil tiene un mayor impacto en los niños, afectando su disfrute de la vida e influyendo en su futuro y sus perspectivas(33,34). Los profesionales de la salud deben estar atentos a los indicadores de maltrato y sus peculiaridades, a fin de diseñar estrategias eficaces dirigidas a la población en cuestión, con estrategias y políticas eficaces para combatir este tipo de violencia.

El uso de cualquier práctica coercitiva agresiva está relacionado con diversos problemas de salud a lo largo de la vida, incluyendo problemas de salud mental, peores relaciones entre padres e hijos, consumo de sustancias, desarrollo socioemocional perjudicado, resultados académicos negativos, aumento de los problemas de conducta externalizantes, entre otros(35).

Al tratarse de un estudio transversal, existe la posibilidad de que haya un sesgo de memoria, ya que los datos se obtuvieron mediante autoinformes, dependiendo de los recuerdos de los participantes sobre eventos pasados, lo que puede subestimar los hallazgos. El estudio también está sujeto a un sesgo de información, debido al suministro de respuestas socialmente deseables. Además, cabe mencionar que se trata de datos referidos a una capital de Brasil, y el estudio no es capaz de extrapolar estos datos a nivel nacional. Sin embargo, incluso ante estas limitaciones, los hallazgos son de gran relevancia y revelan la magnitud de las tácticas de conflicto entre madres e hijos y la importancia de otros estudios sobre el tema.

CONCLUSIÓN

Aunque los resultados revelan que la DNV es ampliamente adoptada, existe una presencia significativa de agresión psicológica y física en la táctica de resolución de conflictos entre madres e hijos, con especial énfasis en los castigos corporales y las prácticas de maltrato.

Este hallazgo es preocupante, ya que debilita los vínculos afectivos y puede tener efectos duraderos en la salud mental y el comportamiento del niño, así como impactar en la forma en que los niños manejan las situaciones de conflicto al no saber nunca qué esperar de los responsables como medida de resolución del problema. Además, la experiencia de la violencia puede perjudicar la capacidad de establecer relaciones saludables y seguras, perpetuando ciclos de sufrimiento y exclusión social.

Por último, el presente estudio no solo señala la necesidad de realizar otras investigaciones, sino que también pone de manifiesto la importancia de las campañas de sensibilización pública destinadas a difundir la legislación que prohíbe el castigo corporal. Estas campañas, cuando se asocian a programas educativos que orientan a los padres sobre prácticas disciplinarias no violentas y respetuosas, se configuran como elementos promotores de transformaciones en las creencias y comportamientos de los padres frente al uso de estrategias disciplinarias coercitivas.

DISPONIBILIDAD DE DATOS

El conjunto de datos que respaldan las conclusiones de este estudio está disponible previa solicitud al autor correspondiente.

  • Apoyo financiero
    Fundação de Amparo à Pesquisa e Inovação do Espírito Santo (FAPES), Fundación de Apoyo a la Investigación y la Innovación de Espírito Santo (FAPES), a través de la CONVOCATORIA FAPES/CNPq/Decit-SCTIE-MS/SESA Nº 09/2020 – PPSUS, bajo la coordinación de la Prof⋅ Dra⋅Franciéle Marabotti Costa Leite.

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Editado por

  • EDITORA ASOCIADA
    Ivone Evangelista Cabral

Fechas de Publicación

  • Publicación en esta colección
    03 Abr 2026
  • Fecha del número
    2026

Histórico

  • Recibido
    26 Ago 2025
  • Acepto
    28 Ene 2026
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