Open-access La familia en la experiencia del cuidado del equipo multiprofesional al anciano residente en Servicios Residenciales Terapéuticos

RESUMEN

Objetivo:  Comprender las implicaciones de la familia en la experiencia de cuidado del equipo multidisciplinario a los adultos mayores residentes en Servicios Residenciales Terapéuticos.

Método:  Investigación cualitativa basada en la fenomenología social. Se realizaron entrevistas fenomenológicas a 15 profesionales de equipos multidisciplinarios de Servicios Residenciales Terapéuticos de un municipio del interior de São Paulo.

Resultados:  Las experiencias en el cuidado de personas mayores en el Servicio Residencial Terapéutico y sus implicaciones familiares caracterizaron los “motivos-por qué” en la categoría “La familia en la experiencia de cuidado del equipo multidisciplinario a personas mayores residentes en Servicios Residenciales Terapéuticos”. Estos dispositivos de desinstitucionalización valoran la convivencia, donde los residentes pueden fortalecer los lazos familiares y establecer nuevas relaciones. La motivación futura se describe en la categoría “Intencionalidades del equipo multidisciplinario frente a la familia en la experiencia del cuidado”.

Conclusión:  La desinstitucionalización permite al residente anciano reconstruir vínculos afectivos, asumiendo el equipo el papel de referencia afectiva en el recorrido biográfico de su mundo-vida. La expectativa de articular el cuidado con la presencia de los familiares tiene como objetivo mejorar las experiencias de los residentes ancianos.

DESCRIPTORES
Anciano; Grupo de Atención al Paciente; Familia; Rehabilitación Psiquiátrica; Servicios de Salud Mental

ABSTRACT

Objective:  To understand the implications of the family in the experience of care provided by the multiprofessional team to elderly residents of Therapeutic Residential Services.

Method:  Qualitative research based on social phenomenology. Phenomenological interviews were conducted with 15 professionals from multiprofessional teams of Therapeutic Residential Services in a municipality in São Paulo state.

Results:  Experiences in caring for the elderly in Therapeutic Residential Services and their implications for families characterized the “reasons why” in the category “The family in the experience of multiprofessional teams caring for elderly residents of Therapeutic Residential Services.” These deinstitutionalization devices value living, where residents can strengthen family ties and establish new relationships. Future motivation is described in the category “Intentions of the multiprofessional team towards the family in the care experience.”

Conclusion:  Deinstitutionalization enables elderly residents to rebuild emotional bonds, with the team assuming the role of emotional reference in the biographical journey of their life world. The expectation of articulating care with the presence of family members aims to improve the experiences of elderly residents.

DESCRIPTORS
Aged; Patient Care Team; Family; Psychiatric Rehabilitation; Mental Health Services

RESUMO

Objetivo:  Compreender as implicações da família na experiência de cuidado da equipe multiprofissional ao idoso morador de Serviços Residenciais Terapêuticos.

Método:  Pesquisa qualitativa fundamentada na fenomenologia social. Foram realizadas entrevistas fenomenológicas com 15 profissionais de equipes multiprofissionais de Serviços Residenciais Terapêuticos de um município do interior paulista.

Resultados:  As vivências no cuidado ao idoso no Serviço Residencial Terapêutico e suas implicações familiares caracterizaram os “motivos-porque” na categoria “A família na experiência de cuidado da equipe multiprofissional ao idoso morador de Serviços Residenciais Terapêuticos”. Esses dispositivos de desinstitucionalização prezam pelo morar, onde os moradores podem fortalecer laços familiares e estabelecer novas relações. A motivação futura encontra-se descrita na categoria “Intencionalidades da equipe multiprofissional diante da família na experiência de cuidado”.

Coclusão:  A desinstitucionalização possibilita ao morador idoso reconstruir vínculos afetivos, com a equipe assumindo o papel de referência afetiva no percurso biográfico do seu mundo-vida. A expectativa de articular o cuidado com a presença dos familiares visa qualificar as vivências dos moradores idosos.

DESCRITORES
Idoso; Equipe de Assistência ao Paciente; Família; Reabilitação Psiquiátrica; Serviços de Saúde Mental

INTRODUCCIÓN

La desinstitucionalización psiquiátrica, pionera en Italia, se considera un hito importante en la modernización de la atención de la salud mental(1). A partir de ella, en Brasil, la Reforma Psiquiátrica Brasileña (RPB) impulsó la reforma sanitaria que dio origen al Sistema Único de Salud (SUS), transformando la política de salud mental en el país(2,3). La Ley n.º 10.216/2001, referencia de la lucha contra los manicomios y de la RPB, garantiza los derechos de las personas con trastornos psíquicos y reorienta el modelo de atención, que pasó a ser de base territorial y comunitaria, estructurado por la Red de Atención Psicosocial (RAPS), cuyo objetivo es crear, ampliar y articular puntos de atención a la salud en el ámbito del SUS(3-5).

El movimiento de desinstitucionalización promovió importantes transformaciones en la atención a la salud en varios países, permitiendo que las personas con trastornos mentales vivieran el proceso de envejecimiento(6,7). En este sentido, la atención a la vejez resulta compleja, ya que las condiciones socioeconómicas desfavorables predisponen a las personas mayores a la vulnerabilidad, con resultados adversos para la salud y un impacto en la calidad de vida(8). La presencia de un mayor déficit funcional, menores ingresos familiares y una mayor dependencia de los servicios públicos caracterizan la vulnerabilidad programática de las personas mayores, una dimensión que debe considerarse como un aspecto importante en la planificación de las acciones de los servicios de salud, al reforzar la necesidad de una atención en red mediante la articulación entre diferentes puntos de atención(8).

Debido a la mayor necesidad de las personas mayores de apoyo emocional, asistencia financiera y realización de actividades de la vida diaria, los familiares a menudo se convierten en cuidadores(6). Al considerar el cuidado de las personas mayores con trastornos mentales graves, es posible enumerar algunos problemas que afectan a la familia: la ruptura de los lazos familiares; la familia como base para el desarrollo emocional y, al mismo tiempo, escenario de conflictos, lo que puede ser la causa o intensificar el sufrimiento psíquico; y el papel de cuidador, a menudo asociado a mayores niveles de estrés y sobrecarga por la alta demanda de cuidados y a menores índices de salud mental, lo que repercute directamente en la calidad de vida y el bienestar del familiar(4,6,9).

En los países de Europa Occidental, las dinámicas familiares tienden a excluir a las personas mayores, lo que refuerza el fenómeno de la transinstitucionalización, caracterizado por la transferencia del cuidado de una institución a otra, en general, de los hospitales psiquiátricos a las residencias de ancianos, lo que reduce las oportunidades de estas personas mayores de beneficiarse de un modelo comunitario de atención de salud mental, que permite adquirir una mayor autonomía, mejorar las habilidades sociales y disminuir los síntomas psiquiátricos(7).

En Brasil, para superar la lógica manicomial y promover la rehabilitación psicosocial, se crearon estrategias de desinstitucionalización, como “De Volta para Casa” (De vuelta a casa), un programa de resocialización de personas que han salido de internamientos(6), y los Servicios Residenciales Terapéuticos (SRT), casas o viviendas en la comunidad, insertadas en la RAPS y dirigidas a personas que han salido de hospitales psiquiátricos y de custodia, personas con trastornos mentales que necesitan ayuda para mantener una vivienda, que están viviendo en la calle y/o que han perdido los lazos sociales y familiares(2,10-12). Sin embargo, la vulnerabilidad de las personas mayores puede agravarse en el contexto de los SRT, ya que, de forma aislada, estos dispositivos no pueden responder a las múltiples demandas de esta población, lo que pone de manifiesto la necesidad de articulación con los servicios de la RAPS y de acciones intersectoriales para garantizar la integralidad de la atención(3,8,13,14).

Para dar cabida a la heterogeneidad de los residentes, los SRT se dividen en dos tipos: I, para personas con un menor grado de dependencia, con capacidad para acoger hasta ocho residentes; y II, para aquellas con mayor necesidad de cuidados, con capacidad para diez residentes(10,11). Se sugiere que cada Servicio Residencial Terapéutico (SRT) cuente en su equipo con al menos cinco cuidadores y un técnico de enfermería por cada diez residentes(11)y que esté vinculado a un servicio/equipo de salud mental de referencia, responsable del apoyo técnico multiprofesional(11). Como atribución, los profesionales deben ayudar a los residentes a reapropiarse del espacio de la vivienda, a desarrollar habilidades para la vida diaria (autocuidado, alimentación, higiene, entre otras), a desarrollar formas de comunicación y a mejorar las condiciones para establecer vínculos afectivos, de acuerdo con los respectivos proyectos terapéuticos individuales, con enfoque en la inserción en la red social existente y en consonancia con la política de rehabilitación psicosocial(2,4,10,11).

Una posibilidad de actuación del equipo multiprofesional, en este escenario, es la atención centrada en la familia, uno de los pilares del modelo comunitario de atención a la salud mental en el ámbito de la desinstitucionalización, que tiene como beneficios para la persona que sufre psíquicamente un mejor funcionamiento general, social y en la comunicación, una mayor adherencia al tratamiento, un aumento de la calidad de vida, además de ser una fuente de seguridad y apoyo, lo que, como consecuencia, puede reducir los síntomas positivos y negativos del trastorno mental(15).

Las estrategias de desinstitucionalización, como los SRT, simbolizan el cambio que se ha producido en el modelo de atención brasileño(4,12). Estos puntos de atención de la RAPS representan una nueva posibilidad de vivir en libertad, al acoger a personas vulnerables, que han salido de largas hospitalizaciones y con vínculos familiares frágiles(2,5,11). En la vida cotidiana, la atención de salud mental impregna los matices de la familia, desde los beneficios que se proporcionan a las personas mayores que sufren psíquicamente hasta la sobrecarga que experimentan los familiares como cuidadores(6,9,15). Así, ante el fenómeno de la transinstitucionalización, la complejidad del cuidado de las personas mayores y la importancia de los SRT, existe una laguna de conocimiento en lo que respecta a las singularidades de las relaciones familiares en la atención del equipo multiprofesional en estos dispositivos de desinstitucionalización en el modelo comunitario de atención a la salud mental(7,13,14), principalmente ante un movimiento de retroceso, debido al actual fortalecimiento de las prácticas manicomiales(16).

Por último, este estudio se justifica por el importante papel de los SRT en el contexto de la RPB como dispositivos de base territorial para los egresados de hospitales psiquiátricos, cuyo objetivo principal es proporcionar vivienda y desarrollar la atención desde la perspectiva de la rehabilitación psicosocial(2,4,10,11), y por la problemática enfrentada por los profesionales del equipo multiprofesional al considerar la influencia del contexto familiar de los residentes de edad avanzada, a menudo asociada al desarrollo de sufrimientos psíquicos, marcados por la ruptura de vínculos, el estigma, la exclusión y la enfermedad de los familiares(1,2,4,6,9,13-15). Por lo tanto, el objetivo es comprender las implicaciones de la familia en la experiencia de cuidado del equipo multiprofesional a los ancianos residentes en SRTs.

MÉTODO

Diseño del Estudio

Se trata de una investigación cualitativa basada en el enfoque teórico-metodológico de la fenomenología de Alfred Schutz, que pretende comprender el fenómeno a partir de la acción social, considerada como un acto intencional moldeado por las motivaciones individuales dentro del mundo-vida(17). Este se entiende como un escenario intersubjetivo habitado por el hombre, en el que desarrolla sus acciones e interacciones y les confiere significados, influenciado por las interacciones subjetivas cara a cara y por una trayectoria biográfica que, en conjunto, conforman el acervo de conocimientos(17). Schutz propone comprender los motivos de las experiencias anteriores (“motivos-por qué”) y las expectativas futuras (“motivos-para”) de las personas en el escenario intersubjetivo que habitan y que establecen interacciones a través de la relación cara a cara, constituyendo su mundo-vida(17). A partir de las motivaciones, se construye el tipo vivido de la persona en el mundo social y se conciben patrones comunes de significados que ayudan a comprender e interpretar la realidad vivida(17). Se siguieron las recomendaciones de los Criterios consolidados para la presentación de informes de investigación cualitativa – COREQ(18).

Lugar

El estudio se llevó a cabo en un municipio del interior del estado de São Paulo, que cuenta con una Red de Atención Psicosocial (RAPS) compuesta por servicios como camas de hospitalización psiquiátrica en un hospital general, Centro de Atención Psicosocial (CAPS) III, CAPS Alcohol y Drogas, CAPS Infantojuvenil, SRTs, entre otros(19). Los SRT están vinculados a los CAPS III del territorio en el que se encuentran y se organizan de la siguiente manera: en cuanto al personal, en los equipos de tipo II hay profesionales de nivel medio (cuidadores de salud o monitores) disponibles las 24 horas del día y técnicos de enfermería, mientras que en los equipos de tipo I hay un trabajador de nivel medio que trabaja solo durante un periodo del día(11). Tres CAPS III del municipio aceptaron participar en la recopilación de datos, dos de ellos ubicados en el distrito de salud Sudoeste y uno en el Noroeste(19). Son responsables del seguimiento de cinco SRT tipo I y dos tipo II, que albergan a unos 18 residentes en total.

Participantes

Participaron en este estudio profesionales del equipo multiprofesional que trabajan en los CAPS III y prestan atención directa a los ancianos de los SRT, entre ellos enfermeros, psicólogos, terapeutas ocupacionales, trabajadores sociales, técnicos de enfermería, monitores y auxiliares de vivienda.

Se utilizó el muestreo en bola de nieve, en el que un participante indica a otro para acceder a los profesionales(20). Los tres gestores de cada CAPS III, referidos como semillas, al indicar a los primeros participantes que consideraban que tenían experiencias relacionadas con el tema del estudio, favorecieron así la construcción de una red de confianza y credibilidad a lo largo del proceso(20).

El contacto previo, la invitación a participar y la programación de las entrevistas se realizaron tanto en persona, durante las visitas del investigador al servicio, como por mensaje electrónico a través de una aplicación móvil, con el apoyo de los administradores.

Se consideraron los siguientes criterios de inclusión: pertenecer al equipo multiprofesional que atiende a los residentes de edad avanzada de los SRT, tener al menos seis meses de experiencia y no estar de vacaciones ni ausente del trabajo durante el período de recopilación de datos. No participaron en el estudio los profesionales que no prestan cuidados directos a los residentes, como farmacéuticos, técnicos de farmacia, equipo de higiene, servicio de vigilancia y auxiliares administrativos.

Recolección de Datos

La recolección de datos se llevó a cabo de enero a diciembre de 2024, mediante entrevistas fenomenológicas realizadas por el primer autor, doctorando en ciencias de la salud y enfermero asistencial en ese momento, con amplia experiencia académica en la metodología empleada. Estas entrevistas permiten al participante relatar al entrevistador el significado atribuido al fenómeno vivido y a la acción realizada en su contexto de interacciones sociales(21). Las preguntas desencadenantes fueron: “¿Ha atendido alguna vez a algún residente anciano en el SRT?”, “Cuénteme cómo fue y cuáles fueron las implicaciones de la familia en ese cuidado” y “¿Cuál fue su intención al realizar ese cuidado?”. A partir de ellas, se elaboraron otras preguntas que permitieron al participante profundizar en el tema y compartir sus experiencias. No se realizaron pruebas previas de las preguntas desencadenantes, ya que se definieron con el apoyo del equipo de investigación antes del inicio de la recolección de datos. Al finalizar la entrevista, se recopiló información sobre el tiempo de actuación de los participantes en los SRT y sus experiencias laborales.

Solo el investigador y el entrevistado estuvieron presentes durante las entrevistas, que se realizaron en diversos lugares, como las instalaciones del CAPS III, los SRT y espacios externos, y fueron conducidas por el investigador principal y grabadas en audio, con una duración media de 25 minutos. Hubo una deserción, justificada por motivos personales, momento en el que el investigador volvió a la semilla(20), obteniendo una nueva indicación de participante. No se realizaron entrevistas repetidas. La recolección de datos finalizó cuando el investigador principal comprendió que el fenómeno había sido desvelado, la inquietud había sido resuelta y las ideas en las declaraciones comenzaron a repetirse, habiendo así suficientes estructuras de significado subjetivo para describir lo típico de la acción. En ese momento, no surgió ningún nuevo elemento significativo en los datos, como matices, dimensiones o variabilidad(17,22,23).

Análisis y Tratamiento de los Datos

Con el fin de garantizar la rigurosidad del proceso de análisis de los datos y entendiendo la fenomenología como un movimiento continuo, en todas las etapas se volvió a los conceptos principales de Schutz (acción social, mundo-vida, trayectoria biográfica, acervo de conocimientos, relación cara a cara, motivos-por qué y motivos-para)(17,23).

Este retorno constante se justifica porque el proceso está mediado por la biografía del investigador, lo que exige el ejercicio mental del distanciamiento para adoptar una actitud científica. Al interpretar y sistematizar las declaraciones de los sujetos, se elabora el tipo vivido, es decir, la acción de objetivar lo subjetivo de los entrevistados(23). Esta elaboración es posible mediante laepoché—suspensión de los supuestos del investigador y orientación de la atención hacia sus inquietudes y los objetivos del estudio—y la reducción eidética, que consiste en el análisis consciente elaborado a partir de las unidades de significación de cada individuo(23).

Así, en la fenomenología, el conocimiento se construye a partir de lo vivido en el sentido común, y corresponde al investigador organizar los datos subjetivos, describir la experiencia y llevarla al orden de los significados(23).

A partir del marco teórico de la fenomenología social(17), los datos procedentes de las entrevistas fueron analizados por el investigador principal y validados por el grupo de investigación al que pertenece, sin utilizarsoftware, siguiendo los pasos recomendados en estudios basados en el análisis fenomenológico y en los conceptos de Schutz(17,23): transcripción íntegra de cada entrevista, organizando el texto por sujeto a partir de la pregunta orientadora, con el objetivo de aprender el significado individual; lectura y relectura continua de las transcripciones para facilitar la comprensión global de las experiencias de los participantes; recorte de las declaraciones que evidencian las estructuras de los significados subjetivos de la acción, reuniendo los fragmentos que revelan motivos similares; formulación de las categorías de la acción humana en relación con el significado del fenómeno mediante la agrupación de los fragmentos de las declaraciones, distinguiéndolos en “motivos-porque”—que explican la realización de una determinada acción—y “motivos-para”—que corresponden a las intenciones o finalidades que orientan la acción, según se ilustra en la Figura 1.

Figura 1
Diagrama resumen del proceso de análisis de datos.

Aspectos Éticos

Este estudio fue aprobado por el Comité de Ética en Investigación de la Universidad Estatal de Campinas (UNICAMP), bajo el dictamen n.º 4.501.808. Se informó a los participantes de que se trataba de una investigación científica cuyo tema era parte del día a día del investigador principal en su trabajo como enfermero, con el fin de obtener nuevas reflexiones sobre este tema para mejorar la práctica profesional. De conformidad con la Resolución n.º 466/12, los participantes firmaron el Término de Consentimiento Libre y Esclarecido, el Término de Autorización para la Grabación de la Voz y fueron informados de que se trataba de una investigación académica. Con el fin de preservar el anonimato, los relatos se identificaron con la letra “E”, de “entrevistado”, seguida del número correspondiente a la secuencia en la que se realizaron las entrevistas.

RESULTADOS

Quince participantes formaron parte del estudio, cuatro de ellos técnicos de enfermería, cuatro monitores, dos enfermeros, dos terapeutas ocupacionales, un psicólogo, un asistente social y un auxiliar de vivienda. El tiempo medio de actuación en los SRT fue de cinco años. En cuanto a la experiencia laboral, además de la actuación en salud mental, los participantes también fueron o seguían siendo: cuidadores de personas mayores en atención domiciliaria y residencias de ancianos; vinculados a otras instituciones de salud; o profesionales de sectores no relacionados directamente con la salud, como empleados domésticos, atención al público y educación.

A partir de las entrevistas, fue posible organizar los resultados en dos categorías que constituyen el tipo de experiencia vivida por los participantes en el mundo social a través de las motivaciones, descritas a continuación: “La familia en la experiencia de cuidado del equipo multiprofesional al anciano residente en Servicios Residenciales Terapéuticos”, que caracteriza los “motivos-por qué” del significado intersubjetivo de las experiencias de los participantes en el mundo y las implicaciones familiares en el cuidado de las personas mayores en los SRT desde la perspectiva de los profesionales; y “Intencionalidades del equipo multiprofesional frente a la familia en la experiencia del cuidado”, para describir los “motivos-para” del cuidado realizado por el equipo como acción social, las intencionalidades y lo que esperan de sus acciones a partir de los encuentros cara a cara.

La Familia en la Experiencia de Cuidado del Equipo Multiprofesional al Adulto Mayor Residente en Servicios Residenciales Terapéuticos

El equipo multiprofesional identifica que los residentes de edad avanzada de los SRT a menudo no cuentan con el apoyo familiar para la prestación de cuidados y que son pocos los casos en los que sería posible reconectar a estos residentes con sus familias, que a veces optan por enviar a los adultos mayores a residencias de ancianos. Denominan estos aspectos como abandono y rechazo, reforzados por la dificultad de establecer contacto con los familiares, que se alejan del cuidado por no poder hacerse cargo de una persona dependiente y debido a historias de conflicto familiar.

Gran parte de ellos no tienen apoyo familiar. [...] Cuando está en la residencia, tiene todo el apoyo que no tiene en casa. [...] De los residentes que tenemos hoy, que tienen contacto con la familia [...] tres o cuatro, así, estoy hablando de un número muy alto, podrían volver con la familia. – (E6)

La mayoría de ellos no tiene familia, y si la tiene, con el tiempo, ya no les cuida, no está cerca. Por eso, me parece bien este proyecto y una residencia terapéutica, ¿sabes? La mayoría, por alguna razón, o por abandono [...] la familia acaba internándolos en una clínica, porque dice que no puede cuidar de ellos, porque antes caminaban, eran independientes, ahora no podemos cuidar de ellos, los internaremos en una clínica. [...] En el caso de la residencia terapéutica, ya son pacientes que no tienen familia. – (E11)

Hoy en día, con este distanciamiento familiar, he intentado varias veces acercarme a mi hija y ella ni siquiera me responde, no contesta mis llamadas, no quiere saber nada de su madre. [...] Porque muchas veces también está esta historia del anciano con sus familiares, no sabemos cómo fue la vida de este anciano. Hay cuestiones de abandono, de rechazo. Y cuando llega a esa edad, esa persona que ha pasado por todo eso, necesita pasar por todos esos sentimientos y asumirlos. Muchos no pueden, por lo que no quieren contacto. [...] La mayoría de las personas mayores tienen que lidiar con esta cuestión del abandono, y me doy cuenta de que ella intenta mantenerse mucho más al margen, porque la realidad duele mucho. – (E15)

En el contexto de desinstitucionalización propuesto por la RPB, a menudo el apoyo y los vínculos sociales y familiares de los egresados de camas psiquiátricas están desgastados, y el SRT surge como una alternativa de vivienda para que estas personas no vivan en las calles, expuestas a la violencia y la vulnerabilidad. El servicio se considera una potencialidad que valora la vivienda, donde los residentes son atendidos y apoyados. Sin embargo, para los participantes, el SRT solo debe considerarse cuando se han agotado las inversiones en el núcleo familiar.

Con todo este proyecto de reforma, cierre de camas y desinstitucionalización, pensamos colectivamente y creamos el proyecto de residencia terapéutica para pacientes que salían de largos períodos de hospitalización, que ya no tenían vínculos sociales, ni familiares, y que ya no iban a vivir dentro de los hospitales y tendrían que vivir en algún lugar. [...] Núcleos familiares muy desgastados, donde las relaciones entre la persona que es el paciente y la red familiar están muy deterioradas [...] indicarle que se inscriba en el programa de residencia terapéutica, o ese paciente acabaría viviendo en la calle o expuesto a la violencia y las vulnerabilidades sociales y su situación de vida empeoraría. [...] Tenemos que invertir todo lo posible en este núcleo(familiar)para que este paciente pueda volver a convivir bien y vivir en este núcleo. Si no hay posibilidad, después de agotar todas las inversiones, pensamos en la residencia terapéutica. – (E4)

Nunca tuvieron un hogar, nunca tuvieron ese apoyo, ese cuidado, se sienten extraños. [...] Estoy hablando de alguien de más de 60 años, que no tiene apoyo familiar. No sabe lo que es ir a pasear por una plaza, por un parque, porque nunca tuvo esa posibilidad. Creo que esto tiene un enorme potencial. Creo que podemos ofrecerlo como CAPS, como vivienda, yo también como referencia de la casa, valorar este vivir. – (E10)

Porque son residentes que no tienen familia, están envejeciendo y están muy bien cuidados, son asistidos, así que creo que no están desamparados. – (E8)

En algunos casos, los profesionales relatan buenas experiencias con residentes mayores del SRT que aún mantienen vínculos con el núcleo familiar, cuyos familiares visitan la vivienda, lo que contribuye al restablecimiento de la autonomía de la persona. Cuando no es así, los residentes, como parte de la rehabilitación psicosocial, buscan otras formas de familia que no sean consanguíneas, como cuando la comunidad comprende y se integra en el contexto de vida de estos ancianos mediante donaciones y cuando ellos mismos se cuidan y se protegen.

Tenemos buenas experiencias sobre este proceso de pacientes que hoy en día siguen manteniendo el núcleo familiar y la familia va a la casa, los visita, va el día del cumpleaños, participa en las felicitaciones, pero él vive en la residencia terapéutica y la familia vive allí en su espacio. Esto fue lo que hizo que el paciente, incluso, lograra restablecer un proceso de vida con más autonomía. – (E4)

Pienso en la rehabilitación, que abarca desde la cuestión financiera hasta los lazos familiares, que a menudo se rompen, pero nos quedamos con esa cuestión familiar más sanguínea, y ellos crean otras familias, otras redes, que también aportan mucho, y creo que eso forma parte de la rehabilitación. [...] Las fiestas son 100% donaciones. Me parece fantástico, porque son la panadería, el restaurante, el mercado, el bar, las familias los que donan. La vecina que trabaja en la granja dice: “Sé que va a haber una fiesta. Pásate por aquí y llévate dos cartones de huevos”. Eso es apropiarse. Eso es hacer que la comunidad mire y comprenda. – (E15)

Cuando salen por la puerta, se cuidan unas a otras. [...] Se dan la mano, se ayudan [...] Aunque en casa se pelean por cualquier cosa, fuera no, fuera se protegen. Creo que, en sus cabecitas, piensan: “Es mi familia. Entonces, voy a cuidar de ellas”, y se cuidan muy bien. – (E2)

Por último, el equipo multiprofesional, además de considerarse a menudo la familia de los residentes mayores del SRT, al acercar el cuidado que ofrecen a las experiencias personales, también cree que ellos los ven como familiares, ya que colocan al equipo en este lugar, quieren estar cerca todo el tiempo y muestran gratitud, respeto y cariño por los profesionales. Como resultado, al mismo tiempo que sufren por el fallecimiento de los residentes de edad avanzada, ya que pasan más tiempo en el trabajo que en su propia casa, también consideran que el residente desearía tener a alguien realmente de la familia en momentos de fragilidad y enfermedad, porque creen que no es posible ocupar ese lugar como profesionales.

Mi madre estaba postrada en cama y ya aprendí un poco, así que vine aquí ya sabiendo cómo cuidar a una persona de edad avanzada. – (E1)

Muchos tienen familia, otros no tienen a nadie... Su familia, ellos nos ven como su familia, ¿no? Entonces, en el momento en que llegas allí, cuando pasas mucho tiempo sin ir, el día que apareces, vienen contándote cosas. [...] Y ves que quieren estar cerca, todo el tiempo. – (E3)

Creo que, de todas las escalas, los lugares a los que llamamos “viviendas” son los más importantes. Porque en el entorno los pacientes vienen, permanecen en el entorno y se van a sus casas... En la residencia, no. Lo que tienen como base familiar, por así decirlo, es el personal, los monitores, los auxiliares de vivienda, somos nosotros los que vamos allí a medicarlos. Creo que su familia somos nosotros. No tienen grandes tensiones. Aunque algunos todavía tienen contacto con la familia, una persona lejana, pero creo que es eso. – (E6)

Eso me hace seguir siempre en la salud mental, esa gratitud que nunca recibieron. Esa familia que no tienen, intentamos proporcionársela, pero tenemos que tener esa mirada hacia el anciano que va mucho más allá. – (E10)

Nos miran con cariño. Nos tienen mucho respeto. Hay algunas que dicen: “Ay, me acuerdo de mi madre. Ella me cuidaba así, ¿verdad?”. [...] Y yo también me siento muy triste cuando fallece. [...] Es como si hubiéramos perdido a alguien de nuestra familia. Porque estamos más aquí que en nuestra casa. [...] Nos ven como si fuéramos familia. [...] Ahora ellos, creo que no piensan así. En esos momentos difíciles... La familia, alguien a su lado, no tienen a nadie allí. Ahí es cuando nos afecta. [...] – (E7)

Tampoco podemos fantasear e intentar ocupar otros lugares en su historia, que creo que también tiene que ver con eso, creo que la salud mental tiene eso, esa sensibilización, ese reacercamiento, de la vida y con la familia y todo lo demás, pero también es parte de su historia. – (E5)

Intenciones del Equipo Multiprofesional ante la Familia en la Experiencia de Cuidado

Partiendo de la idea de considerar a los residentes de edad avanzada como miembros de la familia, el equipo tiene la intención de realizar el cuidado de la mejor manera, con cariño y de la forma en que les gustaría que se les cuidara a ellos. En los casos en que tienen una red familiar, se identifica la importancia de que el profesional de referencia coordine el cuidado con la familia, además de los demás servicios de la RAPS en los que el residente recibe seguimiento.

Es bueno, me gusta y trato de cuidar con el mayor cariño, como si fuera uno de los míos, de mi familia. Entonces trato de hacer lo mejor, como quiero que me traten, trato de tratar al prójimo. – (E12)

Las discusiones sobre las viviendas deben realizarse dentro del CAPS. El referente debe estar junto con el enfermero del miniequipo del CAPS, junto con el médico. La referencia debe coordinar estos cuidados con la red. Entonces, si es con la UNICAMP, con Mario Gatti, con el centro de salud, con la familia, porque algunos tienen familia y otros no. Y nosotros podemos acompañarlos en estos últimos momentos de vida. – (E14)

El equipo desearía que los residentes de edad avanzada tuvieran familia, para que pudieran estar juntos y tener a alguien a quien visitar, a pesar de las dificultades de convivir con ella. A partir de ahí, identifican que los profesionales del SRT son la familia de estos residentes.

Me gustaría que todos tuvieran familia. Creo que, por muy difícil que sea vivir con la familia, no hay nada igual, ningún sentimiento igual. Entonces, creo que lo primero era que tuvieran a alguien que los cuidara, ¿sabes? La familia, que pudieran estar juntos, ir a la casa, ir todos. Salir, poder ir... Fui a ver a mi mamá, fui a ver a mi tía, fui a ver a alguien... Fui a la casa de alguien, de un familiar. – (E3)

La familia no los acompaña. Nosotros acabamos siendo la familia para ellos. Eso es lo que me hace seguir adelante. – (E13)

Uno de los miembros del equipo relató una experiencia singular durante su formación, cuando conoció los servicios de vivienda en otro país, un modelo en el que las casas son distribuidas por el municipio y el equipo acude a la residencia en función de la demanda de los residentes, vislumbrando este funcionamiento para los SRT en Brasil.

Tuve la experiencia de ir a Portugal y conocer Housing First, por ejemplo, que es otra lógica. Sabemos que estamos hablando de otro país, otra cultura, otra política pública. Por lo tanto, no podemos comparar, copiar y pegar el proyecto aquí. [...] Quizás pueda vislumbrar tener esa experiencia aquí. Allí son casas individuales, o un individuo o familias tienen sus propias casas distribuidas por el territorio del municipio y lo hacían a través de visitas o a través de la demanda. [...] Entonces, para limpiar la casa, hacer la compra, organizar las finanzas, a veces, algún seguimiento con un servicio de salud. Entonces, había profesionales que eran referencias de las casas repartidas. Yo, como referente, tendría cinco casas a mi cargo. Pero tendría toda la semana para dedicarme a ese cuidado. – (E9)

DISCUSIÓN

El acercamiento a la experiencia vivida por los profesionales que componen el equipo multiprofesional permitió comprender algunos aspectos relacionados con las implicaciones de la familia en la experiencia del cuidado de los adultos mayores residentes en SRT. Las acciones sociales de los participantes revelaron las motivaciones existentes en su mundo-vida, en el que las relaciones con los residentes de edad avanzada en el día a día del cuidado en la RTS construyen el espacio intersubjetivo que permite agregar conocimiento y allanar la trayectoria biográfica(17).

Uno de los principales hallazgos de este estudio se refiere a la inexistencia o fragilidad del apoyo familiar para los residentes de edad avanzada de las SRT. La composición familiar es particularmente importante, ya que la familia se considera la unidad social más básica en la vida humana y parte del mundo vital de las personas, íntimamente relacionada con la prestación de apoyo físico, psicológico y espiritual, además de ofrecer cuidados diarios. En la población de edad avanzada son comunes los sentimientos de soledad y abandono, cuestiones complejas con profundas implicaciones en el bienestar y la salud mental, que requieren enfoques integrados y articulaciones intersectoriales que tengan en cuenta aspectos individuales, relacionales y contextuales(24).

Cabe destacar que las personas de edad avanzada son vulnerables en los ámbitos individual, social y programático(8). Las personas que salen de largas hospitalizaciones psiquiátricas son más propensas a la pérdida de vínculos familiares o a la fragilidad de estos(10). Esta realidad, asociada a las consecuencias del modelo manicomial, constituye uno de los criterios para ingresar en los SRT(11).

Así, la fragilidad o la inexistencia de apoyo familiar entre los residentes de edad avanzada de estos dispositivos revela una ruptura significativa en su mundo-vida. En este sentido, vivir en un SRT no solo significa tener cuidados y vivienda, sino que representa una respuesta de las políticas públicas ante la vulnerabilidad programática de las personas de edad avanzada(8), además de permitir la reconstrucción de redes intersubjetivas y la resignificación de trayectorias(17).

El cuidado familiar está inserido en el mundo-vida y las personas que lo reciben tienen un mejor pronóstico de salud y calidad de vida(6). Sin embargo, la carga y la responsabilidad atribuidas a los familiares también se asocian con altos niveles de sufrimiento psíquico(6). El cuidado de un anciano con psicosis, por ejemplo, en el que las comorbilidades orgánicas son comunes, desafía el acervo de conocimientos disponibles, exige más y es más estresante, ya que rompe con las tipificaciones asociadas al envejecimiento considerado típico(6). Se señala que el familiar que cuida a un anciano con sufrimiento psíquico experimenta desgaste emocional, dificultad para convivir con los síntomas conductuales e identifica la necesidad de compartir la responsabilidad del cuidado con los servicios de salud en un intento por aliviar la sobrecarga(25). Por lo tanto, la enfermedad psíquica de los cuidadores debido a la sobrecarga del cuidado puede incluso afectar su capacidad de cuidar, su calidad de vida y su autoestima, y hacer que tengan comportamientos hostiles, en un círculo vicioso que puede desestabilizar el tejido relacional que sustenta el mundo social, generar conflictos familiares y afectar negativamente la salud de la persona cuidada(6).

Aunque es deber de la familia cuidar a las personas mayores, los familiares no siempre tienen los conocimientos necesarios para proporcionar los cuidados requeridos durante el proceso de envejecimiento, con sus cambios físicos y psicosociales en el mundo-vida(26). Esta situación se intensifica en la sociedad actual, en la que las familias son cada vez menos numerosas, el ritmo de trabajo es más intenso y el cuidado recae, casi siempre, en un miembro de la familia(26). En este contexto, al tensar la tipificación tradicional del papel familiar, es común delegar el cuidado a instituciones de larga estancia, por ejemplo, siendo estas nuevas redes intersubjetivas a menudo consideradas por los familiares como un entorno más adecuado para satisfacer las necesidades de salud de las personas mayores(26). Sin embargo, las personas mayores con sufrimiento psíquico grave presentan una elevada vulnerabilidad y necesidades específicas de cuidados prolongados y, a menudo, se enfrentan a importantes barreras para su admisión en instituciones de larga estancia, que, en general, tienen dificultades para ofrecer apoyo especializado en salud mental, lo que compromete la calidad de los cuidados(27), lo que refuerza el fenómeno de la transinstitucionalización(7)y pone de manifiesto un importante reto aún sin superar(27).

Para las personas mayores con trastornos psíquicos y vínculos familiares y sociales frágiles, el SRT se presenta como una alternativa de espacio que valora la vivienda, al proporcionar un entorno intersubjetivo para el desarrollo de relaciones sociales y afectivas para aquellos que hasta entonces se encontraban confinados en hospitales psiquiátricos, teniendo como objetivo principal el rescate de la autonomía y el derecho a vivir en comunidad a través de la rehabilitación psicosocial. Así, las personas que antes eran consideradas pacientes, en el SRT son residentes(2,28)y, a partir de su acervo de conocimientos, pueden reconstruir nuevos caminos en su mundo-vida(17). La atención en régimen de manicomio tenía como marcas biográficas las limitaciones de espacio e individualidad, transformadas para el residente del SRT en posibilidades de circular por la comunidad, convivir e interactuar con otras personas a través de relaciones cara a cara, intercambiar experiencias y, sobre todo, aprender del otro y del mundo social que le rodea(17,28). En este proceso, la acción del equipo multiprofesional es fundamental para estimular la vida en el territorio de los residentes de los SRT, el ejercicio de la ciudadanía y la configuración de este espacio como un hogar y no como un lugar de tratamiento(29).

Además, el sentimiento de pertenecer y habitar un espacio tiene un gran significado para las personas que sufren psíquicamente, ya que el hecho de vivir constituye en el mundo-vida una construcción intersubjetiva cargada de significados(17)y el “hogar” es, comúnmente, un lugar de acogida, confort, intimidad, intercambios y experiencias de relaciones afectivas e interpersonales a partir del acervo de conocimientos, legitimadas a través de la vida cotidiana doméstica entre los residentes de edad avanzada de la SRT(28). El espacio de vivienda debe adaptarse a las intencionalidades de sus residentes y proporcionar un apoyo flexible por parte de los profesionales, más allá de los patrones externos de organización, ya que “estar en casa” representa la oportunidad de expresar sus subjetividades y el ejercicio de la vida en libertad(13). A partir de ahí, se construye una nueva comprensión del “vivir”: ahora una construcción subjetiva a partir de la biografía de cada residente, que tiene un lugar al que llamar “suyo” en el mundo-vida(2,13,28).

En algunos casos, todavía se identifica la existencia de vínculos entre el residente anciano y sus familiares, que visitan el SRT. El modelo manicomial produce exclusión y distanciamiento del mundo social, con impacto en las relaciones familiares desde las primeras internaciones psiquiátricas, ya que estas personas no suelen recibir visitas durante el tiempo que permanecen en las instituciones, lo que perjudica las relaciones sociales y afectivas(13). La interacción frecuente entre la familia y el anciano a través de visitas al SRT, en los casos en que no viven juntos, no satisface las necesidades de comunicación interpersonal del residente. Sin embargo, este acercamiento favorece la salud física y mental, actualiza los conocimientos y refuerza el sentimiento de pertenencia y continuidad biográfica en el mundo-vida, además de permitir una percepción más positiva del proceso de envejecimiento, lo que repercute en la calidad de vida(24). Según señalaron los participantes, estas visitas se caracterizan por ser encuentros cara a cara y tienen un impacto positivo en contraposición a la exclusión típica de las prácticas manicomiales, lo que puede ayudar a motivar las acciones futuras del residente y del equipo multiprofesional(17).

Con el fin de llenar el vacío de las relaciones familiares frágiles o inexistentes, los residentes de edad avanzada buscan otras formas de familia, ya sea dentro o fuera del SRT, en un movimiento de ocupación del territorio, reconstrucción de la pertenencia al mundo-vida y actualización del acervo de conocimientos(17). Al vivir en la misma residencia, los adultos mayores desarrollan un sentido de pertenencia y de vivir en comunidad, redefiniendo las tipificaciones familiares y ampliando las relaciones afectivas, intersubjetivas y sociales(17,28). En el contexto de la rehabilitación psicosocial, la acción de vivir también se convierte en una forma de apropiación material y simbólica de los espacios de la casa, donde la convivencia se consolida como un proceso de intercambio de recursos, cuidados y afectos entre los residentes(28). Sin embargo, existe una centralidad de los SRT en la red de servicios de salud, lo que puede restringir la reinserción social de los residentes y dificultar la creación de nuevos vínculos(13). Este hecho apunta a la necesidad de pensar las acciones de cuidado desde una perspectiva intersectorial(3,8,13).

Además, la superación del modelo manicomial exige la participación de los residentes de edad avanzada en la ciudad, teniendo en cuenta la porosidad del tejido urbano proporcionada por los SRT, mediante la inserción en grupos sociales y/o espacios públicos y comunitarios, lo que promueve la ampliación del mundo-vida y la resignificación de las tipificaciones sociales asociadas a la exclusión(17,28). Esta forma de participación social fortalece la intersubjetividad y puede transformar la vida cotidiana, el recorrido biográfico y las condiciones de vida de las personas mayores, que a menudo están marcadas por la enfermedad, la violencia, la injusticia social, la desigualdad, los prejuicios, la exclusión y la opresión(28). En la reinserción social, las actitudes de la comunidad son fundamentales, sobre todo cuando se busca promover la concienciación sobre la salud mental a través del contacto directo con los residentes de los SRT, acciones que ayudan a reducir el estigma y a fortalecer el modelo de atención en libertad(30). Como consecuencia de vivir en sociedad, los residentes amplían su comunicación interpersonal, cultivan pasatiempos y mejoran su calidad cultural al valorar la subjetividad y el potencial de los encuentros(28).

En este contexto, los propios profesionales se consideran familia de los residentes de edad avanzada. La autonomía en el SRT, en comparación con las instituciones de tipo asilar, es superior debido principalmente a la construcción de la interdependencia entre los dispositivos, el territorio y las personas, considerándose en este último caso también la relación cara a cara entre residentes y profesionales para producir nuevos significados(28). La construcción de estas relaciones es parte integrante del proceso de desinstitucionalización, ya que la posibilidad de tomar decisiones permite la reconstrucción biográfica y la resignificación de los significados y los acervos de conocimiento de su mundo-vida(17,28). Además, las acciones de los profesionales en la vida cotidiana van mucho más allá de las cuestiones físicas y psicosociales. Se trata de una perspectiva de cuidado relacional y terapéutico, expresada a través de la escucha cualificada, la comunicación interpersonal y la construcción de vínculos con nuevos significados en el mundo-vida, que también proporcionan consuelo emocional y espiritual(17,31). Esta interacción revela el potencial del enfoque multiprofesional en salud mental mediante el cuidado centrado en la persona y la valoración de la subjetividad(31), aspectos fundamentales para la rehabilitación psicosocial.

Sin embargo, es necesario que los profesionales tengan cuidado al considerar al residente anciano como un familiar, ya que esto demuestra una ambigüedad en sus funciones sociales y terapéuticas, necesarias para su actuación en el SRT(2,10). Esta actitud de cuidado se asocia con la caridad, restringe la intersubjetividad y reproduce la idea de aislamiento social perpetuada históricamente en los manicomios, ya que es necesario redefinir el cuidado de manera que se considere que estos dispositivos necesitan intersectorialidad y conocimientos técnicos, alineándolos con las motivaciones orientadas al fortalecimiento y la construcción del mundo-vida de los residentes de edad avanzada(2,10,17). Aunque existen, las acciones intersectoriales en el ámbito de la atención en la RAPS se llevan a cabo a través de atenciones compartidas y reuniones, a menudo de manera restringida y aislada, sin una sistematización efectiva(3). Este contexto refleja una red fragmentada y centralizada en los servicios especializados, pero que necesita articularse de forma fortalecida entre niveles y servicios para garantizar una atención longitudinal, territorial y basada en el conocimiento técnico(3). Así, la comprensión fenomenológica contribuye al revelar que la acción de cuidar del equipo multiprofesional está impregnada de una actitud caritativa, característica asociada a la experiencia previa de las personas y con un fuerte atractivo social, lo que puede distanciarse de las prácticas basadas en el conocimiento técnico y científico(17).

Así, cabe destacar que el modelo actual de atención de salud mental aún enfrenta obstáculos en la efectividad de la atención en libertad en el territorio(3,13,29). Persisten las propuestas que fomentan la hospitalización psiquiátrica y la financiación de comunidades terapéuticas basadas en una visión prohibicionista y excluyente de la persona que sufre psíquicamente(16). Estas acciones reflejan intentos de retomar el modelo manicomial, lo que refuerza la importancia de reflexiones críticas sobre las prácticas en los servicios de salud(13,16). En este contexto, destaca la acción de los profesionales, cuya actuación debe estar alineada con los principios de la rehabilitación psicosocial y la garantía de derechos, con el fin de superar las lógicas institucionales aún vigentes(13).

Los profesionales informan que atienden a los residentes de edad avanzada del SRT de la forma en que les gustaría que los atendieran a ellos, lo que demuestra empatía. La empatía es un constructo multidimensional que incluye factores cognitivos y afectivos, y se considera como la comprensión, por parte del profesional, de los sentimientos del residente, aspecto esencial en contextos de salud mental, en los que las personas que sufren psíquicamente valoran la perspectiva de los profesionales y su comprensión de la situación(32). La empatía ejercida por los profesionales del SRT surge del mundo-vida compartido y de las relaciones cara a cara, lo que permite comprender las experiencias de los residentes a partir de sus conocimientos y de las tipificaciones de lo vivido(17). La capacidad empática también permite adoptar posiciones no defensivas y facilita la obtención de resultados satisfactorios y productivos(32). Sin embargo, en el contexto de la atención de salud mental, la empatía no puede verse solo como una característica personal, sino como una competencia relacional que se convierte en un elemento central de la relación terapéutica(31), lo que permite una escucha cualificada, el reconocimiento de la singularidad y el fortalecimiento de los vínculos con los residentes de los SRT. Así, la empatía puede entenderse como una perspectiva que debe impregnar la actuación de todo el equipo multiprofesional, como un aspecto esencial de la atención(32).

Los participantes identifican la importancia de articular la atención con los familiares y otros servicios en los que el residente de edad avanzada recibe seguimiento, lo que representa un proceso de ampliación de la intersubjetividad y de actualización de los conocimientos sobre las singularidades de los residentes, y demuestra la necesidad de que los profesionales del SRT realicen orientación, educación y apoyo a los familiares y trabajadores de otros contextos de salud(33). Esta práctica puede entenderse como una estrategia para hacer frente a la vulnerabilidad programática de las personas mayores y a la fragmentación de la red de servicios, al permitir que los profesionales coordinen acciones para ampliar el acceso, fortalecer (fortalecer) los vínculos y garantizar la continuidad de la atención sanitaria(3,8). Como consecuencia, puede producirse un acercamiento del residente al contexto familiar y a otros espacios de la comunidad, con el fin de contribuir a la participación social y a la reorganización del mundo vital de las personas mayores, en consonancia con proyectos orientados a la autonomía y la inclusión(28).

Otras observaciones de los profesionales fueron que les gustaría que los residentes de edad avanzada tuvieran familia y, por eso, se ponen en el lugar de los familiares. En cuanto a la empatía, esta es un factor importante para el desarrollo de la relación entre el residente y el profesional, ya que estrecha las relaciones cara a cara y la confianza para el cuidado, y es necesario tener cuidado de no sobrepasar los límites de los roles sociales tipificados, fundamentales para la claridad de las funciones en el SRT(2,10,32).

Como alternativa, en consonancia con la rehabilitación psicosocial, el profesional puede, a partir de los conocimientos de los residentes, ayudar a recuperar, reconocer y validar los deseos de las personas mayores de reencontrarse con amigos, familiares, lugares y relaciones que experimentaron a lo largo de su vida antes de la hospitalización psiquiátrica, con el objetivo de revivir momentos de felicidad y protección(28).

Por último, los profesionales identifican el deseo de que la atención al público del SRT se realice fuera de las instituciones, por ejemplo, mediante visitas a residencias repartidas por el territorio, lo que revela las acciones orientadas a la motivación futura que visa la construcción de prácticas alineadas con el mundo-vida del residente(17). Esta idea se alinea con iniciativas en todo el mundo, como Housing First, que, a diferencia del movimiento de desinstitucionalización evidenciado internacionalmente(7), prioriza la vivienda inmediata e independiente, valora la autonomía y la elección de la persona(34), características que apuntan cada vez más al cuidado fuera de los hospitales y las instituciones comunitarias, realizado en la propia casa de la persona, cuando sea posible(35). Para ello, es necesario que los profesionales de la salud se conviertan en agentes activos en los debates sobre el aislamiento social y las necesidades de salud mental, especialmente de la población de edad avanzada(35). Se revela que las motivaciones futuras de los participantes se encuentran en la intención de cuidar la salud mental en libertad en las distintas etapas de la vida mediante la valoración de la trayectoria biográfica, sacando a la luz problemas como el aislamiento de las personas mayores que sufren psíquicamente(17).

Este estudio pone de manifiesto las prácticas del equipo multiprofesional en el ámbito de las implicaciones de la familia en el cuidado diario de las personas mayores que viven en los SRT, destacando la importancia de esta dimensión en su mundo-vida. El enfoque centrado en las singularidades del público anciano en los dispositivos de rehabilitación psicosocial apunta a la relevancia de ampliar el debate sobre las necesidades intersubjetivas de estas personas y cualificar a los profesionales para el cuidado, entre ellos el equipo de enfermería, teniendo en cuenta el escenario del envejecimiento de la población.

En cuanto a las limitaciones del estudio, cabe destacar que los participantes son profesionales que trabajan en algunos SRT del municipio donde se realizó la investigación, por lo que los resultados están vinculados a las experiencias, percepciones y contextos específicos de los sujetos involucrados(17). Sin embargo, este estudio no se propuso analizar otras características que pueden influir en el mundo vital y la acción cotidiana en los SRT. Se recomienda que las investigaciones futuras exploren otros aspectos estructurales, históricos y sociales, especialmente en relación con la participación y el papel de la familia en el proceso de desinstitucionalización y rehabilitación psicosocial de las personas mayores, ampliando la comprensión sobre los retos y las potencialidades de este cuidado en diferentes realidades socioculturales.

CONCLUSIÓN

En este estudio, fue posible construir el tipo vivido a partir de las categorías temáticas que evidenciaron las motivaciones de las experiencias de los participantes, estando estas experiencias impregnadas por las implicaciones de la familia en el mundo-vida del residente anciano del SRT, lo que influye en el cuidado realizado por el equipo multiprofesional.

A partir de los resultados, se observa que la trayectoria biográfica de los residentes de edad avanzada del SRT está marcada por la vulnerabilidad, la ausencia, la fragilidad y la ruptura de los vínculos familiares, lo que sitúa a los SRTS como espacios importantes en el proceso de desinstitucionalización y rehabilitación psicosocial. La actuación de los profesionales en el día a día, a través de la escucha cualificada y la empatía, permite reinterpretar las experiencias de exclusión y sufrimiento de los residentes.

En este contexto, se observa que la ruptura de las relaciones en el mundo-vida convierte a los SRT en una alternativa potente de vivienda y cuidado, con la posibilidad de acoger y reconstruir vínculos afectivos, intersubjetivos y sociales, ya sea entre residentes que aún mantienen contacto con sus familias de origen o mediante la formación de nuevos arreglos relacionales dentro de la propia casa o en la comunidad. El equipo multiprofesional también reconoce su función de referencia afectiva y articuladora de las acciones en el mundo-vida de los residentes para garantizar un cuidado calificado y humanizado a partir de la biografía previa y la reconstrucción de significados en la vida cotidiana. A pesar de ello, en momentos de mayor fragilidad emocional, tanto el equipo como los residentes desearían contar con el apoyo de los familiares.

La intencionalidad de las acciones del equipo multiprofesional en los SRT está marcada por la búsqueda de una atención cualificada para los residentes de edad avanzada. Cuando hay presencia de familiares, aunque esté impregnada de conflictos, el equipo espera que el profesional de referencia articule la relación entre ellos, además de la expectativa de que los residentes puedan contar con sus propias familias. Sin embargo, las diferentes formas de organización de estos espacios también influyen en las experiencias, lo que indica que la forma en que se estructura el servicio puede potenciar o limitar la relación con la familia.

Además, los resultados de este estudio apuntan a la necesidad de que la atención multiprofesional en los SRT, principalmente por parte de los profesionales que están más cerca de los residentes, como el equipo de enfermería, se oriente por una acción ampliada y por la articulación intersectorial, reconociendo las singularidades de los residentes con la perspectiva de superar las prácticas fragmentadas en los servicios de la red. Así, estas acciones pueden entenderse como estrategias fundamentales para hacer frente a la vulnerabilidad programática de las personas mayores. Por último, los deseos expresados por los profesionales de contar con modelos de atención territorializados e integrados revelan la motivación de la acción alineada con los principios de la rehabilitación psicosocial, el ejercicio de la ciudadanía y el derecho a existir en la sociedad.

DISPONIBILIDAD DE DATOS

El conjunto de datos que respaldan las conclusiones de este estudio está disponible previa solicitud al autor correspondiente.

Referencias bibliográficas

  • 1. Montenegro C, Irarrázaval Dominguez M, González Moller J, Thomas F, Urrutia Ortiz J. Moving psychiatric deinstitutionalization forward: a scoping review of barriers and facilitators. Glob Ment Health (Camb). 2023;10:e29. doi: https://doi.org/10.1017/gmh.2023.18. PubMed PMID: 37808271.
    » https://doi.org/10.1017/gmh.2023.18
  • 2. Souza AVF, Freitas IJ, Alcântara AV, Pereira LSM. O serviço residencial terapêutico como protagonista no cuidado em liberdade: avanços e desafios das políticas de Minas Gerais. Rev Gerenc Polít Salud. 2024;23:1–14. doi: https://doi.org/10.11144/Javeriana.rgps23.srtp.
    » https://doi.org/10.11144/Javeriana.rgps23.srtp
  • 3 Sampaio ML, Bispo Júnior JP. Rede de Atenção Psicossocial: avaliação da estrutura e do processo de articulação do cuidado em saúde mental. Cad Saude Publica. 2021;37(3):e00042620. doi: https://doi.org/10.1590/0102-311x00042620. PubMed PMID: 33852660.
    » https://doi.org/10.1590/0102-311x00042620
  • 4. Brasil. Lei nº 10.2016, de 6 de abril de 2001. Dispõe sobre a proteção e os direitos das pessoas portadoras de transtornos mentais e redireciona o modelo assistencial em saúde mental. Diário Oficial da União; Brasília; 9 abr. 2001.
  • 5. Brasil. Ministério da Saúde. Portaria nº 3088, de 23 de dezembro de 2011. Institui a Rede de Atenção Psicossocial para pessoas com sofrimento ou transtorno mental e com necessidades decorrentes do uso de crack, álcool e outras drogas, no âmbito do Sistema Único de Saúde (SUS). Diário Oficial da União; Brasília; 30 dez. 2011.
  • 6. Sin J, Elkes J, Batchelor R, Henderson C, Gillard S, Woodham LA, et al. Mental health and caregiving experiences of family carers supporting people with psychosis. Epidemiol Psychiatr Sci. 2021;30:e3. doi: https://doi.org/10.1017/S2045796020001067. PubMed PMID: 33416043.
    » https://doi.org/10.1017/S2045796020001067
  • 7. Salime S, Clesse C, Jeffredo A, Batt M. Process of deinstitutionalization of aging individuals with severe and disabling mental disorders: a review. Front Psychiatry. 2022;13:813338. doi: https://doi.org/10.3389/fpsyt.2022.813338. PubMed PMID: 35401263.
    » https://doi.org/10.3389/fpsyt.2022.813338
  • 8. Bolina AF, Rodrigues RAP, Tavares DMS, Haas VJ. Factors associated with the social, individual and programmatic vulnerability of older adults living at home. Rev Esc Enferm USP. 2019;53:e03429. doi: https://doi.org/10.1590/s1980-220x2017050103429. PubMed PMID: 30810627.
    » https://doi.org/10.1590/s1980-220x2017050103429
  • 9. Elizarov E, Konshina T, Benish-Weisman M, Lee TK, Ryzin MV, Vos SR, et al. Family functioning, well-being, and mental health among new immigrant families. J Fam Psychol. 2023;37(6):806–17. doi: https://doi.org/10.1037/fam0001092. PubMed PMID: 37104761.
    » https://doi.org/10.1037/fam0001092
  • 10. Sousa ODN, Teixeira LC, Nicolau RF, Frare AP. Os efeitos clínicos e institucionais do dispositivo “Construção do Caso Clínico” em um Serviço Residencial Terapêutico. Rev Latinoam Psicopatol Fundam. 2022;25(4):714–38. doi: https://doi.org/10.1590/1415-4714.2022v25n4p714.11.
    » https://doi.org/10.1590/1415-4714.2022v25n4p714.11
  • 11. Brasil. Ministério da Saúde. Portaria nº 3.090, de 23 de dezembro de 2011. Estabelece que os Serviços Residenciais Terapêuticos (SRTs), sejam definidos em tipo I e II, destina recurso financeiro para incentivo e custeio dos SRTs, e dá outras providências. Diário Oficial da União; Brasília; 26 dez. 2011.
  • 12. Brasil. Lei nº 10.708, de 31 de julho de 2003. Institui o auxílio-reabilitação psicossocial para pacientes acometidos de transtornos mentais egressos de internações. Diário Oficial da União; Brasília; 31 jul. 2003.
  • 13. Acebal JS, Barbosa GC, Domingos TS, Bocchi SCM, Paiva ATU. Living in psychosocial rehabilitation: analysis between Two Residential Therapeutic Services. Saude debate. 2020;44(127):1120–33. doi: https://doi.org/10.1590/0103-1104202012713i.
    » https://doi.org/10.1590/0103-1104202012713i
  • 14. Soares LML, Silva PRF. Therapeutic Residential Services in the city of Rio de Janeiro: an analysis of the structure and process of care. Saúde debate. 2019;43(spe7):102–13. doi: https://doi.org/10.1590/0103-11042019S708.
    » https://doi.org/10.1590/0103-11042019S708
  • 15. Dehbozorgi R, Shahriari M, Fereidooni-Moghadam M, Moghimi-Sarani E. Family-centered collaborative care for patients with chronic mental illness: a systematic review. J Res Med Sci. 2023;28(1):6. doi: https://doi.org/10.4103/jrms.jrms_410_22. PubMed PMID: 36974116.
    » https://doi.org/10.4103/jrms.jrms_410_22
  • 16. Cruz NFO, Gonçalves RW, Delgado PGG. Retrocesso da reforma psiquiátrica: o desmonte da política nacional de saúde mental brasileira de 2016 a 2019. Trab Educ Saúde. 2020;18(3):e00285117. doi: https://doi.org/10.1590/1981-7746-sol00285.
    » https://doi.org/10.1590/1981-7746-sol00285
  • 17. Schutz A. A construção significativa do mundo social: uma introdução à sociologia compreensiva. Petrópolis: Vozes; 2018. 394 p.
  • 18. Souza VRS, Marziale MHP, Silva GTR, Nascimento PL. Translation and validation into Brazilian Portuguese and assessment of the COREQ checklist. Acta Paul Enferm. 2021;34:eAPE02631. doi: https://doi.org/10.37689/acta-ape/2021AO02631.
    » https://doi.org/10.37689/acta-ape/2021AO02631
  • 19. Campinas. Prefeitura Municipal. Secretaria de Saúde. Saúde Mental [Internet]. Campinas: Prefeitura Municipal; 2025 [cited 2025 May 15]. Available from: https://campinas.sp.gov.br/secretaria/saude/pagina/saude-mental
    » https://campinas.sp.gov.br/secretaria/saude/pagina/saude-mental
  • 20. Leighton K, Kardong-Edgren S, Schneidereith T, Foisy-Doll C. Using social media and snowball sampling as an alternative recruitment strategy for research. Clin Simul Nurs. 2021;55:37–42. doi: https://doi.org/10.1016/j.ecns.2021.03.006.
    » https://doi.org/10.1016/j.ecns.2021.03.006
  • 21. Lopes JO, Sá FG, Magão MT, Oliveira JP, Silva-Pereira P, Klinke ME, et al. Characteristics of the phenomenological interview in healthcare research: a scoping review and practical guidance. Int J Qual Methods. 2025;24:1–17. doi: https://doi.org/10.1177/16094069251381018.
    » https://doi.org/10.1177/16094069251381018
  • 22. Hennink M, Kaiser BN. Sample sizes for saturation in qualitative research: a systematic review of empirical tests. Soc Sci Med. 2022;292:114523. doi: https://doi.org/10.1016/j.socscimed.2021.114523. PubMed PMID: 34785096.
    » https://doi.org/10.1016/j.socscimed.2021.114523
  • 23. Zeferino MT, Carraro TE. Alfred Shütz: from theoretical-philosophical framework to the methodological principals of phenomenological research. Texto Contexto Enferm. 2013;22(3):826–34. doi: https://doi.org/10.1590/S0104-07072013000300032.
    » https://doi.org/10.1590/S0104-07072013000300032
  • 24. Gao F, Zhou L, Gao Y, Zhang Y, Zuo A, Zhang X. Effects of physical and mental health factors and family function on the self-perception of aging in the elderly of Chinese community. Brain Behav. 2022;12(9):e2528. doi: https://doi.org/10.1002/brb3.2528. PubMed PMID: 35920170.
    » https://doi.org/10.1002/brb3.2528
  • 25. Sunde OS, Alteren J, Ytrehus S. Caring for a home-dwelling older parent with mental health problems: a narrative analysis of family caregivers’ experiences. Int J Qual Stud Health Well-being. 2023;18(1):2236373. doi: https://doi.org/10.1080/17482631.2023.2236373.
    » https://doi.org/10.1080/17482631.2023.2236373
  • 26. Santos TCV, Ary MLMRB, Calheiros DS. Vínculos familiares dos idosos institucionalizados. Res Soc Dev. 2021;10(12):e194101220246. doi: https://doi.org/10.33448/rsd-v10i12.20246.
    » https://doi.org/10.33448/rsd-v10i12.20246
  • 27. Lavaud P, McMahon K, Sánchez Rico M, Hanon C, Alvarado JM, de Raykeer RP, et al. Long-term care utilization within older adults with schizophrenia: associated factors in a multicenter study. Psychiatry Res. 2022;308:114339. doi: https://doi.org/10.1016/j.psychres.2021.114339. PubMed PMID: 34963089.
    » https://doi.org/10.1016/j.psychres.2021.114339
  • 28. Silva RLN, Trevisan ER. A vida fora do hospital psiquiátrico: participação social de moradores de um Serviço Residencial Terapêutico. Sanare (Sobral, Online). 2023;22(2):58–65. doi: https://doi.org/10.36925/sanare.v22i2.1737.
    » https://doi.org/10.36925/sanare.v22i2.1737
  • 29. Branco SMJ, da Silva GA, Cardoso AJC, Bessoni E, Peixoto AC, Rudá C, et al. Deinstitutionalization and autonomy: outcomes from a Brazilian mental health policy. Cien Saude Colet. 2022;27(1):101–10. doi: https://doi.org/10.1590/1413-81232022271.19872021. PubMed PMID: 35043890.
    » https://doi.org/10.1590/1413-81232022271.19872021
  • 30. Tostes JGA, Bandeira M, Oliveira MS. Predictors of neighbors’ attitudes toward persons with mental illness and therapeutic residential services in Brazil. Stigma Health. 2020;5(2):138–45. doi: https://doi.org/10.1037/sah0000178.
    » https://doi.org/10.1037/sah0000178
  • 31. Gabrielsson S, Tuvesson H, Wiklund Gustin L, Jormfeldt H. Positioning psychiatric and mental health nursing as a transformative force in health care. Issues Ment Health Nurs. 2020;41(11):976–84. doi: https://doi.org/10.1080/01612840.2020.1756009. PubMed PMID: 32584618.
    » https://doi.org/10.1080/01612840.2020.1756009
  • 32. Moreno-Poyato AR, Rodríguez-Nogueira O, MiRTCIME.CAT working group. The association between empathy and the nurse–patient therapeutic relationship in mental health units: a cross-sectional study. J Psychiatr Ment Health Nurs. 2020;28(3):335–43. doi: https://doi.org/10.1111/jpm.12675. PubMed PMID: 32657511.
    » https://doi.org/10.1111/jpm.12675
  • 33. Silva RM, Brasil CCP, Bezerra IC, Figueiredo MLF, Santos MCL, Gonçalves JL, et al. Challenges and possibilities of health professionals in the care of dependent older adults. Cien Saude Colet. 2021;26(1):89–98. doi: https://doi.org/10.1590/1413-81232020261.31972020. PubMed PMID: 33533866.
    » https://doi.org/10.1590/1413-81232020261.31972020
  • 34. Tsai J. Is the housing first model effective? Different evidence for different outcomes. Am J Public Health. 2020;110(9):1376–7. doi: https://doi.org/10.2105/AJPH.2020.305835. PubMed PMID: 32783738.
    » https://doi.org/10.2105/AJPH.2020.305835
  • 35. Ohlsen S, Sanders T, Connell J, Wood E. Integrating mental health care into home-based nursing services: a qualitative study utilising normalisation process theory. J Clin Nurs. 2021;31(9-10):1184–1201. doi: https://doi.org/10.1111/jocn.15975.
    » https://doi.org/10.1111/jocn.15975
  • Apoyo financiero
    El presente trabajo se realizó con el apoyo de la Coordenação de Aperfeiçoamento de Pessoal de Nível Superior – Brasil (CAPES) – Código de Financiamiento 001.

Editado por

  • EDITOR ASOCIADO
    Thiago da Silva Domingos

Fechas de Publicación

  • Publicación en esta colección
    13 Feb 2026
  • Fecha del número
    2026

Histórico

  • Recibido
    24 Jun 2025
  • Acepto
    19 Nov 2025
location_on
Universidade de São Paulo, Escola de Enfermagem Av. Dr. Enéas de Carvalho Aguiar, 419 , 05403-000 São Paulo - SP/ Brasil, Tel./Fax: (55 11) 3061-7553, - São Paulo - SP - Brazil
E-mail: reeusp@usp.br
rss_feed Acompanhe os números deste periódico no seu leitor de RSS
Ir para o topo Reportar erro