El año 2024 se caracterizó por un aumento significativo de casos de Oropouche en Brasil, con reportes generalizados en estados fuera del área endémica tradicional de la Amazonia Legal. Espírito Santo, al igual que otros estados de la región sureste, comenzó a reportar casos autóctonos, lo que atrajo la atención de las autoridades sanitarias nacionales e internacionales. Esta expansión geográfica del virus Oropouche, transmitido principalmente por el insecto Culicoides paraensis, plantea importantes debates sobre la vigilancia, el diagnóstico, los cambios ambientales y la preparación del sistema de salud(1).
El Oropouche es una enfermedad causada por un arbovirus del género Orthobunyavirus, de la familia Peribunyaviridae. El Orthobunyavirus oropoucheense (OROV) se identificó por primera vez en Brasil en 1960, a partir de una muestra de sangre de un perezoso (Bradypus tridactylus) capturado durante la construcción de la carretera Belém-Brasília. Desde entonces, se han documentado casos aislados y brotes en Brasil, principalmente en la región amazónica. También se han registrado casos y brotes en otros países de América Central y del Sur.
Según el Ministerio de Salud, en 2024 se registró un número récord de notificaciones, lo que impulsó la expansión de las pruebas OROV en el sistema de salud pública. La prueba se incluyó en el panel de arbovirus proporcionado por los Laboratorios Centrales de Salud Pública en todos los estados, no solo en el norte. Esta medida tuvo como objetivo aumentar la sensibilidad diagnóstica y facilitar la diferenciación clínica de arbovirus con presentaciones similares, como el dengue, el Chikunguña y el Zika, un desafío rutinario que enfrentan los profesionales de la salud, especialmente en atención primaria(2).
Ese mismo año, la Secretaría de Salud y Vigilancia Ambiental también desarrolló el Centro Nacional de Inteligencia Epidemiológica y Vigilancia Genómica (en portugués, Centro Nacional de Inteligência Epidemiológica e Vigilância Genômica – CNIE) para el monitoreo y control de enfermedades. El CNIE opera mediante estructuras físicas y digitales equipadas con tecnologías de comunicación, audiovisuales e informáticas de vanguardia, con un equipo técnico y científico calificado para el análisis integrado de datos estratégicos de salud, con la creación del Observatorio de Arbovirus, que también incluye datos de Oropouche(3).
El Oropouche, aunque suele ser autolimitado, puede presentar manifestaciones clínicas significativas, como fiebre alta, cefalea intensa, mialgia, náuseas y, en algunos casos, signos neurológicos como meningitis aséptica. Su propagación a zonas urbanas densamente pobladas aumenta el riesgo de brotes, lo que sobrecarga aún más los sistemas de vigilancia y respuesta rápida(4).
La preocupación por el resurgimiento del virus del OROV ha trascendido las fronteras nacionales. A finales de 2024, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. emitieron una alerta sanitaria para viajeros (travel health alert)(5), destacando el aumento de casos de Oropouche en Brasil, específicamente en Espírito Santo, que en ese momento concentraba alrededor del 80% de los casos reportados de la enfermedad, con una concentración de casos en el municipio de Alfredo Chaves, ubicado en el interior del estado(3). Esta alerta internacional coloca a Oropouche en el radar mundial de arbovirus emergentes, junto con amenazas ya establecidas como el virus del Nilo Occidental, el virus Mayaro y el virus Chikunguña.
Varios factores han contribuido al aumento de la circulación de OROV, como la intensificación del cambio climático, la pérdida de cobertura vegetal, el aumento de la movilidad poblacional y la rápida urbanización en zonas ecológicamente sensibles. En particular, los cambios en los patrones de temperatura y precipitación han creado condiciones más favorables para la reproducción del vector y una mayor distribución geográfica(1,6).
Ante este escenario, la enfermería, como categoría estratégica en la primera línea de atención, educación sanitaria y vigilancia, debe estar preparada para reconocer signos clínicos compatibles, orientar a la población y notificar adecuadamente los casos sospechosos. Además, debe trabajar en coordinación con las políticas sanitarias para promover medidas preventivas, especialmente en contextos de vulnerabilidad social y ambiental. Si en 2024 Brasil registró 13.801 casos de la enfermedad, según el Observatorio de Arbovirus(3), en 2025, incluyendo los datos de mayo, estos casos ya ascenderán a 11.706.
El progreso de Oropouche nos reta a fortalecer la vigilancia sindrómica, la capacitación de los equipos de salud y la integración entre los niveles de atención. También requiere una mirada crítica al impacto de los cambios ambientales en los patrones epidemiológicos de las arbovirosis. La pandemia de COVID-19 ha demostrado que la prevención y la respuesta a las enfermedades emergentes deben ser proactivas, integradas y basadas en la evidencia.
El Oropouche representa más que un nuevo desafío epidemiológico: la enfermedad refleja las transformaciones contemporáneas. Afrontarla requiere ciencia, vigilancia y, sobre todo, un compromiso intersectorial con la salud y el medio ambiente, comprendiendo la inseparabilidad de los impactos ambientales y sus consecuencias para la salud humana.
Referencias bibliográficas
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1 Delatorre E, Mendonça GC, Gatti FD, Có ACG, Pereira JDP, Tavares EA, et al. Emergence of Oropouche Virus in Espírito Santo State, Brazil, 2024. Emerg Infect Dis. 2025 Jun;31(6):1291–1295. Available from: https://wwwnc.cdc.gov/eid/article/31/6/24-1945_article
» https://wwwnc.cdc.gov/eid/article/31/6/24-1945_article -
2 Salvato RS. Re-emergence of Oropouche virus as a novel global threat. Curr Res Microbiol Sci. 2025;8:100406.doi:10.1016/j.crmicr.2024.100406.
» https://doi.org/10.1016/j.crmicr.2024.100406 -
3 Brasil. Ministério da Saúde. Secretaria de Vigilância em Saúde e Ambiente. Centro Nacional de Inteligência Epidemiológica e Vigilância em Saúde [Internet]. Brasília: Ministério da Saúde; [citado 2025 jun. 16]. Disponível em: https://www.gov.br/saude/pt-br/composicao/svsa/cnie
» https://www.gov.br/saude/pt-br/composicao/svsa/cnie -
4 Zhang Y, Liu X, Wu Z, Feng S, Lu K, Zhu W, et al. Oropouche virus: a neglected global arboviral threat. Virus Res. 2024 Jan 16;341:199318.doi:10.1016/j.virusres.2024.199318
» https://doi.org/10.1016/j.virusres.2024.199318 -
5 Centers for Disease Control and Prevention. Oropouche in parts of Brazil and Panama – Level 2 Travel Health Notice. Travelers’ Health. Published January 31, 2025. Last reviewed June 18, 2025. Available from: https://wwwnc.cdc.gov/travel/notices/level2/oropouche-brazil-panama Acessado em 23 de junho de 2025.
» https://wwwnc.cdc.gov/travel/notices/level2/oropouche-brazil-panama - 6 Romanello M, et al. The 2024 report of the Lancet Countdown on health and climate change: facing record-breaking threats from delayed action. Lancet. 2024;404(10465):1847-96.
