El artículo explora la pregunta de si es que (y cómo) los actores del sistema de justicia penal en Chile pueden ser calificados de burócratas. Inspirándose de la literatura antropológica sobre las burocracias y basándose en un enfoque etnográfico de investigación que incluyó observaciones en tribunales de garantía y en oficinas del ministerio público en la ciudad de Santiago, el artículo examina tres características atribuidas a las burocracias y que se aplican al sistema de justicia penal: su eficacia como productor y administrador de un tipo específico de tecnología de producción de conocimiento (el derecho), su eficiencia como proveedor de un tipo específico de servicio público, y el descontento producido en la ciudadanía en razón del desfase entre las expectativas de ésta y los objetivos imputados al sistema de justicia penal. El artículo concluye argumentando que los actores del sistema de justicia penal son al mismo tiempo encargados de la aplicación del derecho y “burócratas”, de tal manera que ambas lógicas, lejos de ser contradictorias, se refuerzan entre ellas.
Palabras clave
Burocracia; Chile; sistema de justicia penal; etnografía