En diversos trabajos bien conocidos, Ernest Sosa ha sostenido, en contra del modelo ortodoxo del sueño, que soñar es como imaginar: cuando sueño que p tengo imágenes sensoriales como si p fuera el caso, y proposicionalmente imagino que p. En otras palabras, simulo la experiencia de p. Bajo este modelo, la experiencia de soñar se parece más a la de la ficción, y, en opinión de Sosa, no pone en peligro la estabilidad de mis creencias perceptuales. Mi propósito en esta colaboración es mostrar que, contra lo que Sosa y otros sostienen, no es claro que el modelo del sueño basado en la imaginación tenga las consecuencias antiescépticas que ellos suponen. Específicamente, los casos concernientes al fenómeno cognitivo de la simulación que serán objeto de mi consideración mostrarán que no hay un acceso reflexivo y transparente inmediato a nuestras creencias que las asegure contra la posibilidad de escenarios escépticos.
Palabras clave:
Sueños; Escepticismo; Imaginación; Simulación; Ficción