Open-access La Ruta de Integración Latinoamericana (RILA): los desafíos de la educación desde la perspectiva de los objetivos de desarrollo sostenible (ODS)

A Rota de Integração Latino-Americana (RILA): os desafios da educação sob a ótica dos objetivos do desenvolvimento sustentável (ODS)

The Latin American Integration Route (RILA): challenges of education from the perspective of the sustainable development goals (ODS)

Resumen

La Ruta de la Integración Latinoamericana (RILA) pretende unir los océanos Pacífico y Atlántico, con el objetivo de crear una nueva vía para las exportaciones, partiendo de Brasil desde el municipio de Porto Murtinho, pasando por territorio paraguayo y argentino hasta llegar a los puertos de Chile. Con esta infraestructura vial se espera establecer vínculos entre las regiones y, sobre todo, una mirada social, económica, ambiental, cultural y jurídica, atendiendo a los aspectos que aborda la Agenda 2030. El plan de acción sistémico para las personas, el planeta y la prosperidad propuesto por la Agenda 2030 está orientado a abordar temas críticos para el planeta y la humanidad. En este contexto, el presente estudio se apoya en la relación sinérgica entre los ODS 4, 8 y 17, abordando especialmente la educación en el contexto de RILA, con el objetivo de presentar las especificidades de cada uno de los países mencionados en la búsqueda del escenario actual de capital humano, ante los problemas que vendrán con la implementación de la Ruta de la Integración Latinoamericana en el ámbito educativo. De esta manera, el presente estudio se estructura en cinco sesiones, de investigación bibliográfica con datos recientes y análisis documental, visando la producción de nuevos conocimientos, caracterizándose así como una investigación de carácter básico con enfoque cuali-cuantitativo, en vista del énfasis dado a los datos cualitativos presentados. Como resultado, se verificó que los países miembros de la RILA aún requieren realizar mayores esfuerzos y acciones para garantizar una educación inclusiva y de calidad en sus territorios, principalmente ante la inminencia de la implementación del Corredor Bioceánico.

Palabras clave
RILA; Corredor Bioceánico; Agenda 2030; ODS; Educación

Resumo

A Rota de Integração Latino-Americana (RILA) visa a ligação dos oceanos Pacífico e Atlântico, com objetivo de criação de um novo caminho para a exportação, iniciando no Brasil a partir do município sul-mato-grossense de Porto Murtinho, passando pelo território Paraguaio e Argentino até alcançar os portos Chilenos. Espera-se dessa infraestrutura rodoviária o estabelecimento de vínculos entre as regiões e, sobretudo, um olhar frente às questões sociais, econômicas, ambientais, culturais e jurídicas, indo ao encontro dos aspectos tratados pela Agenda 2030. O plano de ação sistêmico para as pessoas, para o planeta e para a prosperidade proposto pela Agenda 2030, direciona-se ao enfrentamento de questões críticas do planeta e da humanidade. Neste contexto, o presente estudo reclina-se a partir da relação sinérgica entre os ODS 4, 8 e 17, abordando especialmente a educação no contexto da RILA, com o fito de apresentar as especificidades de cada um dos mencionados países na busca do panorama atual do capital humano, frente às problemáticas que ainda estão por vir com a implantação da Rota de Integração Latino-Americana no âmbito educacional. Desta forma, o presente estudo se estrutura em cinco tópicos, de pesquisas bibliográficas com dados recentes e análise documental, visando a produção de novos conhecimentos, caracterizando-se, assim, como uma pesquisa de natureza básica com abordagem quali-quantitativa, tendo em vista a ênfase dada aos dados qualitativos apresentados. Como resultados, verificou-se que os países integrantes da RILA ainda precisam empreender maiores esforços e ações para garantir uma educação de qualidade e inclusiva em seus territórios, principalmente diante da iminência da implantação do Corredor Bioceânico.

Palavras-chave
RILA; Corredor Bioceânico; Agenda 2030; ODS; educação

Abstract

The Latin American Integration Route (RILA) aims to connect the Pacific and Atlantic oceans, with the objective of creating a new path for exports, starting in Brazil from the municipality of Porto Murtinho, passing through Paraguayan and Argentinean territory until reaching the Chilean ports. This road infrastructure is expected to establish links between the regions and, above all, a look at social, economic, environmental, cultural and legal issues, meeting the aspects addressed by the 2030 Agenda. The systemic plan of action for people, for the planet and for prosperity proposed by the 2030 Agenda is aimed at tackling critical issues for the planet and humanity. In this context, the present study leans from the synergistic relationship between SDGs 4, 8 and 17, especially addressing education in the context of the Route, with the aim of presenting the specificities of each of the mentioned countries in the search for the current scenario of human capital, in view of the problems that are yet to come with the implementation of the Latin American Integration Route in the educational field. In this way, the present study is structured in five topics, of bibliographical research with recent data and documental analysis, aiming at the production of new knowledge, thus characterizing itself as a research of a basic nature with a quali-quantitative approach, due to the emphasis given to the qualitative data presented. As a result, it was verified that the member countries still need to undertake greater efforts and actions to guarantee a quality and inclusive education in their territories, mainly in view of the imminence of the implementation of the Bioceanic Corridor.

Keywords
RILA; Bioceanic Corridor; 2030 Agenda; SDG; Education

1 CONSIDERACIONES INICIALES

La Ruta de Integración Latinoamericana (RILA), o Ruta Bioceánica, es un pasillo que tiene como objetivo conectar a los océanos Pacífico y Atlántico, desde Brasil, pasando por Paraguay y Argentina hasta los puertos de Chile. Se trata de un proyecto de gran extensión territorial que tiene como reto principal disminuir el camino y tiempo gastos en el transporte de importaciones y exportaciones para los países asiáticos, América del Norte, como también para los países de América del Sur.

Se ven la Ruta, desde el inicio de las discusiones sobre la temática, comienzo del año 2000, como una posibilidad de camino hacia oportunidades. El papel fundamental de integración de los países latinoamericanos acabó por crear políticas estratégicas para cada región y país que la infraestructura alcanzará. Además de ser alternativa logística, la RILA generará renta y mejoría de calidad de vida de la población de las ciudades surmatogrosenses, de las regiones del Norte de Paraguay y de Argentina, igualmente a la región central chilena (BARROS et al. , 2020).

En ese contexto, el presente estudio pretende presentar los desafíos de la educación en el contexto de la RILA, relacionándolos a los Objetivos del Desarrollo Sostenible, por medio de la pesquisa bibliográfica, a partir de la lectura y análisis de libros, artículos, tesis y trabajos de conclusión, así como análisis documental.

La presente pesquisa se caracteriza como una investigación básica, llevando en cuenta los nuevos conocimientos que serán producidos, contribuyendo con el avanzo científico. Nuevos datos cualitativos y cuantitativos serán abordados y, para Marques et al . (2017, p. 40) cuando los estudios involucran aspectos cualitativos y cuantitativos, pero el énfasis es en los aspectos cualitativos, la investigación se considera cuali-cuantitativa.

De esta forma, el presente artículo se estructura en cinco tópicos: consideraciones iniciales, la Ruta de Integración Latinoamericana-RILA, los objetivos del desarrollo sostenible de la Agenda 2030 de ONU, análisis e implementación de RILA desde la perspectiva de los ODS 4, 8 y 17, y por fin, las consideraciones finales.

2 LA RUTA DE INTEGRACIÓN LATINOAMERICANA – RILA

El proyecto de ligación de los océanos Atlántico y Pacífico no es algo nuevo. Desde los años 2000 este plan ha comenzado en Brasília, en ocasión de las primeras reuniones de presidentes de América del Sur (COSIPLAN, s.d .), lo que inició una acción de cooperación para producir los Ejes de Integración y Desarrollo de América del Sur, los cuales sufrieron algunas alteraciones al pasar de los años.

En 2013 el gobierno boliviano hizo una proposición de un sistema de escapamento que permitiera acceso a ambos océanos, una vez que Bolivia y Paraguay no tienen acceso al mar, por la necesidad de mejorar el escapamento de sus producciones y de sus importaciones (Dextro, 2019).

En 2015 ocurrió nueva reunión entre presidentes y autoridades de Paraguay, Brasil, Argentina y Chile, en la que se firmó la llamada Declaración de Asunción. Este documento determinó la creación de un grupo de trabajo, con intención de realizar estudios técnicos para iniciar actividades para viabilizar un Corredor Autopista Bioceánico (Leal, 2020).

En 2017 hubo otra delineación de ruta que no incluía Bolivia. A partir de entonces, se definió que su inicio se daría en Campo Grande – MS hasta la ciudade surmatogrosense de Porto Murtinho, ciudad fronteriza con Carmelo Peralta en Paraguay, siguiendo hacia Argentina hasta los puertos de Chile.

Para Dextro (2019), la construcción del puente que conectará las ciudades de Porto Murtinho-MS en Brasil y Carmelo Peralta en Paraguay es una obra clave para que la Ruta inicie sus actividades, como también son la cuestión de pavimentación de grandes extensiones de carreteras en tierras paraguayas y la duplicación de la carretera BR-267 en Brasil.

Actualmente, gran parte de las exportaciones brasileras son destinadas a los mercados asiáticos, así la Ruta de Integración atenderá a las diversas provincias brasileras que mantienen negocios con esos países, de la misma forma que atenderá las exportaciones para América del Norte y otros países suramericanos. Para que eso ocurra, Cabrera (2020) refuerza la necesidad de la construcción del puente por parte de los países involucrados.

En mayo de 2023, en consonancia con la Secretaria del Medio Ambiente, Desarrollo, Ciencia, Tecnología e Innovación (SEMADESC, 2023), las obras del puente ya contaban con 20% de su ejecución. Así, el puente entre las ciudades de Porto Murtinho (Brasil) e Carmelo Peralta (Paraguay) tiene la previsión de ser inaugurada en el primer semestre de 2025.

El puente internacional, que está siendo ejecutado por un consorcio binacional, tiene una inversión de US$ 85 millones o el equivalente a R$ 425 millones (al tipo de cambio del dólar de ayer) por parte de la administración paraguaya de Itaipú. La estructura, de 1.310 metros de largo y 20,10 metros de ancho, es fundamental para viabilizar la Ruta Bioceânica, que permitirá unir el Océano Atlántico con el Pacífico, en Chile, con Porto Murtinho, en Mato Grosso do Sul, como punto de partida de Brasil3 (SEMADESC, 2023, p. 1, traducción de los autores)

Además de las obras del puente, los gobiernos están trabajando para viabilizar la Ruta en diversos aspectos. La RILA también presenta un gran apelo turístico, una vez que posibilitará a los visitantes, conforme Dextro (2019, p.1, traducción de los autores) “[…] un viaje único a través de paisajes exuberantes y diversos, que une el Pantanal brasileño con la Cordillera de los Andes y el desierto de Atacama 4”. En la misma perspectiva, Avelar, Fried y Miranda (2019, p. 221, traducción de los autores) ponen en relieve que “[...] no hay duda de que Porto Murtinho y todos los territorios por donde pasará el Corredor se verán muy impactados, positiva o negativamente5”. Con el aumento de turistas, y los demás sectores que serán directamente impactados, consecuentemente, las necesidades educacionales serán proporcionales y presentarán crecimiento correspondiente.

De esa forma, las ciudades por donde la Ruta pasará tendrán gran potencial de desarrollo científico y tecnológico. Para Pimenta (2020, p.1, traducción de los autores), “[...] los resultados de este proyecto deben exponer conocimientos absolutamente relevantes para el desarrollo de la sociedad y los mercados a lo largo del Corredor6”. Se espera, por lo tanto, que medios de estudios relativos a la Ruta produzcan nuevos saberes, los cuales impactarán a las comunidades y otros interesados de forma que reflejan en la ampliación y en la difusión de nuevos conocimientos.

La Ruta de Integración trajo perspectivas de mudanza y crecimiento para todos los países involucrados. En el 3º Foro de territorios subnacionales, que ocurió en los días 13 y 14 de abril en Salta (Argentina), los gobiernos brasilero, paraguayo, argentino y chileno afirmaron que el corredor será de desarrollo de territorios, destacando que:

[...] los beneficios que cada una de las regiones puede lograr, no solo en términos económicos, sino como desarrollo integral de los gobiernos locales, a partir de proyectos de integración productiva, oferta de servicios, nuevos flujos de comercio, turismo e inversión, generación de nuevos trabajos, mayor demanda de capacitación, incorporación de nuevas tecnologías, acceso a la digitalización, entre otros. En ese sentido, surge la idea de pensar el corredor bioceánico como una forma de impulsar y generar una nueva geoeconomía7 (SEGOV, 2023, p. 1, traducción de los autores).

Así, se espera el desarrollo en sus diversas perspectivas, siendo urgente la formación de capital humano para atender a las nuevas demandas de servicios, ampliación y surgimiento de nuevos comercios, ofertas de nuevas tecnologías, ampliación del sector turísticos y demás necesidades que presentarán a partir de la implementación del corredor Bioceánico.

3 LOS OBJETIVOS DEL DESARROLLO SOSTENIBLE DE LA AGENDA 2030 DE LA ONU

Los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS) forman parte de un conjunto de proposiciones globales dirigidas al bienestar de la población y del planeta, en atención a la creciente preocupación con la sostenibilidad y con las generaciones futuras. Consolidados por la Agenda 2030 de las Naciones Unidas, los ODS comprenden 17 objetivos, interconectados y complementares, subdivididos en 169 metas.

En retrospectivo histórico, la idea de establecer metas en beneficios de la colectividad planetaria se originó a partir de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). En septiembre de 2000, los 189 estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) firmaron la Declaración del Milenio, la que preveía 8 objetivos iban a ser concretizados hasta el año de 2015.

Considerando como valores fundamentales para las relaciones internacionales la libertad, solidaridad, tolerancia, respeto a la naturaleza y responsabilidad compartida, los países firmantes asumieron el compromiso de, especialmente, erradicar la pobreza extrema, recordando que:

[...] además de nuestras responsabilidades separadas para con nuestras sociedades individuales, tenemos la responsabilidad colectiva de defender los principios de dignidad humana, igualdad y equidad a nivel mundial. Como líderes, tenemos un deber con todas las personas del mundo, especialmente con los más vulnerables y, en particular, con los niños del mundo, cuyo futuro pertenece8 (ONU, 2000, p. 1, taducción de los autores).

En ese sentido, para la transformación de aquellos valores fundamentales en acciones, fueron elegidos los 8 ODM, a saber: 1. Erradicar la pobreza extrema y el hambre; 2. Lograr la enseñanza primaria universal; 3. Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer; 4. Reducir la mortalidad infantil; 5. Mejorar la salud materna; 6. Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades; 7. Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente; y 8. Fomentar una asociación mundial para el desarrollo. Dichos ODM también vieron acompañados de 18 metas y 48 indicadores.

La estrategia de establecimiento de metas globales mensurables se mostró una importante herramienta en diversos aspectos. Bajo una primera perspectiva, permitió la visualización del panorama general de la situación de los países con relación a cada aspecto, bien como su monitorización, evaluación y comparación. Esos indicadores también contribuyeron para la mayor transparencia de las acciones gubernamentales, de forma a permitir la participación y, principalmente, la cobranza por parte de la sociedad civil y entidades privadas sobre su cumplimiento.

A partir de los datos colectados, se convirtió posible la identificación de áreas prioritarias y deficitarias y, por consecuencia, la adopción de medidas específicas para atenderlas. Por fin, el acompañamiento del desarrollo con vistas a retos claros se reveló capaz de generar el enganchamiento de actores involucrados en todos los niveles, de forma que se pudo afirmar que “los ODM demuestran que un abordaje de estabelecimiento de metas aumenta el apoyo público y político y canaliza fondos de forma eficaz para problemas globales urgentes9” (Griggs; Stafford-Smith; Gaffney, 2013, p. 306, traducción de los autores)

De hecho, los ODM impulsaron avances importantes de manera particular en materia de salud, así como en educación, al tiempo que facilitaron la introducción de planes de trabajo claros, precisos y limitados en el tiempo, fáciles de comunicar y mensurables. También es destacable la capacidad de los ODM para introducir metodologías de medición y desagregación de datos con la finalidad de conocer de manera más precisa los avances generados. Los ODM permitieron focalizar el trabajo de gobiernos, donantes, agencias internacionales y organizaciones en áreas prioritarias de necesidad, posibilitando una mejora en la disponibilidad de datos e indicadores del desarrollo, así como en la mejora de los sistemas estadísticos nacionales, junto a un reforzamiento de la cultura de la rendición de cuentas (Gil, 2018, p. 109).

Para Sachs (2012), el éxito de los ODM reside en tres fuerzas, las cuales deben ser entendidas como lecciones para la elaboración de políticas internacionales futuras. En primer lugar, la sencillez de declaración resumida en 8 objetivos que concentran una mayor concientización pública, movilización, defensa y continuidad. En segundo lugar, los ODM no formaron un conjunto de compromisos jurídicos vinculados, al contrario, un conjunto de compromisos morales y prácticos. Por fin, los ODM pudieron ser alcanzados por medidas específicas y prácticas.

Pese que primeramente estuvieran ubicados a los países en desarrollo, no se puede negar que los ODM cumplieron el papel de concientización sobre las necesidades planetarias urgentes, abriendo el camino para nuevas negociaciones e intercambio entre los países, además de todo el aprendizaje que subyace a esa experiencia. Ya al final de la fecha límite, en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible, también conocida como Rio+20, en 2012, los estados miembros deliberaron por el proceso de concepción de nuevos objetivos, que darían continuidad a los avanzos alcanzados por los ODM, que deberían ser implementados hasta 2030.

Así, en septiembre de 2015, en la 70ª Asamblea General de la ONU ocurrió la negociación sobre la adopción de la agenda del desarrollo pos-2015, en la que fueron aprobados los nuevos ODS en el ámbito de la Agenda 2030 bajo el principio general de no dejar a nadie atrás. Se observó que el estabelecimiento de esa nueva agenda universal, tanto para países considerados desarrollados como para los que se están desarrollando, fue un proyecto ambicioso de proporciones globales, que previó un “[...] plan de acción para personas, planeta y prosperidad10” (ONU, 2015, p. 1, traducción de los autores).

Nunca antes los líderes mundiales prometieron acciones y esfuerzos comunes en una agenda política tan amplia y universal. Estamos caminando juntos para el camino del desarrollo sostenible, dedicándonos colectivamente a la busca del desarrollo global y de la cooperación “gana-gana” que puede traer enormes ventajas para todos los países y todas las partes del mundo11 (ONU, 2015, p. 6, traducción de los autores).

La intención de los ODS se centró en estimular acciones en áreas de importancia crítica para la humanidad y para el planeta, ajustando y fortaleciendo los tres aspectos del desarrollo sostenible, los cuales son: el social, el económico y el ambiental. En ese sentido, se privilegian medidas relacionadas al fin de la pobreza y del hambre, la promoción de la igualdad, equidad y derechos humanos, la protección del planeta por medio de la producción y consumo sostenible, manejo sostenible de recursos naturales y acciones dirigidas a la mudanza climática, al progreso social, económico y tecnológico en harmonía con la naturaleza, la promoción de la paz y de sociedades inclusivas, y al establecimiento de cooperaciones aptas a implementar la Agenda.

Se percibe, entonces, la gran inclusión de los ODS en relación a los ODM, una vez que, al mismo tiempo, estos se valen de conquistas alcanzadas por aquellos y lanzan desafíos aún más audaces para la humanidad con la esperanza de un futuro promisor. La Tabla 1, abajo, presenta y describe brevemente cada ODS.

Tabla 1
Los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS)

Por lo tanto, los ODS son una serie de proposiciones, interrelacionadas e integradas, que “[...] visan inspirar la generación e integración de la sostenibilidad en organizaciones en todo el mundo, abordando las necesidades actuales y futuras de las partes interesadas y contribuyendo para la conquista del desarrollo sostenible para la sociedad en general12” (Fonseca, Domingues, Dima, 2020, p. 3, traducción de los autores).

Con relación al desempeño y la evolución al atendimiento de los objetivos, se resalta que la preocupación internacional con el hecho de que estos objetivos no sean alcanzados hasta el año-límite de 2030. Llevando en cuenta que ya se encuentra en la mitad del plazo acordado, la ONU (2023a, p. 6, traducción de los autores) alertó que “hubo progreso en algunas áreas, sin embargo, el progreso en relación a una proporción muy preocupante de metas se está moviendo muy lentamente o retrocedió13”.

El compromiso internacional pactado por los países alrededor del globo, fruto de años de discusiones y negociaciones sobre las providencias urgentes para garantizar la manutención y el futuro de la propia existencia humana, solo fue posible delante de un enorme esfuerzo colectivo y resiliente. Cumple, entonces, a los gobiernos, a la sociedad civil y a la iniciativa privado no dejar que esas proposiciones universales sean vaciadas y se conviertan meras declaraciones de buenas intenciones sin ningún efecto concreto. Así, exclusivamente a partir del enganchamiento conjunto y coherente de todos se podrá ver el progreso en la solución de esos problemas eminentes.

4 ANÁLISIS DE LA IMPLANTACIÓN DE LA RILA DESDE LA PERSPECTIVA DE LOS ODS 4, 8 Y 17

Al ser entendida como una ruta de desarrollo, no solo de exportación, la Ruta de Integración Latinoamericana (RILA) demandará incontables providencias, entre las cuales estarán presentes cuestiones relacionadas a la educación y formación, trabajo y empleo y las relaciones de cooperación para que lo prometido desarrollo ocurra. De esta forma, el presente estudio pretende analizar los ODS 4, 8 y 17, de manera a demonstrar como dichos objetivos se comunican con el contexto de la RILA, con enfoque en la educación.

Los cuatros países por los cuales la Ruta pasará forman parte de la Comisión Económica para la Latinoamérica (CEPAL)14. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (2023b), durante el Foro de los Países de América Latina y Caribe sobre el desarrollo sostenible, que ocurrió entre los días 25 a 28 de abril de 2023 en Chile, los representantes de los 33 países de América Latina y de Caribe se pusieron a favor de la promoción, con máxima urgencia, de acciones que aceleren o mismo corrijan el curso para la realización de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ONU, 2023b, p.1).

Como ya resaltado, la Agenda 2030 trata de un plan de acciones sistémico para las personas, para el planeta y para la prosperidad, pasando por diversos matices indispensables para el desarrollo humano y sostenible. Vale resaltar aún que la agenda universal cuenta con la participación de Brasil, Paraguay, Argentina, Chile y otros 189 países que integran la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que abrazaron el compromiso mundial a partir de 17 objetivos de Desarrollo Sostenible y 169 metas, abarcando a las personas, el planeta, la prosperidad, la paz y la cooperación.

En análisis a los objetivos de Desarrollo Sostenible, inicialmente a partir del objetivo general que cada uno de ellos presenta, se verifica la interacción entre los mismos, que se comunican y se complementan de modo a contribuir con la erradicación de la pobreza, la protección del medio ambiente, y la garantía de la paz y de la prosperidad. De acuerdo con el Instituto Aurora (2023, p.1, traducción de los autores) un ODS nunca está solo, una vez que “[...] cada uno de los 17 objetivos propuestos en la Agenda 2030 va acompañado de varias metas15”.

El ODS 4, en un contexto general, se dirige a las personas, de modo que tengan acceso y la conclusión del enseñanza primaria y secundaria de cualidad, al desarrollo de la primera infancia, con acceso a la educación preescolar, acceso igualitario a la educación entre los sexos incluyendo la educación técnica, profesional y superior, proporcionando habilidades y competencias para la garantía del empleo y trabajo, incluyendo a los más vulnerables como personas discapacitadas e indígenas. Tal objetivo visa, de esta forma, el desarrollo sostenible e inclusivo por medio de la educación, promoviendo la diversidad y la cultura de paz.

El ODS 4 busca “asegurar educación inclusiva y de calidad para todos, y promover oportunidades de aprendizaje a lo largo de la vida16” (ONU, 2023c, traducción de los autores). Por medio del objetivo general en cuestión, se presentan siete objetivos específicos, relacionado a la formación inclusiva, de cualidad e equitativa para niños, jóvenes y adultos.

De esta forma, los objetivos específicos dicen respecto a la formación de cualidad en la enseñanza primaria y secundaria, para niños y niñas, promoviendo desarrollo de cualidad para la primera infancia, preparándoles para la enseñanza primaria, así como la igualdad para hombres y mujeres a la educación técnica, profesional y superior de cualidad, posibilitando un aumento de jóvenes y adultos con habilidad relevante, para el empleo y emprendimiento, y igualdad de acceso a todos los niveles de educación y formación, incluyendo personas discapacitadas, indígenas y niños en situación de vulnerabilidad.

El ODS 4 direcciona para una visión del desarrollo sostenible por medio de la educación y de la cultura, así como trae para discusión cuestiones sobre las estructuras físicas de las instalaciones de enseñanza, objetivando ambientes seguros y no violentos, como también, el incentivo y la promoción de becas de estudio y el aumento del profesorado cualificado, por medio de la cooperación internacional para la formación de los mismos.

Se verifica así que las cuestiones relacionadas a la enseñanza y la formación presentadas por el ODS 4 están directamente comprometidas al trabajo y crecimiento económico, abordados por el ODS 8, creando una relación de interdependencia, o sea, es necesario que acciones ocurran para la formación de las personas, de forma que sea posible observar mudanzas en el contexto de trabajo y de crecimiento económico, por el cual busca el ODS 8.

En este contexto, el ODS 8 pretende, de forma general, “promover el crecimiento económico inclusivo y sostenible, empleo pleno y productivo y trabajo decente para todos17” (ONU, 2023c, traducción de los autores). Para tanto, presenta diez objetivos específicos relativos al desarrollo económico para países menos desarrollados por medio de la innovación y de la tecnología, incentivando el emprendimiento y creatividad, por medio de la formalización y del crecimiento de las micro, pequeñas y medias empresas.

El ODS 8 visa también promover la eficiencia de los recursos globales en el consumo y en la producción, incentivando crecimiento económico sin degradar al medio ambiente, erradicando el trabajo forzado, y el trabajo infantil, proporcionando ambiente más seguros y protegidos. El objetivo en cuestión incentiva aún a la promoción de políticas de fomento al turismo sostenible, generando empleo y promoviendo las culturas locales.

Directamente relacionado con los ODS 4 y 8, el Objetivo del Desarrollo Sostenible 17, pretende “fortalecer los medios de implementación y revitalización de la alianza global para el desarrollo sostenible18” (ONU, 2023c, traducción de los autores), para tanto presenta acciones frente a las finanzas, tecnología, capacitación, comercio, además de otras cuestiones sistémicas relacionadas a las políticas institucionales, alianzas multisectoriales y monitoriamente de datos y prestación de cuentas.

En ese contexto, se citan acciones como el ejemplo práctico de movilización frente a los ODS objetos de análisis del presente estudio, el proyecto “Unesp 2020: integrando ciência, diversidade e cultura da não-violência no campus de Bauru-SP”, financiado por el Convenio Unesp/Santander en coorperación entre la Universidade Estadual Paulista e a Universidade de Brasília. El proyecto produjo el material bibliográfico intitulado “Guia Agenda 2030: integrando ODS, educação e sociedade”, un material de valor educativo, comunicacional y de compromiso político con la ejecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y la implantación de la Agenda 2030 en Brasil.

De esta forma, el ejemplo citado demuestra los esfuerzos de instituciones brasileras que por medio de alianzas público-privado, están actuando en dirección al enfrentamiento de problemas relativos a la educación brasilera.

En esta dimensión, la participación de la Universidade Estadual Paulista (Unesp) en un proyecto que integra la perspectiva de una Red Universitaria 2030, revela el compromiso de nuestra institución pública de educación con los esfuerzos de compromiso global para la Agenda 2030, reconociendo el valor de la extensión universitaria articulada con la docencia y la investigación como medio para su implementación. Con eso, creemos que esta guía colabora con el proceso de inserción curricular de la extensión, ya que también presenta acciones prácticas desarrolladas en universidades brasileñas que involucran los ODS en la docencia, la investigación y la extensión, y que contribuyen a la territorialización de la Agenda 2030 y con el proceso de internacionalización de nuestras instituciones educativas19 (Cabral; Gehre, 2020, p. 9, traducción de los autores).

Facto es que, para que la Ruta cumpla sus objetivos, la cuestión de la educación y formación se hace presente de forma decisiva e inmediata, pues es por medio de la formación del capital humano que la fuerza de trabajo estará apta a atender las nuevas demandas laborales que surgirán, bien como habrá la capacitación adecuada para que alianzas sean formadas y se muestren eficaces.

En ese sentido, considerando que la educación representa uno de los pilares básico para la ejecución de los ODS, se debe resaltar que esa aún es una gran preocupación para muchos países. En el que concierne a los países donde la Ruta pasará, se verificará que aún habrá más por hacer. En conformidad con el último ranking del PISA20 (2018), que se convirtió en referencia para evaluación de la educación en una escala mundial, en 2018 participaron 79 países, contando con 150 escuelas y 6.300 alumnos de cada país. El PISA verifica la cuestión de la lectura, matemáticas y ciencia. De los países que integraron la Ruta Bioceánica, solo Paraguay no formó parte de la investigación. El cuadro 1 adelante trae el ranking en relación a la educación de Brasil, Chile y Argentina.

Cuadro 1
Ranking PISA 2018

Lo que se puede observar es que, en materia de educación, en relación a los 79 países participantes, Brasil, Chile y Argentina se encuentran en posiciones preocupantes.

Brasil, aunque con diversos programas sociales que incentivan al estudio, tiene mucho por hacer. A título de ejemplo, se registra que “el Censo Escolar arrojó que en 2022 se registraron 47,4 millones de matrículas. Por otro lado, la encuesta también identificó que aún hay 1,04 millones de niños y adolescentes de 4 a 17 años que no asisten a la escuela21” (Itaú Social, 2023, p.1, traducción de los autores).

El Centro de Estudos e Pesquisas em Educação, Cultura e Ação Comunitária (CENPEC) presenta en su painel de desigualdad educacional que, en 2019, Brasil tenía casi 1.1 millón de niños y jóvenes en edad adecuada fuera de la escuela, siendo también significativa la cuestión de la reprobación:

La distorsión edad-grado expresa el resultado de muchos fracasos, deserciones escolares y nuevos intentos de permanencia y éxito, en un ciclo que se retroalimenta. En esta situación se encuentran los alumnos que están por lo menos dos años por encima de la edad considerada ideal en relación al año escolar o grado. En 2020, hubo casi 6 millones de inscritos22 (CENPEC, 2023, p. 1, traducción de los autores).

Es apuntado también que a esas dificultades se suman a la cuestión de discriminación relacionada a características personales como género, raza y discapacidades, que acaban llevando a los que intentan estudiar al fracaso en las escuelas. “Hay, en Brasil, una cultura del fracaso escolar que naturaliza los fenómenos de fracaso, distorsión edad-grado y deserción23” (CENPEC, s.d. , p. 1, traducción de los autores).

Argentina también presenta problemas similares, conforme Tiramonti, Orlicki e Nistal (2023), el 46% de los alumnos de la 3ª primaria no alcanzan los niveles mínimos de lectura. Son grandes las desigualdades mencionadas por los autores, como el hecho del 61.5% de los alumnos que se encuentran en niveles socioeconómicos más bajos y el 26,3% en nivel socioeconómico más alto.

De acuerdo con datos de la agencia de las Naciones Unidas (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia), en Argentina casi 650.000 de niños y jóvenes de 4 a 17 años no frecuentan escuelas, aproximadamente medio millón son jóvenes. “En contextos rurales, el 34% de los adolescentes entre 15 y 17 años están fuera de la escuela: 93.000 adolescentes, de los cuales 65.000 pertenecen a contextos rurales dispersos24” (UNICEF, 2023, traducción de los autores). Se menciona también que casi la mitad de los jóvenes no consiguen concluir el bachillerato. En ese contexto, muchas son las dificultades enfrentadas, desde la entrada en el mercado de trabajo, dificultades de orden financiera, embarazo precoz, o responsabilidad cuanto a cuidados de hijos y otros miembros de la familia, hasta mismo por el desinterés por la propuesta pedagógica.

En relación a Paraguay, UNICEF (2021), relata que hubo ampliación en tasas de matrículas, llevando al aumento del número de niños y jóvenes con acceso a la educación. Para UNICEF, Paraguay enfrenta un gran desafío en relación a educación:

A pesar de la mayor cobertura en educación primaria, solo el 41% de los matriculados en educación primaria continúan sus estudios hasta completar la educación secundaria. Para quienes llegan a la secundaria, la evasión también está presente. Aunque los datos sean limitados para el grupo de adolescentes de 13 a 17 años, de los que iniciaron la secundaria, casi una cuarta parte (23,4%) no la completó en el tiempo adecuado, por repitencia y deserción escolar25 (UNICEF, 2023, p. 31, traducción de los autores).

Aunque el país tenga ampliado la oferta de la enseñanza, las tasas brutas de escolarización aún están muy por debajo de lo que deberían para que el derecho a la educación fuera para todos. Conforme los datos divulgados por el Instituto Nacional de Estatística (INE), citado por el Periódico Última Hora (2022, p. 1), “solo el 50,8% de los jóvenes de 15 a 24 años asisten a una institución educativa formal en el territorio nacional. La brecha es de 13% entre zonas urbanas y rurales, acrecentando la desigualdad en las personas en edad de estudiar.” De esta forma, se verifica que la educación en Paraguay tiene un largo camino a seguir para que sea eficiente y asequible a todos.

Ya Chile, en 2016, en conformidad con el Banco de Desarrollo de América Latina, presentaba tasas de enseñanza elevadas, lideraba los países de América Latina, con los mejores resultados a lo que concierne a la clasificación de testes de conocimiento como el Pisa y el Terce. Sin embargo, había aún muchas cuestiones que sanar para que pudiera desarrollar su capital humano. A la época su “[...] tasa bruta de matrícula fue del 88% para los ninõs de 4 y 5 años, casi universal (99,4%) para los niños de 6 a 11 años y del 93% para los jóvenes de 12 a 18 años26” (CAF, 2016, p. 1, traducción de los autores). Chile, por lo tanto, se encuentra con cobertura muy por encima de la media latinoamericana.

Pero, algunos problemas fueron se acentuando y, conforme el Ministerio de la Educación (MINEDUC, 2021), en el año de 2020 habían más de 186.000 de niños y jóvenes de 5 a 21 años que abandonaron la escuela y, en 2021, el número de niños que se matricularon llegó a 34.498. Aún con informaciones del MINEDUC (2021), 50.529 de alumnos que estaban matriculados en 2021 no se matricularon otra vez para 2022.

Lo que se puede notar es que cada país, dentro de sus especificidades, presentan problemas en relación a la oferta, permanencia y éxito en la educación.

Se percebe, así, la necesidad de acciones que corroboren el objetivo 4 de los ODS, la necesidad de asegurar una educación inclusiva, equitativa y de cualidad, que promueva oportunidades de aprendizaje en todas las etapas y a lo largo de la vida. Eso porque, a partir de la educación de cualidad será posible atender a las nuevas demandas, como también se entrevé un aumento de puestos de trabajo, generación de empleos y renta. Se conjetura que el trabajo digno generará el real crecimiento económico, haciendo posible el corredor, por medio de cooperación, objetivando el desarrollo en diversos niveles.

5 CONSIDERACIONES FINALES

La iniciativa de la Ruta de Integración Latinoamericana representa la conjugación de esfuerzos y ambiciones de cuatro territorios vecinos soberanos. Pese a que los alrededores geográficos y regionales vislumbran, se encontrarán caminos conciliatorios frente a las diferencias sociales, económicas, jurídicas y culturales. Eso porque se está delante de un proyecto de amplitud continental, que solamente podrá obtener éxito a partir de la actuación coordinada y harmoniosa entre sus partes integrantes.

Más allá de una alternativa logística para entrega de la producción, la RILA almeja el establecimiento de un vínculo de aproximación física y, por lo tanto, de integración, que involucrará el estímulo al desarrollo de las regiones. En ese contexto, emergen expectativas en torno de esa infraestructura, especialmente, en sentido de la creación de nuevas oportunidades y ventajas en los diversos sectores sociales. Por otro lado, además de las aspiraciones, hay también las preocupaciones y enormes desafíos que deberán ser madurados, trabajados y superados, entre los cuales se encuentra la cuestión de la educación.

En realidad, la RILA expresa una propuesta de cooperación internacional entre Brasil, Paraguay, Argentina y Chile y, especialmente por ese motivo, no puede perder de vista los objetivos de desarrollo sostenibles, de los cuales, incluso, estos países son signatarios y comprometidos. Además del pacto global materializado en Agenda 2030 de ONU en la que se postula el empeño conjunto de países para la superación, mitigación y recuperación de aspectos críticos referente al planeta y la humanidad. Se nota, así, que las necesidades urgentes globales deben sobrellevar los intereses individuales para garantir un futuro decente y próspero para todos.

Los ODS, por lo tanto, presentan como una serie de proposiciones que reflejan las cuestiones más importantes actualmente en el escenario mundial. Todos los objetivos conllevan a la protección del planeta y, al mismo tiempo, se ramifican en temáticas específicas sensibles. Los objetivos, entonces, son interconectados e integrados, pero entre algunos se verifica una mayor proximidad y, hasta mismo, una relación de interdependencia. Este es el caso de los ODS 4, 8 y 17, que tratan a respecto de la educación, trabajo y crecimiento económico y de alianzas.

Bajo esta perspectiva, el presente trabajo buscó establecer la relación sinérgica entre los ODS 4, 8 y 17 y se centró, particularmente, sobre la cuestión de la educación en el contexto de la RILA, en virtud de su posición impar para el estímulo de los demás. Al analizar el escenario de los cuatro países, fue posible observar que cada cual, dentro de sus especificidades locales, aún necesitan emprender diversas acciones con el fin de proporcionar una educación de calidad, inclusiva y equitativa para sus ciudadanos de todas las edades, en términos de oferta, permanencia y éxito en vida académica, bien como en relación a las oportunidades de aprendizaje y capacitación.

La formación satisfactoria de capital humano para atender a las nuevas demandas será imprescindible al éxito de la RILA. Por tal hecho, los países que serán afectados por el Corredor deben prepararse adecuadamente por medio de acciones y políticas educacionales que sean coherentes para proporcionar conocimiento, perfeccionamiento y capacitación profesional, y que alaban la calidad necesaria y promuevan la inclusión. A pesar del carácter preliminar de este estudio, se espera que sirva de base para otros que surgirán y, principalmente, que alerte sobre la necesidad de pensar la educación en el centro de la Ruta Bioceánica.

  • 3
    A ponte internacional, que está sendo executada por um consórcio binacional, tem investimento de US$85 milhões ou o equivalente a R$425 milhões (na cotação do dólar de ontem) da administração paraguaia de Itaipu. A estrutura, de 1.310 metros de comprimento e 20,10 metros de largura, é fundamental para viabilizar a Rota Bioceânica rodoviária, que possibilitará ligar o oceano Atlântico ao Pacífico, no Chile, tendo Porto Murtinho, em Mato Grosso do Sul, como ponto de saída do Brasil.
  • 4
    […] uma viagem única por paisagens exuberantes e diversas, ligando o Pantanal brasileiro às Cordilheiras dos Andes e ao deserto do Atacama.
  • 5
    [...] não resta dúvida de que Porto Murtinho e todos os territórios por onde passará o Corredor serão bastante impactados, positiva ou negativamente.
  • 6
    [...] os resultados desse projeto deverão expor conhecimentos absolutamente relevantes para o desenvolvimento da sociedade e dos mercados ao longo do Corredor.
  • 7
    [...] os benefícios que cada uma das regiões pode alcançar, não só em termos econômicos, mas como um desenvolvimento integral dos governos locais, com base em projetos de integração produtiva, oferta de serviços, novos fluxos de comércio, turismo e investimento, criação de novos postos de trabalho, maior demanda por treinamento, incorporação de novas tecnologias, acesso à digitalização, entre outros. Nesse sentido, a ideia de pensar o corredor bioceânico como forma de promover e gerar uma nova geoeconomia.
  • 8
    We recognize that, in addition to our separate responsibilities to our individual societies, we have a collective responsibility to uphold the principles of human dignity, equality and equity at the global level. As leaders we have a duty therefore to all the world’s people, especially the most vulnerable and, in particular, the children of the world, to whom the future belongs.
  • 9
    The MDGs have shown that a goal-setting approach raises both public and policy support and channels funds effectively towards urgent global problems.
  • 10
    This Agenda is a plan of action for people, planet and prosperity.
  • 11
    ever before have world leaders pledged common action and endeavor across such a broad and universal policy agenda. We are setting out together on the path towards sustainable development, devoting ourselves collectively to the pursuit of global development and of “win-win” cooperation which can bring huge gains to all countries and all parts of the world.
  • 12
    The SDGs aim to inspire the operationalization and integration of Sustainability into organizations worldwide, addressing current and future stakeholder needs, and contributing to the achievement of sustainable development for society at large.
  • 13
    There has been progress in some areas, however, progress against a very worrying proportion of targets is either moving much to slowly or has regressed.
  • 14
    CEPAL es una de las cinco comisiones regionales de las Naciones Unidas y su sede está en Santiago de Chile. Fue fundada para contribuir con el desarrollo económico de Latinoamérica, coordinar las acciones dirigidas a su promoción y reforzar las relaciones económicas entre los países y entre las naciones. Posteriormente, su trabajo fue ampliado a los países de Caribe y se incorporó el objetivo de promover el desarrollo social (ONU, 2023b).
  • 15
    [...] cada um dos 17 objetivos propostos na Agenda 2030 vem acompanhado de diversas metas.
  • 16
    Assegurar a educação inclusiva e equitativa e de qualidade, e promover oportunidades de aprendizagem ao longo da vida para todos.
  • 17
    Promover o crescimento econômico sustentado, inclusivo e sustentável, emprego pleno e produtivo e trabalho decente para todos.
  • 18
    Fortalecer os meios de implementação e revitalizar a parceria global para o desenvolvimento sustentável.
  • 19
    Nessa dimensão, o envolvimento da Universidade Estadual Paulista (Unesp) em um projeto que integra a perspectiva de uma Rede de Universidades 2030, revela o compromisso de nossa instituição pública de ensino com os esforços globais de engajamento para a Agenda 2030, reconhecendo o valor da extensão universitária articulada com o ensino e a pesquisa como meio para sua implementação. Com isso, acreditamos que este guia colabora com o processo de inserção curricular da extensão, uma vez que também apresenta ações práticas desenvolvidas em universidades brasileiras envolvendo os ODS no ensino, pesquisa e extensão, e que contribuem para a territorialização da Agenda 2030 e com o processo de internacionalização de nossas instituições de ensino.
  • 20
    El PISA es un Programa Internacional de Evaluación de Alumnos. La sigla viene del inglês Programme for international Student Assessment . Se trata básicamente de una red internacional de evaluación de aprendizaje y desempeño de estudiantes. Es un programa regido por la OCDE – Organización para Cooperación y Desarrollo Económico (Poliedro, 2023, p. 1, traducción de los autores).
  • 21
    O Censo Escolar mostrou que em 2022 foram registradas 47,4 milhões de matrículas. Por outro lado, a pesquisa também identificou que ainda há 1,04 milhão de crianças e adolescentes de 04 a 17 anos que não frequentam a escola.
  • 22
    A distorção idade-série expressa o resultado das muitas reprovações, de abandonos escolares e de novas tentativas de permanência e sucesso, num ciclo que se retroalimenta. Nessa situação encontram-se os(os) estudantes que estão pelo menos dois anos acima da idade considerada ideal em relação ao ano ou série escolar. Em 2020, eram quase 6 milhões dentre as(os) matriculadas(os).
  • 23
    Tem-se, no Brasil, uma cultura do fracasso escolar que naturaliza os fenômenos de reprovação, distorção idade- série e abandono.
  • 24
    Nos contextos rurais, 34% dos adolescentes entre 15 e 17 anos estão fora da escola: 93.000 adolescentes, dos quais 65.000 pertencem a contextos rurais dispersos.
  • 25
    pesar da maior cobertura no ensino fundamental, apenas 41% dos matriculados no ensino fundamental continuam seus estudos até a conclusão do ensino médio. Para quem chega ao ensino médio, a evasão também está presente. Embora os dados sejam limitados para o grupo de adolescentes de 13 a 17 anos, dos que iniciam o ensino médio, quase um quarto (23,4%) não o concluiu no tempo adequado, devido à repetência e evasão escolar.
  • 26
    [...] taxa bruta de matrícula era de 88% para as crianças de 4 e 5 anos, quase universal (99,4%) para as crianças de 6 a 11 anos e de 93% para os jovens de 12 a 18 anos.

REFERENCIAS

Fechas de Publicación

  • Publicación en esta colección
    08 Mar 2024
  • Fecha del número
    Oct-Dec 2023

Histórico

  • Recibido
    30 Jul 2023
  • Acepto
    21 Ago 2023
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