La concepción estoica de libertad “metafísica” nos indica que ésta es una característica de la persona virtuosa y, por ende, de la persona que posee felicidad (eudaimonía). Argumentamos, empujando la antigua concepción estoica de virtud (areté) hacia las concepciones político-morales contemporáneas, que quien es virtuoso y posee la mencionada libertad metafísica, necesariamente, nunca discrimina y siempre tendrá un comportamiento antidiscriminatorio. Proponemos, por ende, que aquellos que son discriminadores y/o fomentan la desigualdad y/o la discriminación se encuentran en una esclavitud metafísica. Planteamos que la causa de la discriminación, siguiendo al estoicismo, radica en equivocadamente considerar a ciertas cuestiones como “bienes” y en desarrollar pasiones con respecto a estas cuestiones. Es decir, la discriminación se origina por no reconocer que sólo el actuar virtuosamente posee valor.
Palabras claves:
Estoicismo; ética de la virtud; libertad metafísica; (anti)discriminación