Este texto examina los desafíos de conducir trabajo de campo con la Policía Militar, una institución que ha sometido a la población de las favelas de Rio de Janeiro a niveles extremos de violencia estatal racializada. Discute cómo antropólogos pueden escribir sobre la policía de una manera que evite caer en lógicas binarias: de reproducir una cosmología de guerra que asuma una división estricta entre el bien y el mal y en su lugar produce relatos que contemplan complejidad y transformaciones sin asumir una posición moral relativista.
Palabras clave:
Brasil; Ética de investigación; Moralización; Perpetradores; Violencia policial