Frente a la marea de perspectivas que priman actualmente en los estudios sobre género y sexualidad, la autora ecuatoriana Martha Cecilia Ruiz nos ofrece una perspectiva novedosa con Transacciones eróticas en la frontera sur de Ecuador. Con este libro, publicado en 2022 por la editorial de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), sede Ecuador, se vuelve a poner la mirada en las mujeres migrantes, en especial en aquellas que atraviesan fronteras geográficas, simbólicas y morales. Este título fue galardonado en 2023 con el premio “Manuela Sáenz” a la mejor obra en temas de género, un reconocimiento que otorga cada año el Municipio de Quito, Ecuador.
Martha Cecilia Ruiz es PhD en Ciencias Sociales por la Vrije Universiteit Amsterdam y profesora de la especialización en Migraciones Internacionales, Refugio y Derechos Humanos de la FLACSO Ecuador. Una de sus principales líneas de investigación se refleja en esta obra: los vínculos entre migración, sexualidad y fronteras. En particular, en este libro nos muestra cómo la sexualidad estructura la experiencia migratoria de colombianas y peruanas que llegaron a Ecuador durante las dos primeras décadas del siglo XXI. Se trata de una reflexión que pone el énfasis, citando a la propia autora, en “la (re)producción de subjetividades generizadas y sexualizadas” (Martha Cecilia RUIZ M., 2022, p. 3).
Antes de detallar las contribuciones del texto, presento brevemente su contenido. En la introducción, la autora sitúa la temática y describe las estrategias metodológicas que utilizó. El primer capítulo es una contextualización histórica del conflicto fronterizo entre Ecuador y Perú desde los años cuarenta hasta el siglo XXI; un telón de fondo para entender las contemporáneas alianzas y tensiones entre quienes habitan la provincia El Oro y migrantes de origen peruano y colombiano. En el siguiente capítulo articula dos tipos de economías: las extractivistas-exportadoras y las íntimas para argumentar la relación entre el trabajo de las mujeres en espacios erótico-sexuales y la reproducción de la fuerza de trabajo masculina; además describe cómo ello sostiene el primer tipo de economía.
¿Qué mueve a las colombianas y peruanas que entrevistó la autora a cruzar fronteras materiales y simbólicas?, ¿qué impacto tienen las regulaciones migratorias en sus vidas cotidianas y en su inserción en los intercambios íntimo-económicos? Marta Cecilia Ruiz responde a tales interrogantes en los capítulos “Mujeres en movimiento: migraciones intrarregionales y sexualidad femenina” y “Preocupaciones sexuales y regulaciones migratorias: entre el control, la protección y las estrategias de las migrantes”. Mientras, dedica los capítulos “Los significados subjetivos del sexo comercial y sus tensiones” y “Desdibujando fronteras: intimidad mercantilizada y sexo comercial romantizado” a las luchas y los proyectos de vida de las migrantes, ofreciendo en sus voces los sentidos que otorgan a sus actividades sexuales y eróticas; y argumentando cómo sexo y emoción devienen en “capitales” (RUIZ, 2022, p. 40) que ellas resignifican como parte de su experiencia.
En las conclusiones la autora repolitiza el debate sobre las migrantes que se insertan en mercados sexuales y, en particular, sobre sus derechos. Da cuenta de las distintas relaciones de poder y desigualdad que se tejen en el contexto migratorio fronterizo, pero sobre todo insiste en que el discurso de los derechos humanos y del humanitarismo debe alejarse de la victimización. El epílogo prolonga las historias de las protagonistas: cómo sortearon la covid-19 y qué impacto tuvo para ellas la falta de espacios de trabajo en un contexto de precarización y cierre de fronteras. Al mismo tiempo esta última pieza es una provocación para seguir estudiando estas experiencias y dinámicas de la migración con un enfoque singular: de las transacciones eróticas a los derechos de las migrantes.
Ahora me detengo en los aportes. Marta Cecilia Ruiz argumenta cómo la migración de mujeres que se insertan en el mercado erótico o el mercado sexual en los países de destino refleja un proceso dinámico, que demanda ser contextualizado históricamente. Ilustra cómo las experiencias migratorias ocurren de un modo muy personal y heterogéneo, a la vez que se insertan en los llamados regímenes migratorios y fronterizos. En este caso, toma como escenario la provincia ecuatoriana El Oro, ubicada en el sur del país y que tiene límites fronterizos con Perú. Ofrece, así, una visión integradora sobre los desplazamientos transfronterizos de las migrantes hacia ese territorio del sur ecuatoriano poco estudiado en las investigaciones sobre género y en las ciencias sociales en general. Esta elección le permite reflejar el papel de la sexualidad en las dinámicas de las migraciones sur-sur, así como las ventajas y desventajas para las mujeres que deciden migrar. Sin dudas, uno de los grandes aciertos del libro.
En su argumentación, la autora presenta varias propuestas teórico-metodológicas que vale la pena situar en las recientes discusiones de los estudios feministas y de género. Sin embargo, me gustaría detenerme en la categoría transacciones eróticas con la cual cuestiona y vuelve a abrir el debate sobre el concepto de trabajo sexual, y que considero uno de los aportes del libro. Con esta categoría Martha Cecilia Ruiz se refiere a
intercambios íntimos y económicos que configuran relaciones heterosexuales diversas, de corto o más largo plazo. En estas relaciones, cuerpo, eroticidad, sexualidad y emocionalidad se combinan de diferentes maneras y se convierten en medios para alcanzar los proyectos migratorios y los sueños que las migrantes tienen por llegar a tener una vida diferente para ellas y sus familias (RUIZ M., 2022, p. 17).
Una de las fortalezas de esta propuesta es que la autora logra desterrar aquellos enfoques con los que usualmente se victimiza a las migrantes que laboran en los mercados sexuales. De lo anterior se derivan importantes lecciones metodológicas para investigar acerca de este complejo tema y sus protagonistas. Al distanciarse de aquellas investigaciones en que se consideran víctimas de trata o de engaños, proyecta un acercamiento sustentado en la escucha respetuosa de sus opiniones y necesidades.
Así, presta especial atención a factores subjetivos como las aspiraciones, los deseos, los sueños que mueven a las mujeres a cruzar fronteras y a concebir sus proyectos migratorios bajo esa lupa subjetiva. Por eso, resulta tan interesante que, más allá de los intercambios íntimo-económicos, se enfoque en las experiencias heterogéneas de las colombianas y peruanas protagonistas del libro, profundice en los otros motivos de sus viajes, devele cómo funcionan sus redes migratorias, cómo enfrentan la violencia o cómo buscan estrategias para luchar por ciertos derechos.
Su análisis no se limita al componente subjetivo, sino que lo combina con lo material en sinergia con la moralidad, la economía extractiva, la estigmatización y la tolerancia, los recursos económicos y simbólicos. Nos lleva a un terreno sugerente dentro de los sistemas simbólico-materiales: al hecho de resignificar el valor material e inmaterial que las migrantes otorgan al dinero que reciben o a su preferencia por obtener otro tipo de recursos producto de las transacciones eróticas.
Habría sido interesante que la autora amplíe en su análisis la relación entre movilidad geográfica y movilidad social - siguiendo el propio concepto de Susana Narotzky y Niko Besnier (2014), que también cita la autora. Es una de las áreas que se puede profundizar, teniendo en cuenta la riqueza de los testimonios y las historias que aparecen en el libro, sobre todo, porque queda en suspenso cómo los sueños y los deseos de las migrantes, con los matices de cada experiencia particular, llegan a tomar materialidad en la sociedad ecuatoriana o si tienen que cambiar con el tiempo o si simplemente nunca llegan a materializarse. En esa misma línea, si bien la autora se detiene en explicar cómo los imaginarios sexuales y de género sirven de guía a los procesos migratorios y repercuten en la inserción laboral en mercados feminizados, y en particular en los llamados mercados sexuales y eróticos, se anhela encontrar más detalles sobre cómo el trabajo informal y la precariedad que este implica inciden en la consolidación (o no) de los proyectos migratorios de las mujeres.
Claro que estos elementos no le restan fuerza a esta propuesta que trascenderá, entre otros aspectos, porque constituye un aporte a la defensa de los derechos de las migrantes. Una reflexión sobre las particulares relaciones de poder, desigualdad y erotización en el ámbito de la migración transfronteriza mediadas por las transacciones eróticas. Una invitación a repensar el concepto de trabajo sexual en los contextos migratorios y a articularlo con el de justicia social
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SÁEZ LAREDO, Liudamys Barbara. “De las transacciones eróticas a los derechos de las migrantes”. Revista Estudos Feministas, Florianópolis, v. 33, n. 1, e102720, 2025.
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