Open-access Imbricaciones religiosas, políticas y seculares en la cruzada antigénero

Religious, political, and secular intertwining in the anti-gender crusade

Sobreposições religiosas, políticas e seculares na cruzada antigénero

Resúmen:

El artículo analiza las campañas antigénero en América Latina, mostrando cómo, desde raíces históricas patriarcales, estas se transforman en un movimiento organizado y transnacional que articula actores religiosos, políticos y seculares. Bajo el rótulo de “ideología de género”, estas narrativas funcionan como un “pegamento simbólico” que aglutina miedos sociales en torno a la familia, la sexualidad y la infancia, adoptando un lenguaje beligerante de cruzada. Las redes sociales y la figura del influencer potenciaron su expansión, con eventos masivos como la Derecha Fest. El movimiento combina argumentos seculares, religiosos y pseudocientíficos para construir un enemigo total. Este fenómeno desafía derechos ya conquistados y constituye un proceso de desdemocratización que amenaza el carácter plural de la vida democrática.

Palabras clave:
antigénero; feminismo; neopentecostalismo, desdemocratización

Abstract:

The article analyzes anti-gender campaigns in Latin America, showing how, from patriarchal historical roots, they have evolved into an organized, transnational movement that brings together religious, political, and secular actors. Under the label of “gender ideology,” these narratives function as a “symbolic glue” that brings together social fears around family, sexuality, and childhood, adopting the belligerent language of a crusade. Social media and influencers have fueled its expansion, with massive events such as Derecha Fest. The movement combines secular, religious, and pseudoscientific arguments to construct a total enemy. This phenomenon challenges rights already won and constitutes a process of de-democratization that threatens the pluralistic nature of democratic life.

Keywords:
anti-gender; feminism; neo-pentecostalism; de-democratization

Resumo:

O artigo analisa as campanhas antigênero na América Latina, mostrando como, a partir de raízes históricas patriarcais, estas se transformam num movimento organizado e transnacional que articula atores religiosos, políticos e seculares. Sob o rótulo de “ideologia de gênero”, essas narrativas funcionam como uma “cola simbólica” que aglutina medos sociais em torno da família, da sexualidade e da infância, adotando uma linguagem beligerante de cruzada. As redes sociais e a figura do influenciador potenciam a sua expansão, com eventos massivos como o Derecha Fest. O movimento combina argumentos seculares, religiosos e pseudocientíficos para construir um inimigo total. Este fenômeno desafia direitos já conquistados e constitui um processo de desdemocratização que ameaça o caráter plural da vida democrática.

Palavras-chave:
antigênero; feminismo; neopentecostalismo, desdemocratização

Introducción

En este artículo intentaré mostrar las imbricaciones entre ámbitos religiosos, políticos y seculares que conforman la cruzada antigénero en América Latina en la segunda y tercera década del siglo XXI. Será necesario remontarnos a fines del siglo XX para una mejor comprensión del fenómeno, así como a sus manifestaciones en distintos puntos del planeta, dado su carácter transnacional, constituido por redes que traspasan fronteras, actuando concertadamente. La intención es desplegar información que permita observar las múltiples articulaciones e imbricaciones entre actores de diversos espacios, que desde distintos países convergen en una agenda común.

Para abordar la temática, examinaré los sentidos que las campañas antigénero adjudican al sintagma ‘ideología de género’, y su propuesta de restauración patriarcal. Luego revisaré la influencia política de las iglesias neopentecostales; examinaré las acciones y narrativas de las campañas antigénero en América Latina, lo cual pondrá en evidencia el entrelazamiento de los ámbitos religiosos, políticos y seculares para llevar adelante la cruzada antigénero. Finalmente, intentaré dar cuenta del carácter de ‘cruzada’ del fenómeno.

Este trabajo retoma hallazgos de investigaciones sobre las ofensivas antigénero, 1 que incluyen pesquisas en iglesias neopentecostales y grupos seculares y análisis de discursos antifeministas provenientes de distintos actores.

De las molestias del feminismo a la narrativa antigénero

El feminismo, desde siempre, ha sido molesto porque cuestiona algunas de las creencias fundantes de la cultura occidental. América Latina es una región occidentalizada como consecuencia de la colonialidad, más allá de sus numerosas y diversas poblaciones originarias y afrolatinocaribeñas, porque sus clases gobernantes tradicionalmente han mirado al norte geopolítico y desde allí han construido las hegemonías, constituyendo un ‘colonialismo interno’ (Rodolfo Stavenhagen, 1981). El edificio construido desde Roma junto a la tradición judeocristiana le ha dado centralidad al pater familia, quien tenía autoridad absoluta sobre todos los integrantes del domus. El derecho romano, en especial en lo relativo al derecho de familia, está en la base de los ordenamientos jurídicos de la mayoría de los países latinoamericanos. A partir de esta estructura, la familia ha sido considerada la piedra angular de la vida social. Así la sociedad doméstica (Guillermo Nugent, 2004) se caracteriza por la existencia incuestionada de relaciones jerárquicas basadas en las diferencias de género y generacionales, es decir patriarcal y adultocéntrica. El feminismo en sus diversas versiones puso en cuestión las relaciones jerárquicas en el seno familiar, luego el activismo LGBTIQA+ puso en cuestión la noción de binarismo sexual, especialmente a través de las teorías queer.

Probablemente las reacciones a esas interpelaciones al status quo patriarcal y heteronormativo hayan estado en la base de las manifestaciones antifeministas provenientes de grupos conservadores cercanos al Vaticano y a gobiernos militares y totalitarios en las últimas décadas del siglo pasado. Pero es en la segunda y la tercera década del siglo XXI cuando las expresiones antifeministas han mostrado un mayor ensañamiento y violencia.

Actualmente el antifeminismo se plasma en campañas antigénero. Si bien hay quienes las llaman campañas antiderechos por sus posiciones contrarias a los derechos sexuales y reproductivos principalmente, pero también a los derechos humanos, creo que es una denominación engañosa, puesto que quienes integran estos grupos y organizaciones luchan por otros derechos: el del niño por nacer, el derecho a prohibir el ingreso de población migrante, entre otros. Por lo tanto, es más adecuado llamarlas antigénero. Ahora bien, la designación antigénero aplicada a diversas expresiones discursivas y a campañas es una denominación meramente descriptiva, pero, como bien lo expresa Sonia Corrêa (2021), posee la ventaja de no poder ser puesta en cuestión por quienes se ven designados; al ser un término descriptivo, permite identificar con precisión aquello a lo que se refiere. No obstante, es necesario avanzar en las teorizaciones al respecto.

¿Cómo se manifiestan las campañas antigénero en América Latina y cuál es su incidencia?

Se basan en la conceptualización que han elaborado de lo que denominan ‘ideología de género’. Este sintagma surge durante los procesos de las conferencias de las Naciones Unidas de la década de los años 1990 por parte del Vaticano. Tiende a asociarse a propuestas nacionalistas, xenófobas, racistas y anti-intelectuales, articulando con distintos actores de la sociedad, que suman organizaciones religiosas, actores políticos y grupos de la sociedad civil, conformando campañas con distintas voces y propuestas enmarcadas en el paraguas de estar contra la “ideología de género”.

Alcance de ‘ideología de género’

El origen de las narrativas antigénero se rastrea a los años 1990 durante los procesos de las conferencias de Naciones Unidas, especialmente la Conferencia Internacional de Población y Desarrollo (CIPD) en 1994 en El Cairo y la Conferencia Mundial de la Mujer (CMM) en 1995 en Beijing, ligadas al Vaticano (Sonia Corrêa et al., 2023; Susana Rostagnol, 2019; Juan Marcos Vaggione, 2017). Sonia Corrêa (2021; 2022) presenta una pormenorizada genealogía del concepto que se fue asentando y plasmando en las sucesivas reuniones preparatorias de las conferencias mencionadas. Por su parte, en 1995, siendo aún cardenal, Joseph Ratzinger (2005) en ocasión de una entrevista, señalaba a la denominada ideología de género como la última rebelión de la criatura contra su condición de tal, con lo cual se refería al lugar de dioses que las personas pretendían ocupar.

Un reducido grupo de intelectuales y activistas neoconservadoras también abrevaron la construcción de ‘ideología de género’. Entre ellas, la filósofa Christina Hoff Sommers, quien en 1994 estableció una distinción entre el feminismo de la igualdad o liberal y el feminismo de los años 1970. Señala que este último “considera que la raíz de la opresión social hacia las mujeres se hallaría no solo en el plano de lo jurídico-formal, sino en la cultura, catalogada como patriarcal”, postura con la cual ella no concordaba (José Manuel Morán Faúndes, 2023, 181). Muchas feministas de la igualdad de los años 70 no estarían de acuerdo con la postura de Hoff Sommers. Así es que contemporáneamente, desde otras tiendas, la economista feminista Naila Kabeer, abocada a problemas del desarrollo, sostenía que éste solo era posible a través de la igualdad de género, incidiendo en los fundamentos de las estructuras patriarcales, ya que “la búsqueda de una igualdad formal con los hombres basada en la atribución de una racionalidad común postulaba una falsa identidad de intereses entre mujeres y hombres” (Naila Kabeer, 1998, p. 46), mostrando su insuficiencia.

Otra activista influyente en los medios fue la periodista católica Dale O’Leary, 2 quien en 1997 publicó La agenda de género, donde argumenta que las ‘feministas de género’ estaban asociadas al neomarxismo en un plan totalitario para abolir la naturaleza humana (Corrêa, 2023, 87). También en 1997, el sacerdote belga Michel Schooyans publicó L’Évangile fase au désordre mondial, prologado por el cardenal Ratzinger, donde criticó la agenda feminista, estableció una supuesta conexión con el marxismo, y además la conectó con el liberalismo. De acuerdo con Schooyans, en sus fundamentos, la agenda de género se basa en Marx, pero toma del liberalismo las ideas hedonistas que promueven el placer individual y el sexo no procreativo (Morán Faúndes, 2023).

Los primeros años del siglo XXI son testigos de una robusta producción teológica encabezada por Ratzinger, ya devenido papa Benedicto XVI, que iba delineando las estrategias y discursos que abrirían paso a las narrativas antigénero de la segunda década del siglo. Si bien en los años ’90 podría pensarse que se trataba de un efecto de backlash (Susan Faludi, 1991), sostengo que ahora se trata de una acción proactiva con una dimensión propositiva, con un plan y una estrategia palmariamente diseñados, ahora las campañas antigénero tienen una agenda propia.

El género, la sexualidad y la reproducción constituyen un blanco, en ocasiones un blanco móvil, al que apuntan estas campañas. Hace varias décadas, Joan Scott (1996) ya había señalado que el género era un “campo primario dentro del cual o por medio del cual se articula el poder” ([1986] 1996, p. 292). Probablemente, en aquel entonces, no se había dimensionado el alcance político de tal definición. Las relaciones de poder que paulatinamente se fueron desdoblando desde aquella definición hasta el presente no solo muestran su complejidad, sino el grado de entrelazamiento en todos los aspectos de la vida cotidiana y de los vínculos sociales y afectivos entre las personas.

En algunos espacios, el sintagma ‘ideología de género’ conforma “una invención polémica de los medios conservadores católicos que busca caricaturizar y así, deslegitimar un campo de estudios” (Gabagnoli, 2014 en Luis Miguel, 2016, p. 598). Ciertamente, los estudios de género, que no sin dificultad se habían abierto paso en las universidades de la región, eran cuestionados en sus bases científicas tanto por tiendas católicas, como también por académicos y académicas patriarcales que consideraban a quienes se dedicaban a los estudios feministas y de género como ‘meramente’ activistas.

Con el pasar de los años, las campañas antigénero engrosaron sus filas y ampliaron su espectro de oponentes, pasaron a condensar en esa expresión “todo lo que entienden desestabiliza el status quo liberal-patriarcal” (Rostagnol, 2019, 219). Durante varias décadas, la tenaz oposición a la ‘ideología de género’ ha sido el gran aglutinador de diversos actores sociales que convergen en torno a algo que poco a poco fue convirtiéndose en una cruzada.

El género se ha vuelto un fantasma, como dirá Judith Butler, "un fantasma con poderes destructivos, una forma de unir y exacerbar la multiplicidad de los pánicos modernos", para luego preguntarse si es posible discernir cuántos de los miedos contemporáneos se concentran en el campo del género. Los miedos pierden su nombre, convirtiéndose en un todo fantasmagórico. Citando nuevamente a Butler: "La naturaleza contradictoria del fantasma le permite abarcar cualquier ansiedad o miedo que la ideología antigénero quiera para alimentar sus propios propósitos, sin necesidad de volverse coherente" (Butler, 2024, p. 21). 3

Puede sintetizarse que el sintagma ‘ideología de género’ encierra todos los miedos y pánicos morales que resultan de un cambio en las prácticas y discursos relativos al género, la sexualidad, la reproducción, pero también a aquellos en relación a las diversidades étnico-raciales y a los desplazamientos humanos, todo lo cual tiene repercusiones económicas y políticas, en toda su vasta amplitud. Elzbieta Korolczuk y Agnieszka Graff (2018), siguiendo a Laclau, han definido ‘ideología de género’ como un significante vacío, capaz de adquirir distintos significados de acuerdo al enunciador y a las circunstancias espacio-temporales en que se lo utiliza. Judith Butler afirma que más que vacío está “sobredeterminado, absorbiendo de la historia social y del discurso político, ideas brutalmente diferentes sobre aquello que amenaza al mundo” (Butler, 2024, p. 14). 4 No creo que sean ideas contrapuestas, sino más bien dos ángulos para abordar un mismo fenómeno. Ciertamente, se trata de narrativas difusas en las que la ideología de género apunta al desorden moral, a la amenaza a las infancias, a la destrucción de la familia y de los valores nacionales, al tiempo que alude a resabios y reavivamientos del marxismo.

Es interesante desgranar el sentido de ideología en el contexto actual de las campañas antigénero. Paradojalmente, a pesar de sostener posturas radicalmente antimarxistas, utilizan el término en el sentido otorgado por el filósofo alemán, aunque de manera algo lábil, contraponiéndolo al conocimiento científico, así también como antónimo de verdadero. Al respecto, Bracke y Patternotte señalan que “el término ideología cumple un rol retórico específico porque invoca una visión en la cual los ámbitos de las creencias y las ideas están separados del ámbito de la realidad, y el género estaría ubicado en los primeros.” (Sarah Bracke; David Patternotte, 2018, p. 9). Ciertamente, en estas campañas, el género está fuera de la realidad fáctica. En tal sentido, no deja de sorprender el uso que hacen de lo que presentan como conocimiento científico, el cual, como bien señala Fassin, “es una mera confirmación del conocimiento común; solo repite, de forma tautológica, lo que todo el mundo sabe (los hombres son hombres y las mujeres son mujeres)” (Eric Fassin, 2023, p. 120). Si bien esta retórica presenta variaciones, siempre se basa en un sentido común básico, según el cual aquello concebido como natural es considerado una verdad absoluta.

Restauración patriarcal

La expansión de la así llamada ‘agenda de derechos’ resultante de la Ola Rosa, pero principalmente gracias a los antecedentes de las luchas de los feminismos, especialmente del lobby llevado a cabo durante los procesos de las conferencias de Naciones Unidas de los años ‘90, abrió paso a que la sexualidad, la reproducción y los cuerpos ingresaran al ámbito de los derechos, con reglamentaciones legislativas específicas, con lo cual quedan definitivamente ubicados en el terreno político, fuera del ámbito de la naturaleza. Puede decirse entonces que la sociedad acepta que género, sexualidad y reproducción son construcciones socioculturales en marcos históricos definidos. Necesariamente entonces se establece la tensión entre el Estado y los sujetos de derecho, ya que se trata de conceptos concertados y no universales. ¿Hasta dónde llega la autonomía de las personas para tomar decisiones sobre sus cuerpos, su sexualidad y su reproducción de acuerdo a sus valores en contraposición con el pacto social concretizado en normas sociales? La gestión social de la reproducción (Paola Tabet, 2022; Adrianne Rich, 2019; [1976] Shulamith Firestone, 1976; Luisa Muraro, 1994; Silvia Federici, 2010) no es un tema nuevo en el pensamiento feminista en sus diversas vertientes teóricas. La discusión ahora ingresa a los ámbitos parlamentarios en ocasión de los debates sobre la legalización de la interrupción voluntaria de los embarazos5 y, más recientemente, en los debates sobre técnicas de reproducción asistida. No se trata solo de una categoría teórica; también es una categoría política.

Varios autores marxistas estudiaron el papel de la reproducción (biológica y social) como fundamento del sistema capitalista; pero han sido académicas feministas (Federici, 2010; Benería, 2021; Tabet, 2022, entre otras) quienes profundizaron en este tema, llegando a la conclusión de que el sistema capitalista se mantiene gracias al trabajo doméstico no remunerado, generalmente en manos de las mujeres. Por consiguiente, la ampliación de derechos reproductivos que modifica el tradicional control sobre la reproducción ejercida por la sociedad (patriarcal), junto a las múltiples conquistas del feminismo que habilitó a muchas mujeres a vivir procesos emancipatorios que les permitió pararse en otro lugar en la sociedad, crea necesariamente una desestabilización en la estructura de las unidades domésticas, aun cuando continúen existiendo diversas modalidades de subordinación. Esto produjo un pánico moral frente a los procesos emancipatorios de las mujeres y sus posibles efectos en el capitalismo, acompañado del miedo y la incertidumbre por el futuro.

En la segunda década de este siglo, el mundo en general entró en un viraje hacia la derecha, este giro se ha vuelto capilar en nuestra vida cotidiana, formando parte de narrativas y significados comunes compartidos por amplios sectores de la sociedad. Algunos autores consideran que se trata del surgimiento de un 'activismo conservador' (Karina Bárcenas, 2022; Juan M. Vaggione; Maria das Dores Campos Machado, 2020). Deberíamos considerarlo un activismo más antigénero o antifeminista que conservador, ya que más que pretender conservar determinados valores y formas de vida, se propone una agenda a futuro. A diferencia del backlash de las décadas anteriores, que era una reacción a los avances feministas y de los movimientos LGBTIQA+, ahora hay una agenda propositiva. Existe un ánimo de restauración de un orden patriarcal, que probablemente pertenezca más a la imaginación que a la realidad histórica. No cabe duda de que sus orígenes se encuentran en una reacción al feminismo, que, a medida que profundiza en sus reflexiones, se vuelve abiertamente más inclusivo de la diversidad sexogenérica, adoptando posturas antirracistas, anticapitalista, antiextractivistas y anticapacitistas, dejando fuera las expresiones del feminismo liberal. Eso profundizó los sentimientos y las posiciones contrarias al feminismo considerado hegemónico. En ese sentido, alentó a las ofensivas antigénero a elaborar una propuesta y una agenda.

La restauración patriarcal está en el horizonte de los movimientos de extrema derecha. 6 Constituye la fantasía de una época idílica anterior, en la que la autoridad patriarcal era indiscutible, una especie de retropía (Zygmund Bauman, 2017), Wendy Brown, refiriéndose a la primera victoria de Trump, observa que además del resentimiento de clase movilizó "el rencor masculino blanco por el orgullo de un lugar perdido (social, económico, cultural y político) en el contexto de cuatro décadas de neoliberalismo y globalización" (Wendy Brown, 2023, p. 48). Esto es una manifestación de la idea de restauración patriarcal. En esta fantasía, en el momento primigenio sólo podían existir dos géneros correspondientes a los dos sexos biológicos, es decir a los sexos asignados al nacer; se esperaba que las mujeres se dedicaran a cuidar a su prole y a las tareas domésticas, es decir, que se ocuparan gratuitamente de la reproducción social, siendo así funcionales al capitalismo. La idea del pater familias sobrevuela. Hay diversas manifestaciones del intento de instauración de esa configuración patriarcal, tanto en el plano normativo como en el cultural. El ejemplo quizás más paradigmático del primero lo ofrece la decisión de la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos de junio de 2022 de revocar la sentencia de Roe vs. Wade de 1973, que tuvo repercusiones en las discusiones sobre la legalización del aborto en la región. Un ejemplo del segundo lo constituye la figura de la trad wife, originada en Estados Unidos alrededor de 2022, que se hace viral en varios países latinoamericanos a través de las redes sociales. Sus videos muestran una estética de los años 1950, presentando una romantización del rol de la esposa y ama de casa tradicional. Muestran la elaboración de comida casera, incluso procesando el queso para la pasta, y cocinan los platos preferidos por sus parejas para recibirlos cuando regresan de sus trabajos y complacerlos, mostrando alegría y entusiasmo en la tarea. Se autoperciben feministas que eligen ser mujeres tradicionales, dedicadas a los quehaceres domésticos, dependientes económicamente de sus parejas. De esta forma, las influencers refuerzan una narrativa ultraconservadora en la que el centro de la vida de la mujer es su matrimonio y su familia. Para un número muy alto de mujeres en nuestra región, esta no es una opción, sino más bien un destino al que las llevan los ciclos de pobreza, el trabajo no remunerado o precario y la violencia estructural. Sin embargo, la narrativa igualmente las impregna.

Las iglesias neopentecostales y el poder político en América Latina

Las iglesias neopentecostales promueven un estilo de vida tradicional en base a la fe. Cabe aclarar que utilizo el término neopentecostal a modo de paraguas que engloba distintas denominaciones en tanto fenómeno difuso y múltiple.

Las iglesias evangélicas neopentecostales se caracterizan por privilegiar el tercer ente de la Trinidad, es decir, el Espíritu Santo, característica que comparten con la Renovación Carismática Católica. Se han consolidado como actores relevantes a nivel local y regional, posicionándose como firmes defensores de la familia tradicional, por lo tanto, heterosexual y monógama, a la que denominan ‘familia natural’, así como defensores de la vida, oponiéndose al aborto, a la disidencia sexogenérica, a la eutanasia y a cualquier tipo de legislación que amplíe los derechos reproductivos, la ciudadanía sexual y la igualdad de género. Un aspecto central de su fe es la teología de la prosperidad, quienes tienen fe reciben bendiciones espirituales y materiales. Se trata de una prosperidad individual. En su accionar cotidiano, estas iglesias llevan a cabo una política de entrada en barrios pobres, abandonados por el Estado neoliberal en sus políticas sociales, donde ofrecen apoyo económico, emocional y afectivo. Llevan adelante, además, importantes acciones para ‘rescatar’ a personas en situación de consumo problemático de sustancias, tanto legales como ilegales.

En resumen, las iglesias neopentecostales van de la mano del modelo neoliberal; promueven el individualismo y el emprendedurismo, así como la familia tradicional, que toma para sí la reproducción social.

La incidencia política no está fuera de las estrategias de estas comunidades, sino que tratan de influir en la política uniéndose a partidos políticos o formando un partido político propio con la finalidad de promover un cambio que salvaguarde sus valores religiosos, fundamentalmente en torno a la familia. En todos los casos, sus alianzas son con partidos o movimientos de extrema derecha. Esto da cuenta del entretejido que se va armando en la región para respaldar la cruzada antigénero.

En América Latina ha habido varios procesos exitosos, algunos ya de larga data. En Brasil, Jair Bolsonaro, militar reservista y evangélico, ganó las elecciones de 2018 bajo el lema “Brasil por encima de todo y Dios encima de todos”; poco antes de los comicios, se afilió al Partido Social Liberal, apoyado por varias comunidades neopentecostales. En dicho país existe desde 2003 el Frente Parlamentario Evangélico, cuyos integrantes provienen de distintos partidos, confluyendo en sus preferencias religiosas. En Bolivia, durante el estallido político sucedido en el proceso electoral de 2019, sobresalió la figura del ultraderechista y fundamentalista cristiano Luis Camacho. El caos político culminó con Jeanine Añez al frente del gobierno, quien entró al Palacio del Quemado enarbolando una enorme Biblia al tiempo que gritaba que regresaba Dios para expulsar a la Pachamama. En Perú, en los años ’90, Alberto Fujimori llega al poder con el apoyo de los evangélicos, aunque esto no fue determinante de su triunfo, dado que en esa época eran escasos. En Colombia ha habido partidos neopentecostales desde hace varios años. En Uruguay, líderes de las iglesias evangélicas neopentecostales han hecho alianzas con el Partido Nacional, llegando a ocupar bancas en el Parlamento y cargos en el Poder Ejecutivo.

En Guatemala, Jimmy Morales, actor, empresario y teólogo evangélico, ganó las elecciones presidenciales en 2015 con el apoyo de la derecha radical. Los neopentecostales habían estado en relación con los partidos políticos desde los años ’90. En Costa Rica, el cantante y pastor evangélico Fabricio Alvarado Muñoz quedó segundo en las elecciones presidenciales de 2019. El presidente derechista de El Salvador, Nayib Bukele, bien conocido por su política contra las maras mediante el encarcelamiento masivo, cree fervientemente que lo que está sucediendo es el plan de Dios. En Nicaragua, los neopentecostales han fundado varios partidos confesionales. Actualmente todos ellos apoyan a Daniel Ortega. Marianna Abrámova (2020) señala que es posible que en el futuro próximo la mayoría de los gobiernos de América Central de derecha estén relacionados a los neopentecostales y a los católicos carismáticos en virtud del rápido crecimiento de estos grupos y su entretejido con los partidos políticos.

Si bien existe una intencionalidad explícita de las iglesias neopentecostales en integrar el poder político, también los actores políticos procuran aliarse a estas iglesias a fin de incrementar su volumen de votos.

Las campañas antigénero en América Latina

En todo el continente americano existen campañas antigénero con mayor o menor intensidad según las circunstancias y el país. Como en el resto del mundo, éstas se caracterizan por la imbricación en tanto entrelazamiento de actores provenientes de distintos espacios. Como se mencionó anteriormente, comenzaron en ámbitos religiosos, pero en los primeros años de la segunda década de este siglo, las ideas antigénero se extendieron fuera de los círculos religiosos, incorporándose a los programas de partidos políticos, movimientos de extrema derecha, nacionalistas y populistas. Existe una convergencia de distintas lógicas conservadoras, ya sean religiosas o seculares que circulan entre diversos países, coincidentes en señalar el género como el blanco de sus ataques, no obstante, presentan ritmos y modalidades diversas

Generalmente se establece el año 2013 como crucial para la presencia de estas campañas, con la creación de la plataforma de medios sociales CitizenGO. En América Latina se tiende a ubicar el 2016 como el año hito de las campañas antigénero en atención a las movilizaciones contrarias a la educación sexual que tuvieron lugar en distintos países de la región.

Los programas de educación sexual han sido uno de los principales blancos de las campañas antigénero. Temen que la inclusión de la conceptualización de género en los programas escolares conduzca a una degradación moral. En algunos países de la región se han promulgado leyes municipales y nacionales que prohíben a las instituciones educativas incorporar programas de educación sexual integral (ESI) o que contengan conceptualizaciones que ellos denominan ‘ideología de género’ (Rostagnol, 2019). Entre 2016 y 2017 en Perú hubo movilizaciones para rechazar una supuesta ideología de género contenida en el nuevo Currículo de Educación Básica Regular, porque consideraban que iba a homosexualizar a los niños. El lema de la campaña era Con mis hijos no te metas, llevada adelante por una organización presentada como una iniciativa de padres y madres, pero luego se supo que estaba planeada por sectores religiosos articulados en la Coordinadora Nacional Pro Familia (Angélica Motta; Oscar Amat y León, 2018). Ha habido una estrategia de ONGización de las religiones para incluir a la sociedad civil en la defensa de las doctrinas religiosas (Vaggione, 2005). “Con mis hijos no te metas” rápidamente se extendió a toda la región, llevando a cabo acciones dirigidas a prohibir la educación sexual en las instituciones educativas en Colombia, Ecuador, México, Panamá y Uruguay, entre otros, con resultados diversos. A estas campañas se suman las del Frente Juvenil, organización creada en Argentina, con presencia en Ecuador y Colombia, abocada a trabajar en contra de la educación sexual en las instituciones educativas (María Alicia Gutiérrez; Alejandra Oberti, 2024).

En Brasil, Escola Sem Partido ha articulado acciones con el poder legislativo y el poder ejecutivo tanto municipal, estatal como federal. Sus propuestas obtuvieron apoyo entre parlamentarios representantes de distintas denominaciones evangélicas, del sector más conservador de la Iglesia Católica y otros conservadores entre los que se cuentan latifundistas y defensores de la tenencia de armas, es decir la bancada BBB7 (Marina Amorim; Ana Paula Gomes, 2016).

En Uruguay, el Consejo de Educación Inicial y Primaria elaboró y difundió una Propuesta didáctica para el abordaje de la educación sexual en Educación Inicial y Primaria. Esto provocó polémicas y debates entre quienes aprobaban su difusión y quienes consideraban que el manual violaba la laicidad al vehicuar la ‘ideología de género’. Se conformó una agrupación llamada Red de Padres Responsables para oponerse al uso de la guía, bajo el lema “a mis hijos no los tocan”, con la misma lógica que, poco antes, aconteció en Perú. El cardenal Sturla apoyaba esta movilización, y la guía finalmente se quitó de circulación (Rostagnol, 2019).

Algunas propuestas promueven la educación en casa, el llamado home schooling para evitar la exposición de las infancias a la ‘ideología de género’. No hace falta ahondar en los muchos aspectos negativos de esta propuesta, no solo en relación a la sociabilidad de las niñeces, sino también en consideración a los altos índices de abuso sexual intrafamiliar que definitivamente quedarían entre las cuatro paredes del hogar. A muchas de las campañas nacionales contra la educación sexual se unió el autobús naranja de CitizenGO que recorrió varios países difundiendo el mensaje pintado en su exterior: “los niños tienen pene, las niñas tienen vagina”, como reiteración del reconocimiento exclusivamente ‘biológico’ del género.

Los derechos sexuales y reproductivos son otro blanco. La cruzada antigénero se abre paso en los parlamentos, presentando proyectos de ley. A modo de ejemplo, en Uruguay las diputadas Carmen Sanguinetti del Partido Colorado/Coalición Multicolor y Carmen Asiaín del Partido Nacional/Coalición Multicolor, es decir de la derecha gobernante al momento, presentaron un proyecto de ley sobre el reconocimiento a los progenitores a enterrar o cremar a sus hijos nacidos sin vida. En su proyecto de ley entendían que se cubría “toda vida humana en cualquier etapa de la gestación”, es decir desde el momento cero. No prosperó, de haber prosperado hubiera sucedido una probable colusión con la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo. Hace ya unos años en la Italia previa al gobierno de Meloni, el grupo antigénero Defendiendo la vida con María promovía ritos fúnebres a no-nacidos, ya fuese por abortos espontáneos o requeridos (Rostagnol, 2021).

La familia (heterosexual y monógama, siempre en singular) ocupa un lugar central en la retórica de estas campañas. Aparece como el elemento básico para la restauración patriarcal propuesta. De modo que existen varias organizaciones abocadas a promover los valores de la familia tradicional. Uno de los más importantes en la región es el Congreso Iberoamericano por la Vida y la Familia, fundado en México en 2016, con el objetivo de defender la vida y los derechos de las familias a través de políticas públicas en toda la región. Han llevado a cabo acciones de lobby en reuniones de la Organización de los Estados Americanos, acompañadas de movilizaciones a las que han acudido feligreses de las iglesias evangélicas neopentecostales. También realizan encuentros anuales, aunque en ocasiones con mayor frecuencia, en distintos países de la región. En los mismos, los oradores enfatizan su postura contraria de la ‘ideología de género’, especialmente en contra de la legalización del aborto, con una retórica que, una y otra vez, considera el género como un hecho biológico. Son instancias de articulación e institucionalización transnacionales para hacer confluir sus agendas.

Este panorama general muestra el entretejido de grupos y movimientos de distintos países, lo que les permite articular sus acciones, contando además con los recursos financieros para desplazarse a fin de concurrir a eventos donde coordinar agendas. Son campañas transnacionales, pero también cuentan con movimientos locales.

Las campañas en acción: influencers, redes sociales y stand ups

En América Latina, las ideas contrarias a la ‘ideología de género’ se han difundido masivamente a través de redes sociales. Facebook, Instagram, Twitter (ahora X), TikTok se convirtieron en escenarios de intercambio y difusión mediante el uso hecho tanto por actores religiosos, seculares como políticos (Karina Bárcenas, 2021; Daniela Meneses, 2019; Santiago Morcillo y otros, 2024).

Este medio dio lugar a la figura del influencer. Algunos, con discursos muy vehementes, pasaron a convertirse en voces autorizadas del devenir político. Es el caso en Argentina del Gordo Dan, como se da a conocer Daniel Parisini, activista identificado con La Libertad Avanza, con una sostenida actuación en Twitter desde 2020. Actualmente, integra el círculo cercano de Javier Milei. Afirma haber conformado la Guardia Pretoriana del presidente, constituyéndose como el brazo armado de La Libertad Avanza desde la militancia en las redes de Las fuerzas del Cielo, considerando que sus armas son los celulares.

En Uruguay, Esteban Queimada hace periodismo desde las redes sociales, sosteniendo una batalla contra el globalismo y la cultura woke.8 9 Se presenta como anarcocultural, de derecha y conservador. Tiene un canal de YouTube desde donde transmite diariamente. Es uno de los fundadores del partido libertario Plataforma por la Libertad. En sus discursos, refuerza la noción de que hombre y mujer son categorías biológicas, por lo tanto, incambiables. También hay personalidades de la cultura que promueven su activismo antigénero a través de las redes sociales. La escritora Mercedes Vigil, cercana a las ideas liberales y neoliberales, centra sus narrativas en la importancia de la familia natural, a la que pretende sustentar con base científica a través de la ‘evidencia’ de la existencia de sólo dos sexos, siendo la familia el mecanismo natural para la reproducción humana. En otras ocasiones, ha cuestionado el conocimiento científico al señalar que la ‘ideología de género’ está respaldando la mayor parte de la producción científica; en tanto el género es un concepto falso, el edificio de la ciencia se derrumba (Rostagnol, 2024a).

Si bien el uso de las redes comienza previamente a la pandemia, es en ésta que se incrementa, logrando aumentar la difusión de las narrativas antigénero, en ocasiones asociadas a posturas antivacunas.

Para sus presentaciones en público, los oradores (la enorme mayoría, hombres) hacen uso de una modalidad que los acerca al stand up alejada de las formas tradicionales de discursos políticos, independientemente de que provengan del ámbito religioso, secular o político. Agustín Laje, quien, junto a Nicolás Márquez, escribió Libro negro de la nueva izquierda, ha realizado presentaciones del mismo en numerosos países de la región y brindado conferencias que constituyeron eventos antigénero y antifeministas. En todos los casos, fue esperado por un abundante público, que lo ovacionaba tal como si fuese un rockstar. En la mayoría de las ocasiones, su presentación se asemeja a un stand-up por el ritmo rápido de su discurso, con preguntas retóricas que suponen una reacción inmediata del público, la cual no se dejaba esperar. Agitaba a quienes lo escuchaban, pero su discurso era cerrado, manteniendo una coherencia interna, no exenta de distorsiones sobre el pensamiento de autoras feministas que habitualmente menciona.

El 2 de mayo de 2025 tuvo lugar en Uruguay la Derecha Fest en el megatemplo de Beraca, el cual pertenece a la iglesia evangélica neopentecostal Misión Vida para las Naciones, una de las más importantes del Uruguay. Unos meses antes, la Derecha Fest se había realizado en Córdoba, Argentina. La organización corría por cuenta de La Derecha Diario, cuyo responsable es el activista español Javier Negre, vinculado a Vox. El salón tiene capacidad para 2000 personas, estaba lleno. Detrás del amplio escenario había una pantalla que complementaba al orador. El disertante principal fue el argentino Agustín Laje, quien actualmente dirige la Fundación Faro, think tank para la formación de libertarios. Queimada fue el único disertante uruguayo. El Apóstol Márquez, quien está al frente de la Iglesia Misión Vida para las Naciones, también hizo uso de la palabra. El evento contaba con una maestra de ceremonia que presentaba a los oradores. Todos ellos demostraron gran manejo del espacio escénico, de la gestualidad, manejo corporal, hacían chistes e ironizaban de modo que rápidamente creaban un clima de complicidad, luego pequeñas frases y consignas que el público festejaba con aplausos. La música acompañaba sus alocuciones.

En las narrativas no faltaron los insultos y los agravios hacia “los zurdos de mierda”, como también las críticas al saliente gobierno del presidente neoliberal de derecha Lacalle Pou, a quien tildaban despectivamente de ‘centrista’. En su alocución, Nicolás Márquez afirmó enfáticamente que “ser de centro ideológicamente es lo mismo que en la sexualidad ser no binario”.

Una vez culminada la Derecha Fest, a la salida se juntaban firmas de adhesión a dos partidos libertarios en formación. La realización de este evento pone en evidencia el transnacionalismo de la cruzada antigénero, así como la articulación entre actores religiosos, de la sociedad civil y políticos: en un espacio religioso toman la palabra actores de la sociedad civil al tiempo que dos partidos políticos buscan adeptos.

Las narrativas antigénero

Como se ha señalado anteriormente, estas narrativas abarcan diferentes temas articulados bajo el paraguas de ‘ideología de género’. La flexibilidad con que usan dicho sintagma hace que éste sea significado como un “pegamento simbólico” (symbolic glue) (Andrea Petö, 2015; Weronika Grzebalska et al., 2017), ya que conforma la base de distintas configuraciones discursivas, presentando gran plasticidad en el discurso, aplicándolo en diversos campos que se alinean en una misma lógica conservadora. Como ya pudo observarse, se amalgama a la educación sexual, a los derechos sexuales y reproductivos, a la familia; pero también a todo lo que engloba el término woke. La plasticidad discursiva es tal que entró en los debates que culminaron con el rechazo a los acuerdos de paz en Colombia, como resultado de una narrativa que indicaba que se trataba de «un plan orquestado para corromper la niñez, promover la homosexualidad, conducir al país por el sendero del comunismo y acabar con la familia» (Mara Viveros Vigoya; Manuel Rodríguez, 2017, p. 122).

Su flexibilidad discursiva permite a las campañas antigénero ser tanto antiestatistas como nacionalistas, según la ocasión. Las posturas nacionalistas asocian la igualdad de género promovida por las feministas a un declive demográfico, una cuestión que, dependiendo del país, adquiere un tono racista, xenófobo y homófobo.

De manera más amplia, los discursos religiosos han articulado con narrativas seculares, e incluso argumentos científicos -aunque en términos relativos- y jurídicos para validar sus posiciones, en una suerte de “secularismo estratégico” con la finalidad de defender los valores de la familia tradicional (Vaggione, 2005). El activismo religioso trata de incluir estratégicamente justificaciones seculares para defender sus posiciones. Se conforma un continuum donde las narrativas seculares se sirven de las religiosas para darle espesura espiritual a sus argumentos.

Construyen alteridades contra las cuales luchar, sean estas las feministas, los homosexuales, las poblaciones originarias, los pobres. Estas campañas tienen un carácter heterogéneo y complejo, reúnen posturas políticas disímiles y hasta contradictorias, no obstante, operan unificadamente con la finalidad de restablecer el orden patriarcal. Consideran las luchas feministas, antirracistas y LGBTIQA+ como nuevas formas de acción marxista (Magdalena Caccia; Mercedes Oyhantçabal, 2024).

También se observa la flexibilidad discursiva en la capacidad de las campañas antigénero para tener las respuestas a situaciones antes de que éstas surjan, lo cual da cuenta de la existencia de una agenda articulada. Apuntan a un blanco, como puede ser la educación, y, un minuto más tarde, presentan argumentos contra la mera existencia de las personas sexogenéricas diversas, obturando así los debates relativos a los derechos LGBTIQA+.

En sus narrativas abundan términos e ideas que forman parte de la gramática política de los derechos humanos, del feminismo y de la academia; los toman, los fagocitan y los vomitan con otros significados, siempre difusos. Un término paradigmático es libertad. El presidente argentino de derecha Javier Milei ha denominado a su partido “La Libertad Avanza”. Su noción de libertad está ligada al anarcocapitalismo; es una libertad profundamente individualista, muy lejana de la noción de libertad esgrimida en el emblema de la Revolución Francesa, Libertad, Igualdad, Fraternidad.

Estos ejemplos muestran cierta característica de inasibilidad. Sonia Corrêa ha sugerido la metáfora de la hidra para entender el estado actual de las campañas contra el género. La hidra es

una criatura con muchas cabezas móviles que van en direcciones muy diferentes, aparentemente operando independientemente unas de otras y alimentándose a menudo de fuentes ideológicas contradictorias. A veces una cabeza es más grande, una grita más que la otra y otras cabezas están en silencio o incluso dormidas. Tanto si compiten por la atención como si están temporalmente inactivas, forman parte de un mismo animal que, como un todo, se mueve en la misma dirección y es altamente adaptable al contexto y circunstancia (Corrêa; Laura Murray, 2022, p. 3247).10

Esta metáfora permite entender el funcionamiento de las campañas antigénero, sin esperar coherencia entre sus distintas partes, aunque sabiendo que son acciones orquestadas que se van acomodando a las circunstancias para continuar avanzando en su agenda.

Las narrativas están nutridas de discursos de odio. En sus alocuciones en YouTube, Queimada no escatima en el uso de improperios, incluso contra su supuesta audiencia, y expresiones discriminatorias, racistas, gordofóbicas y homofóbicas. Su participación en la Derecha Fest se centró en la diversidad sexogenérica, asociándola al progresismo. A partir de comenzar afirmando que “la cultura woke destroza a los niños, los transexualiza, hipersexualiza, confunde a los jóvenes…”, termina expresando que “hay niños que se están haciendo pedazos”, y arengando a la acción, exclamó, “¡Se trata de ser patriotas!” Las múltiples cabezas de la hidra aparecen, se combinan. Las expresiones vertidas apuntan a la emocionalidad, excluyen cualquier consistencia lógica entre sus supuestos argumentos.

La mayor parte de los insultos y destratos van dirigidos, en general, a todos quienes no comparten su modo de pensar, pero en particular a las feministas, a las personas progresistas o de izquierda. Esto en parte cierra un círculo, pues en esta retórica, el feminismo es el nuevo comunismo.

La cruzada antigénero

La quema de una efigie de Judith Butler en San Pablo en 2017 como forma de protesta antigénero, con motivo de la invitación de la filósofa a participar en el coloquio Los fines de la democracia, organizado por la Universidad de San Pablo y la Universidad de Berkeley, constituye un hito de esta cruzada. El discurso de odio pasó a la acción. Este giro generofóbico (Fassin, 2023) marca la batalla cultural contra el género.

En su etnografía sobre género y sexualidad en las iglesias neopentecostales de Uruguay, Oyhantçabal muestra cómo los feligreses piensan que el género es un enemigo que ataca a la familia, porque atenta contra la autoridad creadora de Dios; el orden social y de género tiene un carácter divino, colocado fuera del alcance y de la transformación humana; es, por lo tanto, fijo e inmutable (Mercedes Oyhantçabal, 2024, 25).

Cruzada connota batalla. El lenguaje beligerante y la guerra como metáfora vertebran las narrativas. La Iglesia Misión Vida para las Naciones anualmente realiza el campamento Beraca, dirigido a jóvenes. El spot publicitario que promocionaba la actividad en 2021 llamaba a “alistarse en el ejército de dios” para “aniquilar” al “enemigo”. Se convocaba a los jóvenes a ser parte del “escuadrón de élite del ejército de dios” (Rostagnol, 2024b).

En la Derecha Fest, Nicolás Márquez se refirió a la lucha del bien contra el mal a través de la adjetivación, construyendo así un enemigo con quien no es posible el diálogo. “¿Qué nos vamos a poner a consensuar con una abortista? (…) No se necesita diálogo, como son enemigos y estamos en guerra (…) hay que dialogar para ridiculizarlos, aplastarlos, aniquilarlos, pulverizarlos (…) son enemigos y hay que dejarlos fuera de la cancha”.

Por su parte Queimada, en el mismo evento, se refirió a “la guerra espiritual, en la que hay que defender al ser humano, la familia natural, a los niños (…) hay dos sexos: hombre y mujer, biológicamente, no se puede cambiar, es una mentira, no hay reasignación de sexo”. A su turno, Emmanuel Donann afirmó “esto es efectivamente una guerra santa (…) somos los buenos contra los malos”.

El espíritu de cruzada atraviesa los distintos ámbitos.

Acertadamente, Morán Faúndes señala que las narrativas antigénero construyen una frontera entre un nosotros/as y un ellos/as. Así,

propone el concepto de ‘enemigo total’ para destacar cómo este discurso produce un imaginario donde el ‘otro/a’ es pensado en términos epistémicos, ideológicos, morales y geopolíticos, conformando la imagen de un adversario que evoca distintos pánicos morales que alientan la movilización (2023, p. 177).

Las narrativas de estas campañas conforman constelaciones lingüísticosemióticas de categorías, en definitiva, acusatorias, basadas en una retórica de opuestos: verdad revelada vs. conocimiento científico; realidad vs. ideología; imposición vs. libertad; foráneo vs. local; global vs. nacional. Se trata de matrices discursivas que conforman al ‘enemigo total’, al cual es preciso aniquilar. Allí está la base de los discursos de odio que caracterizan toda su retórica y dan carne a la cruzada para defender a la ‘familia natural’.

Existe una sinergia oportunista entre la extrema derecha y el conservadurismo religioso que más que avances neoconservadores, constituyen procesos posdemocráticos (Leticia Sabsay, 2016) o de desdemocratización (Brown, 2006), donde, con variaciones regionales, los regímenes neoliberales se articulan con la moralización conservadora. “Lo que tenemos en el neoliberalismo y el neoconservadurismo, pues, es una racionalidad político-mercantil y una racionalidad político-moral, con un modelo empresarial del Estado en un caso y un modelo teológico del Estado en el otro” (Brown,2006: 698).11

Palabras finales

Recapitulando lo expresado en las páginas anteriores, la noción ‘ideología de género’ apunta a la existencia de un orden sexual natural inmutable e inmanente, en el que los actores antigénero fundamentan su argumentación, y en ella basan su postura contraria a los procesos emancipatorios de las mujeres, de la población LGBTIQA+, de las poblaciones racializadas y todo lo que ponga en cuestión el status quo liberal-patriarcal. En sus posturas contravienen el hecho de que en las democracias, las normas son convenciones sociales, modificables y hasta provisionales, incluyendo las relativas a la igualdad de género, a los derechos reproductivos y a la ciudadanía sexual.

Si bien provienen de ámbitos religiosos, políticos y de la sociedad civil, los vasos comunicantes entre estos distintos espacios habilitan una articulación intelectual que posibilita actuar según las circunstancias con el discurso adecuado en cada situación. Confluyen en disputar derechos consagrados por la ley y las convenciones internacionales a la manera de una cruzada, ‘una guerra santa’; pretenden instalar nuevas formas de control moral, sexual y social en procura de una restauración patriarcal, que radica más en una fantasía que en un hecho histórico. En esta constelación, la familia ocupa un lugar central. A partir de allí tal vez pueda comenzarse a dilucidar algunas claves que nos lleven a desentrañar por qué son el género y la sexualidad los campos donde se dirimen estas batallas.

América Latina ha constituido un terreno fértil para su expansión, primero por ser la región tradicionalmente más católica, y luego donde el crecimiento de las iglesias neopentecostales es más significativo; por otra parte, los partidos políticos han mostrado una gran porosidad en la incorporación de figuras provenientes del ámbito religioso neopentecostal. Siendo una manifestación transnacional, y hasta cierto punto global, es local y sus efectos son visibles en la escala de lo micro. Desafía a entender como experiencias subjetivas emocionales se entrelazan en un tejido que puede tener manifestaciones masivas, al tiempo que estructuras institucionales de alta complejidad se decantan hasta unidades minúsculas. Pone en alerta respecto al peso de las redes sociales en los procesos de toma de decisiones políticas y construcción de ciudadanía.

Es un fenómeno complejo, transnacional y mutable que opera como fuerza aglutinadora de discursos y actores heterogéneos bajo el paraguas de ser contrarios a la ‘ideología de género’, últimamente ampliándola a lo ‘anti-woke’. En ese sentido, la metáfora de la hidra resulta un recurso heurístico fundamental para su comprensión. Al incorporar lenguajes seculares, recurrir a redes sociales e inscribirse en dinámicas populistas, estas campañas avanzan en procesos de desdemocratización. Lo que está en juego no es solo la ciudadanía sexual o reproductiva, sino el carácter mismo de la democracia como forma de vida plural. Nombrarlas, analizarlas y desmontar sus retóricas no basta, pero es un paso imprescindible para enfrentarlas. Frente a su plasticidad estratégica, urge una mirada crítica, situada y atenta a los intersticios por donde se filtran y transforman.

Bibliografía

  • ABRÁMOVA, Marianna. “Neopentecostales en América Latina: declive de la política pública o nuevos actores políticos del siglo XXI?” Iberoamérica, n. 1, p. 90-108. 2020. https://iberoamericajournal.ru/es/iberoamerica-2020-no1.html
    » https://iberoamericajournal.ru/es/iberoamerica-2020-no1.html
  • AMORIM, Marina; GOMES, Ana Paula. “O conservadorismo saiu do armário!: a luta contra a ideologia de gênero do Movimento Escola Sem Partido”. Revista Ártemis, v. 22, n. 1, p. 32-42, 2016.
  • BÁRCENAS, Karina. “La violencia simbólica en el discurso sobre la ‘ideología de género’: una perspectiva desde la dominación simbólica a través del pánico moral y la posverdad”. Intersticios sociales, n. 21, p. 125-150, 2021.
  • BÁRCENAS, Karina (Coord.). Movimientos antigénero en América Latina. Cartografías del neoconservadurismo México: Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Sociales, 2022.
  • BAUMAN, Zygmund. Retropía México: Titivilus, 2017.
  • BENERÍA, Lourdes. “Reproducción, producción y división sexual del trabajo”. Revista de Economía Crítica, v. 2, n. 28, p. 129-152, [1979] 2021.
  • BRACKE, Sarah; PATERNOTTE, David. “Desentrañando el pecado del género”. In: BRACKE, Sarah; PATERNOTTE, David (Eds.), ¡Habemus género! La Iglesia Católica y la ideología de género. Textos seleccionados, 2018. Disponible en https://archive.org/details/ebook-2018-17122018
    » https://archive.org/details/ebook-2018-17122018
  • BROWN, Wendy. “El Frankestein del neoliberalismo. Libertad autoritaria en las ‘democracias’ del siglo XXI”. In: CABEZAS, Marta; VEGA, Cristina (Orgs.). La reacción patriarcal. Neoliberalismo autoritario, politización religiosa y nuevas derechas España: Bellaterra Edicions, 2023. p. 47-82.
  • BROWN, Wendy. “American Nightmare. Neoliberalism, Neoconservatism and Dedemocratization”. Polítical Theory, v. 34, n. 6, p. 690-714, 2006.
  • BUTLER, Judith. Quem tem medo do gênero? São Paulo: Boitempo, 2024.
  • CACCIA, Magdalena; OYHANTÇABAL, Mercedes. “El género y los derechos sexuales y reproductivos bajo amenaza: tres posturas, un mismo objetivo”. Revista del Laboratorio Iberoamericano para el Estudio Sociohistórico de las Sexualidades, n. 9, p. 60‐76, 2023. DOI: 10.46661/relies.8121.
    » https://doi.org/10.46661/relies.8121
  • CORRÊA, Sonia. Conferencia en Conversaciones GEFGS, 23/10/2021. Grupo de Estudios Familia, Género y Subjetividades, Facultad de Humanidades, Universidad Nacional de La Plata. 2021. Disponible en https://www.youtube.com/watch?v=TRwmq2P_pf8
    » https://www.youtube.com/watch?v=TRwmq2P_pf8
  • CORRÊA, Sonia. “‘La ideología de género’. Una genealogía de la hidra”. In: CABEZAS, Marta; VEGA, Cristina. La reacción patriarcal. Neoliberalismo autoritario, politización religiosa y nuevas derechas España: Bellaterra. 2023, p. 83-114.
  • CORRÊA, Sonia; MURRAY, Laura. “‘Missing the point’: A conversation with Sonia Corrêa about the emergence and complexities of anti-gender politics at the intersections of human rights and health”. Global Public Health, v. 17, n. 11, p. 3243-3253. 2022. DOI: 10.1080/17441692.2022.2135751.
    » https://doi.org/10.1080/17441692.2022.2135751
  • CORRÊA, Sonia; PATERNOTTE, David; HOUSE, Claire. “Dr. Frankenstein’s hydra. Contour, meanings and effects of antigender politics”. In: P. AGGLETON; R. COVER; C. H. LOGIE; C. E. NEWMAN; R. PARKER (Eds.). Routledge Handbook of sexuality, gender, health and rights Routledge. 2023. p. 484-493.
  • FALUDI, Susan. Backlash: the undeclared war against women New York: Three Rivers Press, 1991.
  • FASSIN, Eric. “Campañas antigénero, populismo y neoliberalismo en Europa y América Latina”. In: CABEZAS, Marta; VEGA, Cristina (Orgs.). La reacción patriarcal. Neoliberalismo autoritario, politización religiosa y nuevas derechas España: Bellaterra Edicions, 2023. p. 115-123.
  • FEDERICI, Silvia. Caliban y la bruja. Mujeres, cuerpo y acumulación originaria Madrid: Traficantes de Sueños, 2010.
  • FIRESTONE, Shulamith. La dialéctica del sexo. En defensa de la revolución feminista Barcelona: Kairós, 1976.
  • GRZEBALSKA, Weronika; KOVÁTS, Eszter; PETÖ, Andrea. Gender as symbolic glue: how “gender” became an umbrella term for the rejection of (neo)liberal order 2017. Disponible en https://www.researchgate.net/publication/350500293_Gender_as_symbolic_glue_ how_’gender’_became_an_umbrella_term_for_the_rejection_of_the_neoliberal_order_In_Political_ Critique_13012017#fullTextFileContent
    » https://www.researchgate.net/publication/350500293_Gender_as_symbolic_glue_ how_’gender’_became_an_umbrella_term_for_the_rejection_of_the_neoliberal_order_In_Political_ Critique_13012017#fullTextFileContent
  • GUTIÉRREZ, María Alicia; OBERTI, Alejandra. “Estudio preliminar: Un debate sobre negacionismos y estrategias de los grupos fundamentalistas conservadores en América Latina y el Caribe”. In: M. A. GUTIÉRREZ (comp.) Desafíos frente a los proyectos antigénero y negacionistas en América Latina y el Caribe Ciudad Autónoma de Buenos Aires: El Colectivo; Instituto de Estudios de América Latina y el Caribe - IEALC, 2024, p. 7-25.
  • KABEER, Naila. Realidades trastocadas: las jerarquías de género en el pensamiento del desarrollo México: Paidós, 1998.
  • KOROLCZUK, Elżbieta; GRAFF, Agnieszka. “Gender as ‘Ebola from Brussels’: The Anticolonial Frame and the Rise of llliberal Populism”. Signs: Journal of Women in Culture and Society, v. 43, n. 4, p. 797-821, 2018.
  • MENESES, Daniela. “Con mis hijos no te metas: un estudio de discurso y poder en un grupo de Facebook peruano opuesto a la ‘ideología de género’”. Anthropológica, v. 37, n. 42, p. 129-154, 2019.
  • MIGUEL, Luis. “Da ‘doutrinação marxista’ à ‘ideologia de gênero’ Escola Sem Partido e as leis da mordaça no parlamento brasileiro”. Direito & Praxis, v. 7, n. 15, p. 590-621, 2016.
  • MORÁN FAÚNDES, José Manuel. “¿De qué hablan cuando hablan de ‘ideología de género’? La construcción del enemigo total”. Astrolabio, Nueva Época, n. 30, p. 177-203, 2023.
  • MORCILLO, Santiago; MARTYNOWSKYI, Estefanía; DE STÉFANO, Matías. “‘No estoy en contra del feminismo, pero…’ Reacciones de oposición al feminismo en discursos on line en Argentina”. Revista Mora, v. 2, n. 30, p. 109-126, 2024.
  • MOTTA, Angélica; AMAT Y LEÓN, Oscar. “Perú: ‘Ideología de género’: fundamentalismos y retóricas de miedo”. In: GONZÁLEZ VÉLEZ, Ana Cristina; CASTRO, Laura; BURNEO SALAZAR, Cristina; MOTTA, Angélica; AMAT Y LEÓN, Oscar. Develando la retórica del miedo de los fundamentalismos. La campaña “Con mis hijos no te metas” en Colombia, Ecuador y Perú Lima: Centro de la Mujer Peruana Flora Tristan, 2018, p. 93-139.
  • MURARO, Luisa. El orden simbólico de la madre Madrid: Horas y Horas, 1994
  • NUGENT, Guillermo. “De la sociedad doméstica a la sociedad civil: una narración de la situación de los derechos sexuales y reproductivos en el Perú”. In: DIDES, Claudia (Comp.). Diálogos Sur-Sur, sobre religión, derechos y salud sexual y reproductiva: los casos de Argentina, Colombia, Chile y Perú Chile: Universidad Academia de Humanismo Cristiano-Progénero, 2004. p. 105-124.
  • OYHANTÇABAL, Laura Mercedes. “Qué les preocupa? ¿Qué les molesta? El género y la sexualidad, nociones peligrosas para algunas iglesias (neo)pentecostales de Uruguay”. Revista Geoaraguaia, n. 14, p. 11-40, 2024.
  • PETÖ, Andrea. “Epilogue: ‘Anti-gender’ mobilisational discourse of conservative and far right parties as a challenge for progressive politics”. In: KOVÁTS, Eszter; PETÖ, Andrea (Eds.). Gender as a symbolic glue. The position and role of conservative and far right parties in the anti-gender mobilizations in Europe FEPS-FES, 2015. p. 126-131.
  • RATZINGER, Joseph; SEEWALD, Peter. La sal de la tierra. ¿Quién es y cómo piensa Benedicto XVI? Madrid: Ediciones Palabra, [1995] 2005. Disponible en https://marisabelcontreras.files.wordpress.com/2014/01/la-sal-de-la-tierra.pdf
    » https://marisabelcontreras.files.wordpress.com/2014/01/la-sal-de-la-tierra.pdf
  • RICH, Adrianne. Nacemos de mujer. La maternidad como experiencia y como institución Madrid: Traficantes de Sueños [1976] 2019.
  • ROSTAGNOL, Susana. “Los meandros políticos de la ciudadanía sexual y los derechos sexuales y reproductivos”. In: CASTAÑEDA, Martha Patricia; GONZÁLEZ, María Luisa; RODRÍGUEZ, Patricia. Los feminismos latinoamericanos ante los retos del milenio México: UNAM, 2019. p. 205-228.
  • ROSTAGNOL, Susana. “La legalización no siempre alcanza. Tensiones entre el movimiento feminista y el avance anti-derechos”. Miradas y horizontes feministas (CLACSO), n. 4, p. 13-22, 2021.
  • ROSTAGNOL, Susana. “Des idées conservatrices aux discours antigenre en Uruguay”. Les cahiers du CEDREF, n. 27, p. 1-13, 2024a. Disponible en https://journals.openedition.org/cedref/2172
    » https://journals.openedition.org/cedref/2172
  • ROSTAGNOL, Susana. “¿Es el antigénero un camino hacia la refeudalización en América Latina?”. Revista Encuentros Latinoamericanos, v. 9, n. 1, p. 28-55, 2024b.
  • SABSAY, Leticia. “Imaginarios sexuales de la libertad, performatividad, cuerpos y fronteras”. Conferencia Magistral del XXIII Coloquio Internacional de Estudios de Género, ‘Sexualidad y Estado’, UNAM (México), 3 y 4 de noviembre de 2016. Consultado en julio de 2025 en: https://www.youtube.com/watch?v=obT0hhKZkXc
    » https://www.youtube.com/watch?v=obT0hhKZkXc
  • SCOTT, Joan. “El género: Una categoría útil para el análisis histórico”. In: LAMAS, Martha (comp.) El género. La construcción social de la diferencia sexual, México: UNAM, 1996. p. 23-40.
  • STAVENHAGEN, Rodolfo. “Siete tesis equivocadas sobre América Latina”, en Sociología y subdesarrollo, Nuestro Tiempo, México, 1981.
  • TABET, Paola. Los dedos cortados. Feminismo materialista y división sexual del trabajo Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Madreselva, 2022.
  • VAGGIONE, Juan Marco. “Reactive Politicization and Religious Dissidence: the Political Mutations of the Religious”. Social Theory and Practice, v. 31, n. 2, p. 233-255, 2005.
  • VAGGIONE, Juan Marco. “La Iglesia Católica frente a la política sexual: La configuración de una ciudadanía religiosa”. Cadernos Pagu, n. 50, 2017. DOI: 10.1590/18094449201700500002.
    » https://doi.org/10.1590/18094449201700500002
  • VAGGIONE, Juan Marco; CAMPOS MACHADO, María das Dores. “Religious patterns of the neoconservatism in Latin America”. Politics and gender, n. 16, p. 6-10, 2020.
  • VIVEROS VIGOYA, Mara; RODRÍGUEZ, Manuel. “Hacer y deshacer la ideología de género”. Sexualidad, salud y sociedad. Revista latinoamericana, n. 27, p. 118-127, 2017.
  • La Derecha Fest https://www.youtube.com/watch?v=W0jh7ua2eco; https://www.youtube.com/watch?v=QD2rKvIiRTo
    » https://www.youtube.com/watch?v=W0jh7ua2eco» https://www.youtube.com/watch?v=QD2rKvIiRTo
  • 1
    Llevadas a cabo en el CEIFem (Centro de Estudios Interdisciplinarios Feministas) de la Universidad de la República y en el Departamento de Antropología Social de la misma universidad.
  • 2
    En CIPD y en la CMM participó representando al Family Research Council y la National Association for Research & Therapy of Homosexuality.
  • 3
    Traducción propia.
  • 4
    Traducción propia.
  • 5
    Acalorados debates tuvieron lugar en ámbitos parlamentarios que culminaron con la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo en determinados períodos de gestación en México, Uruguay, Argentina y Colombia, mientras que en otros continúan los debates por temas de salud, como en Chile, aun cuando no se haya legalizado, ha sido un tema de agenda en varios otros países de la región.
  • 6
    Con extrema derecha englobo también populismo de derecha, derecha radical.
  • 7
    Biblia, buey y bala.
  • 8
    Su sitio web: https://miembros.bajolalupa.uy/; y también puede verse en https://www.youtube.com/watch?v=LsJqb7o60zY.
  • 9
    Woke es el pasado del verbo inglés wake, que significa despertar. El uso de woke surge en la comu,nidad afroamericana estadounidense para significar ‘estar alerta a la discriminación racial’; luego, su significado se amplió a estar alerta ante todo tipo de desigualdad, ya sea social, de género, de orientación sexual, etc. Actualmente, se usa para referirse (despectivamente) a las políticas progresistas de justicia social y de identidad sexogenérica.
  • 10
    Traducción propia.
  • 11
    Traducción propia.
  • Cómo citar este artículo de acuerdo con las normas de la revista:
    ROSTAGNOL, Susana. “Imbricaciones religiosas, políticas y seculares en la cruzada antigénero”. Revista Estudos Feministas, Florianópolis, v. 34, n. 1, e109426, 2026.
  • Financiación:
    no se aplica.
  • Declaración de disponibilidad de datos:
    los datos de investigación solo están disponibles previa solicitud.
  • Consentimiento de uso de imagen:
    no se aplica.
  • Aprobación de un comité de ética en investigación:
    no se aplica.

Editado por

Disponibilidad de datos

los datos de investigación solo están disponibles previa solicitud.

Fechas de Publicación

  • Publicación en esta colección
    10 Abr 2026
  • Fecha del número
    2026

Histórico

  • Recibido
    22 Oct 2025
  • Acepto
    25 Oct 2025
location_on
Centro de Filosofia e Ciências Humanas e da Universidade Federal de Santa Catarina Campus Universitário - Trindade, CEP: 88040-970, Telefone: +55 (48) 3721-8211 - Florianópolis - SC - Brazil
E-mail: ref@contato.ufsc.br
rss_feed Acompañe los números de esta revista en su lector de RSS
Ir para arriba Notificar error