Resumen
El presente trabajo, realiza un análisis comparativo de los enfoques newtoniano y D’Alembertiano en el marco de la mecánica clásica, destacando su relevancia en el modelado y estudio del movimiento de los cuerpos y las fuerzas asociadas. Aunque ambos métodos permiten resolver problemas fundamentales de la dinámica, presentan diferencias sustanciales en su formulación y alcance. El enfoque de Newton, fundamentado en sus tres leyes del movimiento, ofrece una perspectiva intuitiva y eficaz en sistemas de referencia inerciales. Por su parte, el enfoque de D’Alembert amplía este análisis a marcos de referencia no inerciales mediante la introducción de fuerzas ficticias. Mediante el análisis de seis ejemplos paradigmáticos, este trabajo contrasta las ventajas, limitaciones y aplicabilidad de cada enfoque. Mientras el método newtoniano sobresale por su claridad conceptual en sistemas sencillos, el enfoque D’Alembertiano brinda herramientas analíticas más versátiles para sistemas con mayor grado de complejidad, tendiendo además un puente a formulaciones más sofisticadas de la dinámica clásica. La discusión subraya cómo la comprensión integral de ambos marcos teóricos enriquece el criterio para seleccionar el método más adecuado según el problema abordado, además de fomentar una visión más flexible y profunda del análisis dinámico en problemas básicos a nivel universitario.
Palabras Clave:
D’Alembert; Dinámica; Mecánica; Newton; Pseudofuerzas
Abstract
This paper conducts a comparative analysis of the newtonian and D’Alembertian approaches within the framework of classical mechanics, highlighting their relevance in modeling and studying the motion of bodies and associated forces. Although both methods allow fundamental problems in dynamics to be solved, they present substantial differences in their formulation and scope. Newton’s approach, based on his three laws of motion, offers an intuitive and effective perspective in inertial reference systems. For its part, D’Alembert’s approach extends this analysis to non-inertial reference frames by introducing fictitious forces. Through the analysis of six paradigmatic examples, this work contrasts the advantages, limitations, and applicability of each approach. While the newtonian method excels in its conceptual clarity in simple systems, the D’Alembertian approach provides more versatile analytical tools for systems with a higher degree of complexity, also bridging the gap to more sophisticated formulations of classical dynamics. The discussion highlights how a comprehensive understanding of both theoretical frameworks enriches the criteria for selecting the most appropriate method for the problem at hand, as well as promoting a more flexible and in-depth view of dynamic analysis in basic problems at the university level.
Keywords:
D’Alembert; Dynamics; Mechanics; Newton; Pseudoforces
1. Introducción
En la mecánica clásica, dos marcos teóricos destacan por su potencia para modelar sistemas dinámicos: las leyes de Newton y el principio de D’Alembert. Aunque ambos permiten analizar fuerzas y movimiento, sus enfoques difieren en conceptualización y aplicabilidad, particularmente en sistemas con restricciones o marcos no inerciales. Este trabajo compara estos métodos, enfatizando su uso pedagógico en cursos introductorios de ingeniería y ciencias, donde el dominio del cálculo diferencial e integral es el único prerrequisito.
1.1. El enfoque newtoniano: leyes fundamentales en marcos inerciales
La dinámica newtoniana se basa en tres leyes que relacionan fuerzas externas con los cambios en el movimiento de un cuerpo. Para su aplicación correcta, es esencial definir un marco de referencia inercial (MRI), es decir, un sistema donde un cuerpo no sometido a fuerzas netas mantiene su estado de movimiento [1]. Como señalan Tipler & Mosca [2], estas leyes no solo describen interacciones entre cuerpos, sino que permiten deducciones matemáticas precisas sobre su evolución temporal.
La primera ley (inercia) opera como criterio para identificar MRI: si se cumple para un observador, dicho marco es inercial [3]. Sin embargo, esta perspectiva encuentra limitaciones en sistemas acelerados o rotantes, donde las fuerzas “reales” (por ejemplo, la gravedad, las tensiones, etc.) no explican por sí solas el movimiento observado.
Para este trabajo, las fuerzas inerciales, fuerzas ficticias y pseudofuerzas se utilizan como términos sinónimos, dado que en la mayoría de los casos los profesores suelen usarlos de manera indistinta.
1.2. El principio de D’Alembert:equilibrio dinámico y fuerzas inerciales
Como alternativa, el principio de D’Alembert reformula problemas dinámicos mediante la introducción de fuerzas inerciales [4], también llamadas fuerzas ficticias, fuerzas de inercia o pseudofuerzas. Para un punto material de masa y aceleración , la fuerza inercial se define como:
y satisface la condición:
Este enfoque es particularmente útil en sistemas no inerciales (por ejemplo, un ascensor acelerado o un rotor centrífugo, etc.), donde las fuerzas inerciales – aunque ficticias – permiten aplicar ecuaciones análogas a las de la estática [5]. Además, generaliza la mecánica al incluir restricciones geométricas complejas, como en péndulos o poleas móviles [3].
1.3. Discusión histórica: Del principia de Newton al principio de D’Alembert
La mecánica clásica, tal como la enseñamos hoy, no emergió como un corpus completo y unificado de la mente de Isaac Newton. Por el contrario, fue el fruto de un intenso debate intelectual, de reformulaciones filosóficas y de la búsqueda de principios más generales y elegantes. El principio de D’Alembert, propuesto un siglo después de los Philosophiæ Naturalis Principia Mathematica de Newton [6], representa un punto culminante en esta evolución, marcando la transición de una dinámica basada en fuerzas y causas (vis viva) hacia una formulada en términos de equilibrio y trabajo virtual, que allanaría el camino para la mecánica analítica de Lagrange y Hamilton.
1.3.1. El legado Newtoniano y las controversias del siglo XVIII
El éxito monumental de la teoría newtoniana fue indiscutible en su poder predictivo y explicativo, especialmente en astronomía. Sin embargo, su aceptación filosófica en el continente europeo, particularmente en Francia y Alemania, no fue inmediata ni universal. Los “cartesianistas”, seguidores de René Descartes, defendían un universo basado en vórtices de materia sutil y recelaban de la acción a distancia que parecía implicar la ley de gravitación universal. Incluso dentro del ámbito de la dinámica de cuerpos terrestres, la formulación newtoniana (centrada en el concepto de fuerza como agente externo que causa un cambio en el movimiento segunda ley: ) generaba discusiones profundas. Una de las principales era la naturaleza de la “fuerza”. ¿Era una entidad primaria, como aparecía en Newton, o un concepto derivado de consideraciones más fundamentales sobre el movimiento y la restricción?
1.3.2. Jean le Rond D’Alembert: racionalismo y el “traité de dynamique” (1743)
D’Alembert, un enciclopedista y matemático emblemático de la Ilustración francesa, abordó estos problemas con un espíritu racionalista y de unificación. Su objetivo, expuesto en su Traité de Dynamique [7], no era refutar a Newton, sino reformular y generalizar las leyes del movimiento desde principios más abstractos y generales. Influenciado por el ideal de reducción de fenómenos complejos a principios simples (un ideal cartesiano), D’Alembert buscó un principio único del que pudieran deducirse todas las leyes de la dinámica.
Su genial intuición fue reinterpretar la segunda ley de Newton. Observó que la ecuación tiene una forma matemática idéntica a una condición de equilibrio estático: la suma de fuerzas es cero. Pero aquí, la “fuerza” (el producto de la masa por la aceleración) tiene un carácter especial. D’Alembert la denominó “fuerza de inercia” o, en términos modernos, “fuerza ficticia” o “pseudofuerza” asociada a la aceleración del cuerpo. Así, propuso su célebre principio:
En un sistema dinámico, las fuerzas aplicadas más las fuerzas de inercia (negativas) se encuentran en equilibrio.
En esencia, D’Alembert transformó un problema de dinámica en un problema de estática. Esta fue una maniobra conceptual revolucionaria. Ya no se trataba sólo de calcular la aceleración causada por fuerzas, sino de considerar que el cuerpo, en su movimiento real, está en un “equilibrio dinámico” donde las fuerzas reales y las de inercia se contrarrestan.
1.3.3. Implicaciones históricas y filosóficas de la reformulación
El Principio de D’Alembert fue recibido como una poderosa herramienta analítica y una profunda clarificación conceptual.
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Generalidad y elegancia: Permitió tratar de manera unificada sistemas con restricciones (cuerpos conectados, poleas, sistemas rígidos) y, lo que es crucial, sistemas de referencia no inerciales. Al incluir las fuerzas de inercia (como la centrífuga o la de Coriolis) en el lado de las “fuerzas aplicadas”, el principio extendía el dominio de aplicación de las leyes de la mecánica a cualquier marco de referencia, resolviendo una limitación práctica del enfoque newtoniano puro.
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Puente a la mecánica analítica: El principio es el antecesor directo del principio de los trabajos virtuales y de las ecuaciones de Lagrange. Joseph-Louis Lagrange, en su Mécanique Analytique (1788) como se citó en [8], partió del Principio de D’Alembert para derivar sus ecuaciones, que describen la dinámica en función de coordenadas generalizadas (ángulos, distancias) sin necesidad de considerar fuerzas de restricción explícitamente. Así, el principio de D’Alembert es la piedra angular que conecta la mecánica vectorial de Newton con la mecánica analítica del siglo XIX, mucho más abstracta y poderosa para sistemas complejos.
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Cambio de perspectiva: Filosóficamente, el principio desplazó el foco de la causalidad (la fuerza como causa del movimiento) hacia la compatibilidad (el movimiento real es aquel que es compatible con las condiciones de equilibrio dinámico y las restricciones). Esta es una visión más “geométrica” y menos “física” de la dinámica, que resonaba con el racionalismo continental.
1.3.4. Conclusión de la narrativa histórica
En síntesis, el Principio de D’Alembert no surgió en oposición a Newton, sino como una evolución necesaria dentro del proyecto newtoniano. Representa la maduración de la mecánica clásica, donde un siglo de reflexión, debate y aplicación de las ideas de Newton llevó a los matemáticos a buscar formulaciones más generales, elegantes y potentes. Al incluir esta perspectiva histórica, no solo contextualizamos el método D’Alembertiano, sino que ilustramos un proceso fundamental en la ciencia: la unificación y generalización de teorías exitosas. Mostramos a los estudiantes que la ciencia avanza no solo con descubrimientos radicalmente nuevos, sino también con profundas reorganizaciones conceptuales que amplían el alcance y la comprensión de lo ya conocido.
Enlace didáctico con el trabajo. La discusión de la evolución histórica hecha aquí, se refleja directamente en la metodología didáctica que proponemos en el trabajo. Al presentar ambos enfoques, no solo contrastamos dos herramientas matemáticas, sino que recorremos el camino intelectual que llevó de la intuición física de Newton a la generalización analítica de D’Alembert, preparando así el terreno conceptual para estudios más avanzados en mecánica (Lagrange, Hamilton).
1.4. Relevancia didáctica: recuperando unaherramienta conceptual olvidada
La omisión del principio de D’Alembert y el tratamiento sistemático de los marcos de referencia no inerciales en los textos modernos de física introductoria (por ejemplo: Halliday et al. [1], Young & Sears, [9], entre otros), representa una oportunidad perdida en la formación científica del ingeniero moderno. Su inclusión no es una mera curiosidad histórica, sino una decisión pedagógica estratégica con beneficios profundos y tangibles, como lo muestran autores como López et al. y Picos-Rivers [10, 11] entre otros. La justificación de la introducción del principio de D’Alembert en la enseñanza de la física en ingeniería se puede justificar a partir de los siguientes hechos.
1.4.1. Desarrollo de un pensamiento físicoflexible y relativista
La física newtoniana en marcos inerciales promueve una visión, aunque poderosa, “absoluta” del espacio. Introducir el principio de D’Alembert fuerza al estudiante a adoptar perspectivas múltiples. Comprender que un fenómeno puede describirse igual de bien desde el suelo (MRI) o desde dentro de un ascensor acelerado (MRNI) – aunque las fuerzas involucradas parezcan diferentes – es un ejercicio fundamental de relatividad Galileana. Esta es la piedra angular para entender conceptos mucho más avanzados, desde la relatividad general hasta la mecánica de medios continuos en sistemas rotantes. Un ingeniero que solo puede analizar el mundo desde un “laboratorio en reposo” tiene una visión muy limitada de la realidad.
1.4.2. Comprensión profunda del concepto de fuerza y de las leyes de Newton
Aprender el principio de D’Alembert es, paradójicamente, la mejor manera de entender a Newton. Al verse forzados a introducir “fuerzas ficticias” para que la segunda ley de Newton funcione en un MRNI, los estudiantes se ven obligados a preguntarse: ¿Qué es realmente una fuerza? ¿Cuál es la diferencia entre una interacción fundamental (como la gravitatoria) y un artefacto matemático que surge de mi punto de vista (como la fuerza centrífuga)? Esta distinción, lejos de ser confusa, agudiza la comprensión de lo que las leyes de Newton realmente dicen y, sobre todo, en qué contextos se aplican. Previene la concepción errónea y mecánica de que “” es una definición de fuerza, en lugar de una ley física profunda sobre las interacciones. A pesar de que es un tema importante en la enseñanza de la física, el cómo los estudiantes confunden fuerza con movimiento, y cómo la enseñanza puede corregir esa concepción al discutir fuerzas ficticias sigue siendo un tema abierto [12, 13], en este trabajo se busca dar una forma de atender este problema.
1.4.3. Puente conceptual hacia formulaciones avanzadas y aplicaciones de la ingeniería
Si bien, el Principio de D’Alembert en su forma básica () no es la Mecánica lagrangiana, sí es su antecedente conceptual inmediato y más intuitivo, que permite usarlo como “modelo intermedio” que permite al estudiante dar el salto a formulaciones abstractas [14]. Es la primera vez que el estudiante ve que un problema dinámico puede reformularse como un problema de “equilibrio”. Esto sienta las bases intelectuales para entender posteriormente los principios variacionales y el poder de elegir coordenadas generalizadas. Eliminar el principio de D’Alembert crea un salto abismal entre la física básica y la avanzada, dificultando luego la asimilación de estas herramientas esenciales para la ingeniería mecánica, aeroespacial y robótica. Además, muchas aplicaciones reales en ingeniería son inherentemente a marcos de referencia no inerciales [15, 16].
Análisis de fuerzas en curvas (automóviles, trenes): la fuerza centrífuga es un concepto necesario y útil para el diseño de vías y peraltes.
Dinámica de vehículos y drones: la aceleración y rotación del propio vehículo define su marco de referencia natural.
Geotecnia y cimentaciones en rotación: análisis de fuerzas en estructuras sujetas a movimientos sísmicos rotacionales.
Dispositivos centrífugos: fundamentales en ingeniería química, biológica y de materiales. Un ingeniero contemporáneo que ignora los MRNI carece de las herramientas para modelar y analizar críticamente estos sistemas.
1.4.4. Metacognición y valoración de los modelos científicos
Enseñar ambos enfoques (Newton y D’Alembert) es una lección magistral sobre la naturaleza de los modelos científicos. Muestra que no hay una única “verdad” formal, sino diferentes marcos conceptuales que pueden ser igualmente válidos y útiles dependiendo del problema, la idea de que enseñar distintos marcos fomenta razonamiento flexible y habilidades de resolución de problemas [17]. El estudiante aprende a evaluar y seleccionar críticamente la herramienta más eficiente para cada situación, desarrollando habilidades de resolución de problemas más sofisticadas que la mera aplicación de fórmulas. Fomenta la pregunta: “ ¿Desde qué punto de vista es más sencillo resolver este problema?”, que es una de las preguntas más productivas en ciencia e ingeniería.
1.4.5. Cerrando la brecha academia-industria: una necesidad práctica imperiosa
Existe una paradoja en la formación ingenieril en muchos contextos [18]: mientras los planes de estudio, a menudo sobrecargados y simplificados, relegan la dinámica a problemas elementales en marcos inerciales (tratamiento puramente traslacional), la industria moderna demanda cada vez más la capacidad de modelar, analizar y resolver problemas en sistemas que son intrínsecamente no inerciales y rotacionales. La omisión de estas herramientas crea una brecha de competencias crítica. Un ingeniero egresado que solo puede analizar la estática y la dinámica de un objeto en reposo o en movimiento rectilíneo uniforme se encuentra profundamente limitado al enfrentarse a los sistemas complejos que operan en el mundo real. El principio de D’Alembert es la herramienta puente que permite salvar esta brecha de manera elegante y eficiente.
Algunas de las aplicaciones industriales concretas donde los MRNI son esenciales se enlistan a continuación:
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Robótica y automatización. El análisis cinemático y dinámico de brazos robóticos en movimiento es inherentemente no inercial. Cada articulación define un nuevo marco de referencia acelerado y rotacional para los eslabones siguientes. Calcular los pares necesarios en los motores, las fuerzas internas y las trayectorias requiere comprender y cuantificar fuerzas ficticias como las de Coriolis y centrífugas. Ignorarlas lleva a diseños subdimensionados, control impreciso y fallos prematuros, etc.
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Dinámica Vehicular. El diseño de suspensiones, la estabilidad de motocicletas y coches en curvas, y el análisis de vuelco no pueden hacerse correctamente desde un marco inercial fijo. El ingeniero debe poder “subirse” al vehículo (un MRNI) para calcular las fuerzas que experimentan los componentes y los pasajeros durante una aceleración o una rotación.
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Análisis de fatiga en partes rotativas. Turbinas, ejes, hélices y volantes de inercia operan en marcos rotacionales. Las fuerzas centrífugas son una carga fundamental para el cálculo de esfuerzos, la predicción de la vida útil y el diseño de estos componentes. No son un concepto opcional; son una carga de diseño primaria.
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Geotecnia y estructuras sometidas a vibraciones. El análisis de cómo se comportan los suelos y las cimentaciones de estructuras ante movimientos sísmicos (que implican aceleraciones y rotaciones del terreno) requiere el uso de marcos no inerciales para calcular las fuerzas de inercia que actúan sobre los elementos estructurales.
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Industria aeroespacial. Desde el diseño de giroscopios y sistemas de navegación inercial (IMU) hasta el cálculo de las trayectorias y fuerzas estructurales en cohetes y aviones en maniobra, el dominio de los MRNI no es una opción, es el pan de cada día.
1.5. La dualidad Newton-D’Alembert en lamecánica clásica
Mientras Newton enfatiza fuerzas reales en MRIs, D’Alembert extiende el análisis a sistemas no inerciales mediante un artificio matemático elegante. Paty [19] lo considera una “reconceptualización” de la mecánica, pues transforma problemas dinámicos en “estáticos” sin perder rigor.
Pese a su utilidad, los cursos introductorios suelen omitir fuerzas inerciales [10], privando a los estudiantes de los primeros cursos universitarios de herramientas para abordar problemas como:
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Movimiento en plataformas rotantes.
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Péndulos en trenes acelerados.
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Sistemas con vínculos dependientes del tiempo.
Este trabajo ilustra, mediante ejemplos resueltos, cómo ambos métodos ofrecen soluciones equivalentes, pero con distinta eficiencia según el contexto. La elección depende de la naturaleza del sistema: Newton es directo en marcos de referencia inerciales simples; D’Alembert simplifica sistemas con restricciones o aceleraciones intrínsecas. Así como, se analizan y expresan las ventajas y desventajas al utilizarlas en cada uno de los modelos mencionados.
De lo anterior, podemos asegurar que la dualidad Newton-D’Alembert enriquece los procesos de enseñanza y aprendizaje de la mecánica introductoria al mostrar que un mismo fenómeno puede modelarse desde perspectivas complementarias. Hoy en día, la mayoría de los textos que se utilizan a nivel medio superior y superior no incluyen temas de marcos de referencia no inerciales o fuerzas inerciales. Su inclusión en los cursos básicos de física general fomenta habilidades analíticas y una comprensión más profunda de conceptos como inercia, equilibrio y marcos de referencia.
Los análisis de casos de estudio son el método de investigación preferido cuando se quieren contestar preguntas de investigación de “cómo” y “por qué”, cuando el investigador tiene poco control sobre los eventos que se están estudiando y cuando el enfoque de la investigación es sobre un fenómeno actual con un contexto de la vida real [20].
Esta investigación utiliza un enfoque de estudio de caso completo debido a que su principal objetivo es realizar un comparativo de los enfoques newtoniano y D’Alembertiano en el marco de la mecánica clásica mediante el análisis de seis ejemplos paradigmáticos en dinámica universitaria, contrastando las ventajas, limitaciones y aplicabilidad de cada enfoque. La selección de los ejemplos es con base a un muestro intencional del conjunto de ejemplos posibles que se tienen en dinámica universitaria [21], además, se trata de un caso específico [22] ya que no se busca ejemplificar el uso de una teoría, sino como se ha mencionado, se estudian los enfoques newtoniano y D’Alembertiano. El contexto del caso (retomando la sección 5.5) se centra entre el enfoque occidental (newtoniano) y el del bloque exsoviético (más formal y avanzado desde etapas tempranas) tomando en cuenta las diferencias culturales, históricas y pedagógicas que influyen en cómo se estructuran los programas educativos.
2. Comparativa Entre el Enfoque de Newton y de D’Alembert
2.1. Las leyes de Newton y marcos de referencia inerciales
Las tres leyes de Newton son fundamentales en la mecánica clásica y están formuladas bajo el supuesto de marcos de referencia inerciales (MRI), es decir, aquellos que no están sujetos a aceleraciones. En estos marcos, las fuerzas reales (como la gravitacional, elástica, etc.) explican completamente el movimiento de los cuerpos mediante la ecuación:
Cuando el marco de referencia es no inercial (por ejemplo, un marco que rota o acelera), aparecen fuerzas ficticias, como la fuerza centrífuga, la de Coriolis o la fuerza de inercia, que no tienen origen físico directo, sino que surgen como consecuencia del uso de un marco acelerado.
2.2. El enfoque de D’Alembert
La ecuación de D’Alembert es una reformulación de la segunda ley de Newton que permite incluir marcos de referencia no inerciales. Se expresa de la forma:
Aquí, se conoce como fuerza de inercia o fuerza ficticia. Este término representa el “esfuerzo” que hace el sistema para resistir la aceleración del marco de referencia. Desde esta perspectiva:
Las fuerzas reales () y las ficticias () se suman para mantener el equilibrio en el marco no inercial.
Esto permite tratar sistemas acelerados como si fueran inerciales, al costo de introducir fuerzas ficticias.
La ecuación de D’Alembert es útil porque transforma un problema en un marco no inercial en uno equivalente en apariencia a un marco inercial, al incluir las fuerzas ficticias explícitamente. En esencia:
En un marco inercial. Las fuerzas ficticias no existen y el análisis sigue la forma pura de la segunda ley de Newton.
En un marco no inercial. Las fuerzas ficticias aparecen como correcciones adicionales para compensar las aceleraciones del marco. Estas fuerzas no tienen origen físico, pero hacen que las ecuaciones de movimiento sean válidas en el marco acelerado.
2.3. Algunas ventajas y desventajas de cada enfoque
2.3.1. Enfoque de Newton
Ventajas:
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Intuitiva y directa. Las leyes de Newton (especialmente la segunda ley, ) son fáciles de entender y aplicar en problemas simples, es decir, con pocas partículas y con pocos grados de libertad.
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Adecuada para sistemas sencillos. Es ideal para sistemas con pocos grados de libertad o donde las fuerzas son fáciles de identificar.
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Enfoque físico claro. Las fuerzas y aceleraciones tienen un significado físico directo, lo que facilita la interpretación de los resultados.
Desventajas:
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Complejidad en sistemas con restricciones. En sistemas con restricciones (como poleas, cuerdas o movimientos circulares, muchas partículas en interacción, etc.), puede ser complicado identificar y descomponer todas las fuerzas.
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Coordenadas no siempre adecuadas. En problemas con coordenadas no cartesianas (como polares, esféricas, etc.), las ecuaciones pueden volverse mucho más complicadas de plantear y de resolver.
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No siempre es eficiente. Para sistemas complejos, el enfoque newtoniano puede requerir más trabajo algebraico y analítico.
2.3.2. Enfoque de D’Alembert
Ventajas:
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Ideal para sistemas complejos. Es más eficiente en sistemas con múltiples grados de libertad o restricciones holónomas.
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Formalismo matemático potente. Permite generalizar problemas mecánicos y es la base para la mecánica analítica (lagrangiana y Hamiltoniana).
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Proporciona un método sistemático para introducir fuerzas ficticias y trabajar en marcos no inerciales con una formulación que se parece a la estática, lo que puede ser intuitivo.
Desventajas:
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Menos intuitivo. El concepto de “fuerzas ficticias” (como la fuerza de inercia en el principio de D’Alembert) puede ser difícil de entender al principio.
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No siempre necesario. Para problemas simples, el enfoque de D’Alembert puede ser excesivo y menos directo que las leyes de Newton.
2.4. Contraste entre los enfoques de Newton y de D’Alembert
Puntos clave para contrastar
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Aplicabilidad. ¿En qué tipo de problemas es más conveniente usar cada enfoque?
Para problemas simples, con unas cuantas partículas en interacción y descrito en un marco de referencia inercial (MRI), usar Newton. Para problemas más complicados, con un poco más de partículas en interacción y descrito en un marco de referencia no inercial (MRNI), usar D’Alembert.
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Complejidad matemática. ¿Qué nivel de preparación matemática requiere cada método?
En Newton es necesario usar cálculo (diferencial e integral), en el caso de D’Alembert igual que Newton cálculo (diferencial e integral) para problemas relativamente simples (como con Newton). Pero para casos más sofisticados en principio necesitaríamos coordenadas generalizadas, grados de libertad y el cálculo variacional. Lo anterior es debido a que la formulación D’Alambertiana de la mecánica es la mejor puerta de entrada a la mecánica analítica lagrangiana y Hamiltoniana.
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Interpretación física. ¿Cómo se relacionan las fuerzas ficticias de D’Alembert con las fuerzas reales de Newton?
Lo veremos en detalle más adelante.
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Eficiencia. ¿Cuál método resuelve problemas más rápido o con menos pasos?
Si es un problema simple, con unas cuantas partículas en interacción y descrito en un marco de referencia inercial (MRI), usar Newton. Pero si el problema es simple, con unas cuantas partículas en interacción y descrito en un marco de referencia no inercial (MRNI), usar D’Alembert.
3. Estudio de Casos y Ejemplos
Para entender lo anterior, vamos a desglosar y explicar detalladamente cómo la formulación de D’Alembert permite resolver problemas mecánicos en marcos de referencia no Inerciales (MRNI), y cómo se relaciona con la segunda ley de Newton que es formulada para marcos de referencia inerciales (MRI).
3.1. Caso 1
3.1.1. Segunda ley de Newton en un MRI
En un MRI (donde las leyes de Newton son válidas), la segunda ley de Newton para masa constante se expresa como:
Donde:
es la fuerza neta aplicada sobre el objeto.
es la masa constante del objeto.
es la aceleración del objeto medida en el MRI.
Nota: Esta ecuación es dinámica y describe cómo una fuerza neta externa (agente externo) produce una aceleración en el objeto.
3.1.2. Formulación de D’Alembert en un MRI
D’Alembert propone reescribir la segunda ley de Newton de manera que parezca una condición de equilibrio dinámico (primera condición de equilibrio traslacional). Para ello, introduce el concepto de “fuerza de inercia” o “pseudofuerza”. La ecuación se transforma en:
Aquí:
es la fuerza neta aplicada.
es la “fuerza de inercia” (también llamada fuerza ficticia o pseudofuerza).
Nota: En este enfoque, el sistema parece estar en equilibrio, ya que la suma de fuerzas (incluyendo la fuerza de inercia) es cero. Sin embargo, esto no cambia el marco de referencia: sigue siendo inercial.
3.1.3. Extensión de la formulación deD’Alembert a MRNI
La formulación de D’Alembert es especialmente útil cuando trabajamos en MRNI (acelerados linealmente, rotacionalmente o ambos). En estos marcos de referencia, las leyes de Newton no se cumplen directamente, ya que aparecen “fuerzas adicionales” debido a la aceleración del marco de referencia.
3.1.4. Fuerzas de inercia en MRNI
En un MRNI, la aceleración a′ del objeto medida en ese marco no es la misma que la aceleración a en el marco inercial. Para relacionarlas, se introduce una “fuerza de inercia” que depende de la aceleración del MRNI respecto al MRI.
La ecuación de movimiento en el MRNI se escribe como:
Donde:
es la fuerza neta aplicada en el MRNI.
es la aceleración del objeto medida en el MRNl.
es la fuerza de inercia, que depende de la aceleración del MRNI
3.1.5. Tipos de fuerzas de inercia
Las fuerzas de inercia más comunes son:
Fuerza de traslación. Si el MRNI tiene una aceleración lineal , la fuerza de inercia es .
Fuerza centrífuga. Si el MRNI está rotando con velocidad angular , aparece una fuerza centrífuga .
Fuerza de Coriolis. Si el objeto se mueve con velocidad en el MRNI, aparece una fuerza de Coriolis .
3.1.6. Explicación correcta del enfoquede D’Alembert
La clave para entender cómo la formulación de D’Alembert permite resolver problemas en los MRNI es reconocer que:
En un MRNI, las fuerzas de inercia son necesarias para que la segunda ley de Newton siga siendo válida en ese marco.
D’Alembert en su enfoque permite incluir las fuerzas de inercia como si fueran fuerzas reales, lo que facilita el análisis en los MRNI.
En resumen:
En un MRI, .
En un MRNI, .
3.1.7. Ejercicio concreto de caso 1
Supongamos un objeto en un vagón de tren que acelera con aceleración . En el MRNI del vagón de ferrocarril:
La fuerza neta es la fuerza aplicada (por ejemplo, la tensión de una cuerda, etc.).
La fuerza de inercia es .
La ecuación de movimiento es .
Si el objeto está en reposo en el vagón (), entonces , lo que explica por qué el objeto parece estar en equilibrio en el MRNI.
3.1.8. Conclusión del caso 1
La formulación de D’Alembert es una herramienta poderosa para resolver problemas en MRNI porque permite tratar las fuerzas de inercia como si fueran fuerzas reales. Esto no cambia el marco de referencia, pero sí permite aplicar las leyes de Newton de manera efectiva en marcos acelerados o rotantes.
En ambas descripciones (la newtoniana en un MRI y la D’Alembertiana en un MRNI) se obtienen los mismos resultados físicos, pero la forma de abordar el problema y las fuerzas que se consideran son diferentes. Vamos a profundizar en esto para entender por qué ocurre y cómo se relacionan ambos enfoques.
3.2. Caso 2
3.2.1. Descripción newtoniana (marco inercial)
En un MRI, las leyes de Newton se aplican directamente. La segunda ley de Newton establece que:
Aquí:
es la fuerza neta real aplicada sobre el objeto (por ejemplo, gravedad, tensión, fricción, etc.).
es la aceleración del objeto medida en el MRI.
Nota: En este enfoque, no se consideran fuerzas ficticias o de inercia, ya que el marco de referencia no está acelerado.
3.2.2. Descripción D’Alembertiana (MRNI)
En un MRNI (aceleración traslacional, rotacional o ambas), las leyes de Newton no se cumplen directamente porque el marco mismo está acelerado. Para poder aplicar las leyes de Newton en este marco, se introducen fuerzas ficticias o también llamadas fuerzas de inercia. La ecuación de movimiento en el MRNI se escribe como:
Donde:
es la fuerza neta aplicada en el MRNI.
es la aceleración del objeto medida en el MRNI.
es la masa constante de la partícula.
es la fuerza de inercia, que depende de la aceleración del MRNI respecto al MRI.
3.2.3. Relación entre ambos enfoques
Nota: La clave para entender por qué ambos enfoques dan los mismos resultados físicos es que las fuerzas de inercia en el MRNI “compensan” la aceleración del marco de referencia. Veamos cómo se relacionan:
a) Transformación de aceleraciones
La aceleración en el MRI y la aceleración en el MRNI están relacionadas por:
Donde:
es la aceleración del MRNI respecto al MRI.
b) Fuerza de inercia
La fuerza de inercia en el MRNI es:
c) Igualdad de resultados
Si sustituimos en la segunda ley de Newton (), obtenemos:
Reordenando se tiene que:
Esto es exactamente la ecuación de D’Alembert en el MRNI:
Donde:
(la fuerza neta es la misma en ambos marcos)
.
3.2.4. Ejercicio concreto de caso 2
Imaginemos un objeto de masa m colgado del techo de un vagón de tren que acelera con aceleración .
a) Enfoque newtoniano (marco inercial)
En el MRI (por ejemplo, el suelo del andén), el objeto se inclina hacia atrás debido a la aceleración del vagón del tren.
La fuerza neta incluye la tensión de la cuerda y la gravedad .
La segunda ley de Newton es: .
b) Enfoque D’Alembertiano (marco no inercial)
En el MRNI del vagón del tren, el objeto parece estar en reposo ().
La fuerza de inercia es .
La ecuación de movimiento en este marco es: .
c) Igualdad de resultados
Ambos enfoques dan el mismo resultado para la tensión . En el MRI, la tensión en la cuerda se calcula como:
En el MRNI, la tensión se calcula como:
Dado que (la aceleración del objeto en el MRI es igual a la aceleración del vagón de ferrocarril), ambos resultados son idénticos.
3.2.5. Conclusión del caso 2
Ambas descripciones (newtoniana en MRI y D’Alembertiana en MRNI) dan los mismos resultados físicos porque:
-
Las fuerzas de inercia en el MRNI “compensan la aceleración del marco”.
-
La relación entre las aceleraciones en ambos marcos asegura que las ecuaciones sean equivalentes.
El enfoque de D’Alembert es especialmente útil en problemas donde es más conveniente trabajar en un MRNI, como en sistemas rotantes o acelerados linealmente. Sin embargo, ambos métodos son consistentes y llevan a las mismas conclusiones físicas.
4. Análisis de Ejemplos Prácticos
A continuación, se muestran seis ejemplos prácticos los cuales comúnmente aparecen en los textos de dinámica universitaria, mismos que serán abordados a través de los enfoques de Newton y de D’Alembert con la intención de hacer una comparativa la cual permita analizar las ventajas y desventajas identificadas al emplear cada enfoque para la resolución de dichos ejercicios, además de presentar una breve conclusión para cada ejemplo.
4.1. Ejemplo práctico 1
Hilo atado al techo de un ascensor y en el extremo hay una esfera con masa m. El ascensor sube y baja con aceleración constante como se describe el movimiento en MRI y MRNI (Figura 1).
Este problema es ideal para contrastar los enfoques de Newton y D’Alembert, especialmente porque involucra un sistema no inercial (el ascensor acelerado) y un sistema inercial (el marco inercial externo). Vamos a analizar el problema paso a paso, aplicando ambos enfoques y destacando las diferencias y ventajas de cada uno.
Descripción del problema:
Un ascensor se mueve con aceleración hacia arriba o hacia abajo.
En el techo del ascensor hay un hilo ideal (sin masa y rígido) del cual cuelga una esfera de masa m (masa puntual).
Se analiza el sistema desde dos marcos de referencia:
-
Marco inercial. Fuera del ascensor (por ejemplo, un observador en reposo en la Tierra).
-
Marco no inercial. Dentro del ascensor (un observador que se mueve con el ascensor).
4.1.1. Enfoque de Newton (leyes de Newton)
Marco inercial (fuera del ascensor).
El ascensor tiene una aceleración hacia arriba o hacia abajo.
Sobre la esfera actúan dos fuerzas:
-
La tensión del hilo (hacia arriba).
-
El peso de la esfera (hacia abajo).
Ecuación de movimiento (segunda ley de Newton):
Si el ascensor acelera hacia arriba (:
Si el ascensor acelera hacia abajo ():
Marco de referencia no inercial (dentro del ascensor).
En este marco, el observador “siente” una fuerza ficticia (pseudofuerza) debido a la aceleración del ascensor.
La pseudofuerza actúa en dirección opuesta a la aceleración del ascensor y tiene magnitud .
Fuerzas en el marco de referencia no inercial:
-
Tensión (hacia arriba).
-
Peso (hacia abajo).
-
Pseudofuerza (hacia abajo si el ascensor acelera hacia arriba, y hacia arriba si acelera hacia abajo).
Ecuación de movimiento (segunda ley de Newton modificada):
Esto es equivalente a:
Nota que la pseudofuerza se incluye para compensar la aceleración del marco de referencia no inercial.
4.1.2. Enfoque de D’Alembert (Principio de D’Alembert)
El principio de D’Alembert transforma el problema dinámico en un problema de equilibrio al introducir una fuerza ficticia (fuerza de inercia) que contrarresta la aceleración.
Marco de referencia inercial (fuera del ascensor).
No se usa explícitamente el principio de D’Alembert, ya que el marco es inercial.
Se aplica directamente la segunda ley de Newton, como se hizo arriba.
Marco de referencia no inercial (dentro del ascensor).
Se introduce una fuerza ficticia (en dirección opuesta a la aceleración del ascensor).
El sistema se trata como si estuviera en “equilibrio estático”:
Esto es idéntico al resultado obtenido con el enfoque de Newton en el marco no inercial.
Comparación de enfoques.
Ventajas del enfoque de Newton:
-
Es directo y fácil de entender en marcos inerciales.
-
No requiere introducir fuerzas ficticias en marcos inerciales.
Desventajas del enfoque de Newton:
-
En marcos no inerciales, se deben introducir pseudofuerzas manualmente, lo que puede ser confuso para estudiantes principiantes.
-
No generaliza bien para sistemas complejos con múltiples restricciones.
Ventajas del enfoque de D’Alembert:
-
Unifica el tratamiento de sistemas inerciales y no inerciales al introducir fuerzas ficticias de manera sistemática.
-
Es más poderoso en sistemas complejos con restricciones.
Desventajas del enfoque de D’Alembert:
-
Requiere familiaridad con el concepto de fuerzas ficticias, que puede ser abstracto para estudiantes principiantes.
-
No es necesario para problemas simples en marcos inerciales.
Conclusiones para el ejemplo práctico 1:
En el marco de referencia inercial, el enfoque de Newton es más directo y adecuado para estudiantes principiantes, pues involucra una partícula y es un problema simple.
En el marco de referencia no inercial, el enfoque de D’Alembert simplifica el análisis al tratar el sistema como si estuviera en equilibrio estático, lo que puede ser útil para problemas más complejos. En este caso, ambos enfoques funcionan bien.
4.2. Ejemplo práctico 2
El mismo hilo ideal con la masa puntual en el ascensor, pero ahora va oscilar como un péndulo simple (Figura 2).
Este segundo problema es aún más interesante porque ahora tenemos un péndulo simple en un sistema de referencia no inercial (el ascensor acelerado). Vamos a analizar el problema desde ambos marcos de referencia (inercial y no inercial) y comparar los enfoques de Newton y D’Alembert.
Descripción del problema:
Un péndulo simple consiste en una esfera de masa (masa puntual) atada a un hilo ideal (sin masa y rígido) de longitud .
El péndulo está dentro de un ascensor que se mueve con aceleraciónn hacia arriba o hacia abajo.
El péndulo oscila formando un ángulo con la vertical.
Se analiza el sistema (Figura 3) desde dos marcos de referencia:
-
Marco inercial. Fuera del ascensor (observador en reposo en la Tierra).
-
Marco no inercial. Dentro del ascensor (observador que se mueve con el ascensor).
4.2.1. Enfoque de Newton (leyes de Newton)
Marco de referencia inercial (fuera del ascensor, en el piso de la planta baja).
El ascensor tiene una aceleración hacia arriba o hacia abajo.
Sobre la pelota actúan dos fuerzas:
-
La tensión del hilo (a lo largo del hilo).
-
El peso de la pelota (hacia abajo).
Descomposición de fuerzas en coordenadas polares:
La posición de la esfera se describe por el ángulo y la longitud del hilo .
Las fuerzas se descomponen en componentes radial y tangencial:
Componente radial:
Componente tangencial:
Aceleración en el marco de referencia inercial:
La aceleración del péndulo tiene dos componentes:
Aceleración radial ():
Aceleración tangencial ():
Ecuaciones de movimiento:
Radial:
Tangencial:
Simplificando:
Marco de referencia no inercial (dentro del ascensor).
En este marco, el observador siente una fuerza ficticia (pseudofuerza) debido a la aceleración del ascensor.
La pseudofuerza actúa en dirección opuesta a la aceleración del ascensor y tiene magnitud .
Fuerzas en el Marco de referencia no inercial:
Tensión (a lo largo del hilo).
Peso (hacia abajo).
Pseudofuerza (hacia abajo si el ascensor acelera hacia arriba, y hacia arriba si acelera hacia abajo).
Descomposición de fuerzas en coordenadas polares:
Componente radial:
Componente tangencial:
Simplificando:
4.2.2. Enfoque de D’Alembert (principio de D’Alembert)
El principio de D’Alembert transforma el problema dinámico en un problema de equilibrio dinámico al introducir una fuerza ficticia (fuerza de inercia) que contrarresta la aceleración.
Marco de referencia inercial (fuera del ascensor)
No se usa explícitamente el principio de D’Alembert, ya que el marco es inercial.
Se aplica directamente la segunda ley de Newton, como se hizo arriba.
Marco de referencia no inercial (dentro del ascensor).
Se introduce una fuerza ficticia (en dirección opuesta a la aceleración del ascensor).
El sistema se trata como si estuviera en equilibrio estático:
Componente radial:
Componente tangencial:
Simplificando:
Comparación de enfoques.
Ventajas del enfoque de Newton:
-
Es directo y fácil de entender en marcos inerciales.
-
No requiere introducir fuerzas ficticias en marcos inerciales.
Desventajas del enfoque de Newton:
-
En marcos no inerciales, se deben introducir pseudofuerzas manualmente, lo que puede ser confuso para estudiantes principiantes.
-
No generaliza bien para sistemas complejos con múltiples restricciones.
Ventajas del enfoque de D’Alembert:
-
Unifica el tratamiento de sistemas inerciales y no inerciales al introducir fuerzas ficticias de manera sistemática.
-
Es más poderoso en sistemas complejos con restricciones, ya que se basa en principios energéticos.
Desventajas del enfoque de D’Alembert:
-
Requiere familiaridad con el concepto de fuerzas ficticias, que puede ser abstracto para estudiantes principiantes.
-
No es necesario para problemas simples en marcos inerciales.
Conclusiones para el ejemplo práctico 2:
En el marco inercial, el enfoque de Newton es más directo y adecuado para estudiantes principiantes. Por otro lado, en el marco no inercial, el enfoque de D’Alembert simplifica el análisis al tratar el sistema como si estuviera en equilibrio estático, lo que puede ser útil para problemas más complejos.
4.3. Ejemplo práctico 3
Un bloque de masa m sobre una mesa sin fricción y ambos en un vagón de ferrocarril con aceleración, ¿cómo se describe en Newton y D’Alembert? (Figura 4).
Descripción del problema:
Un bloque de masa se encuentra sobre una mesa fija al suelo y con una superficie sin fricción.
La mesa y el bloque están dentro de un vagón de ferrocarril que se mueve con aceleración hacia la derecha.
Se analiza el sistema desde dos marcos de referencia:
-
Marco de referencia inercial: Fuera del vagón (observador en reposo en la Tierra).
-
Marco de referencia no inercial: Dentro del vagón (observador que se mueve con el vagón).
4.3.1. Enfoque de Newton (leyes de Newton)
Marco de referencia inercial MRI con observador fuera del vagón (Figura 5).
Diagrama de cuerpo libre de bloque sobre superficie sin fricción en vagón (MRI). Fuente: elaboración propia.
El vagón tiene una aceleración hacia la derecha.
Sobre el bloque actúan dos fuerzas:
-
La fuerza de reacción normal de la mesa sobre el bloque (hacia arriba, perpendicular a la mesa).
-
El peso del bloque (hacia abajo).
Ecuación de movimiento (segunda ley de Newton).
En el eje vertical (y):
En el eje horizontal (x):
No hay fuerzas horizontales en el MRI, por lo que el bloque no se mueve horizontalmente.
Marco de referencia no inercial MRNI con observador dentro del vagón (Figura 6).
Diagrama de cuerpo libre de bloque sobre superficie sin fricción en vagón (MRNI). Fuente: elaboración propia.
En este marco, el observador siente una fuerza ficticia (pseudofuerza) debido a la aceleración del vagón.
La pseudofuerza actúa en dirección opuesta a la aceleración del vagón y tiene magnitud .
Fuerzas en el MRNI:
-
Fuerza de reacción normal de la mesa sobre el bloque (hacia arriba).
-
Peso del bloque (hacia abajo).
-
Pseudofuerza (hacia la izquierda).
Ecuación de movimiento (segunda ley de Newton “modificada”).
En el eje vertical (y):
En el eje horizontal (x):
Simplificando:
Esto indica que el bloque se mueve hacia la izquierda con aceleración en el MRNI.
4.3.2. Enfoque de D’Alembert (principio de D’Alembert)
El principio de D’Alembert transforma el problema dinámico en un problema de equilibrio aparente al introducir una fuerza ficticia (fuerza de inercia) que contrarresta la aceleración.
MRI (fuera del vagón).
No se usa explícitamente el principio de D’Alembert, ya que el marco es inercial.
Se aplica directamente la segunda ley de Newton, como se hizo arriba.
MRNI (dentro del vagón).
Se introduce una fuerza ficticia (en dirección opuesta a la aceleración del vagón).
El sistema se trata como si estuviera en equilibrio estático:
Eje vertical (y):
Eje horizontal (x):
Esto indica que el bloque está en equilibrio estático en el MRNI, lo que es consistente con el resultado obtenido con el enfoque de Newton.
El principio de D’Alembert permite transformar un problema dinámico en un problema de equilibrio aparente, al introducir una fuerza ficticia o de inercia. Esta fuerza es proporcional a la aceleración del marco no inercial y actúa en dirección opuesta a dicha aceleración.
Se analiza el sistema desde dos marcos de referencia:
Marco de referencia inercial (MRI).
Desde el punto de vista de un observador fijo al suelo (MRI), el sistema se analiza directamente mediante la segunda ley de Newton:
Donde:
se refiere a las fuerzas reales ().
es la aceleración del bloque respecto al suelo.
Este análisis ya se había mostrado anteriormente.
Marco de referencia no inercial (MRNI).
Desde el marco del vagón (acelerado), el observador introduce una fuerza ficticia:
Donde:
es la aceleración de MRNI (vagón) respecto al MRI.
En este marco, la ecuación de Newton se modifica:
Donde:
se refiere a la aceleración del bloque respecto al MRNI (respecto al vagón).
Si el bloque está en reposo dentro del vagón, entonces , y la ecuación se reduce a una ecuación de equilibrio aparente:
El sistema se trata como si estuviera en equilibrio estático:
Eje vertical (y):
Eje horizontal (x):
Esto es consistente solo si el bloque está en reposo en el MRNI. Si el bloque se mueve respecto al vagón (por ejemplo, se desliza), entonces se tendría:
Comparación de enfoques.
Ventajas del enfoque de Newton:
-
Es directo y fácil de entender en marcos inerciales.
-
No requiere introducir fuerzas ficticias en marcos inerciales.
Desventajas del enfoque de Newton:
-
En marcos no inerciales, se deben introducir pseudofuerzas manualmente, lo que puede ser confuso para estudiantes principiantes.
-
No generaliza bien para sistemas complejos con múltiples restricciones.
Ventajas del enfoque de D’Alembert:
-
Unifica el tratamiento de sistemas inerciales y no inerciales al introducir fuerzas ficticias de manera sistemática.
-
Es más poderoso en sistemas complejos con restricciones, ya que se basa en principios energéticos.
Desventajas del enfoque de D’Alembert:
-
Requiere familiaridad con el concepto de fuerzas ficticias, que puede ser abstracto para estudiantes principiantes.
-
No es necesario para problemas simples en marcos inerciales.
Conclusiones para el ejemplo práctico 3:
En el marco inercial, el enfoque de Newton es más directo y adecuado para estudiantes principiantes.
En el marco no inercial, el enfoque de D’Alembert simplifica el análisis al tratar el sistema como si estuviera en equilibrio estático, lo que puede ser útil para problemas más complejos.
4.4. Ejemplo práctico 4
Este problema es aún más interesante porque ahora tenemos un bloque unido a un resorte dentro de un vagón de ferrocarril acelerado. Vamos a analizar el sistema desde ambos marcos de referencia (inercial y no inercial) y comparar los enfoques de Newton y D’Alembert (Figura 7).
Descripción del problema:
Un bloque de masa se encuentra sobre una mesa sin fricción.
El bloque está unido a un resorte ideal de constante elástica , con un extremo fijo a la pared del vagón.
El vagón de ferrocarril se mueve con aceleración hacia la derecha.
Se analiza el sistema desde dos marcos de referencia:
-
MRI: Fuera del vagón (observador en reposo en la Tierra).
-
MRNI: Dentro del vagón (observador que se mueve con el vagón).
4.4.1. Enfoque de Newton (leyes de Newton)
MRI fuera del vagón, en el andén de la estación de ferrocarril (Figura 8).
Diagramas de cuerpo libre de bloque con resorte en vagón (MRI). Fuente: elaboración propia.
El vagón tiene una aceleración hacia la derecha.
Sobre el bloque actúan tres fuerzas:
-
La fuerza del resorte (donde “” es la deformación del)
-
La fuerza de reacción normal de la mesa sobre el bloque (hacia arriba, perpendicular a la mesa).
-
El peso del bloque (hacia abajo).
Ecuación de movimiento en el MRI (segunda ley de Newton):
En el eje vertical (y):
En el eje horizontal (x):
Simplificando:
Esta es la ecuación de un movimiento armónico simple (oscilador armónico) con frecuencia angular .
Descripción en el MRNI dentro del vagón (Figura 9).
Diagramas de cuerpo libre de bloque con resorte en vagón (MRNI). Fuente: elaboración propia.
En este marco, el observador siente una fuerza ficticia (pseudofuerza) debido a la aceleración del vagón.
La pseudofuerza actúa en dirección opuesta a la aceleración del vagón y tiene magnitud .
Sea el eje horizontal, paralelo a la vía, definimos la posición de un punto en el espacio usando la coordenada .
: es la posición (coordenada ) de la pared del vagón donde está fijo el extremo del resorte.
: es la posición (coordenada ) del bloque de masa .
La fuerza que ejerce un resorte es proporcional a su elongación (estiramiento o compresión respecto a su longitud natural). Si suponemos que en el resorte está en su longitud natural, la elongación en cualquier instante es:
La fuerza que el resorte ejerce sobre el bloque es, por la ley de Hooke, proporcional a esta elongación y en la dirección que restaura la longitud natural. Si el resorte se estira (), jala al bloque hacia la izquierda (hacia ):
Donde es la constante elástica e es el vector unitario en la dirección del eje .
Sobre el bloque, en la dirección horizontal (), la única fuerza real es la del resorte. No hay fricción.
La aceleración del bloque es la segunda derivada de su posición, . Sustituyendo la fuerza:
El vagón acelera con una aceleración constante . Por las ecuaciones de cinemática, si parte del reposo y de una posición inicial su posición es:
De la Ec. (26) su velocidad sería y su aceleración , como se define en el problema.
Sustituimos la Ec. (26) en la Ec. (25) tendremos que:
Reorganizamos los términos de la Ec. (27) para dejar la ecuación en la forma estándar:
Análisis de la Ecuación (26):
Tipo: Esta es una ecuación diferencial ordinaria lineal de segundo orden no homogénea.
Parte homogénea: . Describe las oscilaciones naturales del sistema (con frecuencia ).
Término no homogéneo (forzamiento):
Este término depende del tiempo y es el que hace la ecuación tan compleja! Surge directamente de la aceleración del punto de fijación del resorte. La solución particular involucrará términos cuadráticos en el tiempo, mostrando que el bloque no oscila alrededor de un punto fijo, sino alrededor de un punto que se está moviendo aceleradamente.
Contraste con el análisis D’Alembertiano en el MRNI.
En el marco no inercial solidario al vagón, el punto de fijación del resorte sí está fijo. La complejidad del término “forzante” con se “absorbe” en la fuerza ficticia.
Coordenada: Se define como la posición del bloque respecto al vagón.
Fuerza ficticia: En este marco que acelera con , hay que añadir una fuerza ficticia (hacia la izquierda si el vagón acelera hacia la derecha).
Elongación: Es simplemente (suponiendo el origen en el punto de fijación).
Ecuación de Movimiento (MRNI):
Análisis de la Ecuación (29):
Tipo: También es una ecuación no homogénea, pero el término forzante es ahora una constante ().
Solución: ¿Esto es mucho más fácil de resolver! La solución particular es una constante, . Esto significa que, en el MRNI, el bloque oscila armónicamente (la parte homogénea) alrededor de una nueva posición de equilibrio desplazada por debido a la Fuerza Ficticia.
La complejidad del movimiento parabólico forzado que se veía en el MRI Ec. (4) se transforma en un simple oscilador armónico con equilibrio desplazado en el MRNI Ec. (29).
4.4.2. Enfoque de D’Alembert (principio de D’Alembert)
El principio de D’Alembert transforma el problema dinámico en un problema de equilibrio dinámico al introducir una fuerza ficticia (fuerza de inercia) que contrarresta la aceleración.
MRI (fuera del vagón).
No se usa explícitamente el principio de D’Alembert, ya que el marco es inercial.
Se aplica directamente la segunda ley de Newton, como se hizo arriba.
MRNI (dentro del vagón).
Se introduce una fuerza ficticia (en dirección opuesta a la aceleración del vagón).
El sistema se trata como si estuviera en equilibrio estático.
Eje vertical (y):
Eje horizontal (x):
Esto indica que el bloque está en equilibrio dinámico en el marco no inercial, con una deformación del resorte dada por:
Comparación de enfoques.
Ventajas del enfoque de Newton:
Es directo y fácil de entender en marcos inerciales.
No requiere introducir fuerzas ficticias en marcos inerciales.
Desventajas del enfoque de Newton:
En marcos no inerciales, se deben introducir pseudofuerzas manualmente, lo que puede ser confuso para estudiantes principiantes.
No generaliza bien para sistemas complejos con múltiples restricciones.
Ventajas del enfoque de D’Alembert:
Unifica el tratamiento de sistemas inerciales y no inerciales al introducir fuerzas ficticias de manera sistemática.
Es más poderoso en sistemas complejos con restricciones, ya que se basa en principios energéticos.
Desventajas del enfoque de D’Alembert:
Requiere familiaridad con el concepto de fuerzas ficticias, que puede ser abstracto para estudiantes principiantes.
No es necesario para problemas simples en marcos inerciales.
Conclusiones para el ejemplo práctico 4:
En el marco inercial, el enfoque de Newton es más directo y adecuado para estudiantes principiantes.
En el marco no inercial, el enfoque de D’Alembert simplifica el análisis al tratar el sistema como si estuviera en equilibrio estático, lo que puede ser útil para problemas más complejos.
4.5. Ejemplo práctico 5
Péndulo cónico. El péndulo cónico es un problema clásico de la mecánica que permite contrastar los enfoques de Newton y D’Alembert en dos marcos de referencia: uno no inercial (unido a la esfera que gira) y otro inercial (en el centro de la base del cono). Vamos a analizar el problema paso a paso (Figura 10).
Descripción del problema:
Un péndulo cónico consiste en una esfera de masa (masa puntual) atada a un hilo ideal (sin masa y rígido) de longitud .
La esfera gira en un círculo horizontal con velocidad angular constante , describiendo un cono.
El hilo forma un ángulo con la vertical.
Se analiza el sistema desde dos marcos de referencia:
-
Marco inercial. En el centro de la base del cono (observador en reposo en la Tierra).
-
Marco no inercial. Unido a la esfera que gira (observador que gira junto con la esfera).
4.5.1. Enfoque de Newton (leyes de Newton)
MRI en el centro de la base del cono (Figura 11).
En este marco, la esfera describe un movimiento circular uniforme con velocidad angular .
Sobre la esfera actúan dos fuerzas:
La tensión del hilo (a lo largo del hilo).
El peso de la esfera (hacia abajo).
Descomposición de fuerzas en coordenadas polares:
La posición de la esfera se describe por el ángulo y la longitud del hilo .
Las fuerzas se descomponen en componentes vertical y horizontal.
Componente vertical:
Componente horizontal:
Donde:
Relación entre y .
De la componente vertical:
Sustituyendo en la componente horizontal:
Simplificando:
MRNI unido a la esfera que gira (Figura 12).
En este marco, el observador siente una fuerza ficticia (pseudofuerza) debido a la aceleración centrífuga.
La pseudofuerza actúa en dirección radial hacia afuera y tiene magnitud .
Fuerzas en el marco no inercial:
Tensión (a lo largo del hilo).
Peso (hacia abajo).
Pseudofuerza (hacia afuera).
Equilibrio de fuerzas en el marco no inercial:
Componente vertical:
Componente horizontal:
Donde:
Relación entre y .
De la componente vertical:
Sustituyendo en la componente horizontal:
Simplificando:
4.5.2. Enfoque de D’Alembert (principio de D’Alembert)
El principio de D’Alembert transforma el problema dinámico en un problema de equilibrio estático al introducir una fuerza ficticia (fuerza de inercia) que contrarresta la aceleración.
Marco inercial (en el centro de la base del cono).
No se usa explícitamente el principio de D’Alembert, ya que el marco es inercial.
Se aplica directamente la segunda ley de Newton, como se hizo arriba.
Marco no inercial (unido a la esfera que gira).
Se introduce una fuerza ficticia (en dirección radial hacia afuera).
El sistema se trata como si estuviera en equilibrio estático.
Componente vertical:
Componente horizontal:
Relación entre y .
De la componente vertical:
Sustituyendo en la componente horizontal:
Simplificando:
Comparación de enfoques.
Ventajas del enfoque de Newton:
-
Es directo y fácil de entender en marcos inerciales.
-
No requiere introducir fuerzas ficticias en marcos inerciales.
Desventajas del enfoque de Newton:
-
En marcos no inerciales, se deben introducir pseudofuerzas manualmente, lo que puede ser confuso para estudiantes principiantes.
-
No generaliza bien para sistemas complejos con múltiples restricciones.
Ventajas del enfoque de D’Alembert:
-
Unifica el tratamiento de sistemas inerciales y no inerciales al introducir fuerzas ficticias de manera sistemática.
-
Es más poderoso en sistemas complejos con restricciones, ya que se basa en principios energéticos.
Desventajas del enfoque de D’Alembert:
-
Requiere familiaridad con el concepto de fuerzas ficticias, que puede ser abstracto para estudiantes principiantes.
-
No es necesario para problemas simples en marcos inerciales.
Conclusiones para el ejemplo práctico 5:
En el marco inercial, el enfoque de Newton es más directo y adecuado para estudiantes principiantes.
En el marco no inercial, el enfoque de D’Alembert simplifica el análisis al tratar el sistema como si estuviera en equilibrio estático, lo que puede ser útil para problemas más complejos.
4.6. Ejemplo práctico 6
Este último problema es muy interesante porque involucra una plataforma giratoria y un bloque unido a un hilo que se mueve en un sistema no inercial (Figura 13). Vamos a analizar el movimiento del bloque desde ambos enfoques: Newton y D’Alembert, y comparar los resultados.
Descripciónn del problema:
Una plataforma circular gira con velocidad angular constante .
En el centro de la plataforma hay un hilo inextensible de longitud atado a un bloque de masa .
No hay fricción entre el bloque y la plataforma.
Se analiza el sistema desde dos marcos de referencia:
-
Marco inercial. Fuera de la plataforma (observador en reposo en la Tierra).
-
Marco no inercial. Unido a la plataforma giratoria (observador que gira con la plataforma).
4.6.1. Enfoque de Newton (leyes de Newton)
MRI fuera de la plataforma (Figura 14).
Diagrama de cuerpo libre de bloque en plataforma giratoria (MRI). Fuente: elaboración propia.
En este marco, el bloque describe un movimiento circular uniforme con velocidad angular .
Sobre el bloque actúan dos fuerzas:
-
La tensión del hilo (hacia el centro de la plataforma).
-
El peso del bloque (hacia abajo).
Descomposición de fuerzas en coordenadas polares:
La posición del bloque se describe por el radio (longitud del hilo) y el ángulo .
Las fuerzas se descomponen en componentes radial y vertical:
Componente radial:
Componente vertical:
Aquí es la fuerza de reacción normal que ejerce la plataforma sobre el bloque, que en este caso es igual al peso porque no hay movimiento vertical.
Ecuación de movimiento:
La tensión del hilo proporciona la fuerza centrípeta necesaria para el movimiento circular:
MRNI unido a la plataforma giratoria (Figura 15).
Diagrama de cuerpo libre de bloque en plataforma giratoria (MRNI). Fuente: elaboración propia.
En este marco, el observador siente una fuerza ficticia (pseudofuerza) debido a la aceleraciónn centrífuga.
La pseudofuerza actúa en dirección radial hacia afuera y tiene magnitud .
Fuerzas en el marco no inercial:
-
Tensión (hacia el centro de la plataforma).
-
Peso (hacia abajo).
-
Pseudofuerza (hacia afuera).
Equilibrio de fuerzas en el marco no inercial:
En el marco no inercial, el bloque está en equilibrio dinámico (no se mueve respecto a la plataforma).
Componente radial:
Componente vertical:
Relación entre y .
La tensión del hilo es igual a la fuerza centrífuga:
4.6.2. Enfoque de D’Alembert (principio de D’Alembert)
El principio de D’Alembert transforma el problema dinámico en un problema de equilibrio dinámico al introducir una fuerza ficticia (fuerza de inercia) que contrarresta la aceleración.
Marco inercial (fuera de la plataforma).
No se usa explícitamente el principio de D’Alembert, ya que el marco es inercial.
Se aplica directamente la segunda ley de Newton, como se hizo arriba.
Marco no inercial (unido a la plataforma giratoria)
Se introduce una fuerza ficticia (en dirección radial hacia afuera).
El sistema se trata como si estuviera en equilibrio estático:
Componente radial:
Componente vertical:
Relación entre y .
La tensión del hilo es igual a la fuerza centrífuga:
Comparación de enfoques.
Ventajas del enfoque de Newton:
-
Es directo y fácil de entender en marcos inerciales.
-
No requiere introducir fuerzas ficticias en marcos inerciales.
Desventajas del enfoque de Newton:
-
En marcos no inerciales, se deben introducir pseudofuerzas manualmente, lo que puede ser confuso para estudiantes principiantes.
-
No generaliza bien para sistemas complejos con múltiples restricciones.
Ventajas del enfoque de D’Alembert:
-
Unifica el tratamiento de sistemas inerciales y no inerciales al introducir fuerzas ficticias de manera sistemática.
-
Es más poderoso en sistemas complejos con restricciones, ya que se basa en principios energéticos.
Desventajas del enfoque de D’Alembert:
-
Requiere familiaridad con el concepto de fuerzas ficticias, que puede ser abstracto para estudiantes principiantes.
-
No es necesario para problemas simples en marcos inerciales.
Conclusiones para el ejemplo práctico 6:
En el marco inercial, el enfoque de Newton es más directo y adecuado para estudiantes principiantes.
En el marco no inercial, el enfoque de D’Alembert simplifica el análisis al tratar el sistema como si estuviera en equilibrio estático, lo que puede ser útil para problemas más complejos.
5. Discusión y Conclusiones
Enseñar únicamente dinámica newtoniana en marcos inerciales es como enseñar a un ingeniero civil a diseñar solo vigas rectas sobre terreno perfectamente plano. El mundo real es curvilíneo, acelerado y rotacional. El principio de D’Alembert provee el “andamio mental” que permite a los ingenieros trasladar sus conocimientos fundamentales de estática y dinámica a estos contextos complejos.
Por lo tanto, su inclusión en el curso introductorio no es una “ampliación temática” más, sino una inversión estratégica en empleabilidad y competencia profesional. Es equipar al futuro ingeniero con la lógica necesaria para entender los manuales avanzados de dinámica de robots, vehículos y máquinas rotativas desde su formación básica, cerrando la brecha entre la teoría académica abstracta y las aplicaciones industriales concretas que definirán su carrera.
5.1. Ventajas de cada enfoque
5.1.1. Enfoque de Newton
-
Intuición física directa. Las leyes de Newton son conceptualmente accesibles porque están enraizadas en la experiencia cotidiana (inercia, fuerzas tangibles, etc.).
-
Secuencia pedagógica progresiva. Al dominar primero la mecánica clásica en su forma básica, los estudiantes adquieren una base sólida antes de abordar formulaciones más abstractas.
-
Problemas concretos. Facilita resolver problemas prácticos (lanzamientos, colisiones, máquinas simples) que son típicos en física introductoria.
5.1.2. Enfoque de D’Alembert
-
Generalidad desde el principio. Introducir D’Alembert desde el inicio conecta de manera directa con formulaciones más avanzadas (lagrangiana y Hamiltoniana), preparando a los estudiantes para aplicaciones sofisticadas.
-
Adaptación a sistemas complejos. Los marcos no inerciales (rotación terrestre, sistemas acelerados) se manejan con más facilidad desde esta perspectiva.
-
Unificación conceptual. Al incluir fuerzas ficticias y marcos no inerciales como parte del esquema general, fomenta un pensamiento más abstracto desde etapas tempranas.
5.2. Desafíos al enseñar uno u otro enfoque
5.2.1. Enfoque de Newton
-
Puede generar desconexión conceptual al introducir formulaciones avanzadas (lagrangiana/Hamiltoniana) más adelante, ya que los estudiantes sienten que están “aprendiendo algo nuevo” en lugar de una extensión natural.
-
Dificultad para manejar sistemas no inerciales sin recurrir a explicaciones que parecen “añadidas” (como las fuerzas ficticias).
5.2.2. Enfoque de D’Alembert
-
Es menos intuitivo, ya que las fuerzas ficticias no tienen una “presencia física” evidente, lo que puede ser confuso para los estudiantes sin experiencia previa.
-
Requiere más abstracción matemática desde el principio, lo que podría intimidar a quienes no tienen una base matemática sólida.
5.3. ¿Qué hacer? Propuesta híbrida
Un enfoque intermedio puede ser la solución ideal, adaptando lo mejor de ambos mundos.
Primera etapa: Introducción newtoniana.
-
Introducir las leyes de Newton en marcos inerciales con énfasis en problemas concretos, desarrollando intuición física básica.
-
Usar problemas que destaquen los límites del marco inercial (por ejemplo, analizar un sistema en rotación como una introducción suave a las fuerzas ficticias).
Segunda etapa: Introducción gradual de D’Alembert.
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Al abordar problemas en marcos no inerciales (por ejemplo, la Tierra como sistema rotante), introducir la idea de fuerzas ficticias y cómo la ecuación de D’Alembert las incorpora naturalmente.
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Mostrar cómo D’Alembert unifica marcos inerciales y no inerciales, permitiendo extender las leyes de Newton de manera consistente.
Tercera etapa: Transición a formulaciones avanzadas.
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Usar D’Alembert como puente hacia Lagrange y Hamilton, destacando cómo la mecánica clásica se generaliza y conecta con otros campos de la física (como mecánica cuántica o relatividad).
a. Contextualización con los estudiantes
El enfoque que elijas también debe considerar:
El perfil del estudiante. ¿Son estudiantes de física pura, ingeniería, o una carrera con menos carga matemática? Esto puede influir en la profundidad y enfoque conceptual.
La tradición académica local. Si el programa sigue un esquema Newtoniano, podíamos usar D’Alembert como una extensión para enriquecer la perspectiva, pero no reemplazarla de golpe.
Preparación matemática. Si los estudiantes no tienen experiencia con álgebra lineal, derivadas parciales o cálculo avanzado, el enfoque de D’Alembert desde el principio puede ser contraproducente.
5.4. Algunos comentarios sobre Newtonvs. D’Alembert
No se trata de elegir entre Newton y D’Alembert, sino de aprovechar lo mejor de cada uno. Podemos comenzar con Newton para construir intuición y luego introducir D’Alembert como un paso hacia sistemas más complejos y marcos generalizados. Al hacerlo, los estudiantes ven (en principio) la evolución de las ideas, pero también adquieren herramientas modernas desde etapas tempranas.
Esta reflexión es muy profunda y toca un tema crucial en la enseñanza de la física: las diferencias culturales, históricas y pedagógicas que influyen en cómo se estructuran los programas educativos. Es cierto que existe esta dualidad, especialmente entre el enfoque occidental (Newtoniano) y el del antiguo bloque soviético (más formal y avanzado desde etapas tempranas). Aquí algunas ideas para reflexionar sobre este dilema:
5.4.1. Contexto histórico y cultural: Dos filosofías educativas
Occidente. En América Latina, Estados Unidos y Europa Occidental, la enseñanza de la física en niveles preuniversitarios está diseñada con un “enfoque más práctico y accesible”. La intención es construir intuición física antes de introducir conceptos matemáticamente complejos. Esto tiene sentido en contextos donde la preparación matemática de los estudiantes puede ser desigual. La universidad luego asume la tarea de profundizar y formalizar esos conocimientos, pero a menudo sigue un camino más largo.
Antiguo bloque soviético. La educación en el bloque del este enfatizaba (incluso hoy en día de igual forma que desde antes de la caída de la Unión Soviética) desde el bachillerato un enfoque más riguroso y abstracto. Esto respondía a una cultura educativa orientada a la formación científica avanzada desde temprano, impulsada por políticas de desarrollo tecnológico y militar. Los estudiantes llegaban a la Universidad (en principio) con una sólida base matemática y física, lo que permitía abordar formulaciones como la de D’Alembert desde el inicio.
5.4.2. Diferencias en los libros y su impacto
Libros occidentales de autores como Halliday y Resnick, Serway, Tipler-Mosca, Young, Alonso-Finn y Giancoli [1, 2, 9, 23, 24], construyen conocimiento de forma incremental. Abordan problemas prácticos y tangibles antes de introducir conceptos avanzados, siguiendo un camino “más intuitivo” para el estudiante promedio. Esto hace que sean accesibles, pero puede resultar lento para estudiantes con buena base matemática.
Libros del antiguo bloque soviético de autores como Frish y Timoreva, Nikitin y Targ [3, 4, 5] abordan los mismos temas desde una perspectiva más general y abstracta. Esto les da una ventaja al conectar rápidamente con formulaciones avanzadas como las de Lagrange y Hamilton, pero también requiere que el lector tenga una preparación previa más sólida.
El desafío aquí es que los dos enfoques conducen a formar estudiantes con habilidades distintas desde etapas tempranas, lo que influye en su manera de abordar la física en etapas avanzadas.
5.4.3. ¿Qué camino tomar en América Latina?
¿Cómo equilibrar estos dos enfoques en nuestro contexto? Algunas ideas:
Reconocer la Realidad Educativa.
En América Latina, el enfoque newtoniano está profundamente arraigado. Cambiarlo de manera radical sería complicado, ya que los planes de estudio preuniversitarios suelen estar limitados por la preparación matemática de los estudiantes. Sin embargo, hay formas de introducir elementos avanzados progresivamente, como:
Introducir problemas no inerciales (por ejemplo, sistemas rotantes) al discutir las leyes de Newton, para luego mostrar cómo D’Alembert los generaliza.
Conectar conceptos básicos con aplicaciones modernas, como la mecánica celeste o el análisis de sistemas dinámicos.
Transición paulatina hacia formulaciones avanzadas
En la universidad, se puede incluir un enfoque híbrido que aproveche lo mejor de ambos mundos:
Comenzar con Newton para construir intuición física.
Usar problemas que conecten con D’Alembert como un puente hacia formulaciones más avanzadas.
Incluir lecturas o problemas opcionales de textos exsoviéticos para estudiantes más avanzados o curiosos.
Preparar al estudiante para el pensamiento abstracto
Aunque el contexto educativo latinoamericano no siempre favorece la abstracción temprana, se puede fomentar el pensamiento formal mediante problemas que requieran:
Modelar situaciones físicas desde distintas perspectivas (inercial y no inercial).
Relacionar conceptos básicos (como fuerzas ficticias) con temas avanzados, como coordenadas generalizadas.
La reintroducción del Principio de D’Alembert no busca añadir contenido superfluo, sino enriquecer la arquitectura mental con la que el futuro ingeniero comprende la dinámica. No se trata de que memoricen otra fórmula, sino de que desarrollen la flexibilidad mental para cambiar de marco de referencia, la profundidad conceptual para distinguir entre fuerzas reales y artefactos del observador, la preparación fundacional para herramientas matemáticas avanzadas y la aptitud práctica para abordar problemas de ingeniería en sistemas acelerados.
5.4.4. ¿Qué pensar sobre esta diferencia?
No hay una única respuesta correcta. Ambos enfoques tienen su lugar y su lógica según el contexto histórico y cultural. Sin embargo, se podría argumentar que la enseñanza debería evolucionar hacia una integración sólida y profunda:
Occidente podría beneficiarse al incluir formulaciones más generales y abstractas como D’Alembert desde etapas más tempranas, preparando mejor a los estudiantes para desafíos futuros.
Los métodos exsoviéticos podrían adaptarse mejor a contextos donde la base matemática no es tan sólida, utilizando explicaciones más intuitivas como las Newtonianas al principio.
5.4.5. Algunos comentarios finales
En América Latina, lo práctico es buscar un equilibrio: respetar la tradición newtoniana mientras se introducen elementos más avanzados de manera gradual, como la formulación D’Alembertiana de la mecánica. Es un desafío pedagógico fascinante y complejo. La clave está en adaptar el enfoque a las necesidades de los estudiantes y su preparación previa, sin perder de vista los objetivos a largo plazo.
Agradecimientos
Vladimir Camelo y Edgar Camacho agradecen el apoyo económico otorgado por parte de la Secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación de México (SECIHTI) para la realización de sus proyectos de investigación de doctorado.
El equipo de trabajo agradece la revisión de los árbitros que permitió enriquecer sustancialmente el trabajo.
Disponibilidad de Datos
El conjunto completo de datos que respalda los resultados de este estudio se publica en el artículo.
Referencias
- [1] M. Alonso y E.J. Finn, Fundamental university physics (Addison-Wesley Publishing Company, Boston, 1980), v. 1.
- [2] M. Castrillón, O. Gil y M. Vázquez-Gallo, Revista Pensamiento Matemático 9, 37 (2019).
- [3] J. Clement, American Journal of Physics 50, 66 (1982).
- [4] J. Clement, Journal of Science Education 22, 1041 (2000).
- [5] X. Coller, Estudos de casos (Centro de Investigaciones Sociológicas, Madrid, 2000), n. 30.
- [6] J.L.R. D’Alembert, Traité de dynamique (J.B. Coignard, París, 1743).
- [7] B. Etkin y L.D. Reid, Dynamics of flight: Stability and Control (John Wiley & Sons, Nueva York, 1995).
- [8] S. Frish y A. Timoreva, Curso de Física General (Mir, Moscú, 1973), tomo 2.
- [9] D.C. Giancoli, Physics: Principles with Applications (Pearson, Upper Saddle River, 2014).
- [10] I.M. Greca y M.A. Moreira, International journal of science education 22, 1 (2000).
- [11] D. Halliday, R. Resnick y J. Walker, Fundamentals of Physics (John Wiley & Sons, Hoboken, 2009).
- [12] M.B. Hesse, Br. J. Philos. Sci. 10, 69 (1959).
- [13] J.L. Lagrange, Mécanique analytique (Mallet-Bachelier, París, 1853), v. 1.
- [14] S.B. Merriam y E.J. Tisdell, Qualitative Research: A Guide to Design and Implementation (ERIC) (Jossey-Bass, San Francisco, 1998).
- [15] I. Newton, Philosophiae naturalis principia mathematica (Jussu Societatis Regiae/Josephi Streater, Londres, 1687).
- [16] E.M. Nikitin y S. Goncharov, Mecánica Teórica para las escuelas de peritaje (Mir, Moscú, 1980).
- [17] M. Paty, Corpus 38, 19 (2005).
- [18] L.J. Picos-Rivers, J.C. Cuador-Gil y C.R.M.O. Picos, Ciencia & Futuro 11, 90 (2021).
- [19] E.F. Redish y J.R. Burciaga, Teaching physics: with the physics suite (John Wiley & Sons, Hoboken, 2003).
- [20] R. Serway y J.W. Jewett, Physics for Scientists and Engineers with Modern Physics, (Brooks/Cole/ Cengage Le, Londres, 2007), 7 ed.
- [21] S.M. Targ, Curso breve de mecánica teórica (Mir, Moscú, 1976).
- [22] P. Tipler y G. Mosca, Física para la ciencia y la tecnología (Reverte, Barcelona, 2010).
- [23] R. Yin, Case study research: design and methods (Sage Publications, Thousand Oaks, 2014).
- [24] H.D. Young, Física I Sears & Zemansky (Pearson, São Paulo, 2013) v. 1.
Editado por
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Editor Jefe:
Marcello Ferreira https://orcid.org/0000-0003-4945-3169






























