El texto busca mostrar que, si un día el poder en la relación entre entrenador y jugador en el fútbol se basaba en la preparación física, hoy, el poder encuentra otras formas de legitimarse. Byung-Chul Han observa que no es a través de la imposición, sino a través de la seducción basada en datos, como estamos controlados en la actualidad, en lo que él llama poder smart. Notamos, a partir de esto, que el surgimiento del analista de juego, que surge en este contexto, está anclado en la captura y transmisión de información (proveniente de datos) para posibilitar una decisión más efectiva por parte del entrenador. Sugerimos, sin embargo, una dimensión esencial para el analista: la pedagogía. Es fundamental entender que el juego es del jugador y, por tanto, en lugar de supervisar si se está siguiendo (o no) el plan del entrenador, el papel del analista debe ser el de crear un ambiente de aprendizaje, con diálogo y desafíos, promoviendo la autonomía en el juego.
Palabras clave
Análisis de Desempeño; Análisis de Juegos; Fútbol; Pedagogía Deportiva