Resumen
El artículo pretende mostrar las relaciones cosmológicas entre los personajes humanos y no humanos en la novela O som do rugido da onça (2021) de Micheliny Verunschk. A través de un análisis narrativo, se presentan las relaciones entre dos niños indígenas (Iñe-e del pueblo Miranha y Caracara-í del pueblo Juri) y las entidades acuáticas Paranahuazú/Amazonas (en el territorio brasileño) e Isar (en el territorio alemán). El reconocimiento de estas entidades acuáticas como seres cosmológicos puede entenderse mediante una tríada analítica: su existencia como materialidades que integran espacios geográficos e históricos; su agencia activa, que revela una conciencia cosmológica capaz de influir en otras materialidades; y la vida presente en su interior, en un espacio propio donde existen ciudades fluviales y donde los muertos continúan habitando.
Palabras clave:
cosmologías; Amazonía; literatura indígena
Resumo
O artigo pretende mostrar as relações cosmológicas entre os personagens humanos e não humanos no romance O som do rugido da onça (2021), de Micheliny Verunschk. Por meio de uma análise narrativa, são apresentadas as relações entre duas crianças indígenas (Iñe-e, do povo Miranha, e Caracara-í, do povo Juri) e as entidades aquáticas Paranahuazú/Amazonas (no território brasileiro) e Isar (no território alemão). O reconhecimento dessas entidades aquáticas como seres cosmológicos pode ser compreendido por meio de uma tríade analítica: sua existência como materialidades que integram espaços geográficos e históricos; sua agência ativa, que revela uma consciência cosmológica capaz de influenciar outras materialidades; e a vida presente em seu interior, em um espaço próprio onde existem cidades fluviais e onde os mortos continuam habitando.
Palavras-chave:
cosmologias; Amazônia; literatura indígena
Abstract
This article seeks to explore the cosmological relationships between human and non-human characters in the novel O som do rugido da onça (2021) by MichelinyVerunschk. Through a narrative analysis, it examines the connections between two Indigenous children (Iñe-e of the Miranha people and Caracara-í of the Juri people) and the aquatic entities Paranahuazú/Amazonas (in Brazilian territory) and Isar (in German territory). The recognition of these aquatic entities as cosmological beings can be understood through an analytical triad: their existence as materialities that integrate geographical and historical spaces; their active agency, revealing a cosmological consciousness that influences other materialities; and the life present within them, in a unique space where riverine cities exist, and the dead continue to dwell.
Keywords:
Cosmologies; Amazon; Indigenous Literature
En los últimos años, los conceptos derivados del giro ontológico y los debates sobre el perspectivismo amazónico (Castro, 1996) han aparecido de manera constante en los estudios literarios que abordan a los pueblos indígenas (Rocha, 2022; Danner; Peres, 2018; Cernicchiaro, 2021). La presencia de estos conceptos permite mirar desde otra perspectiva las agencias presentes en textos que abordan realidades cosmológicas amplias, tales como las relaciones entre seres no-humanos y humanos que habitan los imaginarios, así como los mitos de diversos pueblos de las tierras bajas.
Para el caso específico de los pueblos indígenas de las tierras bajas o de la Amazônia, las interacciones entre entidades cosmológicas en los diversos territorios indígenas toman en cuenta el clásico debate entre naturaleza y cultura (Lévi-Strauss, 1988), que para estos pueblos sigue otra perspectiva (Descola, 2011). Según Gala (2016), diversas sociedades de cazadores-recolectores y horticultores demuestran que los objetos naturales y los seres humanos forman parte de su territorio, compuesto por um
[...] denso tejido social y cognitivo, constituido por todas las relaciones entre humanos y no- humanos (animales, plantas, antepasados, espíritus de los muertos, espíritus tutelares, dueños o espíritus de los animales y las plantas, etc.) (Gala, 2016, p. 57).
En el caso específico de la obra que será objeto de este estudio - O som do rugido da onça (2021) de la autora brasileña Micheliny Verunschk, obra de literatura contemporánea y que ha tenido amplia repercusión nacional e internacional - las bases de datos consultadas (Scopus y Scielo) mostraron únicamente dos estudios que abordan dicha publicación; sin embargo, no colocan énfasis en las relaciones cosmológicas acuáticas (Moraes, 2024; Dias, 2022). En ese sentido, dada la ausencia de estudios que aborden dicha especificidad, considero central estudiar esta temática en la obra mencionada.
Relaciones cosmológicas
Descola (2004, p. 26) describe las cosmologías amazónicas como “transposiciones simbólicas de las propiedades objetivas de un entorno específico” que involucran una amplia gama de seres diversos (humanos, animales, plantas), donde la diferencia no es de naturaleza, sino de grado. En este contexto, existe una unidad espiritual y una diversidad en las corporalidades, de manera que “la condición original común a humanos y animales no [sería] [...] la animalidad, sino la humanidad [...] Los humanos son los que continuaron iguales a sí mismos: los animales son ex humanos, y no los humanos ex animales” (Castro, 2004, p. 40-41).
En el caso de sociedades amazónicas, sus relaciones territoriales cosmológicas vinculan objetos naturales y seres humanos como parte de una misma esfera social, es decir, diversos no-humanos comparten el mismo entramado social con los humanos (Rival, 2004). En esa línea, las cosmologías configuran un cuerpo representativo de significados y representaciones culturales, identitarias y sociales, que son transmitidas, transformadas y reapropiadas colectivamente, y que vinculan diversas “ontologías” (D’Alessandro; González, 2017, p. 275). De esta forma, este “conjunto completo de ideas sobre la naturaleza y la composición del mundo o universo, incluido en cualquier sistema cultural " (Weiss, 1975, p. 219) al que denominamos cosmología, adquiere una relevancia particular para el análisis de los pueblos indígenas, dado que permite comprender las memorias colectivas relacionadas con las dimensiones sociales, materiales y espirituales de estos grupos.
Para este análisis, a partir de estas cosmologías, podemos comprender las relaciones que los sujetos van a tener y evidenciar en su recorrido por el mundo, es decir, en tanto reconocen su propio territorio, mas también cuando son secuestrados, capturados y esclavizados. En esos casos, opera un proceso de reterritorialización donde los sujetos reviven su territorio a partir de nueva marcas y relaciones, que constituyen en esos otros lugares a donde son llevados.
Por lo tanto, en este trabajo, utilizo el concepto de cosmología aplicado a una narrativa literaria, dado que es a través del lenguaje que las prácticas culturales y los saberes se revelan (Coelho; Mezacasa, 2023). De manera específica, esto será aplicado a la obra O som do rugido da onça (Verunschk, 2021), principalmente a partir de las vivencias de los personajes terrenales (Iñe-e), desde sus vivencias en el espacio de su nacimiento, así como en su traslado por el océano hasta llegar a Munich (Alemania) tras ser secuestrada; así como de las entidades acuáticas.
De manera específica, dado el espacio de este texto, únicamente me centraré en las cosmologías acuáticas que explicitan las relaciones cosmológicas que existen entre seres humanos y no-humanos en el “paisaje hídrico” (Mendoza, 2019, p. 93) es decir, saberes y conocimientos que vinculan un contexto donde el agua tiene un rol central a través de sus materialidades como río u océano.
Micheliny Verunschk, autora de O som do rugido da onça, nació en Recife (Pernambuco, Brasil), es historiadora, magíster en Literatura y doctora en Comunicación. Tiene más de doce libros publicados entre poesía, novelas y cuentos. Su décimo libro es justamente el que se analiza en este artículo, publicado en 2021 por la editora Companhia das Letras. Esta obra ganó el Premio Jabuti 2022 en la categoría “Romance literário”, y está basado en un trabajo tanto literario como historiográfico.
El relato central de O som do rugido da onça muestra la historia de dos niños indígenas, Iñe-e del pueblo Miranha de diez años, y Caracara-í del pueblo Juri de doce años, que son llevados por dos científicos europeos (Johann Spix y C. F. P. von Martius) hacia Munich (Alemania). La historia se centra en la vida de la niña, aproximadamente en los inicios del siglo XIX, desde el momento de su nacimiento y la manera en que fue alertada por el jaguar Tipai-uu de que sería llevada, el momento en el que su padre la entrega a los científicos,1 2 así como las vicisitudes que atraviesa al ver morir animales y personas en el barco que la lleva hasta Alemania; hasta finalmente morir y transformarse espiritualmenteen Uaara-Iñe-e, un jaguar.
Para este trabajo, únicamente me centraré en las relaciones cosmológicas terrenales y acuáticas entre Iñe-e y los diversos seres-río, desde su lugar de nacimiento en Brasil, hasta su contacto con el río Isar en Alemania.
Relaciones acuáticas en el tiempo mítico
En la obra O som do rugido da onça (2021), se presenta una característica mítica de la entidad acuática a través de dos pasajes: en primer lugar, la entidad Niimué crea el mundo a su imagen y semejanza, y este proceso permite el nacimiento de las aguas a través de los ríos y el mar - categorizado como “río sin márgenes”3 (Verunschk, 2021, p. 11, traducción nuestra). En segundo lugar, un gran árbol es mostrado como el inicio y el fin del mundo, de manera que todo lo que existía sólo podía vivir dentro de sus propios límites; por tanto, no había tierra, cielo ni agua. De este gran árbol se crearon dos cielos, con dos tierras, con entidades como el sol y una luna; pero sólo en el segundo cielo fueron generadas las aguas.
Esta primera aproximación mítica a la narrativa sobre lo acuático presenta una primera caracterización: se refiere una entidad creada míticamente que tiene una función en la relación con otros entes terrestres, de modo que tiene un punto de origen en común tanto con el cielo como con la tierra, así como con los animales y con todo lo que habita el mundo actual. Por ello, las relaciones que se establecen en el territorio acuático implicarían no solo la narración de lo que hacen los seres humanos o los animales sobre las aguas, como si fuera el telón de fondo de las acciones sociales, sino que este ser-río actúa en el mundo como un ser activo que también se relaciona con los otros seres.
Relaciones con la entidad río Paranahuazú
Dentro del territorio de nacimiento de Iñe-e, una primera relación es la que mantiene con el río Paranahuzú4 o Amazonas, el cual es categorizado como una agencia femenina que es la madre de todos los ríos, la cual “guarda el mundo que existe para la vida que se vive después de morir”5 (Verunschk, 2021, p. 11, traducción nuestra). Este espacio acuático representa tres unidades de convivencia: primero, un espacio material de coexistencia cotidiana por los pueblos que viven alrededor de él, por donde se traslada agua y vida (animal y mineral) en el mundo social; segundo, una entidad activa con consciencia y agencia; y tercero, un espacio para los muertos, el cual simboliza la continuidad de la vida de aquellos que ven desaparecer sus cuerpos en el mundo terrenal.
La relación que se presenta entre una entidad humana (niña) y la entidad no-humana (Paranahuazú) demuestra las vinculaciones cosmológicas propias de una sociabilidad indígena en la cual las afectaciones entre estas agencias no solo son plausibles de acontecer, sino que ocurren de forma cotidiana. Así, Iñe-e explica que ella tiene una buena relación con el agua, que le agradaba deslizarse en ella; y de la misma forma, señala que cuando fue llevada por los científicos, el río buscaba impedir que ella sea trasladada, lo que involucró que esta entidad actuara materialmente en el mundo: “El río arrojó bancos de arena sobre el camino, envió troncos para golpear las canoas y arrojó nubes de insectos. Y gritaba”6 (Verunschk, 2021, p. 39, traducción nuestra).
Relaciones con la entidad río Isar
Estos tres escenarios de convivencia mostrados en la relación Iñe-e y Paranahuazú serán mostrados también en la conexión que establecerá la protagonista con Isar en Alemania, una entidad acuática también femenina. Al principio, este río es presentado como “magro y singular”7 (Verunschk, 2021, p. 54, traducción nuestra), y sorprende a los dos niños raptados desde América porque puede ser atravesado a pie, es decir, porque dado el congelamiento, algunos espacios están solidificados. Estas diferencias materiales con aquello que conocían en su lugar de origen acrecienta el sentimiento de incerteza, de no estar en el lugar conocido que ellos experimentaban.
Tal como fue reconocido en Paranahuazú, Isar también manifiesta tres espacios de convivencia: la materialidad territorial terrenal, la agencia activa y el espacio para los muertos. Al mostrarla como una territorialidad terrenal, se presenta su origen geográfico en los Alpes, como una ramificación del río Danubio.8 En el relato, Iñe-e explica que Isar carga en su historia diferentes acontecimientos, desde el descongelamiento glaciar de un bloque de hielo que le dio origen - contexto en el cual aprendió a “rugir con las fieras de la era glacial”9 (Verunschk, 2021, p. 106, traducción nuestra) -, hasta la construcción de las ciudades, los puentes, la introducción de redes de desagüe y alcantarillado que la contaminan, e incluso las barreras de protección construidas para limitarla.
En el segundo escenario, cuando Isar es presentada como una materialidad (que, más allá de ser parte de un paisaje, actúa en el mundo), se reconoce el nacimiento de su consciencia:
No creo en nada, soy un río. Voy y vengo, conozco la tierra y el cielo, comparto el lenguaje común de todas las aguas. Paso por el tiempo. Muero y renazco. Trago y regurgito. Sé sobre los animales tristes que son los hombres10 (Verunschk, 2021, p. 60, traducción nuestra).
A partir de esta presentación es posible establecer algunas características que esta entidad cosmológica acuática muestra. Primero, son señalados algunos límites que definen el territorio acuático de los ríos, por tanto, lugares que no pueden ser sobrepasados por ellos. Así, aunque son mencionados el cielo y la tierra como lugares que Isar conoce, pareciera ser que su reconocimiento de estos espacios no deriva de su posibilidad de habitar en ellos (retirarle su agencia), sino simplemente de saber que están allí y son un límite para sí misma. Así, la tierra es un primer límite que puede estar tanto sobre ella (como en el caso de los puentes o carreteras) como alrededor de ella; mientras una segunda frontera está en el punto interno de la tierra, en la base del planeta.
Como agente que mantiene un relato histórico sobre sí misma, Isar va a ser mostrada como una entidad que siente los dolores y los sufrimientos de los niños indígenas; por tanto, muestra una empatía ante la situación de los niños raptados. Esta condición de sensibilidades es posible gracias a que “todos los ríos saben todas las lenguas del mundo”11 (Verunschk, 2021, p. 56, traducción nuestra); es decir, los ríos reconocen las voces de las personas en todos los idiomas posibles. No obstante, ¿basta escuchar para generar una conexión emocional? ¿En qué medida los ríos pueden realmente comunicarse con los humanos?
Los sentimientos de Isar se materializan en el momento en el que ella establece un contacto directo con Iñe-e, pero sobre todo cuando esta consigue reconocer su voz, entenderla y responder. Inicialmente, no había una voz destacada, de manera que ella solo escuchaba “fluss-fluss-fluss” (Verunschk, 2021, p. 56, traducción nuestra), un sonido categorizado como característico de las corrientes del río, hasta que el sonido del agua se hizo distinguible por el oído de ella.12 A partir de ese momento, ella puede entender la “voz densa del río”13 (Verunschk, 2021, p. 56, traducción nuestra), es decir: Isar siempre habló, solo que Iñe-e no sabía escuchar su voz.
Al entablar una relación de reconocimiento mutuo y comunicación, Isar será un personaje central en la vida de Iñe-e, dados sus conocimientos sobre la otra historia del mundo, más allá del territorio brasileño, tanto del tiempo pasado (como cuando cuenta la historia del hombre que caminaba sobre las aguas, en referencia al Jesús cristiano) como del presente. Isar le llevaba noticias de todos los rincones del planeta, le explicaba las formas cómo se construyeron algunas ciudades, como se derrumbó un puente cuando estaba siendo construido,14 la formación de las estatuas petrificadas en la ciudad, incluso las historias de las personas cuyos cuerpos fallecieron, mas cuyas almas todavía habitan los lugares donde Iñe-e vive.15
Sin embargo, Iñe-e se sentía agotada de escuchar tanto. Es necesario incidir en que los contactos de ella con otras personas en Munique se reducían a que las niñas de la familia quisieran jugar con ella o que los científicos fueran a estudiar sus comportamientos sociales. Quizás por ello, el excesivo contacto con una única entidad generó cansancio en Iñe-e. Ante ello, el relato muestra que ella puede desconectarse de su capacidad de escucharla, de manera que pasa de identificar su voz a oír solo ruido. Esta característica de una hablar constante y repetida que excedía lo que ella podía tolerar, implica una adjetivación sobre la agencia de estos seres acuáticos, los cuales hablan mucho: “[Isar] hablaba incesantemente, como es de naturaleza de las aguas”16 (Verunschk, 2021, p. 57, traducción nuestra).
El tercer espacio de convivencia que muestra Isar es el referido al espacio donde los muertos continúan viviendo. Es necesario esclarecer que este lugar está localizado dentro del río y no debajo, de manera que está incluido dentro de la propia entidad. Sin embargo, cada río incluye sus propias ciudades acuáticas, de manera que no es una cualidad exclusiva de ella, sino compartida por todas las entidades río.
Estas localidades acuáticas se caracterizan por ser una réplica de las ciudades terrenales, es decir, son lugares con personas del agua que viven su cotidiano, comen, compran, caminan, se relacionan, generan familia, respiran, etc.
Desconhecem que tudo é fluxo e que dentro de mim há outras cidades, muitas da mesma cidade; que, abaixo da ponte [...] existe outra ponte; ignoram que, nas margens abaixo do rio em que refrescam os pés, outras pessoas, as pessoas da água, vivem sua vida, levantam suas pedras, fazem compras, piqueniques, beijam seus filhos antes que peguem a condução para ir à escola, derrubam reis, inventam máquinas, morrem de fome, de peste ou de frio, e são em quase tudo iguais a eles, que vivem fora do rio, nos muitos tempos que se desdobram nas margens da superfície. Quando Allianz Arena estremece com um gol do Bayern, as pessoas da água sentem ondulações sob seus pés (Verunschk, 2021, p. 63).
Algunas características se derivan de esta descripción: la relación entre las ciudades dentro del río y las terrenales no solo está determinada por la similitud de las acciones que ocurren en ambos espacios, sino también por la influencia que tienen las actividades terrenales en el espacio acuático. Este impacto no es solo químico o biológico, es decir, como los restos contaminantes del espacio terrenal que invaden a la entidad acuática (mostrado en el primer espacio a través de las redes de alcantarillado); sino que manifiesta un impacto social en las vidas que habitan dentro de los ríos. Esto se explica gráficamente con el estremecimiento del estado Allianz Arena que genera una especie de temblor en las ciudades dentro del río.
Por ello, la coexistencia de las ciudades no se reduce al impacto del espacio superior sobre el inferior en niveles materiales, sino también sociales. Así, el ecosistema mundo debería ser pensado como la convivencia de estos dos ecosistemas (terrenales y acuáticos), en donde todo aquello que ocurre en el espacio superior influye directamente en el espacio inferior.
Al pensar estas relaciones, debemos tomar en cuenta el orden mítico cosmológico sugerido en páginas iniciales, en donde todo lo que existe en el mundo derivó del gran árbol que estaba en medio de la nada y que originó tanto los espacios terrenales como los acuáticos. En ese sentido, el orden del mundo derivaría no solo del equilibrio terrenal, sino del equilibrio acuático, es decir, los problemas del mundo no estarían limitados a un espacio físico en la tierra, sino que pueden estar impactando a las ciudades en los ríos. ¿Quién defiende los territorios acuáticos? ¿Quiénes pueden escuchar a los ríos y a sus seres del agua para mostrar los problemas que allí acontecen por impacto del mundo terrenal?
Así, la obra incide en la importancia de la capacidad de escucha de los pueblos de la selva, quienes son los únicos que reconocen la existencia de estos otros seres, quienes pueden identificar sus voces en medio de la batahola del cotidiano. Dicha capacidad, indica Isar, es un privilegio de estas sociedades en comparación con las europeas.
En esta dualidad de percepciones sobre el mundo, quienes fueron socializados sin poder escuchar a los ríos y centrados solo en el mundo terrenal, quienes colocan fronteras y limitaciones a las entidades acuáticas como Isar, es decir, las sociedades occidentales, solo podrían ver las ciudades dentro del agua en el momento previo a su muerte. Se cuenta entonces la historia de Jorg, un niño forzado a trabajar en la construcción de un puente sobre el río Isar, el cual en el momento que cayó al río reconoció su propia muerte, cuando pudo ver las ciudades que habitan las profundidades de las entidades acuáticas.
Concluyendo, podemos decir que el reconocimiento de las entidades acuáticas como entes cosmológicos puede ser mejor entendido desde un análisis constituido por la triada propuesta en este estudio: primero, como una materialidad en sí misma, en una mirada que une tanto el espacio geográfico como el histórico; segundo, una mirada de agente activo, en la cual las entidades acuáticas no son únicamente un espacio parte del paisaje, un espacio que recibe las acciones de los otros, sino que actúan sobre el mundo con una consciencia cosmológica que les permite incidir en las otras materialidades del mundo, es decir, en la vida terrenal de las personas y la propia tierra; finalmente, la determinación de un tercer espacio que está albergado en el interior de la entidad acuática, como ciudades dentro de los ríos, muestra que este ser cosmológico no solo muestra su característica vital al ser visto desde lo terrenal e incidir en lo terrenal, sino que su propia constitución incluye la continuidad de la vida, no solo de animales y minerales, sino de los muertos.
Este estudio concluye que en O som do rugido da onça (Verunschk, 2021) existen dos entidades acuáticas femeninas principales: por un lado, Paranahuazú, el río con el que Iñe-e, la protagonista, tiene un contacto en el inicio de su vida; así como Isar, la entidad río que acompaña a la niña y le muestra el mundo europeo desde su experiencia y visión. Ambas entidades presentan las características de los tres espacios mencionados en el párrafo anterior, y por ello, consiguen establecer contacto con Iñe-e.
Al tomar en cuenta que animales, seres humanos y otras entidades pueden comunicarse e interrelacionarse entre sí, coincidimos con lo planteado por de Castro (2004) respecto de la condición de “gentes” que adquieren diversas ontologías en las cosmologías amazónicas. Así, estos agentes mantendrían una agencia activa que permite su capacidad de acción, así como su intencionalidad, de manera que pueden ocupar la posición enunciativa de sujeto, lo que manifiesta una subjetividad plausible de ser expresada y accionada en el mundo en relación con los otros seres.
En ese sentido, importa mencionar que la entidad acuática Isar es clave en la obra, puesto que la narración de ella permitirá aproximar otros mundos y otras historias a la visión de Iñe-e. Como un sabio que cuenta la historia del mundo, Isar se posiciona como entidad guía y compañera de la protagonista, quien le explica no solo la historia del surgimiento de ese otro mundo, desconocido hasta entonces para ella, sino que consigue acompañar su proceso de reconocimiento del nuevo mundo.
Finalmente, la obra sugiere la posibilidad de pensar otros mundos en constante relación cosmológicas donde el equilibrio estaría basado en la acción de los pueblos indígenas sobre el mundo a partir de una característica de su sociabilidad: la capacidad de escuchar a las otras entidades que habitan el mundo, así como de hablar con ellas (Rival, 2004; Gala, 2016).
Referencias
- CASTRO, Eduardo de. Os pronomes cosmológicos e o perspectivismo ameríndio. Mana, Rio de Janeiro, v. 2, n. 2, p. 115-144, oct. 1996.
- CASTRO, Eduardo de. Perspectivismo y multinaturalismo en la américa indígena. In: SURRALLES, Alexandre; HIERRO, Pedro (eds.). Tierra adentro: territorio indígena y percepción del entorno. Copenhague: IWGIA, 2004. p. 37-82.
- CERNICCHIARO, Ana Carolina. A Terra como corpo: a “economia do cuidado” contra as cinzas do “povo da mercadoria”. Alea: Estudos Neolatinos, Rio de Janeiro, v. 23, p. 122-138, 2021.
- COELHO ARAGON, C.; MEZACASA, R. Três mulheres, um povo: histórias akuntsú. Etnográfica - Revista do Centro em Rede de Investigação em Antropologia, Lisboa, v. 27, n. 3, p. 783-802, 2023.
-
D’ALESSANDRO, Renzo; GONZÁLEZ, Alma Amilia. La práctica de la milpa, el ch’ulel y el maíz como elementos articuladores de la cosmovisión sobre la naturaleza entre los tzeltales de Tenejapa en los Altos de Chiapas. Estudios de cultura maya, Ciudad de México, v. 50, p. 271-297, jul./dic. 2017. DOI: 10.19130/iifl.ecm.2017.50.768.
» https://doi.org/10.19130/iifl.ecm.2017.50.768 - DANNER, Leno Francisco; PERES, Julie Stéfane Dorrico. Um xamã yanomami frente ao discurso filosófico-sociológico da modernidade. Estudos de Literatura Brasileira Contemporânea, Brasília, n. 53, p. 243-269, 2018.
- DESCOLA, Philippe. Las cosmologias indígenas de la amazonía. In: SURRALLES, Alexandre; HIERRO, Pedro (eds.). Tierra adentro: Territorio indígena y percepción del entorno. Copenhague: IWGIA , 2004. p. 25-36.
- DESCOLA, Philippe. As duas naturezas de Lévi-Strauss. Sociologia & Antropologia, Rio de Janeiro, v. 1, n. 2, p. 35-51, 2011.
- DIAS, Ângela Maria. History through the rearview mirror: the legacy of exploitation and the mythic jaguar in O som do rugido da onça by Micheliny Verunschk. Alea: Estudos Neolatinos, Rio de Janeiro, v. 24, p. 121-136, 2022.
- GALA, Raúl. Etnografía del lugar: hacía una práctica intersubjetiva de conocimiento y defensa del territorio indígena. OPSIS, Goiânia, v. 16, n. 1, p. 45-67, ene./jun. 2016.
- LÉVI-STRAUSS, Claude. Las estructuras elementales del parentesco Buenos Aires: Paidós, 1988.
- MENDOZA, Ariana. Ontologías del agua y relaciones de poder en torno al paisaje hídrico en el territorio indígena mazahua del estado de México. Revista Colombiana de antropología, Bogotá, v. 55, n. 1, p. 91-118, 2019.
- MORAES, Ricardo Gaiotto de. The letter roars, the plow corresponds, the roar plows: utopias of community in contemporary Brazilian literature. Estudos de Literatura Brasileira Contemporânea, Brasília, n. 73, p. e7308, 2024.
- RIVAL, Laura. El crecimiento de las familias y de los árboles: la percepción del bosque de los Huaorani. In: SURRALLES, Alexandre; HIERRO, Pedro (eds.). Tierra adentro: Territorio indígena y percepción del entorno. Copenhague: IWGIA , 2004. p. 97-120.
- ROCHA, Frederico Di Giacomo. Makunaima comeu Mário de Andrade: pós-humano, antropofagia e o fantástico no conto “Makunaima e os Manos Deuses” de Julie Dorrico. Estudos de Literatura Brasileira Contemporânea, Brasília, n. 66, p. e6607, 2022.
- VERUNSCHK, Micheliny. O som do rugido da onça São Paulo: Companhia das Letras, 2021.
- WEISS, Gerald. Campa Cosmology: The World of a Forest Tribe in South America. New York: American Museum of Natural History, 1975.
-
1
El texto muestra dos versiones diferentes sobre este hecho. Desde la posición del padre, líder de la tribu, Iñe-e es regalada a los científicos; sin embargo, estos intelectuales deciden no mostrar el rapto como un regalo, sino que justifican su acción como una salvación: “Parece-lhe melhor ter salvado a menina de um horrível cativeiro. Parece-lhe melhor pinta o chefe como um demônio” (Verunschk, 2021 p. 34).
-
2
En el caso del niño del pueblo Juri, el texto menciona que fue comprado por dos hachas (Verunschk, 2021 p. 76).
-
3
Del original: “rio sem margens”.
-
4
El nombre ancestral de este río es “Deus que fala todas as línguas” (Verunshck, 2021, p. 17).
-
5
Del original: “guarda o mundo que existe para a vida que se vive depois de morrer”.
-
6
Del original: “O rio jogou barrancos de areia no caminho, enviou troncos para atingir as canoas, assoprou nuvens de insetos. E esbravejava”.
-
7
Del original: “magro e singular”
-
8
El río Danubio comienza en la Selva Negra (Alemania), y desemboca en el Mar Negro, atravesando cuatro capitales europeas: Bratislava (Eslovaquia), Viena (Austria), Budapest (Hungría) y Belgrado (Serbia).
-
9
Del original: “rugir com as feras da era glacial”
-
10
Del original: “Eu em nada creio, sou um rio. Eu vou e volto, conheço o chão e o céu, compartilho a língua comum a todas as águas. Atravesso o tempo. Morro e renasço. Engulo e regurgito. Sei dos animais tristes que são os homens”.
-
11
Del original: “todos os rios sabem todas as línguas do mundo”.
-
12
Iñe-e afirma que coloca las manos en forma de conchas para escuchar mejor al río.
-
13
Del original: “voz densa do rio”.
-
14
Isar destaca que “cada construcción allí fue erguida sobre sangre inocente” [Cada construção ali fora erguida sobre sangue inocente] (Verunschk, 2021, p. 58, traducción nuestra).
-
15
Esto genera temor en Iñe-e, puesto que, luego de escuchar este relato, ella conseguirá reconocer al niño fallecido cuyo espíritu continuaba viviendo en la habitación.
-
16
Del original: “[Isar] falava incesante, como é da natureza das águas”.
-
Declaração de Disponibilidade de Dados
Todo o conjunto de dados que dá suporte aos resultados deste estudo foi publicado no próprio artigo.
Editado por
Todo o conjunto de dados que dá suporte aos resultados deste estudo foi publicado no próprio artigo.
