Publicado en el contexto de las reformas borbónicas en América, el relato de viaje Lazarillo de ciegos caminantes, del español Alonso Carrió de la Vandera, marca la literatura dieciochesca por la concepción de un narrador indígena, Concolorcorvo. Este trabajo examina el uso de este narrador como herramienta discursiva de la Vandera y sus implicaciones formales para la obra en lo que se refiere a la observación de la sociedad colonial atravesada por la perspectiva ilustrada del autor. Analizamos dos aspectos estructurales del libro que lo acercan a lo ficcional mientras, paradójicamente, permiten entrever sus ideas reformistas: la presencia de los casos que, desde la observación de lo particular, ganan trascendencia moral y social y, por otro lado, los diálogos entre el narrador indígena y el visitador español, cuyo juego propuesto por las máscaras permite avanzar en su examen implacable de los modos de vida testimoniados en los vastos territorios visitados.
Palabras clave:
Lazarillo de ciegos caminantes, literatura del siglo XVIII; imaginación social; reformismo ilustrado; relatos de viaje